Etiquetas: Deportivo Español con Bieckert (1984 a 1994)

Fundado el 12 de octubre de 1956, el Club Deportivo Español vivió su momento de gloria en la década del 80, cuando llegó a contar con más de 25 mil socios y regresó a Primera División tras 18 años de ausencia.

Es imposible hablar de la época dorada del cuadro de la colectividad española sin mencionar a su presidente más famoso, Francisco Ríos Seoane, el Jesús Gil y Gil de esta parte del mapa, y sin recordar aquella mítica camiseta con el sponsoreo de la cervecería Bieckert, que estampó su marca entre 1984 y 1994.

Amado u odiado, pero jamás indiferente, Ríos Seoane llegó al poder en 1978 y solo lo abandonó en 1996. En el medio, fue una pieza clave para la inauguración del estadio España en febrero de 1981 y su posterior ampliación en 1996. También se hizo conocido por mandar a prender fuego vivo al dirigente opositor Ignacio Torres, ser detenido cuando se quería escapar en lancha a Uruguay o alegar demencia para no terminar sus días en prisión. Situaciones con los que se enfrenta cualquier hijo de puta vecino.

En 1984, con el logo de Bieckert (que en 1986 sería comprada por Ríos Seoane a la alemana Henninger) en el pecho, Español fue una maquinita: le sacó 16 puntos de ventaja a Racing Club y volvió a Primera, donde había actuado por única vez en 1967. Dirigidos por la dupla técnica de Oscar López y Oscar Caballero, en ese equipo brillaron, entre otros, Pedro Catalano, Guillermo Zárate, Norberto D’Angelo, Héctor Clide Díaz, Lorenzo Ojeda, Julio Crespo, Luis Alberto Correa, Fernando Donaires, César Lorea, Luis Moreno y el Puma José Luis Rodríguez.

Al año siguiente, en 1985, los gallegos realizaron la mejor campaña de la historia de un recién ascendido hasta entonces (Rosario Central los superaría luego con el título de la temporada 1986/87): fueron segundos junto a Newell’s Old Boys, detrás de River Plate, hecho que los clasificó a la Liguilla Pre Libertadores, algo que igualarían en 1989, 1990 y 1992.

En la 1988/89, con 68 puntos, Español fue tercero detrás de Independiente y Boca Juniors. También peleó arriba en el Clausura 1992 cuando, al igual que Vélez Sarsfield, terminó a dos unidades de Newell’s. En ese equipo se destacaban el uruguayo Charly Batista, Daniel Ergo, Marcelo Caviglia, Walter Parodi y un jovencito Pablo Michelini.

Ese mismo año, se dio el gusto de participar por primera vez de un certamen internacional, la Copa Conmebol, ocupando la plaza que había sido rechazada por Boca Juniors. Tras eliminar a Vélez Sarsfield en los octavos de final, el Gallego cayó por penales en cuartos ante Olimpia de Paraguay. Repitió en 1993, esta vez por el sexto puesto en la tabla general de la temporada 1992/93, aunque no pudo superar la hazaña. Se quedó afuera en octavos frente al Sportivo Luqueño paraguayo.

En 1994, a través de su empresa Estrella de Galicia, Ríos Seoane vendió Bieckert a la bodega Peñaflor y la marca cedió su espacio para el ingreso de Medicorp, recordada por estampar su logo en la camiseta de España.

Fue el principio del fin.

Etiquetas: Everton (2004 a 2017)

Antes que los Beatles, sí. Y antes que su vecino rojo, también. El Everton Football Club fue el primer gigante de la ciudad de Liverpool y tuvo a la cerveza como protagonista en tramos importantes de su historia.

Nacidos en 1878, The Toffees no solo ganaron varias copas en el siglo XIX. También adquirieron popularidad. Y crecieron de tal manera que tuvieron que alquilar un estadio acorde a la gente que movían. Fue así que en 1884, el Presidente del Everton, Johm Houldin (empresario cervecero que llegó a ser Alcalde de la ciudad), contactó a su amigo John Orrel, otro empresario de la cerveza que tenía un escenario ideal para la práctica del fútbol: un tal Anfield. La birra comenzaba a fermentar.

Ese mismo año, los azules debutaron en su flamante casa con un triunfo 5 a 0 ante el Earlestown, marcando el inicio de una era que se rompería en 1891, cuando el ambicioso Houldin le compró el estadio a Orrel y decidió aumentar el alquiler en un 150%. ¿Razones? El tipo era fundamentalmente un emprendor que fabricaba cerveza artesanal en Palermo hombre de negocios y miembro del Partido Convervador, que veía en el club la posibilidad para crecer políticamente.

El resto de los directivos del Everton, mayormente liberales e impulsadores del movimiento abstemio, no soportaron semejante atropello del cervecero y decidieron pegar el volantazo para mudarse en 1892 a Goodison Park, su actual hogar. ¿Y Houldin? Se quedó absolutamente solo, pero con Anfield en su poder, así que no dudó en fundar su propio club para ocuparlo. ¿El nombre? Everton Athletic, que por cuestiones legales no tardaría en cambiar su denominación a…Liverpool FC. Ese mismo día nació el derbi de Merseyside. La birra se pudrió.

Sin los éxitos internacionales de su vecino, el Everton es de todos modos uno de los 4 clubes más ganadores de la Primera División, teniendo además el récord de temporadas disputadas, nada menos que 114. ¿Cuántas ligas ganó? Nueve, teniendo su pico de esplendor en la temporada 1984/85, cuando además obtuvo la Recopa de la UEFA.

Tras varios años en los que no cosechó demasiadas alegrías, el Everton comenzó a reposicionarse en el plano local a partir de la temporada 2002/03, coincidiendo con la aparición de un pibe blanquito de cachetes colorados, casi como cualquier borrachín británico que uno puede encontrarse en los pubs de Liverpool. ¿Su nombre? Wayne Rooney. Solo tardaría dos temporadas en ser transferido al Manchester United.

En 2004, The Toffees retomaron aquella primera relación con la cerveza, cuando firmaron un contrato con la tailandesa Chang. Sí, esos elefantitos que se vieron en la camiseta azul durante 13 años (una de las relaciones comerciales más extensas), decoraron la última etapa del club, en la que pasó de todo. Desde la llegada de Fellaini hasta Stallone transformándose en el hincha más famoso después de Paul McCartney. Todo, menos campeonatos (?).

Pero si de momentos baldoseros hablamos, tenemos que centrarnos en lo que pasó en agosto de 2012, cuando el Everton recibió al AEK de Grecia. El partido estaba 3 a 1 para los locales, cuando el histórico Tonny Hibbert (más de 300 partidos en el club) tomó la responsabilidad de ejecutar un tiro libre. Hasta ahí nada raro, salvo por el detalle de que el defensor jamás había hecho un gol y nadie sabía por qué había agarrado la pelota. O sí.

Unos años antes, los hinchas del Everton habían prometido que si por algún milagro Hibbert algún día la metía, invadirían la cancha. ¿Y qué pasó? Basta con darle play al video.

Obviemos el detalle que el partido era un amistoso para homenajear al propio Hibbert. Siempre es buen motivo para festejar.

Etiquetas: América de Cali (1995 a 2000 y 2013)

Mucho antes de convertirse en el hazmerreír del fútbol colombiano, el América de Cali supo ser uno de los cucos del continente. Y no hablamos de Julio César Falcioni, su arquero durante casi toda la década del ochenta, cuando el cuadro caleño disputó (y perdió) tres finales de Copa Libertadores consecutivas.

En 1995, después de nueve temporadas con el sponsoreo de gaseosas Colombiana en el pecho, Cervecería Bavaria, la más importante del país, se hizo cargo del espacio principal en la casaca del América y estampó la marca de uno de sus productos estrella: la Cerveza Poker, que en apenas 18 meses desfiló por uniformes de proveedores tan disímiles como Umbro (que no se olvidaba de poner el escudo como pareciera en la imagen de arriba, sino que el diablo era considerado mufa por buena parte del plantel y lo sacaban a propósito), Torino, adidas y Nanque.

Sin embargo, fue Cerveza Águila, también del grupo Bavaria, la que se llevó todos los flashes cuando en 1996 los Rojos llegaron a su cuarto subcampeonato continental, el segundo frente a River Plate en 10 años. Ese logo lo vistieron, entre otros, viejos conocidos como Óscar Córdoba, Jorge Bermúdez, Arley Dinas, Wilmer Cabrera, Alfredo Berti, Giovanni Hernández y… el Pitufo Antony de Ávila. Eso explica todo.

En 1997, ya con Topper como proveedor de indumentaria, la Mechita utilizó una pilcha idéntica a la de Independiente, con un diablo de tamaño considerable sublimado en el centro de la camiseta, que generó cierto disgusto entre los hinchas. ¿El sponsor? Otra vez Cerveza Poker, que se mantuvo hasta fines de 1999, cuando los colombianos conquistaron la Copa Merconorte, vestidos por Fila.

Ya entrado el nuevo milenio, la desconocida Lusti Sports sorprendió a todos cuando confeccionó los uniformes de los dos equipos más grandes de la ciudad, América y el Deportivo. Sin embargo, fueron apenas unos pocos meses. Ese mismo año, el Rojo volvió a gritar campeón con el logo de Cerveza Águila, en un diseño de la italiana Kappa.

En 2013, después de que el conjunto caleño saliera de la Lista Clinton, Cervecería Bavaria, de la mano de Águila, regresó a la camiseta puntualmente para los cuadrangulares semifinales del Torneo Finalización de segunda división. Allí, América debió enfrentar en encuentros de ida y vuelta a Fortaleza, Universidad Autónoma y Real Cartagena. El acuerdo, además, estipulaba que se extendería automáticamente por todo 2014 si los escarlatas lograban el ascenso. Con 8 puntos (producto de dos victorias, dos empates y dos derrotas), quedaron en segundo lugar, sin chances de clasificar a la final del año. ¿Quién había vuelto algunos meses antes? Sí, sí, el diablo. Para el deleite de su gente…

Etiquetas: Brighton & Hove Albion con Phoenix Brewery (1983 a 1986)

El segundo lugar en la temporada 2016/2017 de la English Football League Championship garantizó el regreso del Brighton & Hove Albion a la primera división del fútbol inglés, donde había jugado entre 1979 y 1983, generalmente ocupando puestos de mitad de tabla para abajo.

En 1983, al mismo tiempo que perdía la categoría, el cuadro de Sussex del Este llegó a disputar la final de la FA Cup nada menos que ante el poderoso Manchester United. Y estuvo bastante cerca de la hazaña. En el primer partido empataron 2 a 2, pero en la repetición, disputada apenas cinco días después, los Diablos Rojos vencieron por 4 a 0.

El descenso también marcó el final del contrato que, desde 1980, unía a las Gaviotas (eterno rival de las Águilas del Crystal Palace) con la aerolínea British Caledonian, que estampaba su marca en el pecho de la camiseta. Así, con ese espacio vacío, el club debía emprender la que esperaba que fuera su campaña de regreso al fútbol grande. A partir de octubre, con el campeonato ya empezado, y durante los siguientes tres años, Phoenix Brewery, una tradicional cervecería local, ocuparía ese lugar.

En la temporada 1983/84, Brighton obtuvo un digno noveno puesto, aunque quedó a 28 puntos del Chelsea (sí, antes de los millones de los rusos el Chelsea era un equipo de mierda jugaba en segunda) y 20 del Newcastle, el último que ascendió. Las cosas mejoraron en la 1984/85. Brighton tampoco subió, pero terminó sexto, a apenas 2 unidades del Manchester City, el tercero, y a 12 del campeón, Oxford United.

Ya consolidado en la categoría, para la temporada 1985/86 puso toda la carne al asador. Entre otros, se aseguró al delantero del Notts County Justin Fashanu, de 24 años, que en 1981 había pasado del Norwich City al Nottingham Forest en un millón de libras, convirtiéndose en el jugador negro más caro de la historia.

Pero las cosas no salieron como estaban planeadas. Fashanu, constantemente afectado por las lesiones, nunca pudo explotar y Brighton amargó un undécimo lugar, muy lejos del campeón, Norwich City, y a 20 puntos del último puesto de ascenso, conquistado por el Wimbledon. El cierre de la 1985/86 decretó el final del acuerdo con Phoenix Brewery, que pasó sin pena ni gloria.

A partir de entonces, los destinos del Brighton & Hove Albion y Justin Fashanu, distanciados desde 1987, tomaron caminos similares. Ambos tuvieron su pico de popularidad a comienzos de los noventa: las Gaviotas porque se quedaron en las puertas de la promoción a Primera, y el futbolista porque reconoció públicamente su homosexualidad (fue el primero en salir del clóset) en una entrevista con el diario The Sun.

También se mimetizaron a la hora de pasar malos momentos, claro. Brighton fue penúltimo en las temporadas 1996/97 y 1997/98 de la Third Division (la cuarta en nivel de importancia) y tuvo que vender su estadio, Goldstone Ground. Por su parte, Fashanu, después de haber deambulado de acá para allá, terminó sus días envuelto en un escándalo por supuesto abuso sexual (nunca comprobado) a un menor en Estados Unidos, donde cerró su trayectoria. Convencido de que lo iban a declarar culpable, en abril de 1998 regresó a Inglaterra, donde apenas un mes más tarde se ahorcó. Tenía 37 años.

Etiquetas: Wembley FC (2012)

Que una cerveza sea el principal auspiciante de un equipo no es ninguna novedad. Puede pasar en cualquier rincón del mundo. También en cualquier categoría, si hasta un club de la novena división inglesa lo consiguió. Más precisamente, el Wembley FC, un modesto equipo londinense que siempre navegó por campeonatos poco relevantes.

En 2012, la cervecería Budweiser se hizo cargo de la sponsorización de The Lions con un proyecto que, además de difusión, incluía la contratación de varios futbolistas de renombre. O mejor dicho, ex futbolistas.

Los ancianos (?) que llegaron gracias al aporte de la compañía norteamericana fueron David Seaman (48 años, aunque solo actuó como entrenador de arqueros), Martin Keown (45), Graeme Le Saux (43), Brian McBride (40), Ray Parlour (39) y, por supuesto, Claudio Caniggia (45). Estos notables apellidos formarían parte del plantel del Wembley FC que disputaría la FA Cup. Torneo que, curiosamente, era auspiciado por la misma cerveza.

Para que no hubiera suspicacias, la marca aseguró que el hecho de convocar a esas antiguas figuras no tenía nada que ver con el arreglo con la Asociación, y que sólo querían ayudar a un equipo pequeño a tener un papel decente en la competencia. En este combo también entraba ESPN, que registraría el periplo del equipo en un documental llamado Dream on, aunque tranquilamente podrían haberle puesto Wembley FC, the other passion (?).

El manager de la institución, Ian Bates, defendió la idea: “hace un año jugábamos frente a una tribuna vacía y el club house se estaba cayendo. Ahora, esta inversión significa que los grandes momentos nos están esperando”. Si el directivo derrochaba optimismo, lo del asesor técnico Terry Venables (ex DT de Inglaterra, Australia, Barcelona) directamente estaba al borde de la locura: “Básicamente, la idea es conseguir que el equipo llegue al estadio de Wembley, que se puede ver desde aquí, a ganar la copa”.

¿Cómo le fue a Claudio Paul? No tan mal: jugó 3 partidos, hizo un gol y metió una asistencia. Cuando el equipo quedó afuera, el Hijo del Viento aclaró: “Mucha gente pensaba que volvía para jugar todo un campeonato, y no es así. Esto fue un proyecto, no es que yo volví a jugar al fútbol todo un torneo. No es algo a largo plazo, no me vine a vivir a Inglaterra. Inicialmente, esto era a un partido, mi contrato con Budweiser era por un par de eventos, que incluían un encuentro oficial”.

Más no se le podía pedir al Pájaro, que así realizó su último vuelo. Y todo esto, gracias a la birra.

Etiquetas: Barcelona de Guayaquil (desde 1996)

Con 15 títulos, Barcelona Sporting Club es el más campeón del fútbol ecuatoriano, aventajando por dos a Emelec y El Nacional, y por cinco a la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Sin embargo, las últimas dos décadas no fueron buenas para los Canarios. Apenas se coronaron en 1997, 2012 y 2016.

Si algo caracterizó a este período sombrío del cuadro más popular del país fue el apoyo incondicional de las cervecerías en el pecho de su casaca. Entre 1996 y 2003 fue Pilsener, el producto estrella de Cervecería Nacional, quien estampó su marca en la camiseta más codiciada del Ecuador. Seguramente uno de los modelos más recordados por los hinchas sea el que el Coloso de América vistió entre 1997 y 1998, cuando se consagró en el campeonato local y alcanzó la final de la Copa Libertadores, donde cayó frente al Vasco da Gama. Aquel diseño de Marathon se distinguía por ser ¡una camisa con botones! (modelada en la imagen de abajo por el Diablo Marco Antonio Etcheverry), un concepto similar al que Puma implementaría en algunos equipos argentinos varios años después.

A medida que pasaban las temporadas y acumulaba decepciones, Barcelona veía cómo festejaban (y achicaban distancias) Liga Deportiva Universitaria de Quito, Emelec, Deportivo Quito, El Nacional y hasta conjuntos impensados como Deportivo Olmedo o Deportivo Cuenca. Había que buscar un chivo expiatorio y había que encontrarlo rápido.

A comienzos de 2003, el Canario finalizó su contrato con Cervecería Nacional y enseguida anunció que su espacio durante los próximos cinco años lo ocuparía Cervecería Suramericana, la segunda en importancia del país, que decidió estampar la marca de Cerveza Biela, en una especie de último intento por reflotar sus ventas.

Sin embargo, luego de que la multinacional AmBev comprara Cervecería Suramericana, a fines de 2003, Biela tenía los días contados. Así fue como, durante los últimos meses de 2004, aquel tradicional logotipo fue reemplazado por uno más conocido a nivel global, aunque toda una novedad en Ecuador: el de la brasileña Brahma, que salió al mercado en octubre.

El 2005 marcó el regreso de Pilsener (pese a la bronca de AmBev, que propuso un sponsoreo en conjunto) a la camiseta del Barcelona de Guayaquil, donde se mantiene hasta hoy, en una relación a prueba de balas. En el medio, claro, se vivieron épocas turbulentas. En 2008, por ejemplo, en plena desesperación por ganar algo, el cuadro ecuatoriano anunció la contratación del delantero argentino Rolando Zárate, que venía de un pálido paso por River Plate. Aquel fichaje fue el más caro de la historia del club, pero las cosas salieron mal. El Roly jugó poco, se lesionó mucho y se fue mal.

¿Qué tiene que ver Pilsener con esto? En abril de este año, Juan Alfredo Cuentas, vicepresidente financiero del Barcelona, celebró el lanzamiento de Pilsener Barcelona, una nueva cerveza orientada al hincha del torero, cuyas ventas estarían destinadas a cancelar el saldo pendiente de la deuda que mantenían con el Roly.

Ya pasaron varios meses y hasta ahora ni noticias de la Pilsener Barcelona. Es más, a comienzos de julio se anunció que la taquilla del encuentro de ida por los octavos de final de la presente Copa Libertadores ante Palmeiras aportaría la plata fresca para pagarle a Zárate. ¿Qué pasó? De las más de 33 mil personas que asistieron al estadio Monumental, poco menos de la mitad abonaron su entrada. Los directivos ecuatorianos esperaban una recaudación cercana al medio millón de dólares… y apenas alcanzaron los 187 mil dólares. Pero no son todas malas noticias.

Hace algunas horas, mientras le dábamos los últimos retoques a esta historia, el Beto Carlos Alfaro Moreno, vicepresidente deportivo del Barcelona, anunció que se saldó el total de la deuda con el argentino. ¡A destapar unas birras!

Etiquetas: Peñarol con Doble Uruguaya

A comienzos de 2001, el Club Atlético Peñarol estaba en reconstrucción después de haber conseguido el segundo quinquenio de su historia entre 1993 y 1997. La transición venía siendo dura en cuanto a resultados (un título en cuatro temporadas) y también en el tema comercial.

Parmalat, su sponsor durante los años dorados, estaba en pleno declive y no había renovado su contrato después del título de 1999.  SportsYa, auspiciante en 2000, había entrado en la crisis irreversible de los .com que terminó con varios sitios pioneros de la web en la bancarrota. Por ese motivo, Peñarol regresó al signo de interrogación que había aparecido en la camiseta luego de la rescisión de Parmalat.

La original estratagema (?) dio sus frutos cuando, en mayo de ese mismo año, Fábrica Nacional de Cervezas firmó un contrato por tres temporadas para que una de sus marcas apareciera en la casaca manya. De esa manera, se pretendía darle un salto de popularidad a uno de sus productos más antiguos: la Doble Uruguaya.

Whilem Sommers, el alemán cliente de Cervecería Uruguaya que terminó siendo marca registrada.

Esta cerveza era una de las más añejas, ya que su primera producción data de la segunda mitad del siglo XIX, cuando la Cervecería Uruguaya (fundada en 1866) lanzó la Uruguaya (cruda) y la Doble Uruguaya (fermentada). La Doble fue líder del mercado durante la existencia de la cervecería e incluso siguió siendo el estandarte cuando pasó a ser parte de Fábrica Nacional de Cervezas, en 1932.

En la década del 50 se dejó de producir la cruda, afirmándose el liderazgo de su hermana, pero a fines de la década del 60 y a principios de los 70, todo cambiaría. La necesidad de renovación en un mundo que estaba cambiando social y políticamente (aunque no se pueda creer, también llegó a un Uruguay que ya estaba dominado por el Plan Cóndor), facilitó la desaparición de la Doble Uruguaya como marca insignia de FNC y la irrupción de Pilsen en el mercado masivo.

La cerveza empezó un declive interminable que terminó casi en la interrupción de la marca, hasta que en 1995 la fábrica decidió que era tiempo de revivir su primer éxito, pero el intento fue un fracaso que duró apenas dos años.

Hubo otro re lanzamiento de la Doble en 2001, acompañado por un contrato de tres años con Peñarol. El resultado no fue el esperado: a pesar de que Doble Uruguaya prometía regalar 1000 camisetas aurinegras y era la birra más barata del mercado, también es cierto que era horrible, así que no sumó nuevos adeptos como para prolongar su estancia en las góndolas.

A tono con el sabor de su auspiciante, Peñarol perdió el título del 2001 por razones futbolísticas y el título del 2002 por culpa de su hinchada, ya que arrastró 3 puntos de descuento por incidentes que le hubieran permitido ganar el Clausura.

Vale destacar que ese año se dio el único gran triunfo de Doble Uruguaya en la camiseta del manya: su logo quedó inmortalizado en los únicos 3 goles hechos por Joseph Akongo, el camerunés que nadie supo de donde salió ni adonde se fue.

Para hacer el golpe mas doloroso aún, en ambas temporadas fue campeón su clásico rival, el Club Nacional de Football.

Al término del Apertura 2003 y luego de otro fracaso deportivo, el acuerdo llegó a su fin cuando habían pasado 2 de los 3 años de contrato. Para el Clausura de ese año, llegaron los dólares de Pirelli (con José Luis Chilavert) y el carbonero logró romper la racha adversa.

Para finalizar, debemos señalar que después de pasar dos años en el pecho de los aurinegros, Doble Uruguaya dejó de existir como marca, sufriendo el mismo camino que sus antecesores: Parmalat y Sports Ya! ¿Camiseta mufa? Para pensar.

Etiquetas: Nottingham Forest (1984 a 1997)

Es difícil encontrar un maridaje más perfecto que la camiseta del Nottingham Forest y las cervecerías, desde 1984 e ininterrumpidamente hasta 1997 main sponsors de los colorados, que todavía gozaban de una enorme reputación gracias a los títulos conseguidos a finales de los setenta y comienzos de los ochenta, como la liga inglesa, el bicampeonato de la Copa de Clubes Campeones Europeos (la actual Champions League) y la Supercopa UEFA. Todos dirigidos por el recordado Brian Clough (aquel de la película The Damned United), que se mantuvo en el cargo ¡entre 1975 y 1993!

Entre 1984 y 1986 fue la danesa Skol (que contrariando la creencia popular no es brasileña) quien estampó su marca al frente de la casaca del Forest y arrancó bárbaro: afuera de la Copa UEFA 1984/85 en primera ronda contra el Brujas de Bélgica.

Tras un breve interinato de Home Ales en la temporada 1986/87, la posta la tomó Shipstones (en la imagen de abajo defendida por un jovencísimo Roy Keane), que se mantuvo hasta 1993 -alternando en los partidos televisados con la canadiense Labatt’s (ambas del mismo dueño) durante la 1992/93- y se fue como corresponde, en gran estilo: descendiendo a la Division 1.

Ya con Labatt’s como sponsor fijo, Nottingham volvió rápido a la Premier League y pegó un campañón en la 1994/95: terminó tercero y se metió en la Copa UEFA 1995/96, de donde marchó en cuartos de final, con una paliza incluida ante el Bayern Munich. Nada comparable con el dolor de ojos que fue ver la camiseta suplente que usaron entre 1995 y 1997, cuando las cosas acabaron mal: con un nuevo descenso.

Luego de 13 años consecutivos de cervecerías en el pecho, la llegada de la aseguradora Pinnacle inició una nueva era de fracasos estrepitosos. De las últimas 20 temporadas, Nottingham Forest pasó apenas una (la 1998/99) en la Premier League. Incluso, hace algunas semanas se salvó con lo justo de caer a Tercera, lo que desencadenó en una increíble invasión de cancha para festejar.