[A la inversa] Voy al Arco: David James (2005)

Última fecha de la Premier League 2004/05. Manchester City y Middlesbrough se le jugaban mano a mano: los dos buscaban la 7ª ubicación en la tabla de posiciones: ese era el último lugar que clasificaba a un equipo inglés a la Copa UEFA. Sólo la victoria les servía a los Ciudadanos, que arrancaron perdiendo gracias un gol de Jimmy Floyd Hasselbaink. En el segundo tiempo, Kiki Musampa le daba el empate al local, pero esto no era suficiente. Y, en la desesperación por buscar la victoria, valía todo. Incluso lo que intentó el DT, Stuart Pearce.

Es común que en estos casos, algún defensor central vaya a jugar como centro delantero, buscando bajar algún pelotazo aprovechando su altura. Lo que no es habitual (o mejor dicho: lo que nunca pasa) es que ésto lo haga el arquero del equipo. Como pasó esa vez.

Faltando un par de minutos para el final, ingresó el guardameta suplente Nicky Weaver, dejando la cancha el mediocampista Claudio Reyna. Y David James, el hombre que defendía los tres palos, se calzó una camiseta con el 1 y se fue a buscar la heroica entre los defensores rivales. Calamity no consiguió ni siquiera un tiro al arco, pero sí cometió varias faltas en ataque, como para que quedase en claro que ese lugar no era el suyo. Bueno, el arco tampoco.

Voy al Arco: Pancu (2005)

Un enfrentamiento entre dos de los equipos más populares de Estambul puede regalar momentos típicos del fútbol turco, como un duelo de bengalas entre las hinchadas, una repentina invasión de la barra al campo de juego y el ya tradicional recibimiento del micro del visitante bajo una lluvia de piedras. Sin embargo, el choque entre el Fenerbahce y el Besiktas por la 28ª fecha de la Superliga de Turquía 2004/05 tuvo un condimento más, un bonus track (?) que, aquella vez, sucedió en el césped y no en las tribunas.

Faltaban 10 minutos y el Fenerbahce, perdiendo 3 a 2, fue en búsqueda del empate. Igualdad que consiguió luego de un penal cometido por Oscar Córdoba. La yapa para los locales fue que en esa jugada, tras varios reclamos, el colombiano fue expulsado. Habiendo el Besiktas agotado los cambios, Daniel Pancu, mediocampista rumano, ocupó el lugar del ex jugador de Boca sin saber que esa noche se ganaría un nuevo apodo.

Con un hombre menos y un arquero improvisado, los visitantes fueron atacados como nunca en todo el partido. Contra todo pronóstico, el futbolista con buzo y guantes prestados se la bancó lo más bien. Incluso, metió un par de voladas más que dignas ante disparos de Alex de Souza y Nicolas Anelka.

Envalentonados con la actuación de Pancu, sus compañeros se animaron a mirar el arco de enfrente. Y así, cuando ya se jugaba el tiempo de descuento, llegó el 4 a 3 para Besiktas. Fue un agónico y festejado triunfo para el equipo visitante, que además significó un nuevo sobrenombre para el héroe de la noche: de allí en adelante, fue conocido como La Pantera de Kadikoy.

Voy al Arco: Tarnat (1999)

A pesar de dar ventajas, como tener más desgaste que el resto de los equipos al llegar a instancias decisivas de Liga, Copa y Champions, el dominio del Bayern Munich sobre otras escuadras alemanas a fines del milenio pasado era abrumador. Durante un partido de la temporada 1999/00, los dirigidos por Ottmar Hitzfeld llevaron su supremacía aún más lejos cuando, por la 5ª fecha de la Bundesliga jugaron casi media hora sin arquero. Y aún así, se llevaron la victoria.

El rival fue el Eintracht Frankfurt, que para colmo se puso en ventaja en el primer tiempo y vio como se lesionaba Oliver Kahn en la parte complementaria. Ingresó en su lugar el eterno suplente Bernd Dreher, el Saccone de ellos (?). Al rato, sus ligamentos dijeron basta. Sin otro guardameta disponible, su posición fue ocupada por el mediocampista Michael Tarnat que, luciendo un buzo dos talles más grandes, metió una atajada salvadora y el Bayern lo dio vuelta, llevándose un épico triunfo por 2 a 1. Toda esta secuencia se puede ver en el siguiente video:

El final de la temporada encontraría al equipo adueñándose de su 16ª Bundesliga, al terminar con 73 puntos, la misma cantidad que el Bayer  Leverkusen, pero con una mejor diferencia de gol. Sin dudas, aquella alocada sucesión de eventos en Frankfurt tuvo mucho que ver.

Voy al Arco: Brito (2014)

Aunque el protagonista no de la cara, la historia vale la pena. Primero, hay que ubicarse en tiempo y espacio: Torneo del Interior, cuartos de final, partido de vuelta. Independiente de Tandil recibía a Estudiantes de Olavarría. En la ida, el Bataraz se había impuesto por 2 a 0. En la revancha, se repitió el resultado, pero a favor de los de la piedra movediza (?). Entonces, fueron a penales para definir quién avanzaba a semifinales y quién quedaba afuera.

La definición transcurría con normalidad hasta que el arquero visitante, Carlos Descárrega, contuvo el quinto remate de los locales. Con esa atajada, le daba la victoria a su equipo. Pero el árbitro, a instancias del juez asistente, decidió anularlo por adelantamiento y, después de la protesta, expulsar al 1. Cuando volvió la calma, Víctor Brito (ex delantero de Cañuelas, Comunicaciones, Temperley) se hizo cargo de remplazar a su compañero. No pudo con el primer disparo, pero detuvo el próximo y así le dio la clasificación a Estudiantes.

Brito, que había errado un penal en la definición desde los 11 metros, se sacó méritos a pesar de ser el héroe de la jornada: “Agarré los guantes como quizás los hubiese agarrado cualquiera de mis compañeros, todos estaban dispuestos, yo simplemente pedí los guantes”. Una verdadera hazaña.

Voy al Arco: Gabi (2014)

El Atlético de Madrid tenia un difícil compromiso en su visita al Estadio de los Juegos Mediterráneos: con la punta de la Liga Española en juego, debía enfrentar al Almería, que cumplía una discreta campaña. Pero lo peor para el equipo de Simeone pasaba por su propia portería: el confiable arquero belga Thibaut Courtois era baja por lesión y su lugar lo debía ocupar el inseguro Dani Aranzubía.

Y así fue hasta el minuto 84, cuando el dubitativo guardameta (que no se había mostrado firme en el primer gol del partido) falló al momento de jugar con los pies y le cometió penal a Zongo. O por lo menos eso fue lo que interpretó el colegiado (?), que encima le mostró la tarjeta roja. Con los tres cambios realizados, Gabi ocupó el arco del Aleti y no pudo hacer nada ante el disparo de Verza.

Los minutos restantes solo sirvieron para cumplir con el reglamento: no hubo más ocasiones de gol, para alivio del pobre mediocampista devenido en reemplazante del reemplazante del arquero bueno.

Voy al Arco: Bastía (2015)

Lo de Atlético Rafaela durante el Campeonato de Primera División 2015 fue más que flojo. A las apenas 4 victorias en 30 partidos se pueden agregar otros datos negativos, como los cambios de técnicos (pasaron 3 entrenadores sin conseguir buenos resultados), la gran cantidad de goles en contra (solo le convirtieron más a Crucero del Norte) y el hecho de que el goleador del equipo haya sido el Malevo Ferreyra. Un verdadero papelón. Casi tan frustrante como lo que pasó el 29 de septiembre, cuando la Crema perdió un partido increíble.

A los 35 minutos del primer tiempo, los dirigidos por Leonardo Astrada le ganaban 2 a 0 a Unión, que encima jugaba con uno menos. ¿Partido liquidado? Ni ahí: el Tatengue lo emparejó y lo dio vuelta faltando poco para el final del partido. Para colmo, cuando ya se jugaba tiempo de descuento, el arquero Carlos De Giorgi se fue expulsado y su lugar lo tuvo que tomar un jugador de campo: Adrián Bastía, que tenía la misión de enfrentar a Claudio Riaño en la última jugada del encuentro: un penal.

Sin más que la estadística en juego, ya que la victoria del visitante estaba asegurada, el delantero y el mediocampista devenido en protector del arco se pusieron cara a cara. El disparo fue suave, a la izquierda del pelado pelilargo (?), que de manera poco ortodoxa pero efectiva, rechazó hacia un costado. Pitazo final y sonrisa socarrona para el Polaco, uno de los pocos que se salvó de los reproches en aquella malograda tarde del equipo rafaelino.

Voy al Arco: Taddei (2001)

VoyAlArcoTaddei2001

En São José do Rio Preto, por la fecha 25 del Brasileirão 2001, Palmeiras y Vasco Da Gama protagonizaron un partido bastante entretenido. Casi sin chances matemáticas de avanzar a los cuartos de final, los dos salieron decididos a buscar el triunfo para mantener la ilusión. Fue el Verdão, que venía de seis derrotas consecutivas, el que pegó primero a través del paraguayo Francisco Arce. En el segundo tiempo, Romário puso el empate y, enseguida, Ely Thadeu lo dio vuelta para Vasco.

Faltaban poco menos de diez minutos para el final cuando el eterno arquero de Palmeiras, Marcos, salió a cualquier lado y lo bajó a Dedé fuera del área. Roja directa. El mediocampista Rodrigo Taddei, que había entrado un rato antes, se puso el buzo y tuvo buenos reflejos para despejar el tiro libre de Romário.

El duelo se repetiría sobre la hora, cuando tras una falta tonta de Magrão sobre Ely Thadeu, el Chapulín remató desde los doce pasos y, pese al esfuerzo del goleiro improvisado -que adivinó el palo-, esta vez no falló. Fue victoria por 3 a 1 para el cruzmaltino.

Voy al Arco: Ismael Blanco (2014)

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El 1 de noviembre de 2014, el hasta entonces ignoto Independiente del Valle enfrentó al Barcelona de Guayaquil en el Estadio Municipal General Rumiñahui por la fecha 13 de la segunda etapa del campeonato ecuatoriano de Primera División. Ambos equipos llegaban en lo más alto de la tabla. El cuadro canario tenía la posibilidad de escaparse en soledad, mientras que para los rayados del Valle era la chance de alcanzar la punta, cuando quedaba poco menos de la mitad del torneo.

No era un partido más. Era una final adelantada. Y así se vivió. Barcelona se puso en ventaja antes del cuarto de hora gracias al tanto de Aarón Peñafiel, pero no supo aguantarlo y a los 35’ Daniel Angulo lo empató para Independiente.

VoyAlArcoIsmaelBlanco1

Iban apenas 42 minutos del primer tiempo cuando el arquero titular de Barcelona, Máximo Banguera, recibió la segunda amarilla de parte del referí Vinicio Espinel por hacer tiempo. La situación, que ya venía muy tensa, se descontroló cuando Damián Lanza, el suplente, que estaba haciendo los movimientos precompetitivos, también vio la roja por supuestos agravios a la terna arbitral.

Después de 15 minutos de suspensión, la responsabilidad de pararse bajo los tres palos y aguantar lo que viniera recayó sobre el delantero Ismael Blanco que, aunque no pudo hacer demasiado en el segundo gol de Daniel Angulo, anduvo bastante bien.

¿Faltaba más? Sí. A quince del final, el argentino intercambió roles con Alex Bolaños y el moreno ex Olimpo tomó la posta. Decidido a empatarlo, Blanco encabezó un contrataque sobre la hora que terminó en un penal a favor de Barcelona, que el Pony Oyola se encargaría de depositar en las manos de Librado Azcona.

Barcelona perdió momentáneamente la punta ante Independiente, aunque pudo recuperarla algunas fechas después. Sin embargo, fue derrotado en la gran final por el ganador de la primera etapa del campeonato, Emelec.

¿Fin de la historia? Ni ahí. ¿Hay algo más baldosero? Claro que sí. Una tradición centenaria en Ecuador es la quema del monigote. ¿Qué carajo es un monigote? Nos preguntamos lo mismo. Se trata de un muñeco gigante, generalmente hecho de cartón y papel, que se incendia a fin de año como una forma de dejar atrás el pasado y proyectar el futuro.

MonigoteBlanco

¿Qué tiene que ver esto con el fútbol? En aquel 2014, uno de los monigotes más buscados fue el del Zungui Blanco. No cualquiera, claro, sino uno vestido de arquero, como el que vemos en la imagen de arriba. También estaba la versión jugador de campo (bastante más falopa, por cierto). Al menos un hincha fervoroso de Barcelona de Guayaquil desembolsó la friolera de 300 dólares por aquel coso (?) que se hizo cenizas en cuestión de minutos.

Como dice el Pity Álvarez en, justamente, la canción Fuego: “estamos enfermos, perdónennos”.