La decepcionante recta final del Boca de Marzolini en el Apertura ’95, aquella que lo dejó sin tÃtulo pese a la gran ventaja de 6 puntos que habÃa conseguido a pocas fechas del final, también arrojó una curiosidad en cuanto a indumentaria.
En la última jornada de aquel torneo, el Xeneize recibió en la Bombonera al Deportivo Español, sin imaginar que su rival también saldrÃa a la cancha vestido de azul con vivos amarillos.
Sin un juego de camisetas alternativas, ya que meses antes Olan habÃa preparado un nuevo modelo titular para el regreso de Maradona pero no asà un suplente, el local debió comenzar el partido con su clásica casaca, que se confundÃa fácilmente con la de su rival. Mucho más viéndolo por TV.
Ya para el segundo tiempo, llegaron las camisetas blancas y asà el match se hizo un poco más soportable.
Para agregarle confusión al asunto (?), tras los 90 minutos Luis Medero se puso la pilcha de Español y respondió a los ataques de los pocos hinchas xeneizes que habÃan acudido esa noche al estadio. ¿Para qué lado pateaba Gardelito?
Tras haber finalizado su relación con la empresa Olan, a mediados de 2000, Estudiantes de La Plata firmó un contrato con la internacional Mitre, que sin demasiado tiempo no alcanzó a presentar la indumentaria para el primer partido del Pincha en el Apertura de ese año.
Fue asà como ante River Plate, en el estadio de 1 y 57, el local salió al campo de juego con un uniforme tradicional pero sin marca a la vista. O mejor dicho, de marca “Estudiantes”. La casaca sólo se usó en ese empate 1 a 1 y luego fue utilizada por la Reserva del León.
No es fácil encontrarle clásico rival a Vélez Sársfield, es cierto. Desde Nueva Chicago, pasando por Argentinos Juniors y hasta San Lorenzo, varios han sido los equipos que, por diferentes razones, han ocupado circunstancialmente ese rol de archienemigo del FortÃn.
Sin embargo, el club que más se acerca al ideal de clásico para Vélez es Ferro Carril Oeste. Los dos son de la zona Oeste de Buenos Aires, vienen disputando partidos desde la época amateur y, fundamentalmente, ambas instituciones se toman en serio la rivalidad. Aunque claro, no tan en serio como para no andar prestándose las camisetas.
El increÃble hecho tuvo lugar en 1977, cuando Vélez hizo de local en la cancha de Ferro (el Amalfitani estaba siendo acondicionado para el Mundial ’78) en un partido ante Platense. Con el Calamar vestido Ãntegramente de blanco, al FortÃn no le quedó otra que recurrir a una casaca alternativa…que no tenÃa a mano. ¿Solución? Camiseta del verdolaga y a otra cosa.
SÃ, aunque a la distancia parezca algo impensado, Vélez usó la clásica camiseta de su enemigo futbolÃstico, verde con el escudo grande en el pecho. Y le dio suerte, porque terminó goleando. “Demoledor. Vélez fue una máquina ante Platense. Y lo pasó por encima. El resultado final lo dice todo: ¡cinco a uno! AquÃ, una escapada a fondo del puntero Corvalán que obligó a Del Prete a un revolcón”, publicó por entonces el diario Crónica, en su Sexta edición del viernes 16 de septiembre de 1977.
¡Esas son rivalidades!
Créditos del hallazgo para Patricio Nogueira.
Luego de firmar su contrato con la firma Umbro, allá por mediados de 1996, Instituto de Córdoba debió esperar más de lo común para recibir su casaca oficial.
Es por eso que durante las primeras fechas de la temporada 1996/97 (en la foto, debut ante Cipolletti), La Gloria salió a la cancha con un conjunto genérico, sin escudo ni publicidades, cuyo template era el mismo que habÃa utilizado la selección inglesa para su camiseta alternativa en la Eurocopa de ese año.
En 1976 Talleres de Córdoba encontró un motivo más para, fiel a su costumbre, innovar en el rubro indumentaria. Fue asà como, dos años antes de Argentina 1978, La T mostró en su camiseta alternativa un emblema alusivo a La Docta como sede del Campeonato del Mundo.
La casaca adidas con el gran escudo de Córdoba ’78 no es muy recordada, pero realmente existió y llegó a usarse oficialmente. Aquà la prueba.
Gracias a Juan Imborrable
Gimnasia y Esgrima La Plata es uno de los pocos clubes argentinos que, a lo largo de su historia, no ha variado demasiado el diseño ni los colores de su indumentaria.
En 1910 dejó de lado su camiseta celeste y blanca a bastones para diferenciarse de Racing y a partir de ese momento pasó a usar la clásica casaca blanca con la franja horizontal azul, diseño que mantiene hasta el dÃa de hoy.
Resulta extraño, entonces, observar esta imagen de 1971, año en el que El Lobo sacó a relucir una camiseta azul y blanca pero con anchas franjas verticales, diferentes a las que habÃa usado en 1905.
Con esa pilcha Gimnasia le ganó 1 a 0 el clásico a Estudiantes de La Plata, con gol de Rotondi de penal, por el Torneo Metropolitano.
Para la inauguración de su estadio, en abril de 1995, Quilmes armó una fiesta a lo grande, que incluyó la participación de algunas estrellas del fútbol mundial (en la foto, Jorge Campos con la 9, festejando su gol) y una camiseta bastante rara, ya que, a diferencia de la adidas que venÃa utilizando en la B Nacional, esta no tenÃa escudo ni marca en el frente. Apenas se podÃa ver un logo en las mangas.
Lo que se mantuvo al pie de la letra fue el impoluto blanco y el chivo de la cervecerÃa en el pecho. Con la tradición no se jode (?).