Paz Germ√°n

Germ√°n Paz (El Pescadito)

Culo, Orto, Ojete, Cortachurros, Llamamoscas, Ano, Ocote, Caquero, Nalgas, Cachas, Poto, Tirapedos, Pan Dulce, Asterisco, Hoyo, Opi, Manzana, Colectora, Upite, Trasero, Cola, Tot√≤… eso es, precisamente, lo que muchos de nuestros venerados baldoseros ostentaron para llegar a hacer su aparici√≥n en Primera Divisi√≥n… Y no es que uno quiera contradecir a sus defensivos t√≠picos lugares comunes, tales como: ‚Äúesto es un premio al esfuerzo de mi familia‚ÄĚ o ‚Äúal fin pude concretar el sue√Īo de mi vida‚ÄĚ pero, con una mano en el coraz√≥n, la carrera de varios de ellos habla por si sola‚Ķ y la conclusi√≥n la mayor√¨a de las veces es la misma: culo.

Por ejemplo, as√≠ fue caso de Germ√°n Paz, un volante por derecha de Estudiantes de La Plata, quien asom√≥ sus narices contra Banfield por la d√©cima fecha del Clausura 2006, beneficiado por la lesi√≥n de varios compa√Īeros titulares y tambi√©n por su t√©cnico, Jorge Burruchaga, qui√©n decidi√≥ guardar al resto de su ‚Äúprimera l√≠nea‚ÄĚ para el decisivo choque ante Independiente Santa Fe de Bogot√° por la Copa Libertadores.

Y as√≠, de esta manera, el joven categor√≠a ’84 realiz√≥ su debut compartiendo un din√°mico mediocampo de cinco volantes junto al Gatito Esmerado, Marcos Gelabert, Diego Galv√°n y El Chelo Carrusca. Nuestro homenajeado fue reemplazado a los 64 minutos por Lenny Kravitz Cardozo, sin imaginar que esta derrota 1 a 0 ante El Taladro tambi√©n significar√≠a su despedida de la elite, muy a pesar de la cr√≠tica de el diario El Cl√°sico, que le obsequiaba un buen augurio (?): ‚ÄúGerm√°n Paz no termin√≥ de acomodarse nunca en la cancha y estuvo perdido en varios pasajes del partido. Nervios, ansiedad y ganas que esta vez le jugaron en contra; pero no dej√≥ de mostrar mucha garra y actitud para remontar su flojo rendimiento de cara al futuro‚ÄĚ.

Si bien integr√≥ el banco de suplentes de El Pincha en otras cuatro ocasiones; que luego form√≥ parte del plantel de Hurac√°n de Tres Arroyos que descendi√≥ del Nacional B al Torneo Argentino A (2006/07) y que tambi√©n acredit√≥ un paso fantasmal por El Linque√Īo (2008), su nombre desapareci√≥ completamente del mapa hasta que Victoria √Ālvarez nos lo devolvi√≥ en forma de envidia‚Ķ ¬ŅQui√©n? Victoria √Ālvarez, la excelent√¨sima ganadora del Bikini Open Reef Classic 2011 en Mar del Plata‚Ķ

Y as√≠, cuando no lo esper√°bamos, volvimos a tener novedades de Germancito Paz, aquel que alguna vez en su vida disfrut√≥ de un impresionante Culo, Orto, Ojete, Cortachurros, Llamamoscas, Ano, Ocote, Caquero, Nalgas, Cachas, Poto, Tirapedos, Pan Dulce, Asterisco, Hoyo, Opi, Manzana, Colectora, Upite, Trasero, Cola, Tot√≤… y que tambi√©n jug√≥ un partido en Primera Divisi√≥n‚Ķ

Bravo Cristian

Cristian Fernando Bravo

Uno puede llegar a irse de viaje, tener un prolongado matrimonio o hasta poseer una carrera futbolística respetable y, sin embargo, no tener nada interesante para contar. O puede tener un breve aunque escaso paso por cada una de aquellas situaciones y ser un anecdotario con patas, de esos que te animan cualquier asado o furiosa previa de sábado (?). No por meritos deportivas en si, claro. Sino por diferentes hechos y variables que aderezaron aquellos efímeros días. El precoz caso de Cristian Fernando Bravo es uno de ellos.

Este volante central categor√≠a ¬ī78 hizo las inferiores en Platense y a los 20 a√Īos le toc√≥ subir a Primera Divisi√≥n para integrar aquel m√°s que condenado Calamar que inclu√≠a baldoseros de pura cepa (Walter Coyette, Guillermo Santo, Claudinho, Ra√ļl Atenor Garc√≠a, Enrique Colliard, Paulo Miranda) y jugadores medio pelo que estaban tirando sus √ļltimas fichas (Cancelarich, Spont√≥n, Mandrini, Lenguita, V√°ttimos, El Chivo Peinado).

Con este desolador panorama, a Bravo le lleg√≥ la posibilidad de debutar -como titular y con un glorioso dorsal 34 en su espalda- por la decimosexta jornada del Apertura ¬ī98; jornada en la que cayeron por 2 a 1 ante Col√≥n como visitantes y donde lo primero que vio al saltar al campo fue la ovaci√≥n que las dos escuetas hinchadas le brindaron al Profe C√≥rdoba, quien dirig√≠a su √ļltimo partido en Platense y se encontraba en un comprensible estado de trance por la reciente desaparici√≥n f√≠sica de uno de sus hijos.

Dos jornadas despu√©s y ya bajo la conducci√≥n de Ra√ļl Grimoldi, Bravo volvi√≥ a ocupar el mediocampo en la derrota 1 a 0 con River Plate, para ser testigo privilegiado de un Monumental semi vac√≠o por el descontento Millonario tras el primer t√≠tulo del Boca de Carlos Bianchi. Era otro mundo, claro (?). Luego particip√≥ de la victoria por 3 a 2 sobre Estudiantes en la √ļltima fecha de aquel torneo, donde marc√≥ su √ļnico gol y el mar de l√°grimas se los llev√≥ An√≠bal Hay quien, a Dios gracias, se retiraba del referato.

Al siguiente torneo agarr√≥ El Negro Marchetta, lleg√≥ El Popeye Herrera y sus chances de jugar se redujeron considerablemente. Con el regreso de Grimoldi, Bravo volvi√≥ a tener algo de acci√≥n y as√≠ pudo completar 10 partidos y dar fe de Mart√≠n Palermo convirtiendo un penal con ambas gambas. Luego asumi√≥ Carlos Rodr√≠guez y, de esta manera, finalizaron los d√≠as de Cristian Bravo en Primera Divisi√≥n y, al parecer, tambi√©n en el f√ļtbol, ya que todos los intentos de dar con su paradero conducen hac√≠a otros hom√≥nimos que nada tienen que ver con aquel pibe de Platense.

Un destino demasiado extra√Īo para quien alguna vez gan√≥ ‚ÄúEl Mejor Gol de la Fecha‚ÄĚ del extinto F√ļtbol de Primera.

Gonz√°lez Ra√ļl

Ra√ļl Alberto Gonz√°lez (Speedy)

Recuerden, chicos (?). Todos nos convertimos en sus tifosis cuando nos desayunamos con la hollywoodense historia de ese simp√°tico chacarero campechano que, desde la g√≥ndola de segunda selecci√≥n, llegaba al ultra competitivo Calcio de la noche a la ma√Īana.

Segunda punta o wing por ambas bandas, la carrera de Ra√ļl Gonz√°lez comenz√≥, promediando los noventa, en Central C√≥rdoba y all√≠ su rapidez encandil√≥ al relegado V√≠ctor Bottaniz, quien convenci√≥ a Gustavo Alfaro para sumarlo a Atl√©tico de Rafaela (1997/2000).

En poco tiempo Speedy se convirtió en la revelación de aquel conjunto al que nunca le alcanzó la nafta para llegar a la final del reducido. Sin embargo, esto no impidió que un grupo de empresarios italianos se enamoren de él y adquieran su ficha en un millón y medio de dólares.

Claro que siendo una cifra menor por tratarse de una j√≥ven promesa de la Argentina del 1 a 1, los tanos le ofrecieron a La Crema costearle una pretemporada en la pen√≠nsula, con la intenci√≥n de que nadie los acuse de estar cometiendo un timo. All√° ellos (?)…


La Crema en Italia. El que encuentra a Pan Triste gana (?)

Y de esta manera fue como llegaron Huguito Barrientos, Iv√°n Ju√°rez y Marcelo Barovero a tirar facha por la V√≠a Veneto y a sacarse fotos con el Coliseo de fondo. Entre tanto glamour, los rafaelinos tambi√©n dejaron lugar para el f√ļtbol, con una victoria sobre la Reggina (1-0), una derrota ante el Avelino (1-2) y empates con el Skoda de Grecia (1-1) y con el flamante equipo del protagonista de este post.

Cuando lleg√≥ al Brescia, lo primero que hizo Speedy fue ir a rendirle respeto al capo de la comarca. O sea, a Roberto Baggio. Cuando Il Codino escuch√≥ su acento pens√≥ que se trataba del gaucho que cuidaba sus campos en Rivera, entonces no extra√Ī√≥ que se le escaparan unas cuantas carcajadas cuando Speedy le dijo que era su nuevo socio en el ataque.

En el momento en que el astro italiano escuch√≥ que era este el Ra√ļl Gonz√°lez que le hab√≠an prometido y no el crack espa√Īol del Real Madrid, emprendi√≥ tal ataque de risa que se desgarr√≥ los maxilares, el est√≥mago y hasta las dos gambas y por eso se perdi√≥ de ir al Mundial de Corea y Jap√≥n. Pero esa es otra historia.

En principio, Gonz√°lez deslumbr√≥ a sus nuevos compa√Īeros marcando 11 segundos en los 100 metros llanos, aunque eso no bast√≥ para enga√Īar a Carlo Mazzone con quien, en el t√©rmino de un a√Īo y medio, apenas jug√≥ en 7 encuentros, casi todos como suplente y por las primeras fases de la Copa Italia. En enero de 2002 y ante la falta de oportunidades, tanto √©l como Andr√©s Yllana debieron buscarse un nuevo destino.

Tras préstamos semestrales en continuado por Crotone, Salernitana y Cosenza de la Serie B, Speedy regresó al Brescia, para meter otros 2 partidos a su currículum y convivir con El Chino Saja y Matías Almeyda. Luego el delantero recaló en el Martina de la Serie C1 durante seis meses más y entre medio la termeó cuando se boxeó con dos carabinieri que intentaron retenerle el (o la) Mercedes Benz por exceso de velocidad. Se ve que la rapidez la tenía en el instinto (?).

Gustavo Alfaro, haciendo uso de la impunidad que le dio acabar con la maldición de Quilmes, dispuso la llegada del delantero al Cervecero para la temporada 2004/2005. Bastaron apenas 8 partidos por campeonato y otros 3 por la Copa Libertadores para darse cuenta que Speedy no tenia la banda ancha prometida y el servicio era desastroso y limitado, además de caro. Una verdadera cagada

Claro, hab√≠a una opini√≥n de peso que le impidi√≥ rendir en su paso por el sur. Pero esta no era la de An√≠bal Fern√°ndez, Jos√© Luis Meiszner ni la del Mono de Kapanga, sino la de Milena, su embarazada novia italiana, quien no estaba para nada contenta con la idea de traer cachorros al tercer mundo. De tan breve y fugaz, su paso por la elite de nuestro f√ļtbol hizo honor a las condiciones que hicieron famoso a este jugador. Esper√°bamos algo r√°pido, pero tampoco tanto.

El peregrinaje del Ra√ļl Gonz√°lez del subdesarrollo contin√ļo por el Cagriese (2005-2007) y el Darfo Boario (2007-2008), ambos del under peninsular. Luego regres√≥ al pa√≠s para radicarse en la embolante apacible localidad santafesina de Alvear y jug√≥ seis meses en su primer amor, Central C√≥rdoba, donde pareci√≥ colgar los botines.

Alg√ļn tiempo despu√©s y a pedido del p√ļblico, Gonz√°lez¬† se uni√≥ al¬† Club Arteaga Mutual Social y Biblioteca Popular Sarmiento (2009) y luego al Club Atl√©tico Alcorta Blanco y Negro (2011) de la Liga Interprovincial de F√ļtbol Dr. Ram√≥n F. Pereyra, donde jug√≥ “cuando ten√≠a ganas” y de esa manera terminaron sus d√≠as como futbolista.

Punto final para la historia de un personaje con marcados estereotipos étnicos, que apareció con poco cartel, vio las luces del mundo y quedó olvidado y anticuado para las nuevas generaciones. Uno de los guiones más tristes y decepcionantes de la Warner Brothers (?).

En el Mundial, gracias a la Divina Providencia (1¬ļ parte)

26 diciembre 2013

A pocos meses de una nueva Copa del Mundo, y cuando todos nos tomamos la licencia de opinar con convicci√≥n que jugador debe estar en la misma o hasta dejar de hacerlo, vamos a repasar algunos de los casos de jugadores que fueron incluidos en la lista de buena fe, a√ļn a expensas de la voluntad del cuerpo t√©cnico de turno.

Aquellos que formaron parte de las diferentes delegaciones, beneficiados por el mecenazgo de alg√ļn pol√≠tico, dirigente, compa√Īero o hasta por el clamor popular. Hoy: quienes entraron en la lista por obra y gracia de La Divina Providencia (?).

Norberto Osvaldo Alonso en Argentina ¬ī78

Si bien fue un crack lírico de la época, de esos que uno podría asociar instintivamente al menottismo, El Beto tuvo un paso sombrío por el combinado albiceleste. En principio, tardó bastante en ser convocado y cuando lo fue decepcionó al técnico al preferir quedarse en River para jugar la Copa Libertadores de 1976, al igual que Juan José López y El Pato Fillol y en contraposición a Daniel Passarella y Leopoldo Luque. Eso marcó el primer quiebre.

El segundo revés se produjo cuando Alonso aceptó irse a jugar al Olympique de Marsella a pesar de que ya le había dado su palabra a Menotti, confirmando que iba a permanecer en el país. Aquello -junto a otras variables- llevó al entrenador a confeccionar y promulgar la famosa Resolución 309, que prohibía la venta al exterior de 66 jugadores nacionales de primera línea.

A pocos meses del Mundial y con Menotti dudando entre Babington, Bochini y Maradona por ese lugar en la lista de buena fe, Alonso recibi√≥ el padrinazgo del Contralmirante Carlos Lacoste quien, adem√°s de ser un confeso hincha de River Plate y fan√°tico del Beto, manejaba el Ente Aut√°rquico Mundial ’78 a trav√©s de diferentes monigotes (los militares Actis y Merlo). De m√°s est√° decir que la jerarqu√≠a de Alonso no necesitaba de esta nefasta ayuda. Pero en esa √©poca, anim√°te a decirle que no a un milico‚Ķ

Y as√≠ -cuando 45 d√≠as antes estaba totalmente descartado- Alonso apareci√≥ en la lista final luciendo el dorsal n√ļmero 1 e ingres√≥ contra Hungr√≠a en el primer partido de la Selecci√≥n. Se desgarr√≥ contra Francia en el segundo encuentro y reapareci√≥ contra Brasil por la Segunda Ronda, donde se resinti√≥ de su dolencia poni√©ndole punto final a su trayectoria en los mundiales, algo que qued√≥ impregnado de mal olor muy a pesar de su voluntad.

Adem√°s de ser qui√©n le entreg√≥ el poder de la AFA a Julio Grondona, despu√©s del Mundial ¬ī78 Lacoste se dedic√≥ a hacer chombas ser vicepresidente de la Confederaci√≥n Sudamericana y de la FIFA, lugar de donde se retir√≥ en 1984 para evitar investigaciones. Pese a eso sigui√≥ vinculado al m√°ximo organismo de f√ļtbol mundial, hasta el d√≠a de su muerte, por su amistad fraternal con Joao Havelange. Viejo hijo de puta‚Ķ

H√©ctor Miguel Zelada en M√©xico ¬ī86

A comienzos de 1986, Carlos Bilardo comenzó a confeccionar la lista definitiva de cara al Mundial de México. Y una de sus primeras medidas fue la de confirmar a dos arqueros: Nery Pumpido y Luis Alberto Islas quienes, durante todo ese tiempo, estuvieron amenazados por el omnipresente fantasma del legendario Ubaldo Matildo Fillol, quien había atajado en las Eliminatorias pero estaba en las antípodas filosóficas del Narigón.

Finalmente, Bilardo acab√≥ con la ilusi√≥n del Pato de jugar su cuarto Mundial al convocar a H√©ctor Miguel Zelada ¬ŅA qui√©n? A Zelada, un tipo que hab√≠a atajado en Rosario Central para luego hacer historia en la tierra de Don Ram√≥n y a quien nadie, pero nadie, recordaba m√≠nimamente en la Argentina.

¬ŅY esto como ocurri√≥? Gracias a la gesti√≥n de Emilio D√≠ez Barroso, Presidente del Am√©rica de M√©xico, quien solicit√≥ la inclusi√≥n del portero ‚Äďa quien consideraba un h√©roe- como una de las cl√°usulas para ceder su moderno campo de entrenamiento.

Bilardo y Grondona aceptaron al instante. Quedaban bien con su nuevo e influyente amigo y de paso ten√≠an una rebuscada excusa para sacarse de encima a Fillol. Y as√≠, el ignoto H√©ctor Miguel puede chapear con que √©l tambi√©n es campe√≥n del mundo. ¬ŅD√© qu√© Zelada (?)?

Miguel Pardeza (Espa√Īa) en Italia ¬ī90

Para detectar a los baldoseros, es condici√≥n indispensable conocer a los jugadores y equipos que construyeron historia. En este caso ‚ÄúLa Quinta del Buitre‚ÄĚ conformada por Emilio Butrague√Īo, Michel, Rafael Mart√≠n V√°zquez, Miguel Pardeza y Manolo Sanch√≠s. Repitan conmigo, no sean t√≠midos (?): Butrague√Īo, Michel, V√°zquez, Pardeza y Sanch√≠s. Ya lo saben, ahora no se lo olviden‚Ķ

Lo concreto es que la palabra ‚ÄúQuinta‚ÄĚ en Espa√Īa se aplica para ‚ÄúGeneraci√≥n‚ÄĚ, m√°s all√° de cuantos la integren. En este caso eran cinco, pero eso no es m√°s que una casualidad. Estos jugadores marcaron una √©poca del Real Madrid plagada de t√≠tulos y buen juego. Claro, todos ellos menos Miguel El Ratoncito Pardeza, quien jug√≥ poco y fue cedido al Zaragoza a la primera de cambio. Encima era el √ļnico que no era madrile√Īo (?).

Lo concreto es que para Italia ¬ī90 sus cuatro compadres obligaron al t√©cnico Luis Su√°rez a convocar a Pardeza ‚Äďquien era suplente en su equipo- bajo amenaza de bajarse todos de la lista: ‚ÄúEste es el Mundial de La Quinta del Buitre. O vamos todos o no va ninguno‚ÄĚ. Y as√≠, El Ratoncito se dio el lujo de jugar dos minutos contra B√©lgica por la Primera Ronda.

Una vez retirados de la actividad, los cinco ex jugadores pusieron un vi√Īedo que termin√≥ fundiendo. Seguro que por la mala administraci√≥n del muerto de Pardeza (?).

Valery Nepomnyashchy, Roger Milla y Thomas N¬īKono (Camer√ļn) en Italia ¬ī90

Una comedia de enredos. As√≠ se podr√≠a denominar a la preparaci√≥n de Camer√ļn para Italia ¬ī90 (y tambi√©n para el resto de los mundiales). Para empezar, hay que destacar el caso del t√©cnico de aquella hist√≥rica Selecci√≥n, quien lleg√≥ a su cargo en 1988 de una manera muy particular.

Para empezar, Paul Biya, entonces Presidente del Camer√ļn (y hoy tambi√©n) y adem√°s Ministro de Deportes, le solicit√≥ a sus pares de la U.R.S.S algunos entrenadores para hacerse cargo de su Selecci√≥n de cara a las Eliminatorias Africanas. Desde Mosc√ļ enviaron a tres candidatos. Y Nepomnyashchy fue quien se qued√≥ con el cargo por ser el primero en llegar a Yaound√©. Todo as√≠ de serio.

Adem√°s, el t√©cnico ni se molest√≥ en aprender jam√°s ingl√©s ni franc√©s, por lo que las indicaciones del equipo las daba el chofer de la embajada camerunesa en Mosc√ļ quien, con seguridad, fue el que le dijo a Oman Biyik que Pumpido ten√≠a serios problemas en las falanges (?).

Pero la influencia de Biya no qued√≥ s√≥lo en eso. A pocos d√≠as del Mundial, oblig√≥ al t√©cnico a convocar a Thomas N¬ī Kono quien no estaba en la lista y se encontraba jugando la desaparecida Promoci√≥n ib√©rica con el Deportivo Espa√Īol de Barcelona.

Adem√°s, la ma√Īana del partido debut contra Argentina, El Presidente llam√≥ a la concentraci√≥n para persuadir a los otros arqueros, Joseph Antoine Bell y Jaques Songo¬īo, para que le cedan el buzo titular a N¬īKono, m√°s all√° de lo que pudiese opinar Nepomnyashchy.

Pero eso no es todo, Paul Biya termin√≥ de armar su PC F√ļtbol (?) metiendo en el Mundial a Roger Milla quien, a sus 38 a√Īos, no hab√≠a jugado en las Eliminatorias y se encontraba en el Saint Pierroise de la Isla de Reuni√≥n. Est√° demag√≥gica actitud le vali√≥ al Presidente ganarse la simpat√≠a del pueblo, que a√ļn idolatraba las a√Īejas haza√Īas de Milla.

Por supuesto que con el diario del lunes, todos le damos la derecha al pol√≠tico. Por eso no extra√Ī√≥ que el Cameroon- Tribune titule el 9 de junio de 1990: ‚ÄúGracias a la influencia magistral de nuestro Presidente, Camer√ļn vence a la Argentina de Maradona‚ÄĚ. Un genio‚Ķ

Especiales: Obligados a abandonar el f√ļtbol por enfermedad

15 diciembre 2013

La aparici√≥n de una enfermedad grave, no es condici√≥n sine qua non para abandonar definitivamente el f√ļtbol. Hay esperanzadores casos de deportistas de m√ļltiples disciplinas que, luego de un obligado parate, superaron airosamente el mal trance. Precisamente en el f√ļtbol se destacan: Germ√°n Burgos (c√°ncer de ri√Ī√≥n), Carlos Roa (c√°ncer testicular), Jos√© Buljubasich (tumor cerebral), Hugo Morales (tumor testicular) y hasta Arjen Robben (c√°ncer testicular) y Cristiano Ronaldo (arritmia cardiaca, con consecuente operaci√≥n y disminuci√≥n de sus capacidades). En este caso recordaremos a los que no pudieron volver al verde c√©sped, pero como grandes que fueron, la pelearon hasta el fin.

Juan Gilberto Funes

El B√ļfalo fue un potente delantero centro, de esos que arrastran una defensa completa detr√°s de √©l. Sigue siendo, hoy en d√≠a, el m√°ximo exponente del f√ļtbol puntano. En el ambiente era querido, tanto por compa√Īeros como por rivales, por su humildad, generosidad y hombr√≠a de bien. Fue el autor del gol que le dio a River la primera Copa Libertadores de su historia y jug√≥ en la Selecci√≥n Argentina. Tras haber hecho pie en Europa y en V√©lez, sufri√≥ de una afecci√≥n cardiaca que le impidi√≥ superar la revisi√≥n m√©dica, tanto en el Niza de Francia como en Boca Juniors. En septiembre de 1990, con tan solo 27 a√Īos, fue obligado por los m√©dicos a retirase del f√ļtbol.

Falleci√≥ el 11 de enero de 1992 al no superar la operaci√≥n para corregir la endocarditis prot√©sica. La fecha de su muerte sigue siendo, veinte a√Īos despu√©s, una jornada de luto en su San Luis natal.

Edgar Robert Navarro Montoya

El hermano del Mono Carlos Fernando era delantero del Deportivo Espa√Īol y por su nacionalidad peruana ocupaba plaza de extranjero, pese a haber vivido desde peque√Īo en el pa√≠s. Abandon√≥ el futbol a principio de 1988, cuando contaba con apenas 21 a√Īos, a ra√≠z del descubrimiento de una avanzada leucemia en su cuerpo. La √ļltima aparici√≥n suya fue en la cancha de Independiente, donde abrazado a su hermano, festej√≥ la obtenci√≥n Xeneize de la Supercopa 89. Perdi√≥ la batalla contra la leucemia el 20 de agosto de 1990.

Edgardo Fabi√°n Pr√°tola

Hist√≥rico zaguero de Estudiantes de La Plata con pasos por M√©xico y Uni√≥n. En la cancha seg√ļn sus declaraciones era otra persona. Su r√©cord de tarjetas rojas lo avalan. Sin embargo fuera del campo era un tipo bonach√≥n, familiero y querible, por lo que no sorprendi√≥ la tristeza general en el ambiente cuando se anunci√≥ su obligado retiro a causa de p√≥lipos y un posterior c√°ncer de colon. Su √ļltimo partido fue la victoria del Pincha por 2 a 1 sobre Gimnasia en el Clausura 2001.

A la postre soporto varias intervenciones y hasta el indignante hecho de tener que recorrer juzgados para sacar del corralito los 90.000 d√≥lares que cost√≥ su operaci√≥n final. Falleci√≥ el 27 de abril de 2002. Su √ļltima voluntad fue que no se postergue el Estudiantes – Independiente de ese fin de semana. Hasta el d√≠a de hoy se lo homenajea en cada grato momento que vive El Le√≥n y se mantiene la promesa de varias glorias pinchas (Ver√≥n, Capria, Calder√≥n, Palermo) de que a sus tres hijas jam√°s les falte nada.

Gustavo Daniel Eberto

Una de las m√°ximas promesas de Boca. Integr√≥ diversas selecciones juveniles saliendo campe√≥n del sudamericano Sub 20 de Uruguay 2003 y de los Juegos Panamericanos del mismo a√Īo. Por la superpoblaci√≥n de arqueros s√≥lo disput√≥ 3 partidos oficiales y fue cedido a Talleres, donde tras un gran debut comenzaron los s√≠ntomas. ‚ÄúEmpec√© a expectorar sangre, volv√≠ a Buenos Aires pero aprovech√© para hacerme unos estudios y en la placa salieron unas manchas. Me revisaron los pulmones, la zona abdominal, la ingle‚Ķ y en los test√≠culos encontraron el tumor. Reci√©n ah√≠ todo se descubri√≥‚ÄĚ.

Regres√≥ a Capital e incluso retorn√≥ a las pr√°cticas despu√©s de varias sesiones de quimioterapia. Falleci√≥ el 3 de septiembre de 2007 a los 24 a√Īos.

Marcelo René Bravo

Lateral volante izquierdo de Vélez Sarsfield. Debutó en 2003 y rápidamente se le auguró un futuro de selección por sus grandes condiciones, todavía sin pulir al 100%. Además integró la Sub 20 en el sudamericano de Colombia 2005.

Tras 50 partidos y 5 goles en primera, El Indio debi√≥ abandonar el f√ļtbol a los 21 a√Īos, al hab√©rsele detectado una hipertrofia cardiovascular. Batallando como siempre en su vida, conserva la ilusi√≥n ‚ÄúS√© que mi etapa como futbolista es una cosa pasada, pero confieso que a√ļn mantengo una m√≠nima esperanza de que la ciencia avance y pueda encontrar una soluci√≥n‚ÄĚ. Integr√≥ el cuerpo t√©cnico de Miguel Russo y luego se desempe√Ī√≥ como t√©cnico en las inferiores del Fort√≠n.

Adri√°n Maximiliano Peralta

Volante izquierdo con gambeta y velocidad. Jug√≥ en Trist√°n Su√°rez, Instituto, Mallorca de Espa√Īa, Newell¬īs, Lan√ļs (campe√≥n Apertura 2007) y Hurac√°n. Tras regresar al Granate, la vida le cambi√≥ de la noche a la ma√Īana cuando, a mediados de 2010, le detectaron una arritmia cardiaca. Finalmente, tras varias juntas medicas entre galenos argentinos y espa√Īoles, El Kily se vio forzado a retirarse en abril de 2011 a los 28 a√Īos de edad.

Ariel Alberto Giaccone

El caso del ex jugador de Ferro y Belgrano es distinto. Tras un toco y me voy en primera hizo la gran parte de su carrera en el ascenso y, pasados los 30, en equipos regionales. A los 36 a√Īos y defendiendo los colores de Porte√Īa Asociaci√≥n de C√≥rdoba, recibi√≥ la peor noticia de su vida: Su hija mayor Gabriela, de 19 a√Īos, necesitaba un inminente trasplante de ri√Ī√≥n para seguir viviendo. “Fue dur√≠simo lo que pas√©. Me escapaba del trabajo para estar con ella el tiempo que duraba la di√°lisis; eran 4 horas interminables. Verla con esa m√°quina al lado me destrozaba” record√≥. Al no haber mejor donante posible, tom√≥ la decisi√≥n de abandonar el f√ļtbol y cederle su ri√Īon a su primogenita ‚ÄúTras la operaci√≥n quede todo dolorido, pero la felicidad de ver a mi hija haciendo una vida normal no me la paga ni el futbol ni nada‚ÄĚ. Crack‚Ķ

 Page 1 of 16  1  2  3  4  5 » ...  Last » 
Necesit√°s Flash Player 8



Powered by Wordpress   |   Lunated es un diseño de ZenVerse