En 1987 Racing hizo una gira por México que arrojó un hecho por demás insólito. En el último de los tres partidos amistosos, ante el Toluca, los jugadores de ambos equipos protagonizaron una gresca que derivó en la expulsión del Pato Fillol, cuando La Academia perdÃa 1 a 0 y aún restaban 17 minutos.
El técnico Alfio Basile miró hacia el costado y recordó que el arquero suplente, Balerio, tenÃa un tirón que le impedÃa entrar. Entonces el DT no dudó en mandar a la cancha a…¡Su ayudante de campo! SÃ, en zapatillas y con un buzo adidas (como detalló la revista El Gráfico), el Panadero Rubén DÃaz (que se habÃa retirado como marcador de punta en 1978) se hizo cargo del arco y no sólo lo mantuvo invicto, sino que además hizo un par de voladas, una de las cuales le hizo perder un atado de cigarrillos que tenÃa en el bolsillo, en pleno verde césped.
Como si fuera poco, en ese último tramo del encuentro Racing pudo empatar. Y sÃ, el Panadero fue figura en un puesto que no era el suyo y luego de 9 años de inactividad. De no creer.
El paraguayo Enrique Cuenca ZaldÃvar es una institución viviente de la historia del Deportivo Morón. Es el jugador con más partidos, 284 entre 1987 y 1998. Al año de debutar con el Gallito, en un partido contra Atlanta se fue lesionado el arquero Juan Carlos Micheli cuando se habÃan hecho los dos cambios y tuvo que ocupar su lugar. Esteban Solaberrieta de penal le convirtió el único gol en la victoria del equipo de Villa Crespo por 4 a 3.
(Gracias Sentimiento Bohemio por la info)

El dueño del arco argentino durante la Copa América 1993 fue Sergio Goycochea, confirmando todo lo que habÃa mostrado en el Mundial de Italia: efectividad en los penales, firmeza en los mano a mano y dudas a la hora de los centros. Y mientras el Goyco disfrutaba de las mieles del reconocimiento, su suplente por ese entonces aprovechaba los entrenamientos para prenderse en los picaditos. Cansado de comer banco, Luis Islas se puso la pechera en una practica de la selección en Ecuador y se divirtió un rato. Una pena que no haya aprovechado el tiempo para practicar como atajar tiros libres.
Un Independiente ya eliminado de la Copa Libertadores tenÃa que presentarse en Montevideo ante el ya clasificado Peñarol. Todo parecÃa presagiar una fiesta de los locales, ya que presentaban la bandera más grande del mundo y el visitante iba con suplentes, ante la imposible misión de ganar por ocho goles y esperar un empate en el otro partido del grupo.
Grande fue la sorpresa cuando a los 33 minutos Independiente, gracias a Parra, llegaba al gol. Asà siguió el partido, hasta el minuto 82, cuando Juan Manuel Olivera reaccionó ante un pelotazo de Iván Vélez, le aplicó un tucumano y Fabián Assmann se le fue al humo. Consecuencia: roja para el delantero manya y para el arquero rojo. Como Independiente ya habÃa realizado los tres cambios, fue Facundo Parra, el autor de gol, el que se animó a ponerse los guantes para resistir los diez minutos restantes. Peñarol no supo como llegar al arco visitante, e Independiente se terminó llevando el premio consuelo.

Cuando no tiene problemas personales, ni conflictos con los dirigentes, ni quiere pasar un dÃa con amigos, el Cuqui Silvera se da una vuelta por el entrenamiento de su equipo. Y hasta se pone los guantes para atajar un ratito. Asà lo hizo alguna vez en San Lorenzo, y lo repitió en Independiente, en la semana previa al clásico frente a Racing, por el Torneo Clausura 2010.