Juan Pablo Carrizo no es el primer arquero manco que se puso los guantes (!) para intentar que su equipo no se vaya derrotado. En 1906, el irlandés Winston Coe atajó para Barracas Athletic en el partido contra Estudiantes de Buenos Aires por la Argentine Football Association.
Dicen que dijo: «Si quieren les doy una mano, dos, ya saben que no puedo» cuando todos estaban desesperados por la ausencia del goalkeeper titular. Nosotros creemos que el defensor era un visionario y quería sentar jurisprudencia para que muchas décadas después, los Vitor Baia, los Bossio o los N*v*rr* M*nt*y* puedan trabajar y no ser discriminados.
El Diario La Prensa, al día siguiente comentó: «Muchísimos shots atajó el manco Coe, por lo cual se hizo célebre, pues no es poca virtud desempeñar este puesto en que precisamente se hace uso de las manos, cuando no se posee una. Su modo de parar la pelota, la seguridad y la confianza con la que procede son dignas de elogio.» Coe volvió a atajar dos partidos mas, con derrotas por 11-0 y 5-0.
Gracias a Daniel Console












