Voy Al Arco: Maziar Zare (2015)

El lector promedio de este sitio web no tiene la menor idea de quién se trata el protagonista de las siguientes líneas. Para ser sincero, quién está escribiendo tampoco escuchó nombrar alguna vez a este jugador iraní de respetable trayectoria. Sin embargo, como la imagen nos dice que estamos viendo algo fuera de lo común, vale la pena encomendarse a San Google.

Maziar Zare es un ex mediocampista defensivo que supo meter suela en las canchas de medio oriente, incluyendo la Selección de Irán. Entonces: ¿cómo puede ser que lo vemos con el número 9 en su pantalón y un buzo de arquero? Vamos por partes.

A pesar de ser un aguerrido volante central, durante la mayor parte de su vida futbolística lució el número que suele corresponderle a un delantero. Eso se debe a que al inicio de su carrera fue apodado El Nuevo Ghayeghran, en referencia a un compatriota que utilizaba el mismo dorsal en la década de 1980. Y ahí lo adoptó.

Lo otro, lo que nos compete, es el hecho ocurrido el 6 de febrero de 2015, cuando su equipo, el Malavan FC, enfrentaba al Persepolis FC, por la Copa del Golfo Pérsico. Con los suyos arriba por un gol, llegó la expulsión por último recurso del arquero Iman Sadeghi.

Sin cambios disponibles, y con un penal en contra, el protagonista de esta historia se puso los guantes y el buzo de su compañero. El brasileño Fernando Gabriel tenía una chance inmejorable para empatar el juego, pero pasaron cosas.

Zare, adelantándose descaradamente, adivinó la intención y detuvo el remate del sudamericano. Faltaban un par de minutos para el final, por lo que también tuvo tiempo para rechazar un remate lejano y salir mal en un centro. El resultado no se modificó, produciéndose así una jornada histórica para el fútbol iraní. Y nosotros ni enterados.

Voy Al Arco: González Pirez (2015)

Tigre le ganaba tranquilo a Vélez. Faltaban unos minutos para que terminara el partido y la ventaja de dos goles parecía suficiente. Hasta que a los 42 minutos del segundo tiempo llegó el descuento de Milton Caraglio. Y algo peor: la lesión de Javier García.

El arquero del Matador relató así el momento: «Yo intento achicar el disparo y me quedo trabada la parte de abajo. Hice un movimiento descoordinado y encima me agarra saliendo. La pierna izquierda se me quedó trabada en el piso».

Con los tres cambios hechos, el equipo de Gustavo Alfaro no tuvo más alternativa que inventar a un jugador de campo como arquero. ¿Quién fue el elegido? Leandro González Pirez.

El defensor, que cada vez que se daba la oportunidad en un entrenamiento no le esquivaba al puesto, pudo aguantar el triunfo hasta el minuto 100 (!), cuando nuevamente Caraglio, esta vez de penal, convirtió para los locales. Fue empate y un sabor amargo para el improvisado guardameta.

Voy Al Arco: Ramón Arias (2015)

Faltaban 5 minutos para que termine el partido en el que el Morelia vencía como visitante al Puebla, por la Jornada 12 del Torneo Apertura de la Liga MX.

Con el local en búsqueda del empate, llegó un contraataque para La Monarquía encabezado por el colombiano Jefferson Cuero. Mano a mano con Cristian Campestrini, el arquero fue al piso y el contacto se tornó inevitable. Penal y tarjeta roja para el argentino. Al no haber más cambios disponibles, el uruguayo Ramón Arias tomó su lugar.

El inexperto portero adivinó el disparo del veterano Juan Pablo Rodríguez (que no era el ex mediocampista de All Boys, sino un mexicano de larga trayectoria en su país), pero no pudo detenerlo.

Con pocos minutos de juego restantes, el marcador no se volvió a modificar, quedando como resultado final el 3 a 1 en favor de la visita.

Esta no fue la única vez que el ex defensor de San Lorenzo tuvo que ponerse los guantes: en 2016 lo hizo nuevamente, y terminó festejando. Ya habrá tiempo para contar esa historia…

Voy Al Arco: Sandoval (2019)

El 28 de enero de 2019, Diego Dabove debutaba como DT de Argentinos Juniors con algunas dudas que iría puliendo a lo largo de los próximos meses. Por ejemplo, el puesto del arquero titular, que se encontraba en puja entre Federico Lanzillota y Lucas Chávez. En el arranque, el primero parecía ganar la pulseada, aunque su chance duraría menos de 90 minutos.

La cita era en Santa Fe, ante Colón, un rival que también presentaba a un nuevo entrenador (Julio Comesaña) y a su flamante jugador franquicia (?): Luis Miguel Rodríguez.

Justamente, el tucumano sería la figura del encuentro al marcar un gol, dar una asistencia y generar la expulsión del guardameta del Bicho.

Esto último ocurrió cuando aún quedaban 20 minutos para el final del juego. El equipo visitante había realizado los tres cambios y tuvo que improvisar en el arco: ese lugar fue ocupado por Jonathan Sandoval.

Con el resultado 2 a 0 y Argentinos jugando con 9 (Fausto Montero también había visto la tarjeta roja), el Sabalero tuvo códigos: sacó el pie del acelerador y se dedicó a que pase el tiempo… salvo por el Pulga, que probó con una definición de lujo devuelta por el travesaño.

De esta manera, el primer paso de Dabove en el club de La Paternal fue negativo: flojo rendimiento, dos expulsados y derrota inapelable. Aunque sirvió para algo: luego de esta caída, el Pochi Chávez se adueñó de los tres palos, siendo vital para la obtención de mejores resultados.

Voy Al Arco: Stephen Clemence (2005)

Peter y Kasper Schmeichel. Miguel y Pepe Reina. Oscar y Pablo Cavallero. Rubén y Agustín Cousillas. A estos ejemplos de padres e hijos arqueros, se le puede sumar uno más: Raymond y Stephen Clemence.  Sin embargo, es necesario hacer una salvedad: mientras que el progenitor ejerció esa labor durante dos décadas, su heredero lo hizo sólo por unos instantes.

Titular en la selección de Inglaterra durante la mayor parte de la década de 1970, Ray alcanzó la gloria al ganar tres Copas de Europa con el Liverpool, además de varios títulos locales. ¿Y su hijo? Tuvo una digna pero corta carrera en el fútbol inglés, teniendo que abandonar la actividad a los 31 años, al no poder recuperarse de varias lesiones graves.

Aunque Stephen jugaba como mediocampista, en una breve ocasión ocupó el lugar de su padre. Esto sucedió en el encuentro en el que su equipo, el Birminghan, cayó 4 a 1 frente al Manchester City, el 17 de diciembre de 2005.

Cuando se estaba por cumplir el tiempo reglamentario, el portero Nico Vaesen fue expulsado, otorgándole a algún compañero la obligación de usar su buzo y sus guantes. Como no podía ser de otra manera, Clemence se hizo cargo de la situación. Y así, el mandato paterno quedó cumplido.

Voy Al Arco: Andy Booth (1997)

La Premier League 1996/97 fue testigo de un sorprendente arranque del Sheffield Wednesday, que acumuló cuatro victorias en la misma cantidad de fechas. El conjunto dirigido por David Pleat (no confundir con David Platt) se mantuvo en la cima del torneo hasta la 5ª jornada, cuando una serie de malos resultados lo devolvió a su realidad.

Sin embargo, la temporada de Los Búhos fue más que aceptable, sumando más triunfos que derrotas, y finalizando lejos de los puestos de descenso. Un año que terminó de manera poco convencional, en un partido jugado en su estadio frente al Liverpool.

Era la última fecha, y el local estaba en ventaja por un gol, cuando su arquero Matt Clarke fue expulsado por tocar la pelota con la mano afuera del área. El detalle es que el titular en su puesto no había sido él, sino Kevin Pressman, reemplazado unos minutos antes por lesión.

De esta forma, el equipo se vio obligado a aguantar la victoria con un jugador de campo bajo los tres palos. Este rol fue para el delantero Andy Booth, que en su primera intervención solo atinó a ver como un tiro libre ejecutado por Jamie Redknapp se metía en el ángulo.

Aquel encuentro terminó empatado, dejando al Sheffield Wednesday en el 7º lugar de la tabla, por encima de equipos más poderosos como el Tottenham Hotspur, el Leeds United o el Everton. Una campaña dignísima.

Voy Al Arco: Jonathan Rodríguez (2016)

Con el marcador favorable a las Chivas, y a falta de segundos para el final del encuentro frente al Santos Laguna, no era difícil adivinar cómo iba a terminar todo. Durante los 90 minutos, había sobrado el juego brusco, las caras de malos (?) y otras muestras de la mal entendida “hombría”.

Ya en tiempo de descuento, un contraataque para los de Guadalajara terminó con Agustín Marchesín en un mano a mano que era plata o mierda. Terminó siendo lo segundo para el argentino: expulsión y penal.

Con los cambios agotados, el uruguayo Jonathan Rodríguez se puso la camiseta y los guantes de arquero, para intentar detener el remate del mexicano Marco Bueno. Y, aunque la pelota fue para un lado y él para el otro, el balón se perdió por un costado de la portería.

Pocos segundos después, terminó el partido y estalló un conato de bronca (?), aunque con más agarrones y simulaciones que golpes verdaderos. Por cosas como estas, el fútbol mexicano nunca termina de despegar.

Voy Al Arco: Glen Johnson (2005)

El calendario no le daba respiro al Chelsea, que peleaba por el título en la Premier League, avanzaba en la Champions League y lo mismo hacía en la Copa de la Liga.

Con tantos partidos en el almanaque, el 20 de febrero de 2005 José Mourinho decidió darles un descanso a los jugadores que habían sumado más minutos. Se jugaban los octavos de final de la FA Cup, y el rival era el Newcastle United. Una decisión audaz

Al término del primer tiempo, los de Londres caían por 1 a 0, y al entrenador se le acabó la paciencia: mandó a la cancha a Frank Lampard, Damien Duff y Eidur Gudjohnse. Otro riesgo, que traería consecuencias.

Con los cambios agotados, sobre el final del partido el arquero Carlo Cudicini salió del área para evitar el segundo gol de Las Urracas. Cumplió con su cometido, aunque no como hubiese querido: cometió una infracción que le valió la expulsión.

Su lugar fue ocupado por el defensor Glen Johnson. El improvisado guardameta tuvo tiempo para sumar una buena atajada antes del final del encuentro, que se definió con aquel gol anotado en la primera etapa.

Aquella fue una de las pocas caídas del Chelsea en una temporada espectacular, que lo tuvo como campeón récord en la liga local y llegando a semifinales en Europa. Por eso, la derrota ante el Newcastle quedó rápidamente olvidada. Y la actuación de Johnson, también.