Ojeda Martín

Alejandro Alberto Martín Ojeda (Ojedita)

A mediados de los noventa, durante aquella lejana época en la que Daniel Alberto Passarella era considerado como la evolución definitiva del cargo de director técnico en la Argentina, varios juveniles de River Plate hicieron su aparición a un mundo que los esperaba más que dispuesto a otorgarles fama internacional, gloria, dinero y mujerzuelas (?)… todo a cambio de un poco de esfuerzo, talento y suerte, claro.

Y as√≠, seres humanos como Hern√°n Crespo, Ariel Ortega, Marcelo Gallardo y Mat√≠as Almeyda, entre otros, reclamaron con √©nfasis lo que la providencia les ten√≠a preparado. Siendo El Millonario el lugar para estar durante los d√≠as de la pizza con champagne, no fue de extra√Īar que muchos hayan perdido toneladas de guita cuando apostaron que Alejandro Alberto Mart√≠n Ojeda (26/08/1975) iba a ser la futura sensaci√≥n global passarelliana‚Ķ

Llamativo desde el vamos por el hecho de poseer tres nombres de pila, este delantero quedó sepultado en el más oscuro ostracismo más allá de su prometedora presentación en sociedad. Aquello ocurrió en mayo de 1994, cuando River cayó por 1-3 ante la Roma por la desprestigiosa Copa Carlos Men*m en cancha de Vélez y un osado Ojedita de tiernos 18 abriles ingresó a los 74 minutos por Hernán Crespo; tiempo más que suficiente para bancársela frente a Aldair, Marco Lanna y Amadeo Carboni. Bastante bien…

Cuatro d√≠as despu√©s, por el mismo certamen pero esta vez en el Estadio Jos√© Mar√≠a Minella de Mar del Plata, El Millonario vapule√≥ al Napoli por 4 a 0 en el primer tiempo, incluyendo un hat trick del Luigi Villalba. Con el encuentro totalmente desvirtuado, Ojeda ingres√≥ por Leonardo Vujacich al comenzar la segunda etapa y hasta sac√≥ a pasear un par de veces a un ragazzo italiano que ingres√≥ un rato despu√©s que √©l ¬Ņsu nombre? Un tal Fabio Cannavaro. Che, re bien lo de Ojeda‚Ķ

Con sus acciones en alza, el pibe debut√≥ por el campeonato local el d√≠a 20 de aquel mayo inolvidable en un victoria por 2 a 0 sobre Ferro en Caballito con goles de Villalba y Toresani. La cereza del postre, su momento de gloria, su certificado de baldosa o como quieran llamarlo, ocurri√≥ nueve d√≠as despu√©s, cuando fue titular en la delantera por la Copa Diario Uno frente a, nada m√°s y nada menos, el Real Madrid de Espa√Īa.

Los Merengues, dirigidos por un vapuleado t√©cnico interino llamado Vicente Del Bosque, comenzaron ganando con tantos de Zamorano y Prosinecki. Y ah√≠, cuando los gallegos (?) se segu√≠an mandando como una tromba, apareci√≥ Ojeda para batir con un derechazo a Paco Buyo, tras un rebote que le dej√≥ el propio arquero. Y a so√Īar con el empate‚Ķ

Más allá de otro gol de Zamorano y uno de Dani que sentenciaron la derrota final por 1-4, todos auguraron un gran futuro para Ojedita, quien fue por lejos el más destacado de una formación que contó con baldoseros de la talla de: Javier Sodero, El Guatemalteco Rojas, Hernán Raciti, Leonardo Carlos Fernández, el mencionado Vujacich y una etílica línea defensiva mareada con Clerico con Cocca.

Sin embargo, tras jugar otro partido de campeonato con El Kaiser, la llegada primero de Gallego, luego de Babington y despu√©s de Ram√≥n D√≠az, lo fueron relegando hasta que, a mediados de 1996, se mand√≥ a mudar una temporada al Grenoble Foot 38 (1996/97) del ascenso franc√©s. Regres√≥ a River y se mantuvo otros dos a√Īos entrenando para luego recibir la libertad de acci√≥n y cerrar una rara estad√≠stica en El Millonario que reza: 3 buenos amistosos internacionales y 2 ingresos testimoniales por campeonato local. Extra√Īo tirando a in√©dito.

A mediados de 1999 cruz√≥ el charco y tuvo un aceptable rendimiento en el Danubio de Jorge Fossati (1999/2001) lo cual le vali√≥ otra oportunidad en Europa. Esta vez, en el AC Bellinzona (2001/02) de la Nationalliga B de Suiza. Tras otros seis meses en Danubio (2002), el propio Fossati se lo llev√≥ a la Liga de Quito (2003) donde Ojeda fue de buena gana, no sin antes de despedirse de baldoseros charr√ļas como M√°ximo Lucas, Ignacio Bordad y Marcelo Sosa.

Tras un pobre rendimiento en Ecuador, donde particip√≥ poco del equipo campe√≥n de esa temporada, Mart√≠n Ojeda tuvo un inesperado regreso a nuestro f√ļtbol. En el Clausura 2004 se uni√≥ a un baldoser√≠simo plantel de Chacarita -que terminar√≠a descendiendo- para jugar 10 encuentros (s√≥lo uno como titular), marcarle un gol a Lan√ļs (derrota 2-3) y ver como otro tanto suyo se lo computaban en contra a Mario Cuenca de Racing (derrota 1-2).

En el Apertura 2004, Mart√≠n Ojeda apareci√≥ por esa gran deformaci√≥n que fue Instituto de C√≥rdoba, donde solo ingres√≥ como suplente en 6 ocasiones, la mayor√≠a de ellas reemplazando a un avejentado Mart√≠n Vilallonga. Tras aquello, uno de los casos m√°s baldoseramente extra√Īos de la historia de River desapareci√≥ del mapa para no dejar ning√ļn rastro visible.

Asi y todo, uno no puede dejar de imaginar, con algo de pena, lo bien que hubiera comido el protagonista de esa imagen pedorra sacada de un VHS cascoteado si hubiera jugado as√≠ de bien esos amistosos contra Roma, Napoli y Real Madrid alg√ļn irrelevante d√≠a de este siglo‚Ķ

Tarchini Pablo

Pablo Tarchini

Cordob√©s de pura cepa y surgido en las inferiores de Belgrano‚Ķ o sea, traducido del lenguaje guaso: “promesa de jam√°s llamar la atenci√≥n y de luego pasar r√°pidamente al olvido en beneficio de jugadores buenos, de jugadores mediocres y de jugadores malos, pero siempre de otras latitudes”. Karma. Al menos, claro, eso ocurri√≥ con el 90 % de los futbolistas de esa condici√≥n que adornaron los planteles del Pirata de Barrio Alberdi en las d√©cadas de los 80, de los 90 y de los 2000. El caso del lateral izquierdo Pablo Tarchini (11/05/1985) es otra prueba testigo de ello.

El pibe hizo sus primeros bolos, aunque sin ser titular ni jugar en los partidos decisivos, en la temporada 2005/06, aquella que finaliz√≥ con Belgrano ascendiendo a Primera Divisi√≥n tras vencer a Olimpo en la Promoci√≥n. Una vez conseguida la proeza, Tarchini vio como Ramaccioti tra√≠a una defensa √≠ntegra de jugadores ‚Äúfor√°neos‚ÄĚ, a saber: Juan Jos√© Serrizuela, el peruano Jos√© Moisela, el paraguayo Juan Daniel C√°ceres y Ricardo Vaselina Rojas.

Por suerte para √©l, Rama se fue despu√©s de la Primera Fecha del Apertura. Sin embargo, al instante lleg√≥ Mario Griguol, quien le dio una palmada en la espalda y le dijo al o√≠do que tambi√©n estaba por debajo de Gast√≥n Turus, Franco Peppino, Diego Novaretti y Miguel √Āngel Mart√≠nez. Ante tal desolador panorama, a Tarchini no le qued√≥ otra que hacerse la idea de ser un incordioso espectador de aquel equipo que estaba condenado a descender ya desde la primera de las 38 fechas de la temporada.

Su ‚Äúveranito‚ÄĚ en la elite, por as√≠ llamarlo, sucedi√≥ promediando el Clausura 2007 cuando -durante tres jornadas- tuvo sus doce d√≠as de ensue√Īo. Primero estuvo en el banco de suplentes en la derrota por 2 a 0 ante Newell’s en El Gigante de Alberdi. Despu√©s, Daniel Primo lo hizo debutar en el heroico empate 3 a 3 contra Racing en El Cilindro, cuando ingres√≥ a los 82 minutos por Ernesto Maceira con la √ļnica misi√≥n de aguantar los trapos. Finalmente, fue titular en la derrota 0 ‚Äď 2 ante Argentinos Juniors en El Chateau, donde fue reemplazado a los 57 minutos por El Mellizo Abel Soriano, tras comerse un baile de novela por parte de Gabriel Hauche. Todo eso, claro, am√©n del glorioso dorsal n√ļmero 12 que, desde el vamos, le otorgaba un carnet vitalicio al universo baldosero.

Tras el interinato de Jorge Guy√≥n, la llegada de Pancho Ferraro y la consumaci√≥n del descenso, poco le qued√≥ por hacer a Tarchini m√°s que bajar varias categor√≠as de un plumazo en la b√ļsqueda de algo de aceptaci√≥n. Por tal raz√≥n, pas√≥ por Sportivo Belgrano de San Francisco del Argentino B (2007/08), General G√ľemes de Rosario de La Frontera del Argentino C (2009) y San Carlos de Noetinger de la Liga Bellvillense de f√ļtbol, donde se encuentra jugando hoy por hoy, cuando Belgrano s√≠ apuesta a algunos pibes de las inferiores.

Y bueno, si Dios no puede manejar el tiempo, ¬Ņpor qu√© lo va a poder hacer Tarchini?

Carretero Nilo

Nilo Sebasti√°n Carretero

Poseedor de un curioso y original nombre propio que motiv√≥ millones de chistes cursis y sin ingenio que lograron que varios hombres adultos queden reducidos a pat√©ticos comediantes infumables hasta en la consideraci√≥n de nenes de jard√≠n de infantes, el volante zurdo Nilo Sebasti√°n Carretero pas√≥ por el f√ļtbol de Primera Divisi√≥n con la seguridad de quien se sabe inolvidable ante los ojos de cualquier lector de Gu√≠a de inicio de campeonato.

Nacido en la localidad bonaerense de Trenque Lauquen, Carretero comenzó a jugar en el sugestivo club infantil Las Guasquitas. Con esa mancha en su currículo (?) y convertido casi en una pueblerina celebridad, jugó el Torneo Argentino C para los clubes locales Atlético (2005) y Barrio Alegre (2006). Su prometedor paso por aquella categoría motivó a los dirigentes de Sarmiento de Junín, quienes adquirieron su ficha para la temporada 2006/07 de la Primera B Metropolitana.

A mediados de 2007 y con la certeza de haber encontrado un nuevo Rodrigo Palacio, los dirigentes de Banfield compraron su pase, se prendieron un pucho y se pusieron a fantasear con la guita que iban a sacar por su venta cuando Carretero explotara, cosa que por supuesto jam√°s ocurri√≥. El Chocho Llop lo hizo debutar por la primera fecha del Apertura 2007, cuando El Taladro cay√≥ por 3 a 0 ante Estudiantes de La Plata en condici√≥n de local. Nilo ingres√≥ a los 78 minutos por Javier Villarreal y, seg√ļn las cr√≥nicas period√≠sticas, pr√°cticamente ni la toc√≥.

Nuestro h√©roe tuvo que esperar hasta el siguiente torneo para ver algo de acci√≥n, m√°s precisamente hasta la cuarta fecha del Clausura 2008, cuando ingres√≥ por Andr√©s D√≠az en el entretiempo del partido que Banfield perdi√≥ por 3 a 1 ante Arsenal, tambi√©n como local. Su despedida de Primera Divisi√≥n ocurri√≥ al siguiente torneo ‚ÄďApertura 2008- cuando, otra vez en el Florencio Sola, su equipo cay√≥ derrotado ante San Lorenzo por 3 a 1 y √©l ingres√≥ a los 68 minutos por Pablo Vergara. N√ļmeros finales de Nilo Carretero en El Taladro: 3 derrotas como local en 3 partidos de 3 torneos diferentes donde su equipo se comi√≥ 3 goles. Jugame al 3333 en Nacional y Provincia nocturna y bajamel√°.

Sin ser tenido en cuenta por Jorge Burruchaga, los popes de Banfield comenzaron a ceder al bueno de Nilo a clubes del Nacional B con ansias que su inversi√≥n se recupere por generaci√≥n espont√°nea. Un semestre en Quilmes (2009), otro en Aldosivi (2009), otro en Tiro Federal (2010) y un a√Īo en Gimnasia de Jujuy (2010/11). Sin dejar de ser una promesa, Carretero pas√≥ a pr√©stamo al Deportivo Quito (2011), donde apenas particip√≥ de aquel equipo de Carlos Ischia que gan√≥ el torneo ecuatoriano

A comienzos de 2012, el volante consigui√≥ otro pr√©stamo semestral, esta vez en Uni√≥n La Calera de Chile, donde su particular apellido le jug√≥ una mala pasada y lo convirti√≥ en un jugador poco confiable, aunque inolvidable en los anales del f√ļtbol trasandino, ya que:

Carretero: d√≠cese de todo joven chileno que gusta y hace un culto de vivir de joda. Boliches, bailes, recitales, alcohol, minas, excesos. Todo es v√°lido y est√° permitido para quien ama ‚Äúirse de carrete‚ÄĚ. Ejemplo: ‚Äú¬ŅComo vai a poner en el equipo a Nilo, cachai? Si es flor de carretero ese hueon, po‚Ķ‚ÄĚ

No sabemos si ese significado le hace honores a los dotes y valores de Carretero, pero lo concreto es que durante su paso por el f√ļtbol chileno lo √ļnico que se esper√≥ de √©l fue que se quedase dormido o que vomitara en el medio de un partido. Adem√°s, y al igual que en nuestro pa√≠s, la sola menci√≥n de su apellido iba acompa√Īada de chistes y risitas.

En julio de 2012 volvi√≥ al lugar que vio su mejor versi√≥n: Sarmiento de Jun√≠n, donde lleg√≥ con una lesi√≥n en el quinto metatarsiano del pie izquierdo ocurrida en Chile. Pensando en una r√°pida vuelta a las canchas, Carretero se someti√≥ a una operaci√≥n donde le extrajeron hueso de la tibia para ubicarlo en el lugar de la dolencia. Tras un a√Īo y medio intentando regresar, a fines de 2013 decidi√≥ anunciar su retiro por no poder realizar actividades f√≠sicas sin sufrir dolores casi inhumanos. Fue peor el remedio que la enfermedad.

Lo curioso es que durante aquel √ļltimo periodo en Jun√≠n, Carretero conoci√≥ a La Cabra H√©ctor Bracamonte, con quien compuso una canci√≥n en honor al Indio Solari en el tiempo que ambos compart√≠an viendo quien estaba m√°s roto (?). Tiemblan Lennon y Mc Cartney.

Hoy, con 29 a√Īos, Nilo Carretero es t√©cnico de la reserva de Sarmiento de Jun√≠n y aguarda la destituci√≥n de Sergio Lippi para llegar al cargo m√°s grosso que hay en el f√ļtbol: T√©cnico Interino‚Ķ ¬°Adelante, Nilo! ¬°Te esperamos!

¬ŅC√≥mo te Dicen?: Eduardo “Mataputo” Berizzo

A comienzos del a√Īo 2000, s√≥lo una situaci√≥n nos sorprendi√≥ m√°s que la nunca aparici√≥n del Apocalipsis y el posterior final de la civilizaci√≥n tal cual la conocemos‚Ķ Y aquello fue el regreso de Eduardo Berizzo a River Plate -a pr√©stamo y con el pase en su poder- ya que el Olympique de Marsella franc√©s lo hab√≠a dejado en libertad de acci√≥n tan s√≥lo seis meses despu√©s de haber gastado millones para contratarlo. Extra√Īo‚Ķ

Zaguero central, lateral izquierdo y hasta volante central de jerarqu√≠a internacional, el cordob√©s fue parte importante tanto de aquel Newell¬īs de Marcelo Bielsa como del hist√≥rico Millonario de Ram√≥n D√≠az de mediados de los noventa. Tras haber jugado entremedio en M√©xico, su postergada venta a Europa ocurri√≥ a mediados de 1999, cuando firm√≥ para el conjunto marsell√©s en compa√Ī√≠a de sus compatriotas quemeros Daniel Montenegro y Pablo Calandria.

Una vez en Francia, El Toto fue titular indiscutido en un equipo donde tambi√©n estaban: William Gallas, Robert Pires, Iv√°n De La Pe√Īa, Stephane Dalmat, Fabrizio Ravanelli y Christophe Dugarry, entre otras figuras multi√©tnicas. Con la destituci√≥n de Roland Courbis -el t√©cnico que lo pidi√≥- y la llegada de Bernard Casoni nada cambi√≥ para Berizzo. Eso claro, hasta la jornada 19 cuando, tras una derrota por 5 a 1 ante Saint Ettiene, fue separado de la titularidad, del plantel y hasta se le dio el pase en su poder. Un despido como pocas veces se vio en la historia del f√ļtbol mundial.

Por aquellos d√≠as y ante lo extra√Īo de la situaci√≥n, Berizzo le dio algunas declaraciones al Topo L√≥pez que le sumaron bastante misterio al asunto: ‚ÄúPerd√≠ el puesto por cuestiones personales. Le expliqu√© algunas cosas al entrenador y no volv√≠ a jugar m√°s. Pero que quede claro que no tuvo nada que ver con mi nivel de juego ni con mi posici√≥n en la cancha. Nunca voy a divulgar nuestra charla, aunque ser√≠a muy conveniente para mi si contara lo que hablamos‚ÄĚ.

Algunas semanas despu√©s, el diario mexicano La Cr√≥nica de Hoy quiso esclarecer el panorama publicando en exclusiva unas pol√©micas declaraciones atribuidas al jugador, las cuales tuvieron un l√≥gico rebote en Europa: ‚ÄúMe march√© de Francia por que viv√≠a entre homosexuales. Lo mismo te tocan el muslo o una nalga para ver si les das una se√Īal. El f√ļtbol franc√©s est√° lleno de tipos rudos dentro del campo, pero que afuera se les cae la mano. Me causa repulsi√≥n que un homosexual se ba√Īe en tu ducha, que te vea las nalgas con deseo y que se emocione ¬°Qu√© asco! Prefiero jugar al lado de un drogadicto que de un homosexual porque las drogas te transforman pero no te degeneran‚ÄĚ.

Si bien la sociedad francesa fue rotulada por diversos soci√≥logos como la m√°s libertina del mundo en cuanto a lo sexual, es dif√≠cil creer que palabras tan crudas y poco inteligentes por tratarse de un personaje p√ļblico hayan salido de la boca de Berizzo, a quien las publicaciones de los noventa se√Īalaban como un ‚Äúintelectual‚ÄĚ por ser el √ļnico futbolista que le√≠a los diarios y sab√≠a usar la computadora.

Esto tampoco significa, claro, que de alguna manera el jugador no crea esas palabras ya que, as√≠ y todo, quien esto escribe recuerda que cuando se toc√≥ el tema en el programa ‚ÄúTribuna Caliente‚ÄĚ, El Toto manifest√≥ que en Francia hab√≠a ‚Äúunos cuantos raritos‚ÄĚ para delicia de Cherquis Bialo, El Chavo Fucks, Guillermo Nimo y El Nene Sanfilippo.

En fin, la o las causas por la cual el Olympique de Marsella le regaló el pase valuado en tres millones de dólares a uno de sus jugadores seis meses después de haberlo adquirido quedará, in eternum, en el salón de las leyendas urbanas.

Tras manifestar en varias ocasiones que nunca dijo aquellas palabras y despu√©s de una querella en contra del periodista de la cual nunca se supo m√°s nada, hoy, cuando su nombre suena para suceder a Marcelo Bielsa cuando √©ste deje al Olympique de Marsella, miles de fiesteros j√≥venes franceses aguardan la futura llegada de Eduardo Berizzo con un grito de guerra: ‚Äú¬°Droit Au But, Mataputo!‚Ä̂Ķ

 Page 1 of 25  1  2  3  4  5 » ...  Last » 

Powered by Wordpress   |   Lunated es un diseño de ZenVerse