Mucho antes de que el Diputado Olmedo se hiciera conocido por su cola cerrada y su espectacular jingle de campaña, otro polÃtico de nuestro paÃs impuso la campera amarilla (la gorra no le entró). Se trata ni más ni menos que de Eduardo Duhalde, que envalentonado por la furia colorinche de los tempranos 90′s, se animó a todo, incluso a mostrarse con el hombre del buzo adentro del jean, César Luis Menotti. ¡Hermosa combinación!
Mucho antes de que Mau_19 fuese gold y de que La Pandilla Perfumada dejara su huella en un free shop de Paraguay, la moda flogger ya habÃa penetrado en la familia de Vélez. El actual DT y ex jugador del FortÃn a comienzos de los 90′s, Ricardo Gareca, fue precursor en la materia de los peinados raros, los lentes grandes y los colores fluo. Eso sÃ, por más que le puso la remera rayadita, el hijo le salió emo. Y sino miren esa cara de niño triste, esperando que que el padre le haga FF por reverse.
Aburguesados por tanta vida de hotel en una gira por Europa en 1988, el Flaco Lamadrid y Walter Fernández se hicieron una escapada a un parque de diversiones francés en busca de adrenalina.
Decididos a amortizar el precio de la entrada, que encima habÃan conseguido gracias a un cupón que habÃan recortado del diario, probaron todas las atracciones. Se subieron al toro mecánico y no les gustó. Intentaron con la montaña rusa y nada. Se sometieron al peligroso martillo y no les sacó ni una nausea. Se metieron al tren fantasma en busca de miedo, pero ya conocÃan al Negro Ludueña, asà que no les hizo ni cosquillas.
Un tanto resignados, fueron a lo fácil. Se mamaron con champagne del malo, pero estaban en Francia, parecÃa del bueno. AsÃ, mareados a la fuerza, se subieron a un mini samba y por fin tuvieron una sensación de pérdida de equilibrio, de borde del abismo. Rieron, gritaron, cantaron, vomitaron. Y Costas al lado, sobrio, firme, imperturbable. Y ahà fue cuando Hugo y Walter observaron el gesto de Gustavo y lanzaron el mÃtico “Y chupe, chupe, chupe, no deje de chupar…que Costas es lo más grande del fútbol nacional“. Bueno, no terminaba asÃ, pero la intención es lo que vale.