Etiquetas: Wembley FC (2012)

Que una cerveza sea el principal auspiciante de un equipo no es ninguna novedad. Puede pasar en cualquier rincón del mundo. También en cualquier categoría, si hasta un club de la novena división inglesa lo consiguió. Más precisamente, el Wembley FC, un modesto equipo londinense que siempre navegó por campeonatos poco relevantes.

En 2012, la cervecería Budweiser se hizo cargo de la sponsorización de The Lions con un proyecto que, además de difusión, incluía la contratación de varios futbolistas de renombre. O mejor dicho, ex futbolistas.

Los ancianos (?) que llegaron gracias al aporte de la compañía norteamericana fueron David Seaman (48 años, aunque solo actuó como entrenador de arqueros), Martin Keown (45), Graeme Le Saux (43), Brian McBride (40), Ray Parlour (39) y, por supuesto, Claudio Caniggia (45). Estos notables apellidos formarían parte del plantel del Wembley FC que disputaría la FA Cup. Torneo que, curiosamente, era auspiciado por la misma cerveza.

Para que no hubiera suspicacias, la marca aseguró que el hecho de convocar a esas antiguas figuras no tenía nada que ver con el arreglo con la Asociación, y que sólo querían ayudar a un equipo pequeño a tener un papel decente en la competencia. En este combo también entraba ESPN, que registraría el periplo del equipo en un documental llamado Dream on, aunque tranquilamente podrían haberle puesto Wembley FC, the other passion (?).

El manager de la institución, Ian Bates, defendió la idea: “hace un año jugábamos frente a una tribuna vacía y el club house se estaba cayendo. Ahora, esta inversión significa que los grandes momentos nos están esperando”. Si el directivo derrochaba optimismo, lo del asesor técnico Terry Venables (ex DT de Inglaterra, Australia, Barcelona) directamente estaba al borde de la locura: “Básicamente, la idea es conseguir que el equipo llegue al estadio de Wembley, que se puede ver desde aquí, a ganar la copa”.

¿Cómo le fue a Claudio Paul? No tan mal: jugó 3 partidos, hizo un gol y metió una asistencia. Cuando el equipo quedó afuera, el Hijo del Viento aclaró: “Mucha gente pensaba que volvía para jugar todo un campeonato, y no es así. Esto fue un proyecto, no es que yo volví a jugar al fútbol todo un torneo. No es algo a largo plazo, no me vine a vivir a Inglaterra. Inicialmente, esto era a un partido, mi contrato con Budweiser era por un par de eventos, que incluían un encuentro oficial”.

Más no se le podía pedir al Pájaro, que así realizó su último vuelo. Y todo esto, gracias a la birra.

Etiquetas: Barcelona de Guayaquil (desde 1996)

Con 15 títulos, Barcelona Sporting Club es el más campeón del fútbol ecuatoriano, aventajando por dos a Emelec y El Nacional, y por cinco a la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Sin embargo, las últimas dos décadas no fueron buenas para los Canarios. Apenas se coronaron en 1997, 2012 y 2016.

Si algo caracterizó a este período sombrío del cuadro más popular del país fue el apoyo incondicional de las cervecerías en el pecho de su casaca. Entre 1996 y 2003 fue Pilsener, el producto estrella de Cervecería Nacional, quien estampó su marca en la camiseta más codiciada del Ecuador. Seguramente uno de los modelos más recordados por los hinchas sea el que el Coloso de América vistió entre 1997 y 1998, cuando se consagró en el campeonato local y alcanzó la final de la Copa Libertadores, donde cayó frente al Vasco da Gama. Aquel diseño de Marathon se distinguía por ser ¡una camisa con botones! (modelada en la imagen de abajo por el Diablo Marco Antonio Etcheverry), un concepto similar al que Puma implementaría en algunos equipos argentinos varios años después.

A medida que pasaban las temporadas y acumulaba decepciones, Barcelona veía cómo festejaban (y achicaban distancias) Liga Deportiva Universitaria de Quito, Emelec, Deportivo Quito, El Nacional y hasta conjuntos impensados como Deportivo Olmedo o Deportivo Cuenca. Había que buscar un chivo expiatorio y había que encontrarlo rápido.

A comienzos de 2003, el Canario finalizó su contrato con Cervecería Nacional y enseguida anunció que su espacio durante los próximos cinco años lo ocuparía Cervecería Suramericana, la segunda en importancia del país, que decidió estampar la marca de Cerveza Biela, en una especie de último intento por reflotar sus ventas.

Sin embargo, luego de que la multinacional AmBev comprara Cervecería Suramericana, a fines de 2003, Biela tenía los días contados. Así fue como, durante los últimos meses de 2004, aquel tradicional logotipo fue reemplazado por uno más conocido a nivel global, aunque toda una novedad en Ecuador: el de la brasileña Brahma, que salió al mercado en octubre.

El 2005 marcó el regreso de Pilsener (pese a la bronca de AmBev, que propuso un sponsoreo en conjunto) a la camiseta del Barcelona de Guayaquil, donde se mantiene hasta hoy, en una relación a prueba de balas. En el medio, claro, se vivieron épocas turbulentas. En 2008, por ejemplo, en plena desesperación por ganar algo, el cuadro ecuatoriano anunció la contratación del delantero argentino Rolando Zárate, que venía de un pálido paso por River Plate. Aquel fichaje fue el más caro de la historia del club, pero las cosas salieron mal. El Roly jugó poco, se lesionó mucho y se fue mal.

¿Qué tiene que ver Pilsener con esto? En abril de este año, Juan Alfredo Cuentas, vicepresidente financiero del Barcelona, celebró el lanzamiento de Pilsener Barcelona, una nueva cerveza orientada al hincha del torero, cuyas ventas estarían destinadas a cancelar el saldo pendiente de la deuda que mantenían con el Roly.

Ya pasaron varios meses y hasta ahora ni noticias de la Pilsener Barcelona. Es más, a comienzos de julio se anunció que la taquilla del encuentro de ida por los octavos de final de la presente Copa Libertadores ante Palmeiras aportaría la plata fresca para pagarle a Zárate. ¿Qué pasó? De las más de 33 mil personas que asistieron al estadio Monumental, poco menos de la mitad abonaron su entrada. Los directivos ecuatorianos esperaban una recaudación cercana al medio millón de dólares… y apenas alcanzaron los 187 mil dólares. Pero no son todas malas noticias.

Hace algunas horas, mientras le dábamos los últimos retoques a esta historia, el Beto Carlos Alfaro Moreno, vicepresidente deportivo del Barcelona, anunció que se saldó el total de la deuda con el argentino. ¡A destapar unas birras!

Etiquetas: Peñarol con Doble Uruguaya

A comienzos de 2001, el Club Atlético Peñarol estaba en reconstrucción después de haber conseguido el segundo quinquenio de su historia entre 1993 y 1997. La transición venía siendo dura en cuanto a resultados (un título en cuatro temporadas) y también en el tema comercial.

Parmalat, su sponsor durante los años dorados, estaba en pleno declive y no había renovado su contrato después del título de 1999.  SportsYa, auspiciante en 2000, había entrado en la crisis irreversible de los .com que terminó con varios sitios pioneros de la web en la bancarrota. Por ese motivo, Peñarol regresó al signo de interrogación que había aparecido en la camiseta luego de la rescisión de Parmalat.

La original estratagema (?) dio sus frutos cuando, en mayo de ese mismo año, Fábrica Nacional de Cervezas firmó un contrato por tres temporadas para que una de sus marcas apareciera en la casaca manya. De esa manera, se pretendía darle un salto de popularidad a uno de sus productos más antiguos: la Doble Uruguaya.

Whilem Sommers, el alemán cliente de Cervecería Uruguaya que terminó siendo marca registrada.

Esta cerveza era una de las más añejas, ya que su primera producción data de la segunda mitad del siglo XIX, cuando la Cervecería Uruguaya (fundada en 1866) lanzó la Uruguaya (cruda) y la Doble Uruguaya (fermentada). La Doble fue líder del mercado durante la existencia de la cervecería e incluso siguió siendo el estandarte cuando pasó a ser parte de Fábrica Nacional de Cervezas, en 1932.

En la década del 50 se dejó de producir la cruda, afirmándose el liderazgo de su hermana, pero a fines de la década del 60 y a principios de los 70, todo cambiaría. La necesidad de renovación en un mundo que estaba cambiando social y políticamente (aunque no se pueda creer, también llegó a un Uruguay que ya estaba dominado por el Plan Cóndor), facilitó la desaparición de la Doble Uruguaya como marca insignia de FNC y la irrupción de Pilsen en el mercado masivo.

La cerveza empezó un declive interminable que terminó casi en la interrupción de la marca, hasta que en 1995 la fábrica decidió que era tiempo de revivir su primer éxito, pero el intento fue un fracaso que duró apenas dos años.

Hubo otro re lanzamiento de la Doble en 2001, acompañado por un contrato de tres años con Peñarol. El resultado no fue el esperado: a pesar de que Doble Uruguaya prometía regalar 1000 camisetas aurinegras y era la birra más barata del mercado, también es cierto que era horrible, así que no sumó nuevos adeptos como para prolongar su estancia en las góndolas.

A tono con el sabor de su auspiciante, Peñarol perdió el título del 2001 por razones futbolísticas y el título del 2002 por culpa de su hinchada, ya que arrastró 3 puntos de descuento por incidentes que le hubieran permitido ganar el Clausura.

Vale destacar que ese año se dio el único gran triunfo de Doble Uruguaya en la camiseta del manya: su logo quedó inmortalizado en los únicos 3 goles hechos por Joseph Akongo, el camerunés que nadie supo de donde salió ni adonde se fue.

Para hacer el golpe mas doloroso aún, en ambas temporadas fue campeón su clásico rival, el Club Nacional de Football.

Al término del Apertura 2003 y luego de otro fracaso deportivo, el acuerdo llegó a su fin cuando habían pasado 2 de los 3 años de contrato. Para el Clausura de ese año, llegaron los dólares de Pirelli (con José Luis Chilavert) y el carbonero logró romper la racha adversa.

Para finalizar, debemos señalar que después de pasar dos años en el pecho de los aurinegros, Doble Uruguaya dejó de existir como marca, sufriendo el mismo camino que sus antecesores: Parmalat y Sports Ya! ¿Camiseta mufa? Para pensar.

Etiquetas: Nottingham Forest (1984 a 1997)

Es difícil encontrar un maridaje más perfecto que la camiseta del Nottingham Forest y las cervecerías, desde 1984 e ininterrumpidamente hasta 1997 main sponsors de los colorados, que todavía gozaban de una enorme reputación gracias a los títulos conseguidos a finales de los setenta y comienzos de los ochenta, como la liga inglesa, el bicampeonato de la Copa de Clubes Campeones Europeos (la actual Champions League) y la Supercopa UEFA. Todos dirigidos por el recordado Brian Clough (aquel de la película The Damned United), que se mantuvo en el cargo ¡entre 1975 y 1993!

Entre 1984 y 1986 fue la danesa Skol (que contrariando la creencia popular no es brasileña) quien estampó su marca al frente de la casaca del Forest y arrancó bárbaro: afuera de la Copa UEFA 1984/85 en primera ronda contra el Brujas de Bélgica.

Tras un breve interinato de Home Ales en la temporada 1986/87, la posta la tomó Shipstones (en la imagen de abajo defendida por un jovencísimo Roy Keane), que se mantuvo hasta 1993 -alternando en los partidos televisados con la canadiense Labatt’s (ambas del mismo dueño) durante la 1992/93- y se fue como corresponde, en gran estilo: descendiendo a la Division 1.

Ya con Labatt’s como sponsor fijo, Nottingham volvió rápido a la Premier League y pegó un campañón en la 1994/95: terminó tercero y se metió en la Copa UEFA 1995/96, de donde marchó en cuartos de final, con una paliza incluida ante el Bayern Munich. Nada comparable con el dolor de ojos que fue ver la camiseta suplente que usaron entre 1995 y 1997, cuando las cosas acabaron mal: con un nuevo descenso.

Luego de 13 años consecutivos de cervecerías en el pecho, la llegada de la aseguradora Pinnacle inició una nueva era de fracasos estrepitosos. De las últimas 20 temporadas, Nottingham Forest pasó apenas una (la 1998/99) en la Premier League. Incluso, hace algunas semanas se salvó con lo justo de caer a Tercera, lo que desencadenó en una increíble invasión de cancha para festejar.