Voy Al Arco: Glen Johnson (2005)

El calendario no le daba respiro al Chelsea, que peleaba por el título en la Premier League, avanzaba en la Champions League y lo mismo hacía en la Copa de la Liga.

Con tantos partidos en el almanaque, el 20 de febrero de 2005 José Mourinho decidió darles un descanso a los jugadores que habían sumado más minutos. Se jugaban los octavos de final de la FA Cup, y el rival era el Newcastle United. Una decisión audaz

Al término del primer tiempo, los de Londres caían por 1 a 0, y al entrenador se le acabó la paciencia: mandó a la cancha a Frank Lampard, Damien Duff y Eidur Gudjohnse. Otro riesgo, que traería consecuencias.

Con los cambios agotados, sobre el final del partido el arquero Carlo Cudicini salió del área para evitar el segundo gol de Las Urracas. Cumplió con su cometido, aunque no como hubiese querido: cometió una infracción que le valió la expulsión.

Su lugar fue ocupado por el defensor Glen Johnson. El improvisado guardameta tuvo tiempo para sumar una buena atajada antes del final del encuentro, que se definió con aquel gol anotado en la primera etapa.

Aquella fue una de las pocas caídas del Chelsea en una temporada espectacular, que lo tuvo como campeón récord en la liga local y llegando a semifinales en Europa. Por eso, la derrota ante el Newcastle quedó rápidamente olvidada. Y la actuación de Johnson, también.

Voy Al Arco: Dani Alves (2018)

Un equipo que deambulaba por el medio de la tabla de la Ligue 2, frente a otro que contaba con jugadores como Mbappé, Di María, Cavani, Thiago Silva, Verratti y Pastore. No iba a haber lugar para sorpresas, pero sí para confirmaciones. Una de ellas: en el fútbol francés, casi siempre el poderoso le gana al débil. Y la otra: Maradona tenía razón.

El 6 de febrero de 2018, por los octavos de final de la Copa de Francia, el Sochaux recibía al PSG. Resultó ser un partido más para las estrellas del cuadro parisino, que se impusieron por 4 a 1. Sin embargo, uno de ellos dio la nota, en un fallido intento por desmentir al Pelusa.

Dani Alves es un boludo. Está en un lugar de la cancha donde no se juega al fútbol”, había comentado el astro argentino un año antes. En su búsqueda por demostrar que era más que un lateral derecho, el brasileño se puso los guantes cuando el guardameta Kevin Trapp se fue expulsado y a su equipo no le quedaban más cambios.

Su actuación bajo los tres palos duró unos segundos: solo hubo tiempo para un tiro libre que dio en la barrera. Después de eso, llegaron los abrazos, las sonrisas, la satisfacción por el deber cumplido. Pobre Dani Alves: que alguien le avise lo que pensaba Diego sobre los arqueros.

Voy Al Arco: Cosmin Moti (2014)

A sabiendas (?) de que el que futbolista de la imagen no es un arquero, sino un jugador de campo improvisado en esa posición, uno imagina que el desaforado festejo fue por algo más que haber descolgado un centro. La algarabía de Cosmin Moti estaba justificada: gracias a su magnífica actuación, el Ludogorets Razgrad de Bulgaria se clasificaba por primera vez a la fase de grupos de la Champions League.

El hecho se consumó de manera épica: tras la derrota por 1 a 0 en el partido de ida frente al Steaua Bucarest, por la última ronda de los play-off, el club búlgaro debía ganar en casa por lo menos por el mismo resultado para forzar el tiempo suplementario. Lo logró, pero con sufrimiento: el único gol del cotejo llegó en el minuto 90. En consecuencia, a jugar media hora más.

A pesar del desahogo sobre el final, el local no la iba a pasar bien durante la prórroga, sobre todo al final de la misma, cuando, por la expulsión del arquero Vladislav Stoyanov, el Ludogorets se quedó con un jugador menos y sin cambios. Ahí apareció este defensor, para hacerse cargo de la situación.

“Ni lo pensé”, afirmó luego. “Cuando me di cuenta de que habíamos usado todas nuestras sustituciones, corrí hacia el banco, hablé con el entrenador y decidimos que ocupe su lugar”. Con la definición por penales encima, se calzó el buzo del guardameta suplente y fue en búsqueda del milagro.

El primer penal lo pateó él. Adentro. Nadie le podría reprochar algo si no lograba desviar por lo menos un remate. “La gran presión estaba sobre los jugadores del Steaua, porque esperaban convertirme”. Sin embargo, Moti tenía una ventaja: “Ellos no me podían estudiar como a un arquero normal, no sabían lo que iba a hacer… en realidad ni yo sabía que iba a hacer”.

La cosa fue que los planetas se alinearon: con un par de atajadas, desató la alocada celebración. ¿Algún condimento más? Sí, el héroe de la jornada era un ex jugador del Dinamo Bucarest, el rival histórico del Steaua, que de esta manera se quedó sin chances de una revancha frente a River en la siguiente Copa Mundial de Clubes.

Voy al Arco: Passucci (1988)

Tan marcado quedó Roberto Passucci con su juego aguerrido y aquella patada a Ruggeri para vengar el orgullo xeneize en el clásico ante River, que poco se habla de otros aspectos coloridos de su trayectoria, como su insólito retiro en el ascenso de Suiza o su afición por el arco, que demostró más de una vez.

Ya recordamos cuando le tocó ponerse el buzo de Gatti en un partido de 1983, pero años más tarde volvería a hacerlo, aunque defendiendo a otra institución.

El 9 de octubre de 1988, Unión de Santa Fe recibió a Banfield, por la novena fecha del Nacional B. Ambos equipos venían de descender de la Primera División y estaban en el plan de retornar lo más pronto posible. El Tatengue lo terminaría logrando al final de aquella temporada 1988/89, con aquellas recordadas finales del reducido ante Colón. El Taladro tardaría 4 años en hacerlo, también ganándole un desempate al Sabalero. Pero volvamos a 1988.

Ese tarde, Passucci se hizo cargo del arco en los minutos finales (el arquero titular era Tognarelli), y pese a que tuvo algunas buenas intervenciones (según el recuerdo de algunos hinchas), no pudo evitar la caída de su equipo 1 a 0 ante Banfield, con gol de Daniel Toribio Aquino.

Voy Al Arco: Pelé (1957)

Pelé arrodillado. Sucedió en un partido entre Santos y San Pablo, en 1957. Veludo, arquero del Peixe, sufrió una lesión y tuvo que abandonar la cancha. Su lugar fue ocupado por O Rei, quien mostró una llamativa seguridad para alguien de su edad.

Esta no sería la única oportunidad en la que se lo vería a Pelé en esa posición, claro. Mostraría una continuidad a lo largo de su carrera.

Incluso, el brasileño solía aprovechar los entrenamientos para experimentar en otros sectores. Sin embargo, aquella fue la primera vez en la que esta habilidad se hizo pública. En ese momento, tenía solo 17 años.

Voy al arco: Quinteros (2002)

Mientras un fotógrafo apura el paso para tratar de tener una buena posición en el festejo de gol del Mago Capria, otro colega de espíritu baldosero se queda con la no tan atractiva imagen, que nunca será tapa, de un arquero improvisado, vencido y resignado.

La foto corresponde al descenlace de Unión 3 – Rosario Central 2, una noche de noviembre de 2002, en Santa Fe, en la que el Sargento Giménez cobró 2 penales para el local y expulsó a 3 jugadores visitantes en los últimos 6 minutos del encuentro. Sí, todo eso en 6 minutos, en un duelo clave en la lucha por no descender.

Con el partido totalmente desmadrado, fue el volante Daniel Quinteros el que tuvo que ponerse el buzo del Rifle Hernán Castellano, que había recibido la roja y curiosamente no estando en el banco de suplentes (?).

¿Qué llegó a hacer Quinteros? Poco y nada. Adivinó la punta en el último penal de Capria (pateó los dos iguales, misilazos al ángulo superior izquierdo), pero no pudo evitar la derrota la hora de su equipo. Al menos le queda la foto de recuerdo.

Créditos por la imagen a Carlos Durhand.

[A la inversa] Voy al Arco: Sidão (2008)

Figurita repetida por sus frecuentes errores bajo los tres palos, como hace algunos meses cuando falló feo en un partido entre su equipo actual, Vasco da Gama, y Santos, y fue elegido irónicamente en una votación vía internet como el Craque do jogo, el arquero brasileño Sidão también supo hacer de las suyas en el área rival.

Por la primera fecha de la Série A3 del campeonato paulista de 2008, el Força Esporte Clube recibía al União Mogi, que no pasaba por su mejor momento económico. Con apenas 13 jugadores en el plantel, dos de ellos arqueros, y un lesionado, el entrenador de la Serpiente del Tietê, como se conoce al conjunto de la localidad de Mogi das Cruzes, no tuvo otra opción que poner a Sidão entre los titulares.

“Fui de delantero para no perjudicar tanto en la marca. Hubo una jugada en la que Nandinho entró en diagonal, vi que el arquero salía, y le pedí la pelota, pero me quedó para la zurda. La tiré por arriba”, recordó años después. Las imágenes registradas en video dejan poco para la imaginación.

El goleiro devenido en atacante jugó los 90 minutos y poco pudo hacer para evitar la derrota de su equipo por 1 a 0. Más o menos como en su puesto natural.

Voy al Arco: Maicon (2016)

El San Pablo estaba sacando un empate en La Paz. Este resultado les aseguraba la clasificación. Quedaban pocos minutos para terminar el partido. El director técnico era Edgardo Bauza. Teniendo en cuenta estos parámetros, no es difícil imaginar cómo estaba parado el equipo: todos en campo propio para defender como sea ese puntito. Y el “como sea” era precisamente eso: a no ponerse colorado si había que hacer tiempo alevosamente, aunque esto pudiera tener consecuencias. Y las tuvo.

El 21 de abril de 2016, en el choque frente al The Strongest, a los del Patón se les fue la mano a la hora de demorar el juego. Lo del arquero Dénis fue tan grotesco que terminó recibiendo una tarjeta amarilla cuando ya estaba amonestado, dejando a su equipo con uno menos, sin posibilidades de realizar cambios y encerrados en su propia área.

El zaguero Maicon ocupó su lugar, teniendo un par de ventajas. Por un lado, ya se jugaba tiempo de descuento. Además, los bolivianos no contaban con una salida al mar claridad en ataque que pusiera el marcador en riesgo. En consecuencia, el improvisado goleiro apenas tuvo que descolgar un par de centros frontales y esperar al final.

Un desenlace que no decepcionó: con los brasileños festejando y los locales frustrados, fue cuestión de segundos para que se arme la necesaria (?) tangana: empujones, corridas, alguna patadita y un argentino expulsado (Jonathan Calleri). Una típica noche de Copa Libertadores.