Voy Al Arco: Leandro Amaral (2008)

Una invitación al corchazo. Eso fue la temporada 2008 de Vasco da Gama en el Brasileirão, que contó con escenas insólitas, como la expulsión de sus arqueros cuando ya no quedaban más cambios en dos jornadas consecutivas. Tras la derrota contra Cruzeiro de la fecha 24, en la que el titular Tiago vio la roja y terminó atajando Edmundo, fue Roberto el que se adueñó del arco, al menos para el partido siguiente, ante Náutico en São Januário.

Pero cuando la mano viene torcida, no hay vuelta que darle. A falta de diez minutos para el final del encuentro, el conjunto carioca, que ya jugaba con uno menos por obra y gracia del defensor Jorge Luiz, perdía por 2 a 1 y Roberto tuvo que tocar la pelota con la mano afuera del área para evitar el tercero. Esta vez, el que se puso los guantes y soportó los cascotazos fue el delantero Leandro Amaral, que había marcado el empate transitorio en el primer tiempo.

Ya en el descuento, Ruy Cabeção dejó a Felipe mano a mano con el goleiro improvisado y anotó el 3 a 1 final para los pernambucanos, en otro capítulo de esa crónica de un descenso anunciado.

Voy al Arco: Giresse (1982)

Que un jugador de campo tome el puesto del arquero ante una emergencia es algo que se ha visto muchas veces, y se seguirá viendo. Ahora, que un jugador de campo tome el puesto del arquero sin que medie contingencia alguna, y que lo haga desde el principio del partido, es algo tan absurdo como irreal. Y más si le sumamos que ese improvisado guardameta es la figura del equipo… que apenas llega al 1.63 metros de estatura. Sin embargo, esto pasó.

El año es 1982, el lugar es Francia, el motivo es la última fecha de la liga de ese país. Nantes recibe al Burdeos, sin nada en juego más que definir las posiciones finales que ocuparán en la temporada. Para este partido, el equipo visitante no podría contar con su habitual Nº 1, Dragan Pantelic. El yugoslavo había tenido la brillante idea de agredir a un juez de línea y, unos días antes del encuentro, recibió el duro castigo: un año de suspensión. Este fue uno de los puntos de partida para que Alain Giresse termine saliendo a la cancha con buzo y guantes.

El otro nombre importante de esta historia es Claude Bez, presidente de club. El mandamás del Football Club des Girondins de Bordeaux había quedado muy disconforme con la sanción a Pantelic, por lo que impuso un inusual modo de protesta: obligó al entrenador de su propio equipo, Aimé Jacquet, a no incluir un portero entre los 11 jugadores que iniciaran el juego frente al Nantes. Y no solo eso: le exigió a hábil mediocampista que fuera el encargado de reemplazar al hombre suspendido. “Usted es el capitán”, fue el único motivo que el soltó el dictatorial jefe.

La insólita medida adoptada se completó con la verdadera posición de Giresse en ese partido: se paró como arquero-volante, corriendo la cancha como si no fuera el último hombre. Las crónicas de la época cuentan que jugó en su posición habitual y solo se colocaba bajo los tres palos cuando había que defender una pelota parada. De esta manera, Burdeos tenía un jugador “de campo” más que su rival. Una arriesgada estrategia que, lógicamente, tuvo un mal resultado: a los 4 minutos el equipo visitante ya había recibido dos goles. El bueno de Alain siguió en la suya hasta que, faltando media hora y con un resultado de 5 a 0, le dejó su lugar a Marius Trésor, un defensor de 1.82 metros. El zaguero recibió un tanto más y así se cerró el partido.

7 mai 1982, stade de la Beaujoire, Nantes (Loire- Atlantique) Nantes-Bordeaux (6-0). Pas vraiment aidé par son mètre 63 et son rôle de gardien volant, Alain Giresse ira chercher le ballon cinq fois au fond des filets. A l’heure de jeu, épuisé par d’incessants aller-retour, il cède sa place à son dernier défenseur ; un certain Marius Trésor. (Photo L'Équipe)

Habiendo pasado más de tres décadas aquel extravagante encuentro, Giresse recordó el episodio con una buena dosis de humor: “Recuerdo que toqué la pelota con mis manos por primera vez a los 14 minutos, y rápidamente lo bajé al suelo para jugarlo con el pie. Supongo que si ese mismo caso se produjera hoy, tomaría proporciones increíbles. En ese momento, la cobertura mediática del fútbol no tenía nada que ver con la actual”, dijo en una oportunidad. Y remató con una simpática comparación: “El mismo día, Saint-Etienne derrotó 9 a 2 al Metz, que tenía un arquero real. Así que tan mal no estuve”.

Voy al Arco: Arbeloa (2013)

Luego de llegar a la cima del mundo en la Copa del Mundo 2010, España volvió a Sudáfrica tres años después, para disputar un amistoso contra el conjunto local. Un típico partido jugado a media máquina (por lo menos, por los campeones mundiales), que solo serviría para sumar unos porotos en el controversial ranking FIFA. O ni siquiera para eso…

Sin embargo, desde el punto de vista estadístico, no fue un juego más para la selección europea: el hecho de utilizar 4 arqueros diferentes en el desarrollo del encuentro marcó un hito, superando a los 3 que había alineado en un duelo contra Andorra en 2004, cuando jugaron Iker Casillas, Santiago Cañizares y Dani Aranzubia.

El único que repitió esta vez fue el histórico “1” del Real Madrid. Al iniciar el segundo tiempo ingresó Víctor Valdés, quién recibió el gol de Bernard Parker, el único del partido. Faltando 15 minutos, el portero del Barcelona se lesionó y no pudo continuar. Como los españoles habían realizado los 6 cambios permitidos, no quedaba otra: uno de los jugadores de campo se tuvo que poner el buzo y los guantes del hombre que dejaba la portería. Fue Álvaro Arbeloa el que se dio el gusto (?).

Pero ahí no terminó la cosa: aunque el defensor se mostraba confiado en su nueva posición, el cuerpo técnico no le tenía mucha fe. Apelando al fair play, el banco español solicitó el ingreso de Pepe Reina. “Ellos me preguntaron a mí, y yo les dije que debían preguntarle al árbitro”, aseguró el DT sudafricano Gordon Igesund, quien suponía que el permiso era imposible de otorgar. No obstante, el delegado FIFA accedió al pedido de los europeos. Porque las reglas se hicieron para romperse (?).

Finalmente, el resultado no se modificó, y la victoria fue para el equipo local. ¿Todo resuelto? No: como la FIFA no entiende de sentido común, anuló el partido, sin que el triunfo de los Bafana Bafana ni siquiera contase para el ranking que elabora la Federación.

Poco tiempo después, varios de los gordos de traje de Zurich terminaron presos, aunque por otros motivos. Porque la justicia tarda, pero llega.

Voy al Arco: Radebe (1996)

Las cosas eran muy diferentes en la Premier League de los 90’s. Por ejemplo, equipos como Chelsea o Manchester City no tenían el protagonismo que adquirieron luego de llegada de jeques y magnates. Además, conjuntos tradicionales como Nottingham Forest, Blackburn Rovers y Wimbledon solían estar presentes en cada temporada, a pesar que sus mejores años habían quedado atrás. Entre estos últimos también se puede incluir al Leeds United, ganador de la última liga previa a la creación del torneo que hizo conocido los cantitos del Bambino Pons (?).

Esta introducción no aporta nada, pero queda linda para darle contexto a una casi hazaña del zaguero Lucas Radebe, en la visita del mencionado Leeds al Manchester United, el 17 de abril de 1996. Aquella vez, el sudafricano fue al banco de suplentes y nunca imaginaría que iba a ingresar a los 18 minutos del juego. Mucho menos, que lo iba a tener que hacer con buzo y guantes, ante la expulsión del arquero Mark Beeney y la ausencia de un sustituto natural entre los relevos. Como el defensor había ocupado ese puesto antes de comenzar su carrera profesional, ingresó por el mediocampista Mark Ford. Y encaró para la portería.

De esta manera, el conjunto visitante se preparó para ser goleado: en Old Trafford, con un jugador menos y ante un rival más poderoso que iba rumbo al título, no había otra alternativa. Sin embargo, la realidad mostró otra cosa. Por un lado, los delanteros del Leeds tuvieron un par de chances claras para convertir. Y por el otro, Radebe aguantó estoico los intentos de Andy Cole, Eric Cantona, David Beckham y Ryan Giggs.

Sin embargo, a los 72 minutos el hasta ahí seguro guardameta no pudo detener un derechazo de Roy Keane, que decretó el 1 a 0 final. Y su proeza quedó en la nada.

Voy al Arco: Steve Staunton (1999)

Un clásico bien caliente fue el que disputaron Liverpool y Everton el 27 de septiembre de 1999. A los 4 minutos, los Blues se pusieron en ventaja gracias a un tanto marcado por Kevin Campbell. A pesar de ser el único gol del partido, el encuentro tendría más emociones. Sobre todo en los últimos minutos, cuando los equipos se olvidaron de jugar y se dedicaron a pelear.

Faltaba un poco más de un cuarto de hora para el final del partido cuando una pelota perdida cayó en el área del local. El arquero Sander Westerveld salió a cortar y terminó chocando con el delantero Francis Jeffers. El encontronazo terminó con ambos jugadores tomándose a golpes de puño de manera furiosa, con rabia, frente a frente. Como debe ser. Obviamente, los futbolistas fueron expulsados. Y, al haber realizado los tres cambios, el arco de los Reds quedó acéfalo (?).

El defensor Steve Staunton fue quien tomó la responsabilidad de ocupar el puesto, aunque no tuvo trabajo ya que el Everton no se acercó a sus dominios. No obstante, el enfrentamiento dejó otra jugada inolvidable en la historia de los duelos liverpoolenses: un hermoso planchazo del joven Gerrard que le puso punto final al partido. ¡Que viva el fútbol, Steven!

Voy al Arco: Scotti (2014)

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Ya sin chances de avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores 2014, Nacional recibía a Newell’s Old Boys en Montevideo con un mix de suplentes y juveniles. Del otro lado, la Lepra necesitaba los tres puntos para seguir con vida y definir su suerte de local ante Atlético Nacional de Colombia.

La noche había arrancado torcida para los rosarinos cuando el bombazo de Juan Cruz Mascia adelantó al Bolso. Un ratito más tarde, Alexis Nicolás Castro, con otro fierrazo, lo igualó para Newell’s y en el inicio del segundo tiempo Marcos Cáceres se encargó de inclinar el resultado para los argentinos. El tanto de penal de Andrés Scotti (sí, el que jugaba con los osos polares) amenazó con llevarse puesta la victoria leprosa, pero David Trezeguet, a quince del final, tras un pase de Milton Casco y con el arco a disposición, puso las cuentas en orden. 3 a 2.

Cuando aún quedaban diez minutos para que terminara el encuentro, Jorge Bava, el uno de Nacional, que se había quedado con diez hombres, se fue expulsado por una tonta mano fuera del área. Sin más cambios disponibles, Gerardo Pelusso debió improvisar con un jugador de campo y el que tomó la responsabilidad fue el propio Andrés Scotti, quien no tuvo otra que aguantar la embestida del cuadro rojinegro bajo los tres palos.

Sobre la hora, Víctor Figueroa habilitó a Trezeguet, que definió tranquilo ante la mirada de Scotti para marcar el 4 a 2 final.

Pese al triunfo en el Centenario, Newell’s quedaría eliminado un puñado de semanas más tarde, al caer en casa por 3 a 1 ante Atlético Nacional, postergando una vez más el sueño de la Copa Libertadores.

[A la Inversa] Voy al Arco: Adrián Chávez (1992)

El reconocimiento que el brasileño Paulo Roberto Falcão adquirió como jugador tras 15 años de destacada carrera, no pudo alcanzarlo como entrenador. En esa función, ni siquiera se acercó a los logros conseguidos en su tierra y en Italia, con la camiseta de Roma. Como muestra, basta con recordar su paso por el América, donde nunca pudo encontrarle la vuelta al equipo y, en la desesperada búsqueda del resultado, incurrió en un insólito experimento.

Fue en un partido frente al Querétaro, por la temporada 1992/93. Con el encuentro 0 a 0, y a falta de 7 minutos para el final, el DT hizo ingresar a Adrián Chávez, histórico guardameta de las Águilas, pero no en reemplazo del titular en su puesto, sino como delantero.

Nada de esto fue improvisado: el pantalón y la camiseta con el número 1 ya estaban preparados, teniendo en cuenta que en más de un entrenamiento se había movido como atacante. Lo más insólito, y el hecho por el que el DT recibió mayores críticas, fue que había otros jugadores de campo disponibles entre los relevos.

Este mexicano estuvo lejos de poder compararse con su compatriota Jorge Campos, un histórico en este disparate: apenas jugó 7 minutos en esa posición, haciendo debut y despedida. Por lo menos, durante su breve estadía cercana al área rival, el América convirtió y ganó ese partido 1 a 0.

Así, Falcão conservó su trabajo, aunque dos fechas después lo perdería luego de un par de derrotas en las que Chávez se quedó en el banco, pero vestido de arquero.

[A la inversa] Voy al arco: Molina (1996)

La Selección de España llevaba 21 meses sin perder y el partido frente a Noruega, un amistoso de preparación de cara a la Eurocopa 96, no parecía un riesgo para hacer caer el invicto. El pragmático equipo de Javier Clemente carecía de profundidad para abrir el marcador, aunque llevaba el encuentro sin que su arco corra peligro alguno. Sin embargo, la cosa se iba a complicar cuando el defensor Juanma López sufrió una lesión a falta de un cuarto de hora para el final del partido.

“José, caliente”. La orden del entrenador no dejaba dudas: si el conjunto español no quería terminar con un hombre menos, la única opción disponible era José Francisco Molina, el arquero suplente, ya que no había otro recambio entre los suplentes (lo acompañaba Sergi pero, como estaba lesionado, no había sido inscripto). ¿Otro detalle? No había camiseta con su número, el 13. ¿Solución? Tunear una con el 18. Un par de piques y a la cancha, como mediocampista por izquierda.

Para colmo, este era además el primer partido del portero del Atlético de Madrid con el combinado nacional. Pavada de debut. Según las crónicas de la época, la actuación de Molina no fue para nada mala, y hasta estuvo cerca de anotar, con un derechazo que se fue al lado del palo.

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“Cuando Clemente me dijo que me pusiera la camiseta de jugador no me lo creí. No era muy normal, pero cuando vi que iba en serio… pues nada, a lo que saliese”, comentó más tarde. “En la Selección, como se suele decir, se juega de lo que sea. Yo estoy tranquilo, si mañana volviese a pasar esta situación lo volvería a hacer”. Sobre las consignas que recibió del seleccionador, señaló: “Me dijo que me pegara a la izquierda, que hiciese lo que supiera y así lo hice”. Y hasta se refirió a la ocasión fallada: “Sólo hubiera faltado eso. La verdad es que la toqué muy bien y salió fuera por poco. Si lo marco lo que hago es que me voy”.