Maldonado Hern√°n

Hern√°n Diego Maldonado

Cuando escuchamos (o decimos) que perder un partido por goleada, irse al descenso o caer humillados frente al clásico rival es una verdadera tragedia, no tenemos una clara noción de lo que significa esa expresión. La calentura del momento, tal vez, es lo que nos lleva a no tener real conciencia de lo que estamos hablando. Cuando sucede algo realmente grave, nos damos cuenta.

Hernán Maldonado fue un defensor que generalmente actuaba como lateral derecho. Hizo su debut por el Apertura 1998 con la camiseta de Vélez Sársfield, en una victoria 5 a 3 frente a Platense. Entre torneos locales y Copa Mercosur llegó a disputar 15 partidos en el Fortín hasta el Clausura 2001, en los que no convirtió goles y vio la tarjeta roja en una oportunidad.

El 30 de junio de 2001 fue dejado libre por la entidad de Liniers y reci√©n volvi√≥ a competir un par de a√Īos m√°s tarde en el Cartagena FC, del ascenso profundo de Espa√Īa. En 2005, volvi√≥ al pa√≠s, para jugar el Torneo Argentino A con Atl√©tico Tucum√°n. Lamentablemente, su estad√≠a en el Decano ser√≠a muy breve.

Tras un demorado estreno debido a la demora en la llegada del transfer internacional, Maldonado se hizo r√°pidamente de un lugar en el costado de la defensa del equipo tucumano y, por su entrega, se gan√≥ el cari√Īo de los hinchas. El 15 de octubre jug√≥ su √ļltimo partido (derrota 2 a 1 frente a Gimnasia y Esgrima, en Concepci√≥n del Uruguay, donde se fue expulsado). Unos d√≠as despu√©s, recibi√≥ la visita de su novia, Daniela, que resid√≠a en Buenos Aires. Y el s√°bado 22 de octubre de 2005 se producir√≠a la tragedia.

Despu√©s de compartir un almuerzo con su amigo y compa√Īero An√≠bal Roy Gonz√°lez y su familia, la pareja fue al departamento que habitaba Maldonado. Ambos sintieron un fuerte malestar y mareos, por lo que Daniela se fue a recostar al dormitorio, mientras que Hern√°n se qued√≥ en el living mirando televisi√≥n. Al levantarse, la joven se encontr√≥ con su novio tirado en el piso, con s√≠ntomas de haber vomitado. Desesperada, de inmediato llam√≥ a Roy Gonz√°lez y luego a un centro m√©dico de urgencia. Pero era demasiado tarde: un escape de gas hab√≠a desembocado en la muerte del futbolista, asfixiado por mon√≥xido de carbono.

Desde aquí, nuestro respetuoso recuerdo para él. Y un pedido para todos: si perdemos un partido o si nos vamos al descenso, tengamos cuidado con lo que decimos. Porque una tragedia es otra cosa.

TOP 10 de posts por categor√≠a [#10A√ĪosBaldoseros]

No s√≥lo de baldoseros vive el hombre. Adem√°s de estos, la savia vital de nuestra industria (?), la pagina principal del sitio se alimenta de diferentes categor√≠as, que engloban un poco de todo, o mucho de algo, depende como se lo mire. Con motivo de este aniversario de aluminio (!) hemos seleccionado una decena de relatos de diferentes secciones (ojo, no est√°n todas) que, seg√ļn nuestra consideraci√≥n, son de los m√°s representativos:

¬ŅC√≥mo te dicen?: ‚ÄúFacebook‚ÄĚ Men√©ndez
Una categoría que tiene poco tiempo de vida y ya parece estar destinada al ostracismo. Con el objetivo de rescatar apodos curiosos, explicando sus orígenes y sus porqués, nos topamos con el ex delantero de Independiente y una infortunada historia producto de su errado manejo de las redes sociales.

DT Error: Ramón Díaz en el Oxford United (2004/05)
Si muchos futbolistas son acusados de ladrones, ¬Ņpor qu√© la misma acusaci√≥n no puede caer sobre los t√©cnicos? Eso s√≠: es necesario que lo hagan bien lejos, como para que no nos demos cuenta. Aqu√≠ recordamos los pasos sin suerte (salvo para sus bolsillos, claro) de entrenadores en equipos del exterior. No se salv√≥ ni Ram√≥n. Je.

Especiales: Katorosz Orestes
Todo lo que no sabemos d√≥nde mandarlo termina ac√°. Baldoseros pero no tanto, informes exclusivos (?), personajes curiosos. El primer texto de esta secci√≥n, all√° por junio de 2004, estuvo dedicado a quien, sin saberlo, se convertir√≠a en el padrino del sitio y autor del pr√≥logo de El Veraz del F√ļtbol, nuestro libro. No nos equivocamos.

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Fuera de stock: ‚ÄúLa jornada est√° aqu√≠‚ÄĚ
El lugar para los nostálgicos. Objetos de culto, modas pasajeras, personajes olvidados, rarezas, curiosidades, prácticas que quedaron en el olvido. Todo sirve. Nos costó elegir, pero terminamos quedándonos con un post que no nos cansamos de releer. Si no lo conocen, hágannos caso. Se van a encontrar con una joya.

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Juira Bicho: El Oso Violeta de la Nueva Seguros
Con la misi√≥n de publicitar una marca, sacarles una sonrisa a los ni√Īos, o distraer a la multitud mientras vuelan piedras de tribuna a tribuna; las mascotas son otro de los condimentos del f√ļtbol. Y nosotros las homenajeamos. Eso s√≠: siempre con respeto. No nos olvidemos que abajo del disfraz, hay un boludo una persona.

Ring Ring Balvorín: La Bestia Romero
Hace un a√Īo agrandamos el kiosquito y nos animamos a meter historias de boxeadores baldoseros, o con alguna vinculaci√≥n al f√ļtbol. En realidad, el que se anim√≥ fue Calala, nuestro especialista en la materia. En su debut, nos trajo la historia de un tipo que cuando no ten√≠a puesto los guantes, sal√≠a a meter ca√Īo. T√≠pico caso del noble deporte de los pu√Īos (?).

Son decisiones: El no gol de Bustos contra Racing (2008)
Con el objetivo de recopilar jugadas y situaciones insólitas que quedaron grabadas a fuego en nuestro inconsciente, abrimos este rincón allá por agosto de 2013. La idea gustó y los lectores se prendieron recordando momentos que marcaron un antes y un después en nuestras vidas. Por ejemplo, el yerro de Bustos en la Promoción 2008. Que lo digan los hinchas de la Academia, sino.

Turrismo Aventura: Camboya
Para el baldosero que no tiene donde caerse muerto sepa adonde parar, ideamos esta guía en la que proponemos los más variados destinos para que demuestre de que está hecho. Clubes insólitos, nombres absurdos y chistes obvios por doquier.

Under Ladrón: Romeo Kede
No s√≥lo los argentinos roban en el exterior: tambi√©n los de afuera vienen a hacerse unos mangos ac√°. Si tienen que pasear por el conurbano, no le hacen asco a las canchas del ascenso. Ni mucho menos a las del interior. Sino preg√ļntenle a este camerun√©s, que la pas√≥ b√°rbaro cuando estuvo en Mendoza.

Burella Roque

Roque Germ√°n Burella

Su momento de gloria no lo tuvo de joven. Fue mucho después de compartir equipo con Diego Simeone en las inferiores de Vélez Sarsfield. Ni siquiera lo vivió cuando apareció como un temible goleador en las canchas de la Primera C. Después de cansarse de romper redes en Luján y Leandro N. Alem a principios de los 90’s, dejó los potreros del ascenso para irse a una liga más competitiva.

Pero all√≠ tampoco alcanzar√≠a su cl√≠max. Y eso que no le fue tan mal: en Chile debut√≥ con la camiseta del Provincial Osorno (1995) donde fue entrenado por Cacho Malbernat y disfrut√≥ como compa√Īeros a Jos√© Daniel Mor√≥n, Mario Vanemerak y Pedro Gonz√°lez. Tuvo un correcto desempe√Īo, siendo incluso elegido como el mejor jugador de la 15¬™ fecha por la prestigiosa revista Don Bal√≥n. Pero todav√≠a lo aguardaba algo mejor. Aunque a√ļn faltaban varios a√Īos.

En O’Higgins (1996) tambi√©n alcanz√≥ un aceptable rendimiento personal, jugando al lado del Tata Martino, Walter Paz, Ariel Cozzoni, y Fernando Calcaterra. ¬ŅBuen plantel? El √ļltimo puesto que conden√≥ el equipo al descenso dice lo contrario. Ya vendr√≠an tiempos mejores.

Definitivamente, para llegar al goce absoluto ten√≠a que triunfar en su pa√≠s. Y los goles cosechados del otro lado de la cordillera le dieron una gran oportunidad: a los 27 a√Īos jugar√≠a por primera vez en la Primera A de Argentina: fueron 12 partidos en Deportivo Espa√Īol (1998). Convirti√≥ un par de tantos pero no fueron suficientes: el equipo termin√≥ en el fondo de la tabla y descendi√≥ de categor√≠a.

Sin embargo, se quedaría en el Gallego en busca de la revancha. Jugó en el Nacional B un par de temporadas, una de ellas con Villa Mitre (1999/00), sin destacarse. Su carrera se había estancado, pero llegaría EL día.

Tantos sacrificios dar√≠an su recompensa. Ya retirado, cuando la calvicie le estaba ganando la batalla, llegar√≠a su momento de gloria: mientras resid√≠a en Espa√Īa, se tom√≥ una foto con Quique Wolff. El destino quiso que reci√©n ah√≠ su existencia registrara un instante inolvidable, que quedara grabado para siempre. Y, s√≠: la vida es caprichosa.

Soria Aldo

Aldo Martín Soria

¬ŅEs necesario ganar campeonatos para entrar en la historia grande de un club? Calculamos que no, sino Gimnasia no tendr√≠a √≠dolos (?). Se supone que con ganar alg√ļn cl√°sico puede alcanzar. O convirtiendo alg√ļn gol importante, que sirva para asegurarse un t√≠tulo o algo as√≠. Y si se dan todas, mejor. Conseguirlo no es dif√≠cil: lo verdaderamente complicado es lograrlo… y quedar en el olvido.

Algo as√≠ le ocurri√≥ a Aldo Soria, que, a pesar de cumplir con todos estos requisitos, no qued√≥ en la historia de Newell‚Äôs por ninguno de ellos. Puso su granito de arena un par de a√Īos antes de debutar en Primera Divisi√≥n: fue en 1989, cuando el Leproso ingres√≥ en las divisiones inferiores de AFA. El primer rival fue Argentinos Juniors, y en todas las categor√≠as hubo victoria de los rosarinos. El triunfo m√°s notorio fue el de la Quinta Divisi√≥n: 6 a 1. ¬ŅC√≥mo anduvo Soria? Marc√≥ dos goles. Y as√≠, su nombre qued√≥ en los libros.

Luego llegaría lo anecdótico (?): el debut en Primera, su noche de gloria (un gol a Talleres que prácticamente le aseguró el Clausura 1992 a la Lepra), la obtención del mencionado torneo, una victoria en un clásico frente a Rosario Central (jugó en el 1 a 0 de la Copa Centenario). En definitiva, todas pavadas. Soria ya había hecho lo suyo. Y entonces, con 13 partidos jugados y un gol convertido con la camiseta rojinegra, dejó Rosario.

Y as√≠, este delantero empez√≥ a bajar categor√≠as: en la temporada 1993/94 jug√≥ el Nacional B en Deportivo Mor√≥n (10 encuentros, un gol). Luego form√≥ parte del Dream Team (?) que arm√≥ Social Ramallo (1994/95) en el Torneo del Interior, siendo compa√Īero de Silvio Constantino, Hern√°n Lisi y Hugo Noremberg. Volver√≠a a jugar el Nacional B con Atl√©tico Tucum√°n (1996/97, 6 partidos, 2 goles), un equipo que se salv√≥ del descenso gracias a un tanto marcado por Mart√≠n Ter√°n, un rugbier.

Sus √ļltimas apariciones fueron en Hurac√°n de San Rafael (en 1998 lleg√≥ a jugar el reclasificatorio en busca de una plaza en el Nacional B, pero el Globo qued√≥ eliminado al caer 5 a 2 frente a Chaco For Ever) y posteriormente en el Torneo Argentino B, con las camisetas de Sport Club Pac√≠fico (Mendoza), Atl√©tico Colon (Mendoza) y Central C√≥rdoba (Santiago del Estero). ¬ŅC√≥mo le fue ah√≠? Ni idea, pero qu√© importa. Total, ya estaba en la historia antes de llegar a Primera. Y si hay que vivir de recuerdos, mejor vivir de los mejores.

Aguilera √Āngel

√Āngel Domingo Aguilera Silva

Arquero paraguayo con un fugaz paso por San Lorenzo. Fugaz es poco. Fugacísimo, si se permite el término: apenas pisó la cancha en un sólo partido. Para ser más concretos, fue mucho menos que eso: defendió la portería del Ciclón durante… 60 segundos.

Su √ļnica participaci√≥n fue en la goleada del Cuervo por 6 a 3 frente a V√©lez Sarsfield, el 2 de octubre de 1988. Ese d√≠a, Aguilera ingres√≥ sobre el final del partido por el lesionado Carlos Castagneto. Ambos estuvieron toda la temporada a la sombra de Esteban Pogany y Cesar Labarre, los otros arqueros de aquel equipo que ten√≠a la mente puesta en la Copa Libertadores.

Antes y despu√©s de su carrera en el f√ļtbol argentino, ataj√≥ en su pa√≠s para Guaran√≠, teniendo como compa√Īeros a jugadores con apellido de renombre, como Gilberto Alvarenga o Rolando Chilavert.

Hoy, 2 de octubre, se cumple un nuevo aniversario de aquel encuentro que lo puso en la historia de San Lorenzo. Y, pasados ya 26 a√Īos de aquel momento, a√ļn nos queda la duda: ¬Ņse habr√° ba√Īado despu√©s del partido?

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