
Ya nos parecÃa que estaban exagerando. Los hinchas de Racing no son tan violentos. Si alguna vez le perforaron el auto a Miguel Angel Ludueña no fue por haber pasado de La Academia a Independiente. No, Señor. Seguramente lo habrán visto con una malla como la de la foto y se les fue la mano a la hora de hacer justicia. La imagen de El Gráfico corresponde al verano de 1991, cuando El Negro hacÃa las delicias de sus compañeros del Rojo en la cancha de bochas del hotel Las Nieves de Necochea. Y sobre todo asombraba al chico PiVa, que no podÃa creer como su colega le habÃa opacado su nuevo short a rayas.

Dura la vida de los rockstars en los años 80′s. Encerrados en un cuarto de hotel mexicano, un integrante de Def Leppard y el Puma RodrÃguez experimentaban con drogas y alcohol antes de un show en un estadio para 50 mil espectadores. Glamoroso como pocos, el británico lucÃa unas zapatillas Nike Feraldy, un pantalón color zanahoria y un buzo a rayas. Su compañero, favorecido por la lejanÃa del plano, simulaba una elegancia que rápidamente perdÃa sustento cuando le reclamaba a los gritos una pitada del habano para acompañar su Chivas Regal reserva 12 años. Un maletero indiscreto contó luego que los músicos se registraron como Hugo Lamadrid y Walter Fernández. Y que jamás aprendieron a jugar al backgammon.
(Gracias Lita)

En la misma lÃnea estética de su amigo Ricardo Gareca, el Cabezón Ruggeri también mostró su mal gusto a la hora de elegir camisas. A la seda que ya destilaba oro y grasa en grandes cantidades, le sumó un pantalón verde con la bragueta a medio cerrar. ¡Impecable!
(Gracias Nano)

“Con estas corbatas estamos para dirigir en Italia “, bromeó Marchetta. “¿Te parece, Negro? Yo te veo mejor en Venezuela“, contestó Babington. “¿Venezuela?“, se asombró el hombre de jean. “SÃ, vos sos ideal para la vinotinto“, completó el ex 10 de Huracán.

“Mandiyú era un escritorio. No habÃa club ni estructura. Y encima le alquilé la casa al peor tipo de Corrientes, un sinvergüenza de primera categorÃa que me hizo pasar uno de los momentos más ingratos de mi vida. El club debÃa pagar el alquiler. Como se atrasó, le dije que me hacÃa cargo de la deuda, aunque no me correspondÃa. Para eso debÃa cobrar el anticipo de mi contrato con el Inter. Salà en camioneta hacia Buenos Aires y me paró la policÃa. El guacho me habÃa metido un embargo contra la camioneta. Estaba relacionado con la polÃtica y quiso ganar chapa conmigo. Pasé una vergüenza bárbara en Curuzú Cuatiá, al entrar en la comisarÃa. Como el club era un desastre, ni siquiera pedÃan recibo de lo que pagaban, asà que puse hasta la guita que ya le habÃan pagado. La joda me salió 54.000 dólares. Recuperé la camioneta embargada tres meses después. Y no estaba en la comisarÃa, ¿eh? La tenÃa el tipo ése en la casa“, declaró alguna vez Sergio Goycochea en la revista El Gráfico.
Lo que no dijo el caradura es que lo detuvieron por la camisa que llevaba puesta. Y que agradezca que lo largaron.
(Gracias Nano)

Remera blanca con mangas 3/4, el pantalón más feo del mundo y alpargatas negras. Todo eso se lo podemos llegar a disculpar al Conejo Tarantini, pero tener al lado a Pata Villanueva en los 90′s es algo que no tiene perdón de Dios. Digan que atrás se observan bellas reliquias, porque sino esta foto no merecerÃa ser publicada.