Mediocampista central mendocino que se inició en el club
Luján de Cuyo. Allà pulió sus dotes de volante tapón con propensión a rematar desde afuera del área, caracterÃstica que luego demostrarÃa en la Primera de
Chacarita. Y si bien no lo hizo mal, tuvo dos obstáculos que le impidieron consolidarse. El primero, extrictamente fÃsico. Se lesionó varias veces y estuvo a punto de dejar la actividad. El segundo, futbolÃstico. Tuvo por delante a jugadores de la talla de Ariel Rosada y Mauricio Serna, y se le hizo muy difÃcil jugar como titular.
El inicio de su mala suerte con las lesiones se produjo el 16 de septiembre de 2001, en un partido de Reserva ante Banfield, cuando se quebró la quinta vértebra de la columna (tiró una chilena y al caer, pegó la nunca contra el piso). Estuvo cerca de quedar parapléjico, pero cuatro dÃas más tarde fue operado y cinco meses y medio después, volvió a jugar (3 de marzo de 2002, en el Preliminar frente a Boca).
Desde su debut, en 2001, hasta su final en el Funebrero, en 2004, jugó alternadamente. En el medio, tuvo momentos de alegrÃa (se recuerda un golazo ante Rosario Central) y de tristeza (lo suspendieron 5 fechas luego de que se le soltara la cadena en un partido ante Newell’s, en 2002, y después sufrió la rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda ). Por aquellos dÃas declaró “
Otra vez lo mismo, pero qué le vamos a hacer. Nacà para lucharla. Estoy meado por los elefantes, pero voy a volver. Sin apuros, pero voy a volver“, aseguró.
Lejos de las circunstancias duras que le tocó vivir, su momento de gloria fue el Video-Chat realizado en el sitio
ChacaritaNet.com, donde fue bardeado a más no poder por sus compañeros Javier Pinola y Sebastián Mongioi (y eso que todavÃa no se habÃa comprado la remera de Mr. Fantastic).
En agosto de 2004 se fue al Terrassa de España y compartió un par de entrenamientos con Josep Guardiola. Pero a último momento adujo problemas familiares y retornó a la Argentina. Recién se lo volvió a nombrar como posible incorporación de un equipo en julio de 2005, cuando Oscar Craviotto, que lo conocÃa de Chaca, lo llamó para que se pruebe en Unión de Santa Fe. Allà pudo jugar algunos partidos de práctica (junto a Leonardo Tambussi, que estaba en su misma situación) pero no convenció. Hoy se desconoce que hace.
Su apellido ilustre y sus condiciones promisorias le aventuraban un futuro mejor, pero las lesiones y las circunstancias de la vida lo relegaron al olvido.
Juan Pordiosero
6:09 pm
Está jugando en Luján de Cuyo, en el Argentino A