Voy Al Arco: Andy Booth (1997)

La Premier League 1996/97 fue testigo de un sorprendente arranque del Sheffield Wednesday, que acumuló cuatro victorias en la misma cantidad de fechas. El conjunto dirigido por David Pleat (no confundir con David Platt) se mantuvo en la cima del torneo hasta la 5ª jornada, cuando una serie de malos resultados lo devolvió a su realidad.

Sin embargo, la temporada de Los Búhos fue más que aceptable, sumando más triunfos que derrotas, y finalizando lejos de los puestos de descenso. Un año que terminó de manera poco convencional, en un partido jugado en su estadio frente al Liverpool.

Era la última fecha, y el local estaba en ventaja por un gol, cuando su arquero Matt Clarke fue expulsado por tocar la pelota con la mano afuera del área. El detalle es que el titular en su puesto no había sido él, sino Kevin Pressman, reemplazado unos minutos antes por lesión.

De esta forma, el equipo se vio obligado a aguantar la victoria con un jugador de campo bajo los tres palos. Este rol fue para el delantero Andy Booth, que en su primera intervención solo atinó a ver como un tiro libre ejecutado por Jamie Redknapp se metía en el ángulo.

Aquel encuentro terminó empatado, dejando al Sheffield Wednesday en el 7º lugar de la tabla, por encima de equipos más poderosos como el Tottenham Hotspur, el Leeds United o el Everton. Una campaña dignísima.

Voy Al Arco: Jonathan Rodríguez (2016)

Con el marcador favorable a las Chivas, y a falta de segundos para el final del encuentro frente al Santos Laguna, no era difícil adivinar cómo iba a terminar todo. Durante los 90 minutos, había sobrado el juego brusco, las caras de malos (?) y otras muestras de la mal entendida “hombría”.

Ya en tiempo de descuento, un contraataque para los de Guadalajara terminó con Agustín Marchesín en un mano a mano que era plata o mierda. Terminó siendo lo segundo para el argentino: expulsión y penal.

Con los cambios agotados, el uruguayo Jonathan Rodríguez se puso la camiseta y los guantes de arquero, para intentar detener el remate del mexicano Marco Bueno. Y, aunque la pelota fue para un lado y él para el otro, el balón se perdió por un costado de la portería.

Pocos segundos después, terminó el partido y estalló un conato de bronca (?), aunque con más agarrones y simulaciones que golpes verdaderos. Por cosas como estas, el fútbol mexicano nunca termina de despegar.

Voy Al Arco: Glen Johnson (2005)

El calendario no le daba respiro al Chelsea, que peleaba por el título en la Premier League, avanzaba en la Champions League y lo mismo hacía en la Copa de la Liga.

Con tantos partidos en el almanaque, el 20 de febrero de 2005 José Mourinho decidió darles un descanso a los jugadores que habían sumado más minutos. Se jugaban los octavos de final de la FA Cup, y el rival era el Newcastle United. Una decisión audaz

Al término del primer tiempo, los de Londres caían por 1 a 0, y al entrenador se le acabó la paciencia: mandó a la cancha a Frank Lampard, Damien Duff y Eidur Gudjohnse. Otro riesgo, que traería consecuencias.

Con los cambios agotados, sobre el final del partido el arquero Carlo Cudicini salió del área para evitar el segundo gol de Las Urracas. Cumplió con su cometido, aunque no como hubiese querido: cometió una infracción que le valió la expulsión.

Su lugar fue ocupado por el defensor Glen Johnson. El improvisado guardameta tuvo tiempo para sumar una buena atajada antes del final del encuentro, que se definió con aquel gol anotado en la primera etapa.

Aquella fue una de las pocas caídas del Chelsea en una temporada espectacular, que lo tuvo como campeón récord en la liga local y llegando a semifinales en Europa. Por eso, la derrota ante el Newcastle quedó rápidamente olvidada. Y la actuación de Johnson, también.

Voy Al Arco: Dani Alves (2018)

Un equipo que deambulaba por el medio de la tabla de la Ligue 2, frente a otro que contaba con jugadores como Mbappé, Di María, Cavani, Thiago Silva, Verratti y Pastore. No iba a haber lugar para sorpresas, pero sí para confirmaciones. Una de ellas: en el fútbol francés, casi siempre el poderoso le gana al débil. Y la otra: Maradona tenía razón.

El 6 de febrero de 2018, por los octavos de final de la Copa de Francia, el Sochaux recibía al PSG. Resultó ser un partido más para las estrellas del cuadro parisino, que se impusieron por 4 a 1. Sin embargo, uno de ellos dio la nota, en un fallido intento por desmentir al Pelusa.

Dani Alves es un boludo. Está en un lugar de la cancha donde no se juega al fútbol”, había comentado el astro argentino un año antes. En su búsqueda por demostrar que era más que un lateral derecho, el brasileño se puso los guantes cuando el guardameta Kevin Trapp se fue expulsado y a su equipo no le quedaban más cambios.

Su actuación bajo los tres palos duró unos segundos: solo hubo tiempo para un tiro libre que dio en la barrera. Después de eso, llegaron los abrazos, las sonrisas, la satisfacción por el deber cumplido. Pobre Dani Alves: que alguien le avise lo que pensaba Diego sobre los arqueros.

Voy Al Arco: Cosmin Moti (2014)

A sabiendas (?) de que el que futbolista de la imagen no es un arquero, sino un jugador de campo improvisado en esa posición, uno imagina que el desaforado festejo fue por algo más que haber descolgado un centro. La algarabía de Cosmin Moti estaba justificada: gracias a su magnífica actuación, el Ludogorets Razgrad de Bulgaria se clasificaba por primera vez a la fase de grupos de la Champions League.

El hecho se consumó de manera épica: tras la derrota por 1 a 0 en el partido de ida frente al Steaua Bucarest, por la última ronda de los play-off, el club búlgaro debía ganar en casa por lo menos por el mismo resultado para forzar el tiempo suplementario. Lo logró, pero con sufrimiento: el único gol del cotejo llegó en el minuto 90. En consecuencia, a jugar media hora más.

A pesar del desahogo sobre el final, el local no la iba a pasar bien durante la prórroga, sobre todo al final de la misma, cuando, por la expulsión del arquero Vladislav Stoyanov, el Ludogorets se quedó con un jugador menos y sin cambios. Ahí apareció este defensor, para hacerse cargo de la situación.

“Ni lo pensé”, afirmó luego. “Cuando me di cuenta de que habíamos usado todas nuestras sustituciones, corrí hacia el banco, hablé con el entrenador y decidimos que ocupe su lugar”. Con la definición por penales encima, se calzó el buzo del guardameta suplente y fue en búsqueda del milagro.

El primer penal lo pateó él. Adentro. Nadie le podría reprochar algo si no lograba desviar por lo menos un remate. «La gran presión estaba sobre los jugadores del Steaua, porque esperaban convertirme”. Sin embargo, Moti tenía una ventaja: “Ellos no me podían estudiar como a un arquero normal, no sabían lo que iba a hacer… en realidad ni yo sabía que iba a hacer».

La cosa fue que los planetas se alinearon: con un par de atajadas, desató la alocada celebración. ¿Algún condimento más? Sí, el héroe de la jornada era un ex jugador del Dinamo Bucarest, el rival histórico del Steaua, que de esta manera se quedó sin chances de una revancha frente a River en la siguiente Copa Mundial de Clubes.

Voy al Arco: Passucci (1988)

Tan marcado quedó Roberto Passucci con su juego aguerrido y aquella patada a Ruggeri para vengar el orgullo xeneize en el clásico ante River, que poco se habla de otros aspectos coloridos de su trayectoria, como su insólito retiro en el ascenso de Suiza o su afición por el arco, que demostró más de una vez.

Ya recordamos cuando le tocó ponerse el buzo de Gatti en un partido de 1983, pero años más tarde volvería a hacerlo, aunque defendiendo a otra institución.

El 9 de octubre de 1988, Unión de Santa Fe recibió a Banfield, por la novena fecha del Nacional B. Ambos equipos venían de descender de la Primera División y estaban en el plan de retornar lo más pronto posible. El Tatengue lo terminaría logrando al final de aquella temporada 1988/89, con aquellas recordadas finales del reducido ante Colón. El Taladro tardaría 4 años en hacerlo, también ganándole un desempate al Sabalero. Pero volvamos a 1988.

Ese tarde, Passucci se hizo cargo del arco en los minutos finales (el arquero titular era Tognarelli), y pese a que tuvo algunas buenas intervenciones (según el recuerdo de algunos hinchas), no pudo evitar la caída de su equipo 1 a 0 ante Banfield, con gol de Daniel Toribio Aquino.

Voy Al Arco: Pelé (1957)

Pelé arrodillado. Sucedió en un partido entre Santos y San Pablo, en 1957. Veludo, arquero del Peixe, sufrió una lesión y tuvo que abandonar la cancha. Su lugar fue ocupado por O Rei, quien mostró una llamativa seguridad para alguien de su edad.

Esta no sería la única oportunidad en la que se lo vería a Pelé en esa posición, claro. Mostraría una continuidad a lo largo de su carrera.

Incluso, el brasileño solía aprovechar los entrenamientos para experimentar en otros sectores. Sin embargo, aquella fue la primera vez en la que esta habilidad se hizo pública. En ese momento, tenía solo 17 años.

Voy al arco: Quinteros (2002)

Mientras un fotógrafo apura el paso para tratar de tener una buena posición en el festejo de gol del Mago Capria, otro colega de espíritu baldosero se queda con la no tan atractiva imagen, que nunca será tapa, de un arquero improvisado, vencido y resignado.

La foto corresponde al descenlace de Unión 3 – Rosario Central 2, una noche de noviembre de 2002, en Santa Fe, en la que el Sargento Giménez cobró 2 penales para el local y expulsó a 3 jugadores visitantes en los últimos 6 minutos del encuentro. Sí, todo eso en 6 minutos, en un duelo clave en la lucha por no descender.

Con el partido totalmente desmadrado, fue el volante Daniel Quinteros el que tuvo que ponerse el buzo del Rifle Hernán Castellano, que había recibido la roja y curiosamente no estando en el banco de suplentes (?).

¿Qué llegó a hacer Quinteros? Poco y nada. Adivinó la punta en el último penal de Capria (pateó los dos iguales, misilazos al ángulo superior izquierdo), pero no pudo evitar la derrota la hora de su equipo. Al menos le queda la foto de recuerdo.

Créditos por la imagen a Carlos Durhand.