River Plate 3 – Glasgow Rangers 2 (2002)

A mediados de 2002, mientras el país se venía a pique, River Plate se fue a hacer una gira por los Estados Unidos con la ambición de escaparle al invierno, sumar algunos dólares y, ya que estaba, presentar a su nuevo directo técnico: Manuel Luis Pellegrini Ripamonti.

Por aquellos días y a modo de halago, al Chileno se lo sindicó desde nuestro medio como El Pékerman Trasandino, mote que al aludido jamás le causó orgullo y que el tiempo finalmente descartó ya que, a diferencia del Tachero, El Ingeniero jamás dirigió clubes tan pedorros.

En fin, por el cuarto partido de aquella gira El Millonario venció por 3 a 2 al Glasgow Rangers de Escocia con goles de Celso Ayala, Víctor Zapata y Maxi López, descontando Arveladze y Amoruso para los británicos.

Aquel poco recordado partido se jugó en el mítico Giants Stadium de New Jersey, donde se realizaron varios recitales de Amnesty, Pink Floyd finalizó su última gira (The Division Bell) y The Police se despidió para siempre de los escenarios.

Claro, ese mismo Estadio Mundialista que fue demolido a mediados de 2011, mas o menos para la misma época en la que River se fue al descenso y el Glasgow Rangers desapareció del mapa.

Lo que se dice, un auténtico suicidio en masa.

Manchester United 2 – Boca Juniors 0 (2002)

Un verdadero duelo multimedia (?) fue el que protagonizaron, allá por agosto de 2002, el Manchester United del inmortal Alex Ferguson contra el Boca Juniors del vilipendiado Oscar Washington Tabárez, en el marco de ¡la UEFA Champions League!… o al menos, eso fue lo que nos mostraron en el cine.

El partido, a beneficio de UNICEF, contó con toda la parafernalia de un típico match de la Premier League, a saber: puteadas para los visitantes, pierna más que fuerte los noventa minutos y, por sólo dos Libras, un programa oficial para conocer mejor a aquellos aborígenes jugadores que habían llegado de la tan lejana Argentina.

Pero, además, el encuentro marcó el debut de Rio Ferdinand con la casaca de Los Diablos Rojos y los regresos de David Beckham y Juan Sebastián Verón tras sus tan publicitadas vacaciones en Corea y Japón, donde, casualmente, se había jugado un Mundial de fútbol.

A los bifes, el United le obsequió una paliza histórica al Xeneize, venciéndolo 2 a 0 con tantos del holandés Ruud Van Nistelrooy. Sin embargo, son más recordados algunos acontecimientos tales como: la caricia con el codo que le regaló Tévez a la cara del Colorado Scholes y el “arrugue” de Verón cuando se le fue al humo el entonces pibe Nicolás Burdisso.

Cumpliendo con los requisitos de un Repartido que se precie de ser tal, el encuentro quedó inmortalizado ya que, durante años, una instantánea de Schiavi y Solskjaer ilustró la portada de los Pro Evolution Soccer piratas y, además, la película “El Día Después de Mañana” incluyó imágenes del encuentro, siendo vista esta cinta por más de 50 millones de espectadores a lo largo y ancho del planeta. Y, precisamente, en la escena del partido se vio lo más tétrico de este clásico del cine catástrofe.

En principio, es extraño que un relator de la bienvenida a los 63 minutos con el partido 3 a 1 a favor de ¿los visitantes? ¡Si, los visitantes! Ya que, aunque claramente se trata de Old Trafford, se lo presenta como Glasgow, Escocia, donde el Celtic, con su curiosa camiseta azul y oro (?), recibe al Manchester United. Además, el personaje escocés que mira el encuentro –demasiado enfervorizado para haberse subido a la trasmisión a mitad del segundo tiempo- grita el gol de Los Diablos Rojos, en un típico caso de doblecamiseteo extremo o, al menos, antipatridismo (?) feroz.

Y por último, aunque fue glorioso un remate apenas desviado de Héctor Bracamonte ¡desde mitad de cancha!, el director prefirió incluir una escena que mostraba toda la rapidez de reflejos del Pato Abbondanzieri. Con razón perdieron el Oscar a los Mejores Efectos Especiales. ¡Pintate un mechón, Roland Emmerich!

Argentinos Juniors 1 – Hungría 1 (1981)

La noche de San Valentín de 1981 cobijó un encuentro cargado con todos los ingredientes que engalanan a una relación de pareja que se precie de tal: pasión, diversión, embole, histeria y, finalmente, la confirmación que tu amorcito prefiere los brazos de otro con mucha más guita (?).

En el marco de un pentagonal de verano que también incluía a Independiente, River y Talleres de Córdoba, aquel 14 de Febrero, Argentinos Juniors enfrentó a la Selección de Hungría en el estadio José María Minella de Mar del Plata.

El encuentro comenzó a pura pasión con todos los asistentes, en su mayoría neutrales, vivando por la figura de Diego Armando Maradona, obviamente el 10 del Bicho. Continuó a plena diversión, ya que el electrizante primer tiempo finalizó 1 a 1 con tantos de Nylasi para los magiares y Morel para el cuadro de La Paternal.

En el segundo tiempo el embole azotó el Partido de General Pueyrredón, ya que los jugadores se prestaron la pelota en el mediocampo y estuvieron bien lejos de pisar el área rival.

Cerca del final y con el 1 a 1 clavado, sobrevoló un halo de histeria cuando la gente comenzó a cantar el clásico: “No se va / y Diego no se va / Y Diego no se va / Y Diego no se va…” y sin embargo, El Pelusa no levantó la vista del suelo.

Cuando el árbitro pitó el final, se supo el mal que mortificaba a Maradona (?): había sido cedido a Boca y ese era su último partido completo con la camiseta de Argentinos Juniors.

Mientras El Diez contaba sus sensaciones al despedirse del Bicho, el recordado Pichuqui Mendizábal le otorgaba un premio a la figura del encuentro: el húngaro Laszlo Kiss, con lo cual se cierra perfectamente el círculo.

Pasión, diversión, embole, histeria, engaño, Argentinos Juniors, Maradona, Boca, Día de los enamorados, Kiss. Y si, Diego, fui hecho para amarte.

Melbourne Victory 0 – Boca Juniors 1 (2010)

Una asignatura le faltaba a Boca Juniors para ostentar el haber desplegado su fútbol por los cinco continentes: jugar en Oceanía. Entonces, a mediados de 2010, el Xeneize cumplió con dicha deuda cuando viajó a la tierra de Supermatch para jugar contra el Melbourne Victory de Australia y el Wellington Phoenix de Nueva Zelanda, respectivamente.

Y precisamente en la previa al primer partido, Claudio El Bichi Borghi, no escatimó en elogios hacía la figura de Marcelo Canuto Cañete, su niño mimado: “Ese cabro es de otro mundo. Es habilidoso, tiene panorama y llega al gol. Puede ser el sucesor de Román”.

Con tantas flores, todos los ojos se posaron sobre el cabro durante la victoria 1 a 0 sobre el Melbourne Victory ¡Y el cabro se robó el show! Eludió contrarios, pisó la pelota, marcó el gol del triunfo y hasta estuvo 5 minutos fuera del campo luego de un feroz codazo que le propinó ¿Un rival? ¿Un compañero? ¿Un Wallabie? ¿Cocodrilo Dundee? ¿El Demonio de Tasmania? No. Marcelo Cañete cayó nocaut por un terrible golpe que recibió de Strebre Deloviski ¡el mismísimo árbitro del encuentro!

Con el pecho aún más inflado tras la victoria, el técnico escuchó las preguntas de los periodistas: “¿Cañete va a ser titular?”, “¿Cañete va a hacer olvidar a Riquelme?”, “¿Recomendás a Cañete para la nueva selección?” Entonces, El Bichi apeló a su sabiduría zen y contestó: “Esas son preguntas que sus bocas le están haciendo al viejo y legendario destino”.

Respuesta que, lejos de aclarar el panorama, generó otras dudas: ¿Cañete es baldosero? ¿Fue malparida la campaña de Borghi como DT de Boca? ¿Cómo se prepara un pastón? ¿Supermatch era una mugre? ¿Riquelme tiene tres tetas? Preguntas, sólo preguntas que nacieron en una lejana noche australiana…

FC Tokyo 0 – Argentina 0 (2002)

A los que pensaron que la excursión de la Selección Argentina por tierras niponas en 2002 fue un auténtico fracaso, les decimos que no, que nada que ver (?).

Para empezar, el equipo de Marcelo Bielsa facturó muy bien por tres amistosos ante clubes japoneses. Además se firmaron programas para el intercambio de juveniles, actualización de infraestructura y modernización de tecnología, entre otros acuerdos de vital importancia para el desarrollo de nuestro fútbol.

¿Y los partidos? Un presagio de lo que sería el Mundial. Se ganó el primero, se perdió el segundo y se empató el tercero. Precisamente, este último fue ante el F.C Tokio y Argentina, con todos sus titulares, apenas llegó al arco contrario. ¿El resultado? Un soporífero 0 a 0.

Según cuentan las crónicas, el único que tuvo una actuación descollante fue Benjamin Button Javier Zanetti, quien, se rumora, allí encontró una milenaria y ancestral fuente de la juventud y once años después luce dos décadas más joven. Como para que Guido Kaczka, Andrea Frigerio y Ciro Pertusi no se sientan solos ¿vio?

San Lorenzo 4 – Feyenoord 1 (1995)

El partido inaugural de la Copa Joan Gamper 1995 enfrentó a San Lorenzo, campeón argentino, y al Feyenoord de Holanda, invitado por contar entre sus filas con Ronald Koeman, símbolo Culé durante un lustro.

Ese 22 de agosto de 1995, El Cuervo saltó al Camp Nou con: Angelucci; Rivadero, Arevalo, Quinteros y Escudero; Monserrat (Gaitán), Galetto, Netto y Ortega Sánchez (Graña); El Gallego González (Rubén Rossi) y Biaggio (Arbarello).

El equipo holandés alineó a: Ed De Goey; Wynemberg, Van Gobbel, Heus, Bosz; Koeman, Iwan (Van Dijk), Trustfull (Glaucio), Vidmar; Obiku y Geovanni Van Bronckhorst (Gaston “no puedo creer que hice un gol en un Mundial” Taument) como delantero centro (?).

Cuentan las crónicas de la época, que el encuentro fue una verdadera paliza del equipo azulgrana, que ganó por 4 a 1 con goles de Monserrat, Esteban González (2) y Netto, descontando Van Gobbel para los tulipanes. Pocos días después, los dirigidos por el Bambino Veira enfrentaron al Barcelona en la final, donde todo volvería a su curso normal.

River 1 – Reading 0 (2007)

A finales de la primera década de éste siglo, River Plate tu grato nombre, comenzó a mostrar signos de bulimia institucional hasta a la hora de armar amistosos internacionales.

Cansados de esperar la invitación para enfrentar a gigantes como Real Madrid, Arsenal o Lazio, tal como ocurriera antaño, los de Aguilar apechugaron y se fueron al otro lado del planeta para disputar la Korea Peace Cup, sin reparar que tal vez no les quedaba rollo en la maquina de fax. Circaba julio de 2007.

Y allí, por la primera fecha del torneo, el equipo de Passarella venció por 1 a 0 al Reading de Inglaterra en el estadio mundialista de Suwon. ¿Qué era el Reading? Un equipo chico de una localidad satélite de Londres que venía de disputar su primera temporada en la Premier League y que desestimó participar de la Copa Intertoto para ir a enfrentar al Millonario. Hazte fama…

Al menos, Matías Abelairas se dio el lujo de marcar el único tanto con un exquisito tiro libre en el mismo arco donde Richard Morales la chengueó en el último minuto del empate 3 a 3 con Senegal, que marcó la eliminación de Los Charrúas en la primera ronda del Mundial 2002. Uruguayos tenían que ser…

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