Sergio Esteban RodrÃguez
Algunos futbolistas no llegan a más simplemente porque aparecen en el lugar equivocado y en el momento menos preciso. Nunca se sabrá que hubiese sido de la vida de este chico si no hubiera surgido en una de las peores épocas de
Ferro Carril Oeste. Pero las cosas se dieron asÃ. Y Sergio Rodriguez, muy a su pesar, la tuvo que luchar en una etapa oscura del club de Caballito. Desde 1996 hasta 2000, cuando descendió, le tocó actuar en 53 partidos y convirtió 9 goles. Él, como muchos otros pibes contemporáneos (Landaburu, Mércuri, Sanjurjo, Félix Décima, Ariel Groothuis y Nicolás Hernández, entre otros), tuvo que sufrir la etapa de la agonÃa que derivó en la pérdida de la categorÃa. Le puso el pecho a la situación y se quedó en el club para jugar el Nacional B (junto al Coco Reinoso, el Pelado Meijide y Wilson Junior), pero antes de comerse otro descenso rescindió su contrato, en diciembre de 2000.
Probó suerte en la segunda categorÃa del fútbol francés. Y allà estuvo hasta mediados de 2003, cuando se lo anunció como refuerzo de
Atlanta. Salvador Pasini lo habÃa pedido con insistencia y los dirigentes se lo acercaron. Pero no llegó a debutar porque el transfer internacional se demoró mas de lo deseado y una vez en regla no tuvo chances. Se perdió de jugar con el hijo del técnico.
En el último año estuvo tratando de convertirse en referente de otros equipos del ascenso como All Boys o Laferrere, pero apenas si lo probaron y le dieron participación en encuentros amistosos y de entrenamiento.
Actualmente defiende los colores de
Centenario de Neuquén, en el Torneo Argentino B.
Juan Pordiosero
8:08 pm
la verdad este si es baldosero, el que haya escrito el comentario se debe acordar de lo que lo puteamos, por favor en ferro o en cualquier otro club hubiera fracasado como fracaso, toda esa camada de juagadores se creian que eran unos fenomenos y miren donde terminaron, este tenia la particularidad de correr parecido al gallego gonzalez o no?