Especiales: La camiseta de River

Una buena campa√Īa, un episodio hist√≥rico, un t√≠tulo, dos, tres. Muchas veces las camisetas quedan marcadas a fuego en la memoria del hincha, gracias a un momento de gloria en la vida deportiva de un club. Quiz√°s no recordamos a todos los jugadores que estaban en ese plantel, pero s√≠ nos acordamos de los detalles que ten√≠a la casaca de esa temporada.

Apelando al coraz√≥n del hincha, adidas present√≥ hace poco la nueva camiseta 2014/2015 de River Plate. El dise√Īo renovado reincorpora las tres tiras horizontales en las mangas, rememorando al tricampeonato de 1997. Con un golpe de vista, uno relaciona la camiseta con aquel equipo millonario que supo ganar todo.

¬ŅQu√© otras camisetas hist√≥ricas te gustar√≠a que se reversionaran? Te leemos.

Burella Roque

Roque Germ√°n Burella

Su momento de gloria no lo tuvo de joven. Fue mucho después de compartir equipo con Diego Simeone en las inferiores de Vélez Sarsfield. Ni siquiera lo vivió cuando apareció como un temible goleador en las canchas de la Primera C. Después de cansarse de romper redes en Luján y Leandro N. Alem a principios de los 90’s, dejó los potreros del ascenso para irse a una liga más competitiva.

Pero all√≠ tampoco alcanzar√≠a su cl√≠max. Y eso que no le fue tan mal: en Chile debut√≥ con la camiseta del Provincial Osorno (1995) donde fue entrenado por Cacho Malbernat y disfrut√≥ como compa√Īeros a Jos√© Daniel Mor√≥n, Mario Vanemerak y Pedro Gonz√°lez. Tuvo un correcto desempe√Īo, siendo incluso elegido como el mejor jugador de la 15¬™ fecha por la prestigiosa revista Don Bal√≥n. Pero todav√≠a lo aguardaba algo mejor. Aunque a√ļn faltaban varios a√Īos.

En O’Higgins (1996) tambi√©n alcanz√≥ un aceptable rendimiento personal, jugando al lado del Tata Martino, Walter Paz, Ariel Cozzoni, y Fernando Calcaterra. ¬ŅBuen plantel? El √ļltimo puesto que conden√≥ el equipo al descenso dice lo contrario. Ya vendr√≠an tiempos mejores.

Definitivamente, para llegar al goce absoluto ten√≠a que triunfar en su pa√≠s. Y los goles cosechados del otro lado de la cordillera le dieron una gran oportunidad: a los 27 a√Īos jugar√≠a por primera vez en la Primera A de Argentina: fueron 12 partidos en Deportivo Espa√Īol (1998). Convirti√≥ un par de tantos pero no fueron suficientes: el equipo termin√≥ en el fondo de la tabla y descendi√≥ de categor√≠a.

Sin embargo, se quedaría en el Gallego en busca de la revancha. Jugó en el Nacional B un par de temporadas, una de ellas con Villa Mitre (1999/00), sin destacarse. Su carrera se había estancado, pero llegaría EL día.

Tantos sacrificios dar√≠an su recompensa. Ya retirado, cuando la calvicie le estaba ganando la batalla, llegar√≠a su momento de gloria: mientras resid√≠a en Espa√Īa, se tom√≥ una foto con Quique Wolff. El destino quiso que reci√©n ah√≠ su existencia registrara un instante inolvidable, que quedara grabado para siempre. Y, s√≠: la vida es caprichosa.

Gracias, Beraza

13 octubre 2014

Linda jornada de domingo vivimos en la feria Librarte de Berazategui, con la presentaci√≥n de El Veraz Del F√ļtbol, el libro de En Una Baldosa que ya agot√≥ los primeros 500 ejemplares y va camino a la mesa de saldos la segunda tirada. No pregunten tirada de qu√© (?).

Nuestra charla, en la Sala 1 del Centro de de Convenciones Roberto De Vicenzo, arrancó después de las 19 h y en ella repasamos algunos casos históricos del universo baldosero, que nos llevan a reflexionar sobre la importancia de la lectura. De verdad, no se rían.

Para el final, quedó la venta y firma de de ejemplares, incluso para alguna personalidad destacada de la zona, como el mismísimo intendente de Berazategui, hincha de San Lorenzo, por lo que nos vimos obligados a hacerle una pregunta.

¬°Gracias a todos los que acompa√Īaron!

El Veraz del F√ļtbol se consigue en

- Moldes 1813, Belgrano, Buenos Aires.

- Senillosa 6, Caballito, Buenos Aires.

- La Paz 3034, Rosario.

Consultas por envios a todo el país

Mail: enunabaldosa@digitoa.com.ar
TW: @DigitoA
FB: facebook.com/elverazdelfutbol

Soria Aldo

Aldo Martín Soria

¬ŅEs necesario ganar campeonatos para entrar en la historia grande de un club? Calculamos que no, sino Gimnasia no tendr√≠a √≠dolos (?). Se supone que con ganar alg√ļn cl√°sico puede alcanzar. O convirtiendo alg√ļn gol importante, que sirva para asegurarse un t√≠tulo o algo as√≠. Y si se dan todas, mejor. Conseguirlo no es dif√≠cil: lo verdaderamente complicado es lograrlo… y quedar en el olvido.

Algo as√≠ le ocurri√≥ a Aldo Soria, que, a pesar de cumplir con todos estos requisitos, no qued√≥ en la historia de Newell‚Äôs por ninguno de ellos. Puso su granito de arena un par de a√Īos antes de debutar en Primera Divisi√≥n: fue en 1989, cuando el Leproso ingres√≥ en las divisiones inferiores de AFA. El primer rival fue Argentinos Juniors, y en todas las categor√≠as hubo victoria de los rosarinos. El triunfo m√°s notorio fue el de la Quinta Divisi√≥n: 6 a 1. ¬ŅC√≥mo anduvo Soria? Marc√≥ dos goles. Y as√≠, su nombre qued√≥ en los libros.

Luego llegaría lo anecdótico (?): el debut en Primera, su noche de gloria (un gol a Talleres que prácticamente le aseguró el Clausura 1992 a la Lepra), la obtención del mencionado torneo, una victoria en un clásico frente a Rosario Central (jugó en el 1 a 0 de la Copa Centenario). En definitiva, todas pavadas. Soria ya había hecho lo suyo. Y entonces, con 13 partidos jugados y un gol convertido con la camiseta rojinegra, dejó Rosario.

Y as√≠, este delantero empez√≥ a bajar categor√≠as: en la temporada 1993/94 jug√≥ el Nacional B en Deportivo Mor√≥n (10 encuentros, un gol). Luego form√≥ parte del Dream Team (?) que arm√≥ Social Ramallo (1994/95) en el Torneo del Interior, siendo compa√Īero de Silvio Constantino, Hern√°n Lisi y Hugo Noremberg. Volver√≠a a jugar el Nacional B con Atl√©tico Tucum√°n (1996/97, 6 partidos, 2 goles), un equipo que se salv√≥ del descenso gracias a un tanto marcado por Mart√≠n Ter√°n, un rugbier.

Sus √ļltimas apariciones fueron en Hurac√°n de San Rafael (en 1998 lleg√≥ a jugar el reclasificatorio en busca de una plaza en el Nacional B, pero el Globo qued√≥ eliminado al caer 5 a 2 frente a Chaco For Ever) y posteriormente en el Torneo Argentino B, con las camisetas de Sport Club Pac√≠fico (Mendoza), Atl√©tico Colon (Mendoza) y Central C√≥rdoba (Santiago del Estero). ¬ŅC√≥mo le fue ah√≠? Ni idea, pero qu√© importa. Total, ya estaba en la historia antes de llegar a Primera. Y si hay que vivir de recuerdos, mejor vivir de los mejores.

Reinoso Gustavo

7 octubre 2014

Gustavo Marcelo Reinoso

Ser el hermano de, ese viejo y pesado estigma del que no han podido escapar grandes como el Turco Maradona, Nicol√°s Higua√≠n o Marcelo S√ľller, tambi√©n condicion√≥ la carrera de Gustavo Reinoso, ni m√°s ni menos que el hermano de la Vieja, aquel futbolista que reforz√≥ a Boca para las finales de la temporada 1990/91, junto al brasile√Īo Ga√ļcho.

A diferencia de Gerardo, que fue un talentoso volante ofensivo, Gustavito se dedic√≥ a defender. Debut√≥ en la Primera Divisi√≥n de Independiente de Avellaneda en 1988, con apenas 20 a√Īos, justo cuando su hermano ya se hab√≠an ido al River de Menotti. Y jug√≥ su segundo (y √ļltimo) partido en 1989, a√Īo en el que el Rojo se adjudic√≥ aquel campeonato de los penales.

Fue as√≠ como el Reinoso chico anot√≥ su nombre en el √ļltimo t√≠tulo de Bochini, junto a otros que tambi√©n arrancaban, como Mart√≠n Ubaldi, Claudio Osterrieth, Mario Lobo o el Pirata Czornomaz.

La estrella en su curr√≠culum, sin embargo, no le sirvi√≥ para tener una gran carrera. Enseguida pas√≥ al Cobreola de Chile, donde funcion√≥ como volante de contenci√≥n e incluso marc√≥ 2 goles en el Torneo Nacional de 1990, suficientes para acomodarse en la tabla de goleadores, apenas detr√°s (?) de su hermano (17), que por entonces actuaba en la Universidad Cat√≥lica; y de su compa√Īero Czornormaz (14).

En toda su estad√≠a en Chile, Gustavo Reinoso disput√≥ 45 partidos con la camiseta naranja. Bah, a veces usaba la suplente (?). Despu√©s, desapareci√≥ misteriosamente por muchos a√Īos y reci√©n supimos de √©l cuando apareci√≥ jugando para las glorias (?) de Independiente en los torneos de veteranos.

Rastreando un poco su pasado, descubrimos que en 2001, por ejemplo, estuvo junto a su hermano (que segu√≠a siendo futbolista) en Patronato de Paran√°. Tambi√©n fue ayudante de Gerardo en Andino de La Rioja y el a√Īo pasado, ya como solista (?), se hizo cargo del plantel del Independiente riojano en el Argentino B. Todo eso hasta comienzos de 2014, cuando se tuvo que ir por dejar al equipo al borde del descenso.

Lo curioso es que este mismo a√Īo su hermano agarr√≥ nuevamente a Andino de La Rioja para disputar el Torneo Federal A, pero tard√≥ unos d√≠as en llegar, as√≠ que Gustavito se sinti√≥ el DT, al menos por un rato.

El tema es que el Torito de Gerardo Reinoso no ganó en toda una rueda, por lo que los dirigentes pusieron la excusa de los problemas económicos y decidieron cortar la cabeza del ayudante. ¡Y el hermano no hizo nada para impedirlo!

Moraleja: siempre hay que desconfiar de la familia. Sobre todo del abuelo, para aquel que es hermano de la vieja.

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