Diego Centurión
Uno de esos delanteros paraguayos toscos, grandotes, que por más que nunca haga un gol de cabeza se dirá que va bien de arriba. Alguna vez cayó a prueba y quedó en Olimpo (2003), donde no llegó a debutar ni integrar el banco de suplentes. VenÃa de jugar en el Guaranà de su paÃs, algo que poco le sirvió como antecedente para convencer a Enzo Trossero. Y aunque su tiempo en BahÃa fue efÃmero, dejó un tendal.
Se mandó dos “perlitas” difÃciles de olvidar. La primera, fue él quien chocó con Mauro Laspada en un entrenamiento del que resultó ileso, pero no asà el Pelado, quien se fracturó el peroné y sufrió la rotura de los ligamentos del tobillo derecho quedando afuera más de un campeonato. Los hinchas pusieron el grito en el cielo y pasó a ser el enemigo público número uno, aunque el defensor haya retornado antes de lo esperado con un peso de aproximadamente 105 kilos. Haberse metido con el caudillo parecÃa la metida de pata más grande, salvo mandarse una más jodida como pedirle plata a los compañeros y al tiempo abandonar la ciudad sin devolver un mango.
Anduvo “haciendo la América” por los Lagartos de Tabasco (2003) y la Universidad César Vallejo de Perú (2004) donde hizo varios goles pero una lesión de ligamentos lo dejó fuera del equipo.
Curiosamente repitió su fórmula y estuvo a prueba en Gimnasia de Jujuy para el Apertura 2005, modalidad que utilizó también en Unión Española de Chile con Alfredo Cano BenÃtez, el mismo con el que recaló por BahÃa.
Diego Centurión, un vago que jamás pasó una prueba.
Cucu
2:34 pm
en cha`pion manger vale mas de 8 millons jajajajajaj penssar que es un muerto ya van varios valdoseros que valen mucho en el champio manager como fram pacheco.soy de san lorenzo pero dirigo a olimpo-