
Que venga un equipo alemán a la Argentina para jugar en Buenos Aires no es cosa de todos los días. El 26 de Mayo apareció por tierras criollas el Wolfburgo y más de uno habrá pensado que el partido que disputó en el estadio Monumental de Núñez con River se debía a los festejos de los 106 años de la entidad millonaria, cumplidos el día anterior.
Nada de eso, el partido correspondió a los festejos por los 150 años de las relaciones bilaterales entre Argentina y Alemania. Estuvo en juego la Copa Volkswagen y River, que al otro día debía jugar con Gimnasia y Esgrima La Plata por el campeonato local, dándole una importancia pocas veces vista a esta clase de encuentros, presentó la reserva…
Más que amistoso por momentos el partido se transformó en un concierto de patadas e intentos de agresión. Todo bajo la atenta mirada, para darle un toque más bizarro, del ya retirado Ángel Sánchez, que mostraba una mochila con varios kilos de más en su abdomen.
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