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Especiales: Botero Joaquín


Joaquín Botero Vaca (El Chacal)

Tres goles en aquel recordado 6 a 1 de Bolivia a la selecci√≥n argentina de Diego Maradona en la Paz convirtieron a Joaqu√≠n Botero en el enemigo p√ļblico n√ļmero uno de 40 millones de personas. No era la primera vez que el delantero se transformaba en el verdugo de los argentinos, ni mucho menos. Tres a√Īos atr√°s hab√≠a hecho sapo categ√≥ricamente con la casaca del Cicl√≥n.

“Es un jugador interesante al que conozco mucho”, dijo el cometero t√©cnico Oscar Alfredo Ruggeri cuando todos se preguntaban qui√©n era ese boliviano que ven√≠a a reforzar el sector verduler√≠a del Carrefour de avenida La Plata vestir la camiseta de San Lorenzo en el segundo semestre de 2006. Su llegada, a pr√©stamo por un a√Īo (y gratis porque ven√≠a con el pase en su poder), se sumaba a la del peruano Roberto Malingas Jim√©nez en ese paquete de contrataciones falopa latinoamericanas que arm√≥ el actual panelista estrella de #elprogramadeFantino.

Para ese entonces, y si bien era casi un desconocido por estas tierras, el Chacal, un delantero de raza, nacido en diciembre de 1977, llevaba un buen rato en la selección y acumulaba pasos en su país por el Mariscal Braun (1997), Club Deportivo Municipal de La Paz (1998), Bolívar (1999 a 2003, en 2002 había sido el goleador a nivel mundial) y por México en los Pumas de la UNAM (2003 a 2006), aunque su carrera ya pintaba en declive.

“Soy un delantero con mucha movilidad, que corre much√≠simo, que le gusta y vive del gol. Soy un oportunista del gol”, se present√≥ ante los que no lo ubicaban y dej√≥ un par de perlitas como “El t√©cnico, los dirigentes, los jugadores y los jefes de la hinchada (sic) me recibieron muy bien” y “Tengo 10 hermanos: mi pap√° ten√≠a tan buena punter√≠a como yo”. Eso s√≠, ya adelantaba que lo iban a tener que esperar un ratito: “Todav√≠a no estoy para jugar. Hace un mes que estoy parado. Pero calculo que la adaptaci√≥n ser√° bien r√°pida”. Y s√≠, en los entrenamientos se lo ve√≠a bastante regordete.

Debutó casi un mes más tarde, todavía visiblemente fuera de forma física, el 18 de agosto, ante Belgrano en Córdoba (empate 2 a 2). Esa noche, el Boli reemplazó al peruano Malingas Jiménez y tuvo una actuación discreta, tirando a floja. Es más, sobre el final del partido, con Germán Montoya -el arquero del Celeste- ya vencido, se perdió lo que hubiera sido el triunfo del Ciclón. Mala suerte.

Reapareci√≥ cuatro d√≠as m√°s tarde, ahora como titular, ante Banfield por la Copa Sudamericana, conformando la dupla de ataque con Malingas. Ese d√≠a, San Lorenzo gan√≥ 2 a 1 y Boterito rindi√≥ bien hasta que sali√≥ reemplazado por el Pocho Ezequiel Lavezzi. Parec√≠a que se le iban a abrir un par de puertas, pero…

Misteriosamente, Ruggeri lo mandó al freezer. Recién volvió a jugar en la revancha ante el Taladro, el 12 de septiembre. El partido terminó 0 a 0 y Botero se fue reemplazado por Leandro Ulloa (con todo lo que eso significa). En las instancias siguientes de la Sudamericana, ante Santos y Toluca, reemplazó a Adrián González, pero siempre pasó desapercibido.

La despedida qued√≥ para la fecha 13, ante V√©lez en Boedo Almagro el Bajo Flores, cuando le toc√≥ ingresar por Ulloa. M√°s all√° de que entr√≥ con un 0-2 abajo y se fue con el encuentro empatado 2 a 2, tuvo otra noche olvidable. Y as√≠ jam√°s volver√≠a a vestir la camiseta azulgrana. Ese torneo, el Cicl√≥n tuvo un desempe√Īo discreto y termin√≥ noveno, aunque no le fue tan mal en cuanto a goles convertidos. Pese a contar con Peirone, Botero y Ulloa entre sus delanteros, meti√≥ 30 tantos. Apenas cinco menos que el campe√≥n, Boca Juniors Estudiantes de La Plata.

Sin espacio, y decepcionado con el Cabez√≥n, se march√≥ antes del final del Apertura. “Ruggeri me pidi√≥ y despu√©s no me dio muchas chances. Habr√° que preguntarle a √©l porque no jugu√©”, argument√≥ el Chacal, que reconoci√≥ que lleg√≥ muy fuera de forma y eso le jug√≥ en contra. Solo 6 partidos (nunca la meti√≥, obvio) alcanzaron para conocerlo y pedirle un rem√≠s que lo regresara a su casa.

Lejos de Buenos Aires, siguió su derrotero por Deportivo Táchira de Venezuela (2007), Bolívar (2008) y Correcaminos de la UAT de México (2009). Quizás, esa tarde iluminada ante la Argentina le sirvió para viajar por el mundo en 2010. Primero jugó en Al Arabi de Kuwait y luego pasó al Henan Jianye Football Club de China.

En 2011, claro, ya estaba de nuevo en Bolivia, defendiendo los colores del San Jos√©, aunque se tuvo que marchar a los pocos meses por las constantes lesiones. A comienzos de 2012 surgi√≥ la posibilidad de ir a robar disputar la liga de la India con otras figuras del f√ļtbol boliviano, como Joselito Vaca y Limberg Guti√©rrez, pero todo qued√≥ en la nada.

A mediados de 2012, Bol√≠var, donde es √≠dolo, lo tent√≥ para volver, pero no hubo acuerdo. En enero de 2013, cuando todo parec√≠a indicar que regresaba al conjunto celeste tras casi un a√Īo y medio de inactividad, los dej√≥ de garpe y se fue a Sport Boys de Warnes, en la segunda divisi√≥n del altiplano, donde al cierre de la temporada consigui√≥ el ascenso a la m√°xima categor√≠a con goles en los partidos importantes.

Castigado por las lesiones, pas√≥ los √ļltimos seis meses relegado el banco de suplentes, viendo c√≥mo su lugar era ocupado por el eterno Bichi Fuertes. Ah, s√≠, todav√≠a ni piensa en retirarse.

Especiales: Nicolás, el Higuaín que no llegó


Nicolás Jorge Higuaín

Cuando todos creíamos que el Higuaín baldosero malo era Federico, En Una Baldosa, una vez más, desempolva sus archivos secretos y trae la historia de Nicolás, el mayor de los hijos del Pipa.

Sin la destreza futbol√≠stica de Gonzalo ni el carisma (?) de Fede, y sin chances de escaparle a la tradici√≥n futbolera familiar, al igual que su padre eligi√≥ el puesto de defensor para desempe√Īarse en la cancha.

Arrancó su carrera en las divisiones inferiores de River Plate y luego pasó por Atlanta y Almagro, cuando actuaban en la B Nacional, en los noventa. Lejos de los flashes, debutó oficialmente en San Telmo, en la B Metropolitana, a fines de 1999, y tras un brevísimo paso por Defensores Unidos de Zárate, en 2002, colgó los botines.

A√Īos despu√©s, se convirti√≥ en ayudante de Norberto Cacho Recasens, el representante de sus hermanos, hasta que en el Mundial de Sud√°frica 2010 se reencontr√≥ con Marcelo Achile, el presidente de Defensores de Belgrano, que le ofreci√≥ volver al f√ļtbol en el Drag√≥n y Nicol√°s ni lo dud√≥. Es m√°s, hasta se perdi√≥ el partido ante Alemania por regresar a Buenos Aires.

La ilusión duró apenas seis meses. Si bien fue al banco de suplentes en varios partidos de la B Metropolitana, nunca llegó a debutar y, a comienzos de 2011, rescindió su contrato para convertirse en el representante de su hermano Gonzalo.

Son decisiones.

Deportivo Espa√Īol con la camiseta de Espa√Īa (1995 a 1997)

All√° bien entrados los 90, cuando el mundo todav√≠a era un poco serio, la selecci√≥n espa√Īola se caracterizaba por prometer siempre y concretar nunca, costumbre que lamentablemente perdi√≥ en el √ļltimo tiempo. Los amantes argentinos del f√ļtbol gaita, entonces, deb√≠an conformarse con ver al Deportivo Espa√Īol, un equipo que tampoco cosechaba t√≠tulos, pero que al menos jugaba con la misma camiseta de La Furia. Aqu√≠ la historia.

El viejo y querido Deportivo Espa√Īol, aquella instituci√≥n fundada en 1956 por un grupo de inmigrantes espa√Īoles en Buenos Aires, no atravesaba un buen momento promediando la d√©cada menemista. Su Presidente, Francisco R√≠os Seoane, unos a√Īos antes hab√≠a llevado al club, de la nada misma, a hacer buenas campa√Īas en Primera Divisi√≥n. Sin embargo, el mal manejo tambi√©n lo hab√≠a empujado hacia el abismo econ√≥mico. Hab√≠a que pegar un golpe de tim√≥n.

Ni lerdo ni perezoso, R√≠os Seoane fusion√≥ al club con el Hospital Espa√Īol, formando la Uni√≥n Espa√Īola. ¬ŅEl motivo? Pagarle a los enfermeros como si fueran utileros (?) y as√≠ zafar de los impuestos. El cambio de nombre, tambi√©n, se acompa√Ī√≥ con un cambio de indumentaria, que a partir del Clausura ’95 pas√≥ a ser la misma que utilizaba el seleccionado europeo. ¬ŅLa diferencia? El chivo de Medicorp.

El primer template adidas que compartieron Espa√Īa y la Uni√≥n Espa√Īola fue el de USA ’94: camiseta roja, con los recordados rombos amarillos y azules. El cuadro del Bajo Flores tambi√©n usaba los pantalones y las medias azules de la selecci√≥n, pero a veces combinaba la casaca con indumentaria de otro color o con diferente dise√Īo.

La camiseta alternativa elegida por el Gallego fue la azul, la misma que oficiaba de tercera equipación de La Furia, ya que la primera casaca suplente era la blanca que había mostrado en el Mundial.

Para 1996, con motivo de la Eurocopa de Inglaterra, La Roja se actualiz√≥. Nueva casaca, mayor protagonismo del azul, cuello mao y botones. Una linda pilcha que su representante en Argentina estrenar√≠a al a√Īo siguiente.

Para el conjunto alternativo, Espa√Īol utiliz√≥ la misma f√≥rmula, qued√°ndose con la camiseta azul y descatando el modelo blanco. ¬ŅC√°bala? Por los resultados, dir√≠amos que no, porque ese equipo termin√≥ sentando las bases del que se ir√≠a al descenso en 1998, ya vestido por Puma.

Desde acá, hacemos fuerza para vuelvan a hacer aquel experimento. Morimos a ver a Jorge Chiquilito con la casaca de Cesc Fàbregas. O lo que es peor, a Gaby L*b*s usando la 6 de Iniesta.

La gente de Piel de Ascenso nos aporta el dato:

En 1957, con motivo de su debut en AFA, el Deportivo Espa√Īol utiliz√≥ la ropa de la Madre Patria. En aquella oportunidad, la Federaci√≥n Espa√Īola de F√ļtbol envi√≥ las camisetas, a las que se les agregaron los escudos bordados por unas monjas.

Especiales: Obligados a abandonar el f√ļtbol por enfermedad

15 diciembre 2013

La aparici√≥n de una enfermedad grave, no es condici√≥n sine qua non para abandonar definitivamente el f√ļtbol. Hay esperanzadores casos de deportistas de m√ļltiples disciplinas que, luego de un obligado parate, superaron airosamente el mal trance. Precisamente en el f√ļtbol se destacan: Germ√°n Burgos (c√°ncer de ri√Ī√≥n), Carlos Roa (c√°ncer testicular), Jos√© Buljubasich (tumor cerebral), Hugo Morales (tumor testicular) y hasta Arjen Robben (c√°ncer testicular) y Cristiano Ronaldo (arritmia cardiaca, con consecuente operaci√≥n y disminuci√≥n de sus capacidades). En este caso recordaremos a los que no pudieron volver al verde c√©sped, pero como grandes que fueron, la pelearon hasta el fin.

Juan Gilberto Funes

El B√ļfalo fue un potente delantero centro, de esos que arrastran una defensa completa detr√°s de √©l. Sigue siendo, hoy en d√≠a, el m√°ximo exponente del f√ļtbol puntano. En el ambiente era querido, tanto por compa√Īeros como por rivales, por su humildad, generosidad y hombr√≠a de bien. Fue el autor del gol que le dio a River la primera Copa Libertadores de su historia y jug√≥ en la Selecci√≥n Argentina. Tras haber hecho pie en Europa y en V√©lez, sufri√≥ de una afecci√≥n cardiaca que le impidi√≥ superar la revisi√≥n m√©dica, tanto en el Niza de Francia como en Boca Juniors. En septiembre de 1990, con tan solo 27 a√Īos, fue obligado por los m√©dicos a retirase del f√ļtbol.

Falleci√≥ el 11 de enero de 1992 al no superar la operaci√≥n para corregir la endocarditis prot√©sica. La fecha de su muerte sigue siendo, veinte a√Īos despu√©s, una jornada de luto en su San Luis natal.

Edgar Robert Navarro Montoya

El hermano del Mono Carlos Fernando era delantero del Deportivo Espa√Īol y por su nacionalidad peruana ocupaba plaza de extranjero, pese a haber vivido desde peque√Īo en el pa√≠s. Abandon√≥ el futbol a principio de 1988, cuando contaba con apenas 21 a√Īos, a ra√≠z del descubrimiento de una avanzada leucemia en su cuerpo. La √ļltima aparici√≥n suya fue en la cancha de Independiente, donde abrazado a su hermano, festej√≥ la obtenci√≥n Xeneize de la Supercopa 89. Perdi√≥ la batalla contra la leucemia el 20 de agosto de 1990.

Edgardo Fabi√°n Pr√°tola

Hist√≥rico zaguero de Estudiantes de La Plata con pasos por M√©xico y Uni√≥n. En la cancha seg√ļn sus declaraciones era otra persona. Su r√©cord de tarjetas rojas lo avalan. Sin embargo fuera del campo era un tipo bonach√≥n, familiero y querible, por lo que no sorprendi√≥ la tristeza general en el ambiente cuando se anunci√≥ su obligado retiro a causa de p√≥lipos y un posterior c√°ncer de colon. Su √ļltimo partido fue la victoria del Pincha por 2 a 1 sobre Gimnasia en el Clausura 2001.

A la postre soporto varias intervenciones y hasta el indignante hecho de tener que recorrer juzgados para sacar del corralito los 90.000 d√≥lares que cost√≥ su operaci√≥n final. Falleci√≥ el 27 de abril de 2002. Su √ļltima voluntad fue que no se postergue el Estudiantes – Independiente de ese fin de semana. Hasta el d√≠a de hoy se lo homenajea en cada grato momento que vive El Le√≥n y se mantiene la promesa de varias glorias pinchas (Ver√≥n, Capria, Calder√≥n, Palermo) de que a sus tres hijas jam√°s les falte nada.

Gustavo Daniel Eberto

Una de las m√°ximas promesas de Boca. Integr√≥ diversas selecciones juveniles saliendo campe√≥n del sudamericano Sub 20 de Uruguay 2003 y de los Juegos Panamericanos del mismo a√Īo. Por la superpoblaci√≥n de arqueros s√≥lo disput√≥ 3 partidos oficiales y fue cedido a Talleres, donde tras un gran debut comenzaron los s√≠ntomas. ‚ÄúEmpec√© a expectorar sangre, volv√≠ a Buenos Aires pero aprovech√© para hacerme unos estudios y en la placa salieron unas manchas. Me revisaron los pulmones, la zona abdominal, la ingle‚Ķ y en los test√≠culos encontraron el tumor. Reci√©n ah√≠ todo se descubri√≥‚ÄĚ.

Regres√≥ a Capital e incluso retorn√≥ a las pr√°cticas despu√©s de varias sesiones de quimioterapia. Falleci√≥ el 3 de septiembre de 2007 a los 24 a√Īos.

Marcelo René Bravo

Lateral volante izquierdo de Vélez Sarsfield. Debutó en 2003 y rápidamente se le auguró un futuro de selección por sus grandes condiciones, todavía sin pulir al 100%. Además integró la Sub 20 en el sudamericano de Colombia 2005.

Tras 50 partidos y 5 goles en primera, El Indio debi√≥ abandonar el f√ļtbol a los 21 a√Īos, al hab√©rsele detectado una hipertrofia cardiovascular. Batallando como siempre en su vida, conserva la ilusi√≥n ‚ÄúS√© que mi etapa como futbolista es una cosa pasada, pero confieso que a√ļn mantengo una m√≠nima esperanza de que la ciencia avance y pueda encontrar una soluci√≥n‚ÄĚ. Integr√≥ el cuerpo t√©cnico de Miguel Russo y luego se desempe√Ī√≥ como t√©cnico en las inferiores del Fort√≠n.

Adri√°n Maximiliano Peralta

Volante izquierdo con gambeta y velocidad. Jug√≥ en Trist√°n Su√°rez, Instituto, Mallorca de Espa√Īa, Newell¬īs, Lan√ļs (campe√≥n Apertura 2007) y Hurac√°n. Tras regresar al Granate, la vida le cambi√≥ de la noche a la ma√Īana cuando, a mediados de 2010, le detectaron una arritmia cardiaca. Finalmente, tras varias juntas medicas entre galenos argentinos y espa√Īoles, El Kily se vio forzado a retirarse en abril de 2011 a los 28 a√Īos de edad.

Ariel Alberto Giaccone

El caso del ex jugador de Ferro y Belgrano es distinto. Tras un toco y me voy en primera hizo la gran parte de su carrera en el ascenso y, pasados los 30, en equipos regionales. A los 36 a√Īos y defendiendo los colores de Porte√Īa Asociaci√≥n de C√≥rdoba, recibi√≥ la peor noticia de su vida: Su hija mayor Gabriela, de 19 a√Īos, necesitaba un inminente trasplante de ri√Ī√≥n para seguir viviendo. “Fue dur√≠simo lo que pas√©. Me escapaba del trabajo para estar con ella el tiempo que duraba la di√°lisis; eran 4 horas interminables. Verla con esa m√°quina al lado me destrozaba” record√≥. Al no haber mejor donante posible, tom√≥ la decisi√≥n de abandonar el f√ļtbol y cederle su ri√Īon a su primogenita ‚ÄúTras la operaci√≥n quede todo dolorido, pero la felicidad de ver a mi hija haciendo una vida normal no me la paga ni el futbol ni nada‚ÄĚ. Crack‚Ķ

Especiales: El Bicho que no es de La Paternal (?)

19 septiembre 2013

Por desconocimiento, miedo, tab√ļ, ignorancia o discriminaci√≥n, durante mucho tiempo, tanto en la Argentina como en el resto del mundo, se evit√≥ hablar abiertamente del SIDA. Ni para evitar su contagio ni para mejorar la calidad de vida de los infectados. Era preferible el silencio. Por supuesto, tampoco estaba bien visto hacer humor, lo cual se relacionaba inexorablemente con la crueldad y los golpes bajos. M√°s a√ļn, en el arcaico y elemental universo de la pelota n√ļmero cinco.

Hoy, cuando el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida está viviendo placidamente entre nosotros y hasta vota al oficialismo las nuevas generaciones tienen otra recepción hacía lo otrora desconocido y siniestro, En Una Baldosa intenta hacer justicia poética (?) y lleva hacia todos los hogares argentinos al otro Bicho. Si, aquel que no es de Juan Agustín García y Boyacá, pero casi (?).

En principio y a lápiz levantado, se denomina SIDA al desencadenante de una serie de síntomas producidos por el virus HIV que provocan, entre otras cosas, la constante e irreversible destrucción del sistema inmunológico.

Los primeros casos de esta enfermedad se revelaron, all√° por el a√Īo 1981, entre homosexuales residentes en la ciudad estadounidense de Los √Āngeles y luego, en gran proporci√≥n, entre inmigrantes haitianos que hab√≠an llegado durante aquel √ļltimo lustro a La Tierra del T√≠o Sam para jugar en Columbus como el marica de Guillermo.

Peyorativamente y desde los mismos √°mbitos facultativos, se habl√≥ tempranamente de ‚ÄúPeste Rosa‚ÄĚ, ‚ÄúC√°ncer Homosexual‚ÄĚ o ‚ÄúS√≠ndrome Gay‚ÄĚ y hasta voces m√°s radicalizadas se animaron a hablar de ‚ÄúAuto Segregaci√≥n Negra‚ÄĚ y ‚ÄúLa Venganza de Dios Sobre La Humanidad‚ÄĚ.

Aquellas vertidas ‚Äúmalas palabras‚ÄĚ: gay, homosexual, negro, peste, Dios fueron condimentos suficientes como para que el ingenio tribunero nacional se ponga a laburar y de ah√≠ se desprende que muchos futbolistas desaparecieron r√°pidamente y se transformaron en baldoseros sufrieron en carne viva el tormento de ser se√Īalados como portadores de la enfermedad m√°s temida. He aqu√≠ algunos casos‚Ķ

Desde el vamos, los hinchas no se anduvieron con chiquitas y tildaron como ‚Äúhomosexuales‚ÄĚ y ‚Äúsidosos‚ÄĚ a dos cracks hist√≥ricos de nuestro querido futbol: Norberto Osvaldo Alonso y Ricardo Enrique Bochini.

¬ŅEl fundamento para tal acusaci√≥n? Ninguno. O en realidad si. El Beto y El Bocha eran jugadores legendarios de sus respectivos equipos. Las hinchadas jam√°s hubieran intentado agredir u ofender a alg√ļn baldosero con ninguna enfermedad, eso est√° claro.

M√°s all√° de eso y por dichos del propio Alonso, los rumores sobre su homosexualidad y su supuesta enfermedad con SIDA fueron lanzados por un propio ex compa√Īero, al cual El Beto no perdon√≥, por m√°s que ya pasaron casi tres d√©cadas de aquello. Tras aquel hecho, el cancionero popular se nutri√≥ con un hit muy a√Īorado por estos tiempos que rezaba: ‚ÄúCenturi√≥n, Centuri√≥n, Centuri√≥n // Centuri√≥n necesita la falopa// Y Alonso una pija o un consolador// Che, gallina la puta que te pari√≥‚ÄĚ.

En el caso de Bochini se hizo una simple ecuaci√≥n cavernaria: casi cuarent√≥n + soltero + sin hijos + pelado (?): homosexual ~ SIDA y, por supuesto, la canci√≥n surgi√≥ espont√°nea, por m√°s que hoy pocos la recuerden: “Mir√° que cosa // Mir√° que cosa // Al puto de Bochini le agarr√≥ la peste rosa”.

Bochini, quien por aquella época se ausentaba bastante seguido de las canchas debido a sus constantes lesiones, se deprimió y hasta le manifestó su descontento a los máximos dirigentes de la AFA.

Viendo las reacciones tanto de agredido como de agresores, no fue más que un triste reflejo de la época. Vamos Bocha, no te pongás loca

Otro que también la pasó mal con este tema fue Sergio Javier Goycochea. En 1988, el club de donde había surgido, River Plate, intentó canjearlo junto a Néstor Gorosito a San Lorenzo a cambio de la dupla conformada por José Luis Chilavert y El Ruso Siviski. Hasta ahí, todo cero positivo (?).

El tema es que tras frustrarse la operación por una lesión del Vasco, el rumor sobre su supuesta enfermedad se disparó a lo largo y a lo ancho del país. Más aun, cuando se supo de su relación con una mujer de la farándula: La Negra Susana Romero. Que tendrá que ver el culo con la cooperativa…

Finalmente y para completar la leyenda urbana, se sostuvo que por esa raz√≥n Goycochea se hab√≠a ido a jugar a Colombia, un f√ļtbol donde a√ļn no exist√≠a el control antidoping ni la m√°s remota posibilidad que el arquero deje su orina, sangre u ADN en ning√ļn lado. La inverosimilitud al palo‚Ķ

Tras ratificarse que s√≥lo se trataba de una versi√≥n lanzada para lastimar o burlarse, El Vasco fue el h√©roe m√°ximo de la Selecci√≥n Argentina durante Italia ¬ī90 y, es m√°s, si hubiera atajado el penal de Andreas Brehme en la final, tanto mujeres como hombres no hubi√©ramos tenido inconvenientes en intercambiar toda clase de fluidos (?) con el querido y legendario Goyco‚Ķ

A principios de los noventa, cuando el mundo ya se hab√≠a estremecido tras las muertes por SIDA de Arthur Ashe, Rock Hudson y Freddie Mercury, el inescrupuloso dedo acusador apunt√≥ a la figura de un t√©cnico argentino que trabajaba en Espa√Īa: H√©ctor Rodolfo Veira‚Ķ

Es que tras abandonar sorpresivamente la direcci√≥n t√©cnica del C√°diz y regresar r√°pidamente a la Argentina aquejado por una hepatitis, un rumor recorri√≥ con fuerza toda la pen√≠nsula ib√©rica: el reconocido playboy porte√Īo ten√≠a SIDA y todos lo intentaban ocultar…

Finalmente, la dirigencia del Cádiz le encargó a dos laboratorios analizar la sangre de Veira y publicó los resultados en los periódicos AS, Marca y Mundo Deportivo: El Bambino no tenía SIDA. Tenía, eso sí, una causa abierta en la Argentina por abusar sexualmente de un menor, pero tampoco la pavada (?).

En febrero de 2002 y a ra√≠z de las constantes versiones que circulaban en C√≥rdoba, el entonces defensor de Talleres, Juli√°n Maidana, apareci√≥ en una tapa compartida de la revista El Gr√°fic*, manifestado: ‚ÄúNo tengo SIDA‚ÄĚ.

El rumor de la supuesta enfermedad hab√≠a crecido en el ambiente del f√ļtbol debido a la gran cantidad de pases frustrados que el jugador ten√≠a sobre sus espaldas, a saber: San Lorenzo, Numancia, Independiente, Rosario Central, Blackburn Rovers, Manchester City, Everton, Lille, Am√©rica de M√©xico y Boca. Estas transferencias siempre se frustraban por HIV H √≥ por B‚Ķ

Al ser consultado, Maidana declar√≥ conocer el rumor hac√≠a rato, encontrase completamente sano y se√Īal√≥ a los dirigentes de Instituto como los responsables de intentar manchar su buen nombre y reputaci√≥n. El tiempo le dio la raz√≥n, al menos en cuanto a la negativa de su enfermedad ya que sigui√≥ jugando durante varios a√Īos m√°s y en la cancha nadie le cant√≥ nada (?).

Quien si contraj√≥ la enfermedad, el primero declarado en el mundo del f√ļtbol en toda la historia, fue el delantero brasile√Īo Jos√© Eduardo Esidio, quien se enter√≥ de su condici√≥n tras un an√°lisis de rutina cuando firm√≥ para Universitario de Per√ļ, en enero de 1998.

Un argentino, claro, estaba en el medio de todo aquello como siempre que hay SIDA alguna controversia. En este caso, el director técnico Osvaldo Piazza quien, precisamente, fue junto a los directivos cremas quien le comunicó la noticia a Esidio y, además, le recomendó que se vuelva a su pueblo a esconderse mientras ellos camuflaban su ida inventándole a la prensa una enfermedad del padre del jugador.

Tras filtrarse la verdad por los medios y a ra√≠z del clamor popular y tambi√©n de la presi√≥n de la FIFA, Esidio finalmente volvi√≥ al plantel de Universitario, donde se transform√≥ en √≠dolo, fue tricampe√≥n y segundo goleador mundial del a√Īo 2000, detr√°s del ex ‚Äď Newell¬īs, Mario Jardel. En 2004 el jugador se retir√≥ del f√ļtbol.

En 2011, el diario peruano L√≠bero afirm√≥ en exclusiva que Esidio se encontraba en la fase terminal de su enfermedad y hasta se anim√≥ a m√°s: ‚ÄúMi misi√≥n en la tierra est√° por terminar‚ÄĚ. Finalmente y tras algunas acciones legales se supo la verdad, el jugador estaba en Brasil y manten√≠a su calidad de vida habitual gracias a la medicina . El SIDA mata claro, pero no tanto como la estupidez‚Ķ

Bonus Track

A continuaci√≥n, los dejamos con una interesante mesa de debate que se arm√≥ en 1995 en el programa de Daniel Hadad y Marcelo Longobardi, luego que el entonces t√©cnico de la Selecci√≥n, Daniel Alberto Passarella, declarara que √©l no convocar√≠a a jugadores homosexuales, para posteriormente ampliar sus razones: ‚Äúconvivencia‚ÄĚ, ‚Äúdrogas‚ÄĚ, ‚Äúpelo largo‚ÄĚ, ‚Äúaritos‚ÄĚ, ‚ÄúSIDA‚ÄĚ.

Exponen -adem√°s de los conductores- el ex jugador Claudio Marangoni, el docente Rafael Freda, Eduardo V√°zquez y el desaparecido activista Carlos J√°uregui, quien se despach√≥ afirmando que El Kaiser ya ten√≠a un homosexual en la Selecci√≥n mayor y hab√≠a otro en la Sub ‚Äď 20.

Una √ļltima, por si no qued√≥ claro y aunque parezca anticuado, el SIDA y el HIV no son exclusivos de los homosexuales, ya que todos y cada uno de los que est√° leyendo est√° en el rango de posibles infectados, m√°s all√° de cualquier elecci√≥n en todo √°mbito. La eterna soluci√≥n no es tener miedo, sino informarse un poco o realizarse un an√°lisis. Total, lleva menos tiempo que jugar al Candy Crush o boludear en Twitter‚Ķ

Se agradece la ayuda fundamental de Harry y Matías para la finalización de este post.

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