Diego Fernando Cortés Bernal (El Chicho)
Si, aunque usted no lo crea, este muchacho podrá contar que vivió un superclásico de cerca. Y no porque haya pagado una platea de $100, sino porque entabló un gran relación con Jorge “El Patrón” Bermúdez, su compatriota y colega que lo llevó a
Boca Juniors en el verano de 2001. Y no sólo presenció gran parte del duelo sentado en el banco de suplentes junto a Carlos Bianchi, sino que además pudo jugar unos minutos, a modo de regalo, por el extenso viaje que se habÃa mandado para conocer la Argentina.
Eso sucedió el 6 de febrero de 2001, cuando Boca y River se enfrentaron en un clásico veraniego disputado en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. El Virrey optó en esa ocasión, como en otras tantas, por poner jugadores sin experiencia. Y llevó un banco de suplentes muy baldosero: los juveniles Mauro Astrada, Da Silva, Verón, Alcorsé, MatÃas Arce (que venÃa de tener sus 15 minutos de gloria), La Paglia (que ya no era tan pibe) y el colombiano Cortés, que habÃa llegado a los Xeneizes por recomendación de Jorge Bermúdez, que lo conocÃa de la ciudad natal de ambos, Armenia. El Patrón le habÃa conseguido una prueba pero no imaginó que le tocarÃa tan pronto la oportunidad a su pollo.
A los 34 minutos del segundo tiempo, Cortés, un lateral derecho que poco habÃa mostrado en su tierra, ingresó por otro juvenil bostero, Diego Cepeda. Como si le hiciera falta un dato más decadente a ese encuentro, el macht lo ganó Boca 1 a 0 con gol de Esteban Herrera. Ese fue el comienzo y el final del olvidado colombiano en nuestro paÃs. No pasó la evaluación del cuerpo técnico y por ende no quedó en el plantel.
En su paÃs habÃa jugado para el
Deportes QuindÃo (1998-2000). Luego de su experiencia argentina recaló en la segunda división de fútbol uruguayo. Fichó para el
Liverpool e incluso quedó en la historia al marcar el gol que le dio el tÃtulo al conjunto de Montevideo. Volvió a Colombia para vestir los colores de
Millonarios, a comienzos de 2003, donde tuvo un buen rendimiento durante los primeros partidos pero luego se fue apagando. El segundo semestre lo encontró jugando en el
Deportivo Pasto. Allà pareció afianzarse pero en 2005 pasó a Los
Pumas del Casanare, un particular conjunto colombiano. Este año se reintegró al Deportivo Pasto.
Juan Pordiosero (Gracias Bestiario)
2:37 pm
Hace como un año el hombre se cayó de un cable en un centro turÃstico (desde altura de 15 metros). Cayó sentado y quedó parapléjico.