Enero del ’91 en plena pretemporada de Racing en Mar del Plata, Perfumo dio noche libre y los muchachos se empilcharon para caminar por la peato San MartÃn y terminar rompiéndola en Bulldog al ritmo de la sonora de Bruno Alberto.
Los más experimentados y consagrados partieron juntos desde el hotel Iruña pero antes posaron en la puerta como bien bananas que eran.
De izquierda a derecha, el Goyco con su peinado parado, bermuda corta con cardigan cuadriculado y calcetines que se rehusan a ser enrollados. A su lado, el yorugua Rubén Paz dejó el termo por la ropa, pero tomó una decisión que a la vista, fue desacertada. La malla no se puede utilizar bajo ningún concepto, mucho menos con campera de jean, zapatillas y medias.
Por último, el “Beto” Ortega Sánchez apareció con una surfera floreada, adelantándose unos 10 años en la moda, pero la arruinó ubicándola por encima del ombligo, con chomba y encima, adentro.
Pero la pucha, que tipos piolas. Vayan, la noche los espera.
Cucu

A Silvio Marzolini le falta un bolso y subirse a un colectivo a vender algún producto barato. Aunque una botella de ginebra o un tetra y pateando la calle también podrÃa encajar.
Sin mucho más para agregar, la foto se describe sola.
Cucu

Si existe algún jugador que ha sabido refinarse con el tiempo y tomado como propia la costura italiana, ese es Gabriel Batistuta, un capo cannonieri que hasta supo ser modelo de marcas importantes.
Sin embargo, nunca es en vano recordar que este muchacho nacido en Reconquista fue durante gran parte de su vida un pibe de pueblo. Por eso, no deberÃa sorprender esta foto en la que el Batigol porta un importante peinado batido que hace juego con la pose ganadora, el pullover con escote en V exagerado y una polera debajo.
Pero eso no es todo, porque el jean semi nevado también aporta y mucho. El 9 la mete dentro de la cancha…pero afuera perdió por goleada.
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Cucu
Siempre creÃmos que Uruguay era una especie de “provincia” nuestra, por su aproximación, similitud del dialecto y hasta la idiosincracia…pero parece que no es tan asÃ, al menos para Antonio Alzamendi.
Es que el delantero abusó del uso de chinelas de concentración con medias, más conocidas como Adilets. La moda cambió y en la actualidad se utilizan las famosas havaianas con cualquier tipo de ropa, pero en esa época no, y menos de ese estilo.
Para colmo las combinó con un jogging de ciré y para decorar la fotografÃa, agregó a su familia que parecen sacados de un capÃtulo de Chespirito.
Lo único rescatable del charrúa fue la bondad para con sus hijos en vestirlos iguales sin ser mellizos y no privilegiando a uno sobre el otro.
Cucu

El misionero Mario Noremberg dejó varias huellas inconfundibles en el fútbol argentino. A su glorioso bigote que ya homenajeamos le sumó un look muy particular que tuvo su época de esplendor a fines de los 80′s, cuando jugaba en el mÃtico Chaco For Ever.
Quizás esa campera con tramado escocés y corderito interno era la sensación de la noche chaqueña. Pero la remera Nanque por debajo (y con el logo más grande que se recuerde) no admite disculpas. Le pifió y feo. Con una camisa como la gente y un sombrero de cowboy lo hubieran llamado para grabar un capÃtulo de Los Dukes de Hazzard.
Juan Pordiosero