Tévez Jorge

Jorge Alberto Tévez

Lleg√≥ muy joven a la Primera Divisi√≥n. Un d√≠a miraba a sus √≠dolos desde afuera, y cuando se dio cuenta, ya entrenaba con ellos. Se hizo grande de golpe: la ni√Īez hab√≠a quedado atr√°s. Y arranc√≥ con todo, deslumbrando con su velocidad y ganando t√≠tulos. En los cl√°sicos, tambi√©n dec√≠a presente‚Ķ ¬°c√≥mo olvidar ese gol en el Monumental!

Y hasta ah√≠ llega la comparaci√≥n. Mientras el Tevez (sin tilde) de Boca sigui√≥ acumulando campeonatos, viajes, fama, dinero, mujeres y esc√°ndalos; el T√©vez (con tilde) de River fue cayendo poco a poco en la intrascendencia y el olvido. Pero el arranque hab√≠a sido muy parecido: debut√≥ siendo un pibe al lado de jugadores como Fillol, Pasarella y Kempes (alguna vez coment√≥: ‚Äúviv√≠a en el lugar donde ellos concentraban los fines de semana. Yo era ‚Äėel nene de los mandados‚Äô, siempre haci√©ndole favores. Luego, de un momento a otro, me convert√≠ en su compa√Īero‚ÄĚ), gan√≥ el Nacional 1981 jugando como titular aquella final en Ferro y hasta le convirti√≥ un gol a Boca en el Supercl√°sico del Nacional 1982.

Ese gol merece una menci√≥n aparte: sirvi√≥ para ponerse en ventaja en un partido donde River se present√≥ con muchos pibes (algunos titulares estaban con la Selecci√≥n Argentina, otros fueron separados del plantel por los dirigentes). Pero el final feliz no estaba escrito: Boca lo dio vuelta y se impuso por 5 a 1. Al menos qued√≥ el consuelo en las palabras del Loco Gatti: “…en el gol ese pibe T√©vez le peg√≥ muy bien a la pelota, me dej√≥ mirando al aire. Y al rato le saqu√© una con los pies, de esas que agarro √ļnicamente yo adelant√°ndome a la jugada. Si esa entraba se nos ven√≠a la noche”.

En 1983 llegaron los problemas econ√≥micos (el plantel profesional lleg√≥ a estar 53 d√≠as sin entrenar) y sobre el final del a√Īo, el delantero qued√≥ libre y eso marc√≥ su carrera: ‚ÄúFue un momento muy duro para m√≠. Era hincha de River y hab√≠a vivido muchas cosas en el club‚ÄĚ, cont√≥. T√©vez hab√≠a perdido prestigio. Y eso que no lo hab√≠a jugado en la Selecci√≥n.

En 1984 lleg√≥ a Banfield, luego pas√≥ por Ferro de General Pico, Irapuato (M√©xico), Cipolletti, Los Andes, Atlanta y Juventud Unida de 30 de Agosto, de la Liga Cultural y Deportiva de Tres Lomas. En esa instituci√≥n contin√ļa hasta la actualidad, trabajando como entrenador de los juveniles y, eventualmente, con la Primera. Desconocemos si lo llaman El DT del Pueblo.

Coccimano Fernando

Fernando Javier Coccimano

Lo podr√≠an haber apodado “el mudo”. Vaya uno a saber si hablaba o no en la cancha. De lo que estamos seguros, es que no gritaba. Por lo menos goles, no gritaba. Ni propios, ni de sus compa√Īeros: en Primera Divisi√≥n jug√≥ 4 partidos (todos por el Clausura 1992) y su equipo nunca convirti√≥ con √©l en la cancha.

Surgido de las inferiores de Quilmes, debut√≥ en ese equipo el 26 de abril de 1992, unos d√≠as despu√©s de haber cumplido 21 a√Īos, frente a Rosario Central. Aquella tarde, el Cervecero form√≥ con Mulet; Leonardo Morales, Grelak, Cocimano, Kalujerovich; Sergio Albornoz, Alberto Rodriguez, Mart√≠n Di Diego (Antonio Dabundo), Colombo; Latrechina y V√≠ctor Hugo √Āvalos. Nuestro homenajeado sali√≥ reemplazado en el entretiempo por Leonardo Alessi. Y el Canalla se impuso por 1 a 0.

Los siguientes partidos de este defensor central tambi√©n terminaron en derrota: por la 10¬ļ fecha, Racing venci√≥ a Quilmes 2 a 0; por la 11¬ļ, Gimnasia lo despach√≥ por 3 a 0. La despedida de la A la vivi√≥ en la 15¬ļ jornada, con un empate frente a Ferro que, obviamente, termin√≥ 0 a 0. En resumen: 315 minutos (su medio partido en el debut, m√°s tres encuentros como titular) sin abrir la boca para emitir esa palabra que empieza con G, tiene una O en el medio y termina con L. Salvo para comentar ocasionalmente con un compa√Īero el nuevo auto de Volkswagen (?).

Habiendo dejado atrás su efímero paso por el equipo más importante de la ciudad, supo deambular por otros clubes de la zona sur del Gran Buenos Aires. Primero, vistió los colores de Argentino de Quilmes (1993). Al poco tiempo, apareció en El Porvenir (1993), donde jugó un solo partido. Quiso afianzarse en Los Andes (1994) pero no lo logró: apenas cuatro presentaciones en los del Lomas. Duró más tiempo en Defensa y Justicia (1995/96), donde fue dirigido por su hermano Rubén.

Las influencias del mayor de los Coccimano tambi√©n le sirvieron para llegar a Ecuador, sum√°ndose la Liga Deportiva Universitaria de Portoviejo (1996). Sin embargo, una vez retirado hizo su propio camino y, nadie sabe c√≥mo, apareci√≥ como entrenador en las divisiones inferiores del Lugano, de Suiza. Y si no es √©l, es alguien con su mismo nombre. Por las dudas, lo felicitamos. La verdad, pasar de ‚Äúmudo‚ÄĚ a dar indicaciones en italiano, no es para cualquiera.

Francica Leonardo

Leonardo √Āngel Francica

Ignoto delantero que sumó algunos minutos en Primera División con la camiseta de Huracán gracias a la confianza de Héctor Cuper, quien lo hizo debutar el 13 de noviembre de 1994 en un encuentro frente a Ferro.

Con esa camiseta jugó 4 partidos (2 victorias y 2 empates, todos en el Tomás A. Ducó), marcando un solo gol, a Gimnasia y Esgrima La Plata, en un partido postergado por la 10ª fecha del Apertura 1994. Ese 13 de diciembre, el Globo formó con Rómoli; Arrieta, Gabriel Rinaldi, Corbalán, Pineda; Andrade (Hugo Morales), Fantaguzzi, Conti, Sergio Arias; Francica (Walter Pelleti) y Daniel Jiménez. Una constelación de baldoseros a los que se podría sumar el árbitro del partido, Rubén Padilla.

Sin lugar en Parque Patricios, apareció jugando en la Primera C para Lamadrid (1997/98) e Ituzaingó (1998/99), sin saberse nada más de sus pasos futbolísticos.

Gracias a San Google sabemos que posteriormente estuvo al frente de Industria y Servicios S.A., una empresa dedicada a la comercialización de aberturas en general en chapa, aluminio y madera, ubicada en Lomas del Mirador. Así que si andan por la zona y justo necesitan una puerta (?), pregunten por él. Pero no digan que van de parte nuestra.

TOP 10 de baldoseros con apellido [#10A√ĪosBaldoseros]

¬ŅQu√© hubiese sido de ellos sin un pariente famoso? Probablemente, no se hubiesen dedicado al f√ļtbol. Pero lo hicieron, y aqu√≠ los tenemos. Un s√≠ntoma de que no les fue muy bien. Algunos no soportaron el peso de ser ‚Äúel hijo/hermano/sobrino de‚ÄĚ, otros directamente no iban a llegar muy lejos por m√°s que hubieran llevado otra sangre. Sin embargo, todos tuvieron algo en com√ļn: fueron de la ilusi√≥n de imitar a su familiar consagrado, a darse de lleno con la realidad. Y la realidad doli√≥.

El clan Maradona
Ellos tenían que abrir esta lista, no podían ser otros. El Lalo, el Turco, el Dani, un hijo que no fue fruto del amor (?) y todos los demás. Eso es todo. Por ahora.

Los Díaz
Emiliano y Michael. Dos √Īoquis del f√ļtbol. Recorrieron el mundo de la mano del padre. Integraron planteles de equipos ganadores. Cobraron premios sin que se les cayera la cara de verg√ľenza. Hasta el f√ļtbol de ascenso les qued√≥ grande. Tanta cr√≠tica tiene su fundamento en la envidia: ¬Ņqui√©n no quisiera tener un pap√° como Ram√≥n?

La generaci√≥n del ’78
El hijo del Pato se aviv√≥ r√°pido y larg√≥ antes de empezar, el pibe del Beto pas√≥ de River a la Primera D en un a√Īo y el del Tolo fue parte del cuerpo t√©cnico de su padre, como entrenador de arqueros. Al final, el √ļnico que la peg√≥ fue Robertino.

La generaci√≥n del ’86
Los Bilardo‚Äôs Boys (?) no s√≥lo se han dedicado a entrenar equipos de mitad de tabla predicando las ense√Īanzas del Doctor. Afuera de la cancha, tambi√©n han hecho desastres (?) engendrando hijos que no llegaron ni a aprender a pisar al rival. ¬ŅAlgunos casos? Brown, Garr√©, Burruchaga, Trobbiani. Y si seguimos agregando familiares, no hay que olvidarse del hermano de Islas ni del sobrino de Ruggeri.

Gatti (no) hay uno solo
‚ÄúAl principio te ayuda un poco, pero cuando pasa el tiempo el apellido Gatti te jode‚ÄĚ. La reflexi√≥n estuvo a cargo de Federico, uno de los hijos del Loco. Su hermano Lucas Cassius fue v√≠ctima de una de las mejores an√©cdotas del Bambino Veira y luego se fue a Espa√Īa a hacer lo que sabe: bailar tango.

loeschboeemanuel

Mi hermano, el futbolista
Hay infinidad de casos. Repasemos algunos: Mat√≠as Menseguez (posible refuerzo de River en el pr√≥ximo mercado de pases); Emanuel Loeschbor (¬°hay que ser el hermano malo de Loeschbor!) y Cristian Riquelme, quien supo (?) ser secuestrado y hoy es furor en twitter. Pero nuestra debilidad son los hermanos baldoseros, como Leonardo y Guillermo Tambussi, Mart√≠n y Jos√© Mar√≠a Belforti; Lino y Gustavo Arce; Dami√°n y Diego Y√°√Īez; y Patricio y Fernando D‚ÄôAmico, entre otros.

perrone

El yerno de…
Hay jugadores que no han tenido suerte con el apellido. ¬ŅQu√© se puede esperar de un tipo que se llama Perrone? F√°cil: casarse con la hija del t√©cnico (?). El pobre de Carlos Timoteo Griguol no s√≥lo tuvo un yerno futbolista‚Ķ tuvo dos. El otro, Victor Hugo Marchesini, se cas√≥ con su hija Karina. Ambos fueron ayudantes del Viejo cuando este todav√≠a dirig√≠a, y m√°s tarde se largaron solos.

Nene de antes
Hay futbolistas que, por llevar un apellido pesado, nunca dejen de ser hijos. O mejor dicho, nunca dejan de ser pibes. El caso m√°s emblem√°tico es el de Leonel Rinaldi, el hijo de La Chancha, que permaneci√≥ en San Lorenzo hasta los 25 a√Īos, sin siquiera haber jugado un partido oficial. Juvenil por siempre.

La política también juega
La portaci√≥n de apellido no s√≥lo remite al deporte, sino a otros √°mbitos. Que lo diga Marcelo S√ľller, sino. Espec√≠ficamente en lo que respecta al mundo de la pol√≠tica, recordamos a ¬†los hermanos Alfons√≠n (hijos de un primo del ex presidente), nos enteramos que el hijo del dictador Roberto Viola jug√≥ en Primera Divisi√≥n y nos indignamos (?) por la presencia de Dalo Bucaram en Chacarita.

Gente que no
El relator le pregunta al periodista que hace campo de juego si el pibe que acaba de ingresar tiene algo que ver con un famoso jugador con el mismo apellido. Un bache. ‚ÄúAhora te averiguo‚ÄĚ. Otro bache. Para que Tit√≠ Fern√°ndez no quede como lo que es un boludo, recordemos algunos baldoseros que no son nada de nadie (?): Cayetano Palermo no tiene nada que ver con el Loco; lo mismo pasa con Franco Ruggeri y el Cabez√≥n; Fernando y Hugo Gatti no son familiares del ex arquero de Boca;¬†Diego Trotta no es pariente de Roberto y¬† Diego Trotta no es pariente de Roberto (?).

TOP 10 de posts emotivos [#10A√ĪosBaldoseros]

¬ŅCu√°l es la m√°xima finalidad de En Una Baldosa? Seguir con el choreo hasta donde se pueda. Narrativamente hablando, lo que buscamos en un baldosero es, m√°s all√° de su performance futbol√≠stica, alguna historia o dato que complemente lo que hizo en una cancha. Y, aunque este sitio est√© relacionado muchas veces con el humor y la chispa (?), hubo varios casos de tipos que pasaron por algo peor que meter un gol en contra o irse al descenso. Sin embargo, decidimos homenajearlos, aunque la emotividad le gane a la risa. Por orden cronol√≥gico de publicaci√≥n (n√≥tese como en un principio √©ramos m√°s fr√≠os en nuestros relatos, con el tiempo nos fuimos ablandando y terminamos siendo unos sensibles), resaltamos los siguientes nombres:

Efford David Chabala
El 27 de abril de 1993, la selección de Zambia viajaba rumbo a Dakar, para enfrentar a Senegal, en un partido válido por las Eliminatorias del Mundial ’94. Tras una escala en Congo, el avión sufrió el incendio en uno de sus motores y se precipitó al mar. Sus 30 ocupantes murieron. Entre ellos se encontraba este arquero, que apenas jugó un partido en Argentinos Juniors.

Rubén Alejandro Bernuncio
Uno de los casos m√°s recordados: el jugador de San Lorenzo qued√≥ cuadripl√©jico a causa de un accidente automovil√≠stico y atraves√≥ una gran cantidad de operaciones. A pesar de su esfuerzo y de la ayuda brindada por Futbolistas Argentinos Agremiados, una insuficiencia renal le puso fin a su vida cuando s√≥lo ten√≠a 23 a√Īos.

Hernán Florentín
Los dramas no siempre se visten de luto, y hasta pueden ocurrir dentro de la cancha. Algo as√≠ es lo que vivi√≥ este defensor paraguayo que jug√≥ en Boca y Ferro, entre otros. Sus horas m√°s tr√°gicas las pas√≥ en All Boys: en un partido frente a Central C√≥rdoba sufri√≥ un golpe que deriv√≥ en un paro card√≠aco. Estuvo una semana en coma, hasta que despert√≥. Salvo su vida de milagro. Y el f√ļtbol qued√≥ en un segundo plano.

campagnadario.jpg

Rubén Bihurriet y Darío Campagna
Uno, de Newell‚Äôs. El otro, de Central. Bihurriet, a punto de sumarse al Deportes Quind√≠o, hab√≠a sido acercado por Campagna, de recordado paso por el f√ļtbol de Colombia. Un terremoto se los llev√≥ para siempre cuando ambos estaban en aquel pa√≠s. el 25 de enero de 1999.

logohastasiempredario.jpg

El fallecimiento de Darío Dubois
Una noticia que nos pegó fuerte: en un confuso episodio, nuestro amigo, con el que habíamos compartido un Encuentro Baldosero, había sido baleado y murió a los pocos días, golpeándonos a todos. Lo despedimos con un emotivo texto. No lo olvidaremos.

colombojuan1.jpg

Juan Colombo
Una historia fuerte. Para leer y releer. De Estudiantes de La Plata a las Islas Malvinas, sin escalas. En 1982 entrenaba con la Primera División del Pincha y, de un día para el otro, lo mandaron a una guerra cruel. Vio el drama y la muerte de cerca. Volvió para seguir viviendo. Y para contarlo.

bravoruben

René Bravo
No tuvo ni tiempo para demostrar sus cualidades antes de que un accidente automovil√≠stico se lo lleve para siempre. Jugaba en Argentinos Juniors y solo ten√≠a 20 a√Īos, cuando perdi√≥ la vida mientras viajaba para visitar a su familia en A√Īatuya, Santiago del Estero. El Nano Are√°n, t√©cnico del Bicho, le comunic√≥ lo ocurrido al plantel en la charla previa a un partido y, al borde del llanto, anunci√≥ que abandonar√≠a su puesto al finalizar el mismo, sin importar el resultado.

Amílcar Moreno
Ex arquero de V√©lez, volvi√≥ a nacer el 30 de diciembre de 2004. Sobreviviente del incendio en Rep√ļblica Croma√Ī√≥n, nos cont√≥ su historia, y como pudo sobrellevar las consecuencias. Un relato en primera persona impactante. Pasen y lean.

Especiales: Obligados a abandonar el f√ļtbol por enfermedad
Hace poco realizamos un informe donde rescatamos jugadores que debieron colgar los botines a la fuerza, por razones de salud. Algunos terminaron mal, otros la siguen peleando y hasta hay un caso distinto a todos, el de Ariel Giaccone, que decidi√≥ abandonar el f√ļtbol por una causa m√°s que justa. Un ejemplo.

Gustavo Ju√°rez

No hay muchos jugadores que se hayan suicidado estando en actividad. Y para que su nombre no quede en el olvido, incluimos en el listado a este futbolista que pas√≥ por Instituto y Belgrano antes de dispararse en la cabeza y conmocionar al mundo del f√ļtbol cordob√©s.

 Page 1 of 13  1  2  3  4  5 » ...  Last » 
Necesit√°s Flash Player 8
Necesit√°s Flash Player 8



Powered by Wordpress   |   Lunated es un diseño de ZenVerse