Voy Al Arco: Bonifacio (2016)

Pasarán los años, los jugadores y los torneos. Sin embargo, el futbolero promedio nunca podrá olvidarse de la hermosa batalla campal entre los futbolistas de Gimnasia y Estudiantes en el verano de 2016. Antes de eso, hubo un partido. Y, mientras la pelotita rodaba, también pasaron cosas raras.

Porque ver a un jugador de campo vestido como guardameta no es algo precisamente normal. Y eso fue lo que pasó con Ezequiel Bonifacio durante apenas unos segundos.

Tras la expulsión de Enrique Bologna por una inexistente mano afuera del área, el Pincha, que ganaba 1 a 0, tenía una buena oportunidad para estirar la ventaja. Con los cambios agotados, el defensor tuvo que ocupar una posición a la cual no parecía adaptarse bien… ¡si ni siquiera se había puesto los guantes! Ni los de arquero, ni los de boxeo.

Se jugó ese tiro libre, la pelota rebotó en la barrera y el contragolpe terminó en un poético murrazo de Santiago Ascacíbar. Las imágenes que se vieron a continuación aún están en la memoria de todos. Y nunca está de más volver a verlas.

Voy Al Arco: Cerutti (2018)

Antes de irse a Arabia Saudita tentado por el proyecto deportivo (?), Ezequiel Cerutti concluyó su primera etapa en San Lorenzo con una sonrisa.

Fue el 20 de enero de 2018, en un amistoso de verano, cuando no convirtió un gol fenomenal ni realizó una jugada inolvidable, sino que hizo algo más habitual: festejar ante Gimnasia. Aunque para esto tuvo que ocupar un terreno desconocido.

Con el partido igualado 1 a 1, hubo que definir por penales. Y ahí pasó lo inesperado: Sebastián Torrico sintió un dolor al detener el remate de Nicolás Colazo, y no pudo continuar. No era para menos: el arquero había sufrido una luxación en su hombro izquierdo. Sin la posibilidad de realizar cambios, uno de los jugadores de campo debió ocupar su lugar. Y ese fue el Pocho.

En su última intervención como jugador del Ciclón, le hizo frente al remate de Agustín Bolivar. El disparo del hombre del Lobo se estrelló en el poste, dando por finalizada la historia del partido y la de Cerruti en San Lorenzo, hasta su regreso un año y medio después.

Voy Al Arco: Esquivel (2017)

El 8 de marzo de 2017 fue una jornada inolvidable para los fanáticos del fútbol. Esa noche, en Barcelona, el conjunto liderado por Lionel Messi venció por 6 a 1 al PSG y se clasificó para los cuartos de final de la Champions League.

Se trató de un partido espectacular que quedará en la memoria de todos por los goles y las emociones generadas. Este tipo de sensaciones pueden sentirse en un bitcoin casino, donde las criptomonedas se usan de forma segura y la diversión está garantizada.

Unas horas más tarde, la Copa México viviría su propio duelo con vivencias similares: fue, como en el caso europeo, también por los octavos de final. Y condimentado por errores arbitrales, cambios en el marcador y un final electrizante. O sea, lo mismo que el partido jugado en el Camp Nou, pero con varios millones de personas menos siguiendo las alternativas en las tribunas o por TV.

El Toluca se había puesto en ventaja logrando una diferencia de dos goles, pero antes del final del primer tiempo llegó el descuento del Morelia, que en la segunda parte alcanzaría el empate.

Todo parecía concluir en los penales, hasta que a falta de 5 minutos para el final, la cosa se complicó para los locales: en un abrir y cerrar de ojos fueron expulsados Jesús Méndez, Enrique Triverio y Alfredo Talavera. Tres hombres menos, entre ellos el arquero, y cambios agotados para el equipo de Hernán Cristante.

Tras el reparto de tarjetas, Carlos Esquivel se calzó el buzo y los guantes de su compañero, para tratar de aguantar hasta la culminación del partido. Lo consiguió, pero las perspectivas para la definición desde los 11 metros no eran las mejores. Y ahí no hubo sorpresas.

El improvisado portero no pudo desviar ninguno de las ejecuciones de sus rivales, aunque ninguna culpa se le puede achacar a él: los tres futbolistas del Toluca que se encargaron de patear, erraron. Los disparos de Pablo Barrientos, Efraín Velarde y Rodrigo Gómez fueron detenidos por el uruguayo Sebastián Sosa, que le dio la clasificación al Morelia, demostrando que no solo al PSG se le puede escapar una clasificación que estaba casi asegurada.

Voy Al Arco: Villán (2010)

No es tarea fácil reconocer a los tres futbolistas de la imagen. Por el paso del tiempo, claro. Aunque también por el cambio en la fisonomía de los protagonistas.

El más sencillo es quien está en primer plano: se trata del Churry Cristaldo, protagonista absoluto de la fotografía. ¡Qué flaquito!

Los otros son más complicados de identificar. El hombre que está a la derecha de la pantalla es un irreconocible Carlos Quintana, sin pelo ni barba.

Y el otro es Leonardo Villán, un defensor que disputó 15 partidos en Primera División antes de deambular por el ascenso. En uno de esos encuentros, terminó jugando en una posición extraña para él.

Fue en la derrota de Huracán por 2 a 0 ante Vélez, el 8 de diciembre de 2010. Cuando se jugaban 36 minutos del segundo tiempo, este joven zaguero (tenía 18 años) ocupó el lugar de Gastón Monzón, expulsado por tocar la pelota fuera del área. El Globo caía por la mínima diferencia, hasta que se ejecutó ese tiro libre.

Víctor Zapata se hizo cargo del remate y Villán evitó el gol dando un rebote que fue capturado por Santiago Silva. El disparo del uruguayo dio en el travesaño, pero Cristaldo se encontró con ese balón y marcó el resultado definitivo. Unos segundos después, vino el click de los fotógrafos para hacer esta historia posible (?).

Voy Al Arco: José Enrique (2012)

Hasta hace un tiempo, era impensado ver porteros españoles en la Premier League. No obstante, en los últimos años una avalancha de solventes guardametas procedentes de la península ibérica han actuado en Inglaterra, generalmente sosteniendo buenos desempeños. Ejemplos de esto son David De Gea, Víctor Valdés, Adrián San Miguel, Kiko Casilla y Kepa Arrizabalaga, entre otros.

Sin embargo, nadie llegó al extremo de españolismo (?) alcanzado por Pepe Reina, quien le dejó su lugar a un compatriota en el marco de un partido de la Premier League entre el Liverpool y el Newcastle. El detalle no menor, es que el hombre que ocupó su sitio no era arquero. Cosas de gallegos (?).

El calvo goalkeeper fue expulsado por agredir a un rival (apenas lo acarició pero lo echaron igual) a falta de poco menos de 10 minutos para el final del partido.

Con los cambios agotados, José Enrique Sánchez se puso el buzo y los guantes, aguantando hasta la conclusión del juego sin recibir goles. A pesar de esto, no tuvo motivos para festejar: al momento del intercambio los Reds perdían 2 a 0, y ese resultado no se modificó hasta el pitazo final.

Voy Al Arco: Bo Hansen (2001)

La principal decisión de un entrenador a la hora de formar un equipo es elegir a los once titulares. Sin embargo, hasta hace algunos años, no debía menospreciarse la conformación del banco de suplentes. Es que la cantidad de relevos era menor que la actual y, si el DT tomaba riesgos, podía pasar lo que sucedió el 13 de octubre de 2001.

Aquella noche, por la 7ª fecha de la Premier League, el Bolton Wanderers recibía al Newcastle United. El conjunto local presentaba una particularidad: su habitual arquero suplente, Steve Banks, estaba lesionado, por lo que el cuerpo técnico decidió no poner un sustituto que pudiera ocupar ese puesto. Y lo que podía salir mal, salió mal.

Con el marcador 1 a 0 a favor de la visita, Jussi Jääskeläinen, portero del Bolton, dejó el área con la intención de cortar un contrataque. Logró su objetivo, pero lo hizo tocando la pelota con la mano. ¿Consecuencias? Expulsión y revoleo de buzo para un compañero.

A falta de media hora para el final del juego, el danés Bo Hansen atajó la prenda y se dirigió al arco para intentar hacer lo mismo con el tiro libre que ejecutaría Laurent Robert. Spoiler: no pudo.

Uno rato después, llegarían los goles de Alan Shearer y de Craig Bellamy para poner cifras definitivas. Fue victoria 4 a 0 para Las Urracas, y una reivindicación para el valor de tener un arquero suplente.

Voy Al Arco: Maziar Zare (2015)

El lector promedio de este sitio web no tiene la menor idea de quién se trata el protagonista de las siguientes líneas. Para ser sincero, quién está escribiendo tampoco escuchó nombrar alguna vez a este jugador iraní de respetable trayectoria. Sin embargo, como la imagen nos dice que estamos viendo algo fuera de lo común, vale la pena encomendarse a San Google.

Maziar Zare es un ex mediocampista defensivo que supo meter suela en las canchas de medio oriente, incluyendo la Selección de Irán. Entonces: ¿cómo puede ser que lo vemos con el número 9 en su pantalón y un buzo de arquero? Vamos por partes.

A pesar de ser un aguerrido volante central, durante la mayor parte de su vida futbolística lució el número que suele corresponderle a un delantero. Eso se debe a que al inicio de su carrera fue apodado El Nuevo Ghayeghran, en referencia a un compatriota que utilizaba el mismo dorsal en la década de 1980. Y ahí lo adoptó.

Lo otro, lo que nos compete, es el hecho ocurrido el 6 de febrero de 2015, cuando su equipo, el Malavan FC, enfrentaba al Persepolis FC, por la Copa del Golfo Pérsico. Con los suyos arriba por un gol, llegó la expulsión por último recurso del arquero Iman Sadeghi.

Sin cambios disponibles, y con un penal en contra, el protagonista de esta historia se puso los guantes y el buzo de su compañero. El brasileño Fernando Gabriel tenía una chance inmejorable para empatar el juego, pero pasaron cosas.

Zare, adelantándose descaradamente, adivinó la intención y detuvo el remate del sudamericano. Faltaban un par de minutos para el final, por lo que también tuvo tiempo para rechazar un remate lejano y salir mal en un centro. El resultado no se modificó, produciéndose así una jornada histórica para el fútbol iraní. Y nosotros ni enterados.

Voy Al Arco: González Pirez (2015)

Tigre le ganaba tranquilo a Vélez. Faltaban unos minutos para que terminara el partido y la ventaja de dos goles parecía suficiente. Hasta que a los 42 minutos del segundo tiempo llegó el descuento de Milton Caraglio. Y algo peor: la lesión de Javier García.

El arquero del Matador relató así el momento: «Yo intento achicar el disparo y me quedo trabada la parte de abajo. Hice un movimiento descoordinado y encima me agarra saliendo. La pierna izquierda se me quedó trabada en el piso».

Con los tres cambios hechos, el equipo de Gustavo Alfaro no tuvo más alternativa que inventar a un jugador de campo como arquero. ¿Quién fue el elegido? Leandro González Pirez.

El defensor, que cada vez que se daba la oportunidad en un entrenamiento no le esquivaba al puesto, pudo aguantar el triunfo hasta el minuto 100 (!), cuando nuevamente Caraglio, esta vez de penal, convirtió para los locales. Fue empate y un sabor amargo para el improvisado guardameta.