Néstor Fabián Caballero
Que Argentinos Juniors recurra a sus divisiones inferiores cuando necesita buscar alternativas para su equipo profesional no es ninguna novedad. Pero sabido es que muchos de esos jugadores no logran afianzarse y terminan dejando el club en el corto o mediano plazo. Peor aún es cuando, al irse a probar suerte en otros equipos, tampoco logran regularidad y terminan siendo el recuerdo de “un pibe que pintaba bien”.
Néstor Fabián Caballero es un claro ejemplo de estos casos. Osvaldo Chiche Sosa lo puso en Primera en el Clausura 2005, reemplazando a Seltzer, lesionado, en un encuentro que Argentinos perdió 2 a 0 en cancha de Almagro. Su puesto era el de marcador de punta derecho y al ingresar De Muner cambió de sector. En ese Argentinos, que terminó jugando la Promoción contra Atlético de Rafaela, Caballero tenía por delante al propio De Muner y a Leandro Fleitas. Volvió a jugar como titular en ese torneo ante Vélez, en La Paternal, en un equipo que parecía jugar con cinco defensores y donde Caballero pagó su inexperiencia con un reemplazo en el entretiempo. Ya no volvería a actuar en el resto de la temporada.
Con la llegada del uruguayo Gregorio Pérez para el Apertura 2005, más las llegadas de Diego Cocca y Jorge Anchén, las chances de Caballero fueron nulas. Encima seguían en el plantel Fleitas y De Muner. Sin embargo, con el correr de las fechas la suerte de Caballero fue cambiando. Se lesionó Cocca -sería el final de su carrera futbolística-, pasó lo mismo con Anchén, y Fleitas no era del agrado del entrenador, así que Caballero comenzó el Clausura 2006 como titular. Claro que no tuvo mucha suerte ya que, cuando se estaba afirmando, los resultados empezaron a ser negativos y Gregorio Pérez dio un paso al costado. Caballero había jugado 8 de los 11 partidos del Clausura.
Luego se hizo cargo de la dirección técnica Adrián Domenech y el titular pasó a ser De Muner. Caballero fue al banco de suplentes en el primer partido del nuevo entrenador. Fue la última vez que fue tenido en cuenta.
Para el Apertura 2006 decidió buscar nuevos aires. Fue cedido a Huracán, que tras haber perdido la Promoción con El Bicho intentaba nuevamente volver a Primera. Casi no estuvo en los planes del cuerpo técnico del Globo y volvió a Argentinos. Sin ser considerado, a mediados de 2007 y con tan solo 10 partidos en el club, quedó en libertad de acción.
No pudo ubicarse en los equipos que disputaban los torneos más trascendentes del fútbol argentino por lo que se volvió a Formosa, su provincia natal, para tentar a la suerte. Sol de América lo contrató durante un año y medio, donde jugó el Torneo Argentino B. En 2009 cruzó el Río Pilcomayo y fue a jugar a Sol de América de Paraguay. En 2010 fichó para 2 de Mayo y eso es lo último que se supo de él.
(Publicado originalmente en “¿Te Acordás Bicho?“)
Sebastián Brunet
Cuando Argentinos Juniors volvió a Primera en 2004, entre Mariano Mignini y Ariel Seltzer se disputaban el puesto de marcador lateral izquierdo. En Reserva, mientras tanto, asomaba un pibe que buscaba su lugar en el plantel profesional. Sebastián Brunet es categoría ’84 y de la misma camada que una gran cantidad de pibes que llegaron a Primera: Hugo Colace, Leonardo Pisculichi, Walter García, Lucas Barrios, Leonel Núñez, Christian Biglia, Néstor Ortigoza, Nicolás Pareja, Sebastián Setti, Matias Córdoba, Matías Caruzzo y Lionel Coudannes.
Fue tenido en cuenta por Gregorio Pérez, quien tomó el mando del equipo a pocos días del comienzo del Apertura 2005. Seltzer seguía siendo el titular y cuando el santafesino se ausentó, por lesión primero y por expulsión después, ubicó inicialmente a Diego Cocca por izquierda. Las cosas no salieron y le dio la oportunidad a Brunet.
Debutó en el triunfo por 4 a 1 de Argentinos sobre Tiro Federal de Rosario, partido disputado en Arroyo Seco y que le posibilitó a Argentinos romper una mala racha de cuatro derrotas consecutivas. Como equipo que gana no se toca, la lesión de Cocca -nunca más volvió a jugar- posibilitó la vuelta de Machín y Brunet siguió como titular. Un nuevo triunfo, esta vez ante River en La Paternal, hacía pensar que se había recuperado el rumbo, pero una nueva derrota ante Newell’s en Rosario devolvía al equipo a la realidad. Brunet también jugó en el empate en uno ante Banfield y fue al banco en la caída frente a Colón, en Santa Fe.
En el Clausura 2006 sus posibilidades fueron menores. Una nueva expulsión de Seltzer le posibilitó jugar contra Boca y sumar minutos desde el banco ante Central en Rosario. Su último partido en Argentinos fue contra Colón -ya con Domenech como técnico-, por la última fecha del certamen y con el equipo condenado una fecha antes a jugar la Promoción ante Huracán.
En la temporada 2006/07 no tuvo chances. Seltzer seguía alternando, a veces jugaba Barzola, quien había regresado tras su paso por River Plate y Quilmes y ya en 2007 con Caruso Lombardi como DT hasta Desábato jugó como lateral por la izquierda.
Para el Apertura 2007 llegaron Sergio Escudero y el uruguayo Álvaro Pereira, quien en Quilmes se había desempeñado como marcador de punta izquierdo pero en Argentinos lo haría como volante. Ante la clara imposibilidad de ser tenido en cuenta, Brunet recaló en Ferro Carril Oeste para jugar en la Primera B Nacional. Solamente un semestre en el equipo de Caballito y la vuelta a Argentinos. A mediados de 2008 surgió la posibilidad de ir nuevamente a préstamo, esta vez a Comunicaciones. Las cosas finalmente no se dieron y quedó en libertad de acción.
Tras un año, en 2009 apareció la chance de probar suerte en el ascenso español. El Loja lo recibió y estuvo allí durante una temporada. En 2010 subió un par de divisionales y fichó para el Puertollano. Ya en 2011 y con pocas posibilidades de seguir progresando, retornó a Buenos Aires y dejó el fútbol profesional con tan sólo 27 años.
(Publicado originalmente en “¿Te Acordás Bicho?“)
Diego Marcelo Nieves
No es noticia que muchos jugadores tengan una destacada trayectoria en divisiones inferiores y que luego carezcan de suerte al llegar a Primera División. El caso de Diego Nieves podría incluirse dentro de este tipo de jugadores.
Había comenzado su carrera en las juveniles de Ferro Carril Oeste y perteneciendo al equipo de Caballito estuvo en el plantel que disputó el segundo torneo sudamericano de Selecciones sub-16 disputado en Perú en 1986. El equipo argentino logró llegar a la fase final de cuatro selecciones pero quedó en el último lugar y no clasificó para el Mundial.
Después llegó a las inferiores de Argentinos Juniors, donde obtuvo títulos de la mano de José Pekerman y compartió plantel con Leonel Gancedo, Christian Dollberg y Leonardo Asencio, entre los mas destacados que llegaron a Primera.
Su momento de gloria en el Bicho se dio el 1º de octubre de 1991. Por la primera fase de la Supercopa, el equipo de La Paternal enfrentó como local al Santos Fútbol Club de Brasil en el estadio de Ferro. Con Carlos Goyén, Fernando Batista y Carlos Javier Mac Allister suspendidos para torneos internacionales por la recordada Batalla del Centenario, César Mendoza, Héctor Cejas y Diego Nieves tuvieron la responsabilidad de suplantarlos.
Argentinos alineó a César Mendoza; Héctor Cejas, Fernando Cáceres, Osvaldo Rodríguez y Diego Nieves; Walter Zermattén, Leonel Gancedo, Diego Cagna y Christian Trapasso; Enrique Sánchez y Antonio Vidal González. En el entretiempo, Cristian Traverso (también debutó en Primera aquella noche) reemplazó a Cáceres y a los seis minutos del complemento el arquero nacido en Zambia, Efford Chabala, ingresó por el lesionado Mendoza en el arco, jugando así sus únicos 39 minutos en Argentinos Juniors. El técnico de aquel equipo era José Yudica. Santos ganó el partido 2 a 1. En el desquite jugado en Brasil el marcador finalizó con empate en cero y Santos pasó a la siguiente ronda.
A mediados de 1992 fue dejado en libertado de acción y pasó a Sportivo Desamparados de San Juan. Luego tuvo su momento en el exterior, jugando algunos meses durante el primer semestre de 1993 para el Étoilé Carouge de Suiza, filial del Servette, en Segunda División. Más tarde, al volver a Argentina, jugó en Rivadavia de Necochea y General Belgrano de Santa Rosa, La Pampa. En 1995 volvió al fútbol de AFA al fichar para Defensores de Belgrano y finalizó su carrera en 1997 en Juventud Antoniana de Salta.
Quizás un común denominador de grandes figuras en inferiores, con pasado por selecciones nacionales juveniles, pero que no logran asentarse en la máxima categoría de nuestro fútbol.
(Publicado originalmente en “¿Te Acordás Bicho?“)
Gustavo Javier Pereyra (el Loco)
En el amanecer de la década del ’90, Argentinos Juniors ya había dejado atrás los años de gloria y comenzaba a mostrar flaquezas en cuanto a planteles competitivos. Es por ello que se recurría permanentemente a las divisiones inferiores, de donde surgían interesantes valores que habían realizado buenas campañas en juveniles, pero que no lograron demostrar todo su potencial en Primera División. El caso de Gustavo Pereyra se encuentra dentro de este común denominador.
De la misma categoría (1971) que Diego Cagna, Leonel Gancedo, Walter Zermattén, Juan Gómez, Sergio López Maradona y Christian Dollberg, Pereyra debutó en Primera con algo más de 19 años el 17 de marzo de 1991, en el empate en un gol ante Platense en Vicente López. Fernando Areán fue el Técnico que lo puso en Primera en su último partido a cargo de Argentinos Juniors. Recién fue tenido nuevamente en cuenta por José Yudica para las últimas fechas del Clausura ’91, convirtiendo su primer gol tres meses después de su debut en un partido histórico para Argentinos, en el que venció a Talleres en Córdoba por 3 a 2 -Pereyra anotó el gol del triunfo- tras ir perdiendo 2 a 0. Esa había sido la última vez que, en Primera División, Argentinos había remontado una desventaja de dos goles y ganaba el partido, hasta el 4-3 sobre Independiente en el Clausura 2010.
En el segundo semestre de 1991 sus chances de participar en el primer equipo fueron escasas. En 1992 tuvo más participación, sobre todo tras la llegada de Patricio Hernández como entrenador. En el Apertura ’92, Argentinos contaba con otros cinco delanteros (Roberto Mogrovejo, Lorenzo Sáez, Marcelo Reggiardo, Christian Trapasso y Gabriel D’Ascanio) además de Pereyra, pero el Loco jugó en la mayoría de los encuentros. Sin embargo, la salida de Hernández de la dirección técnica y la llegada de Osvaldo Chiche Sosa le tenían preparado un final abrupto en la institución de La Paternal. Al finalizar 1992 fue dejado en libertad de acción y pasó a jugar en el ascenso. Un semestre en Nueva Chicago, una temporada en Douglas Haig de Pergamino, el paso por Sportivo Italiano y la llegada a Tigre, donde estuvo dos años y sufrió el descenso a Primera B Metropolitana en 1996, a pesar de ser uno de los goleadores del equipo.
Siguió en el Matador en la tercera categoría, aunque ya no estuvo tan cerca del gol. Lo último que se conoce de Pereyra es su paso por Sportivo Dock Sud en 1997/98. Delantero habilidoso, de interesante gambeta y velocidad, quizás la poca trascendencia se debió a su falta de efectividad en la red, algo más que fundamental en un delantero en épocas de escasez de goleadores.
(Publicado en simultáneo con “¿Te Acordás Bicho?“)
Diego Fernando Gómez
Los años ochenta, para los hinchas de Argentinos Juniors, siempre serán recordados por diversas causas. Si se va a lo estrictamente futbolístico, nunca podrán olvidar ese gran equipo que ganaba todo lo que jugaba. Pero si de mirar hacia adentro se trata, tampoco hay que dejar de recordar que en esa década las inferiores del Bicho ganaban o peleaban campeonatos hasta el final, al punto que obtuvieron nueve títulos entre 1981 y 1990.
Nuestro recuerdo va dirigido a uno de los tantos buenos jugadores que dieron las categorías ’69 y ’70, las más ganadoras de la historia de las inferiores de Argentinos. De esta última es Diego Fernando Gómez, marcador central o lateral izquierdo que varias veces estuvo cerca de debutar con la Primera División pero que recién le llegó la oportunidad para 1992, cuando ya tenía 22 años cumplidos.
Su puesto siempre estaba cubierto por jugadores destacados como Néstor Lorenzo en la zaga central y Carlos Javier Mac Allister en la punta izquierda. Cuando Lorenzo se fue a Italia, llegó Osvaldo Coloccini y luego recuperó su lugar Osvaldo Rodríguez. Alternaban Juan Andrés Gómez y Leonardo Asencio entre los puestos en los que Diego Gómez solía jugar hasta que le llegó la chance de debutar en Primera. El 22 de marzo de 1992, ingresó por Osvaldo Rodríguez promediando el complemento de una dura y recordada derrota ante Platense en cancha de Vélez por 1 a 0, con un golazo al ángulo de Raúl Alfredo Cascini a un minuto del final.
Seis fechas más tarde fue titular en la derrota como local 1 a 0 ante Belgrano de Córdoba, con gol de Marcelo Bonetto. Fue su momento de jugar, ya que participó de los siguientes tres juegos. Ante Vélez en Liniers (derrota 1 a 0 por el gol de José Turu Flores), contra Ferro en Atlanta (goleada 4 a 1, con goles de Lorenzo Sáez en dos ocasiones, Roberto Mogrovejo y Víctor Molina en contra, luego de arrancar en desventaja por el gol de Daniel González) y caída ante Deportivo Español (0-2 en el Estadio España, doblete del Puma José Luis Rodríguez).
Si bien Diego Gómez había estado en el banco en 1989 y 1990, recién fue tenido en cuenta en el primer semestre de 1992, donde completó cinco partidos y otros tres estuvo como suplente sin ingresar.
Luego su trayectoria fue bastante difícil de seguir. Un paso por el Colo Colo de Chile y la vuelta a Argentina para jugar en el ascenso. Primero estuvo en Excursionistas y más tarde pasó por Atlético de Rafaela y Estudiantes de Buenos Aires.
Hoy el fútbol lo encuentra como Director Técnico en las divisiones menores de Argentinos Juniors. En una etapa en que las categorías infantiles se están volviendo a meter en la pelea de campeonatos, nadie mejor que un conocedor en eso de dar vueltas olímpicas de chico para formar futuros Bichos Colorados.
(Publicado originalmente en “¿Te Acordás Bicho?“)