
Adelantado a su época, Diego Simeone siempre trató de innovar, dentro y fuera de la cancha. En cuanto a vestimenta ha dado sobradas muestras de un mal gusto tÃpico de un argentino disfrazado de europeo. Los años en el exterior le sirvieron para probar de todo un poco. Incluso accesorios para su duro marote, artÃfice de varios goles decisivos. La foto lo muestra al actual técnico de Estudiantes de La Plata con un sombrero de neto corte mafioso.
Está bien, ya sabemos que te levantaste a una minita hermosa. ¿Hace falta mostrar que aún poniéndote cualquier cosa está muerta con vos?. No, Cholito. ¡Eso es una provocación!
Juan Pordiosero

SerÃa impensado para el fútbol actual que el arquero sub campeón del Mundo (con gran trascendencia, además) termine jugando dos años después en la liga paraguaya. Eso ocurrió con Sergio Goycoechea en 1992, cuando resignó algo de prestigio y luego de un paso por el Brest de Francia firmó para Cerro Porteño.
Convencido de que su estilo europeo enamorarÃa al nuevo público, se despachó durante las primeras semanas con un atuendo para la historia. Camisa ancha y floreada adentro de una bermuda muy ajustada…¡¡¡y rosa!!!
Del tiro mejor no decimos nada. Se nota que para calcular la altura de la cintura usaba el mismo criterio que tenÃa a la hora de cortar un centro.
Juan Pordiosero
A Navarro Montoya se le criticó su pantalones por encima del ombligo, su vestuario exagerado, el buzo del camioncito y con short, sus declaraciones vende humo y hasta su autobombo para integrar la Selección.
Y haciendo leña del árbol caÃdo, vale aprovechar esta foto vestido de jugador con esas medias, sÃmil papel de golosina, para seguir dándole.
Cucu

Buena manera de despedir el año 1992 eligió Alfio Basile. Asado de por medio, compartió una mesa con Alcides, Piñón Fijo, José Larralde, el Pastor Jiménez y Slash.
Queremos creer que los que están al lado del Coco no son Noray Nakis, Luis Islas, un gaucho cualquiera, José Villarreal y Sergio Mancuso. Aceptar eso serÃa blanquear la decadencia de los 90′s. SerÃa la confirmación de que crecimos vistiendo de forma desagradable.
Y bueno…ya que estamos lo decimos: esa maravillosa década chorreó grasa. Y Basile fue testigo.
Juan Pordiosero