Fuera de Stock: las ilustraciones catástrofe (?) en El Gráfico

Entre principios de los ’80 y fines de los ’90, cuando la vigilanteada latente de un teléfono celular con cámara en cada mano no estaba vigente aun, las reyertas eran transmitidas de boca en boca, cual tradición milenaria indígena (?). Claro que, para que la nota tuviese punch y no quedara en una estéril parrafada de dimes y diretes, había que ponerle imagen a la información dura y pura que se desarrollaba en el cuerpo de la noticia. Tal fue la desesperación editorial por graficar de cualquier forma estos conflictos, que El Gráfico instauró un método novedoso para la prensa gráfica pero demodé para el ámbito judicial. De hecho, hasta Telefé Noticias lo copió en un momento dado: la inclusión de dibujos dramáticos para ilustrar (?)

Lo particular de estas ilustraciones son los efectos de degradé en los focos de conflicto, al mismo tiempo de que las caras de los involucrados nunca están sonriendo, sino más bien involucrados en los más variados sentimientos de contrariedad y preocupación. Lo bueno es que, la gran mayoría de las veces, si no sabíamos de que se trataba la nota, ya el sólo hecho de que estuviera ilustrado nos prometía un sustancioso desparramo de mala leche (?) y fecundidad de datos aportados por “fuentes allegadas”.

Seguir leyendo

Fuera de stock: Las animaciones en Fútbol de Primera

De nuevo con los ’90s. Sí señor, porque fueron comidilla de varias secciones y porque, esencialmente, nos hicimos hombres con esa infame década. Claro que en tren de aggiornar sus transmisiones y el programa en sí, el tristemente célebre Fútbol de Primera tuvo varios intentos que resultaron truncos. Uno de ellos, fue el motor de éste post: como una humorada, el ciclo incorporó animaciones que servían para subrayar una determinada circunstancia del juego. Es decir, cuando había un gol, aparecía un hincha caracterizado con los colores del club que había convertido festejando. Si había una decisión arbitral discutible, aparecía un árbitro con anteojos negros y bastón. O cuando un tiro se iba por arriba del travesaño, bajaba el dibujito de varios pájaros malheridos por el pelotazo.

Dicha metodología resultó simpática al principio, pero como casi todo, terminó por saturar. La repetitiva inclusión de las animaciones terminó por hacer de los partidos una excusa para verlas a ellas. El ostracismo fue paulatino, primero hicieron de ellas una excusa para incluir publicidades y, más tarde, claudicaron ante el paso del tiempo, que las hacía quedar demodé.

Fuera de stock: los goles comentados por los jugadores

Madelon

Cuando se indagan en las posibles causas del embrutecimiento de los jugadores, hay varios factores que escapan al análisis. ¿Por qué? Porque antes, prepararse para jugar en Primera también implicaba el ensayo frente al espejo de la majadera (?) que acababan de hacer, con un peine oficiando de micrófono.

Hubo un tiempo en el que Mauro ¿Cómo se llama usted? Viale relataba fútbol, acompañado del eterno narrador de repeticiones que omitía apellidar a los guardametas para generalizarlos bajo la expresión “el arquero”. No tan lejano, pero sí sanguinario. Antes del telebeam, de las cámaras super slo–mo, de la sobreexposición del free jazz en los clips de partidos, hubo un tiempo en el que había una innovación estética en las transmisiones deportivas. La piedra basal del aggiornamiento fue un recurso que hoy causa ternura: después de cada gol o jugada peligrosa, los jugadores aparecían explicando su jugada en no menos de 140 caracteres. In your face, Twitter.

Hasta entrados los 90 fue un recurso de Fútbol de Primera. Inclusive la cuestión se extendió al que realizaba el saque inicial “Muevo yo, Mauro. Franco Navarro es una de esas sentencias que son 80´s. Con el advenimiento de las nuevas tecnologías (?), murió tan rápido como había llegado.


Necesitás Flash Player 8

En Una Baldosa por Rock & Pop


Powered by Wordpress   |   Lunated es un diseño de ZenVerse