[A la Inversa] Voy al Arco: Marchesín y Álvarez (2016)

Jugaban Puebla y Santos Laguna, por el Apertura 2016 de la Liga MX. Los arqueros venían siendo fundamentales para que el marcador estuviera igualado sin goles, hasta que faltando unos 10 minutos para el final, una jugada pudo haber cambiado el curso del encuentro: Agustín Marchesín intentó algo no muy recomendable: despejar un centro con un dedo (?). El resultado de tal maniobra fue la luxación del anular de su mano derecha.

Imposibilitado de seguir atajando, y con todos los cambios hechos, la opción tomada fue intercambiar uniformes con el defensor Kristian Álvarez. Aunque el argentino no se quedó en esa posición: se mandó a jugar de delantero, como en los picados. Para esto, tuvo que cambiarse la camiseta (usó una sin número), el pantalón (luciendo el 20 perteneciente a Andrés Murillo, uno de los suplentes) y hasta las medias. Todo esto con la colaboración de sus compañeros, ya que los médicos le habían realizado un vendaje que le inmovilizaba su mano lastimada.

Con el mismo entusiasmo que muestra un caniche de departamento cuando lo sacan a jugar a la plaza, Marchesín se movió por todo el frente tratando de presionar la salida del rival. Y de que no le pasen la pelota, obvio. Al final del partido, el público agradeció el esfuerzo del jugador, despidiéndolo con aplausos.

kristian-alvarez

Mientras tanto, en el otro lado de la cancha, Álvarez cumplía con un sueño propio: “toda mi infancia fui portero, desde los cuatro hasta los doce años”, explicaba luego. Cumplió con la tarea sin necesidad de sufrir el puesto, ya que el Puebla no remató al arco ni una vez durante el rato que se hizo el enroque. Y, como también iba a ser difícil que el Santos Laguna convierta con un arquero jugando de 9, el 0 a 0 final fue inevitable.

Voy Al Arco: Haughey (2016)

Una costumbre que algunos clubes del fútbol británico mantienen más allá del paso del tiempo, es la de no incluir un arquero entre los suplentes. Este hábito, que en realidad es totalmente incomprobable a pesar de la seguridad con la que se lo afirmó en la oración anterior (?), fue lo que llevó a Mark Haughey a convertirse en (casi) héroe del Linfield FC la tarde del 27 de febrero de 2016.

Con su equipo derrotando 1 a 0 al Glenavon FC, y faltando menos de 35 minutos para el final del encuentro, el arquero Ross Glendinning fue expulsado cuando cometió una infracción en su propia área. De la situación se hizo cargo Haughey, quien adivinó la intención de Kevin Braniff y mantuvo la victoria… hasta que el árbitro sancionó otra pena máxima cuando se jugaban los últimos instantes del partido. Así llegó el gol del empate, y no hubo tiempo para mucho más.

A pesar del sinsabor de haber perdido un par de puntos fundamentales para acercarse a la cima de la NIFL Premiership (la competencia futbolística más importante de Irlanda del Norte), la actuación del improvisado arquero llamó la atención: con varias atajadas, sostuvo las posibilidades de su equipo. Para él, esto no fue ninguna sorpresa: “El DT me habló sobre la posibilidad de que yo ocupara el arco si alguna vez fuera necesario”, explicó. “Tuve suerte de que adiviné la punta, ese es todo”, agregó con respecto al penal detenido.

Sin embargo, había algo más: la buena actuación de Haughey debajo de los tres palos se podía explicar por su pasado. Es que hasta los 17 años practicó fútbol gaélico, un deporte que combina rugby con soccer (?). En ese momento, tuvo que elegir una de las dos disciplinas, quedándose con la que en su país es menos popular. “Creo que mis experiencias en el fútbol gaélico estuvieron a mi lado: no me sentía fuera de lugar con las bolas cruzadas y tengo una decente coordinación mano-ojo”, concluyó, como para aclarar que su desempeño en el arco no había sido casual.

Voy Al Arco: Leonardo Massoni (2014)

Insólito lo que pasó durante la definición por penales en este partido correspondiente a la segunda ronda de la Copa Italia 2014/15 entre Modena y Monza.

Con la serie igualada en uno (pueden adelantar el video de arriba hasta el minuto 1:45), Andrea Beduschi tenía la chance de poner en ventaja al Monza. El tano, al mejor estilo Abreu, no tuvo mejor idea que picarla y gritarle el gol en la jeta al arquero rival. Terminó expulsado. Eso sí, 2 a 1 arriba.

Enseguida, el ghanés Boadu Maxwell Acosty lo empató para el Modena. Sergio Viotti, el uno del Monza, reclamó con el juez de línea y fue amonestado. Hasta ahí, nada raro. Unos minutos más tarde, luego de que Monza errara su tercera ejecución en los pies de Marco Perini, el uruguayo Pablo Granoche adelantó al Modena. Viotti se cabreó y reventó la bocha a la tribuna donde estaban los modenenses. Amarilla más amarilla es roja y se tuvo que ir a las duchas en plena definición.

Con la serie 3 a 2 para Modena, la responsabilidad recayó en el defensor Leonardo Massoni por duplicado. Primero, tendría la oportunidad de igualar parcialmente para Monza. ¿Qué hizo? La mandó a las nubes. Después, ahora como arquero, fue en busca de la redención. Y le salió bien porque se quedó con el disparo de Alessandro Gatto.

La fiesta no fue completa solo porque Igor Radrezza falló la quinta ejecución del Monza, dándole la clasificación al Modena, que terminaría eliminado en la cuarta ronda frente al Cagliari.

Voy Al Arco: Harry Kane (2014)

Difícilmente Harry Kane pueda olvidar la noche del 23 de octubre de 2014. En el White Hart Lane de Londres, Tottenham Hotspur goleó 5 a 1 al Asteras Tripolis griego en un duelo clave por la tercera fecha del Grupo C de la Europa League 2014/15 con un hat-trick suyo y un doblete de Erik Lamela (uno de rabona).

El descuento del Asteras llegaría sobre la hora y por intermedio de otro viejo conocido nuestro: Jerónimo Barrales, que la mandó a guardar de tiro libre, ante un improvisado… Harry Kane. ¿Cómo? Sí, el delantero inglés había tomado la posta dos minutos antes, tras la expulsión del francés Hugo Lloris, y no le puso mucha resistencia al remate de ex Banfield y Huracán, que se le coló mansito por debajo del cuerpo ante la incrédula mirada de los espectadores.

Con esa victoria, el Tottenham logró enderezar un camino que había arrancado torcido con dos empates consecutivos (Beşiktaş y Partizan, que completaban el grupo), mientras que el cuadro griego sumaba 4 unidades, producto de un empate ante los turcos y un triunfo frente a los serbios.

Voy al Arco: Damián Macaluso (2014)

voyalarcomacaluso

En un estadio Centenario semivacío, Peñarol y Rampla Juniors se enfrentaban por la fecha 11 del Torneo Apertura 2014 del siempre pintoresco fútbol uruguayo. En la antesala del clásico, el Manya buscaba los tres puntos para no perderle pisada al líder, Nacional, mientras que el Picapiedras necesitaba ganar para tomar un poco de aire en la pelea por mantener la categoría.

En el primer tiempo, el Tony Pacheco había puesto en ventaja al aurinegro, pero en la segunda etapa Gonzalo Malán se encargó primero de empatarlo y luego de darlo vuelta para el rojiverde, con un bombazo inatajable para el juvenil Washington Aguerre, que había tomado la posta del lesionado Pablo Migliore. Las cosas se complicaron todavía más para el Carbonero cuando el experimentado Joe Emerson Bizera anotó el 3 a 1 para Rampla en contra de su propia valla. De nada serviría el descuento de Discoteca Núñez.

Restaban pocos minutos para el final del encuentro cuando, con Peñarol buscando desesperado el empate y regalado en el fondo, Malán picó habilitado y se fue derechito hacia el arco de Aguerre, que no tuvo otra que bajarlo. Roja directa por último hombre. Como el DT Jorge Fossati ya había realizado las tres modificaciones permitidas por el reglamento, el defensor Damián Macaluso tuvo que pararse bajo los tres palos.

voyalarcomacaluso1

El ex Gimnasia y Esgrima La Plata, que un rato antes, todavía como jugador de campo, se había lucido sacándole un gol casi sobre la línea al ex Racing Nicolás Vigneri, demostró buenos reflejos para despejar el violento remate de Malán, pero ni aun así pudo evitar la derrota del Mirasol, que esa misma tarde se despidió del campeonato.

Voy al Arco: César Delgado (2005)

Acostumbrado a ocupar el arco en los picados informales, César Delgado asumió tal responsabilidad jugando por los puntos en un partido válido por el Torneo Clausura 2005 de la Liga MX. La oportunidad se le presentó cuando Emmanuel Gonzalez, portero del Cruz Azul, fue expulsado sobre el final del encuentro.

El ex delantero de Rosario Central fue el hombre más destacado de los 90 minutos. No por haber demostrado una extraordinaria destreza bajo los tres palos, ya que no tuvo trabajo en el poco tiempo que ocupó ese lugar, sino por haber convertido el único gol con el que su equipo derrotó al Necaxa, anotándose su cuarta victoria en igual cantidad de presentaciones.

“Lo importante era colaborar con el grupo para obtener el triunfo, se presentó la posibilidad de estar en el marco, situación que había deseado desde hace tiempo, aunque en realidad no toqué el balón”, declaró el Chelito al finalizar el juego, aclarando además que lo que más le costó fue armar la barrera en un tiro libre que no le trajo peligro.

Los años pasaron y luego de estar una temporada inactivo a causa de un doping positivo, en 2017 Delgado se incorporó a Central Córdoba de Rosario para ser figura en la Primera C. Como jugador de campo, claro.

Voy Al Arco: Leandro Amaral (2008)

Una invitación al corchazo. Eso fue la temporada 2008 de Vasco da Gama en el Brasileirão, que contó con escenas insólitas, como la expulsión de sus arqueros cuando ya no quedaban más cambios en dos jornadas consecutivas. Tras la derrota contra Cruzeiro de la fecha 24, en la que el titular Tiago vio la roja y terminó atajando Edmundo, fue Roberto el que se adueñó del arco, al menos para el partido siguiente, ante Náutico en São Januário.

Pero cuando la mano viene torcida, no hay vuelta que darle. A falta de diez minutos para el final del encuentro, el conjunto carioca, que ya jugaba con uno menos por obra y gracia del defensor Jorge Luiz, perdía por 2 a 1 y Roberto tuvo que tocar la pelota con la mano afuera del área para evitar el tercero. Esta vez, el que se puso los guantes y soportó los cascotazos fue el delantero Leandro Amaral, que había marcado el empate transitorio en el primer tiempo.

Ya en el descuento, Ruy Cabeção dejó a Felipe mano a mano con el goleiro improvisado y anotó el 3 a 1 final para los pernambucanos, en otro capítulo de esa crónica de un descenso anunciado.

Voy al Arco: Giresse (1982)

Que un jugador de campo tome el puesto del arquero ante una emergencia es algo que se ha visto muchas veces, y se seguirá viendo. Ahora, que un jugador de campo tome el puesto del arquero sin que medie contingencia alguna, y que lo haga desde el principio del partido, es algo tan absurdo como irreal. Y más si le sumamos que ese improvisado guardameta es la figura del equipo… que apenas llega al 1.63 metros de estatura. Sin embargo, esto pasó.

El año es 1982, el lugar es Francia, el motivo es la última fecha de la liga de ese país. Nantes recibe al Burdeos, sin nada en juego más que definir las posiciones finales que ocuparán en la temporada. Para este partido, el equipo visitante no podría contar con su habitual Nº 1, Dragan Pantelic. El yugoslavo había tenido la brillante idea de agredir a un juez de línea y, unos días antes del encuentro, recibió el duro castigo: un año de suspensión. Este fue uno de los puntos de partida para que Alain Giresse termine saliendo a la cancha con buzo y guantes.

El otro nombre importante de esta historia es Claude Bez, presidente de club. El mandamás del Football Club des Girondins de Bordeaux había quedado muy disconforme con la sanción a Pantelic, por lo que impuso un inusual modo de protesta: obligó al entrenador de su propio equipo, Aimé Jacquet, a no incluir un portero entre los 11 jugadores que iniciaran el juego frente al Nantes. Y no solo eso: le exigió a hábil mediocampista que fuera el encargado de reemplazar al hombre suspendido. “Usted es el capitán”, fue el único motivo que el soltó el dictatorial jefe.

La insólita medida adoptada se completó con la verdadera posición de Giresse en ese partido: se paró como arquero-volante, corriendo la cancha como si no fuera el último hombre. Las crónicas de la época cuentan que jugó en su posición habitual y solo se colocaba bajo los tres palos cuando había que defender una pelota parada. De esta manera, Burdeos tenía un jugador “de campo” más que su rival. Una arriesgada estrategia que, lógicamente, tuvo un mal resultado: a los 4 minutos el equipo visitante ya había recibido dos goles. El bueno de Alain siguió en la suya hasta que, faltando media hora y con un resultado de 5 a 0, le dejó su lugar a Marius Trésor, un defensor de 1.82 metros. El zaguero recibió un tanto más y así se cerró el partido.

7 mai 1982, stade de la Beaujoire, Nantes (Loire- Atlantique) Nantes-Bordeaux (6-0). Pas vraiment aidé par son mètre 63 et son rôle de gardien volant, Alain Giresse ira chercher le ballon cinq fois au fond des filets. A l’heure de jeu, épuisé par d’incessants aller-retour, il cède sa place à son dernier défenseur ; un certain Marius Trésor. (Photo L'Équipe)

Habiendo pasado más de tres décadas aquel extravagante encuentro, Giresse recordó el episodio con una buena dosis de humor: “Recuerdo que toqué la pelota con mis manos por primera vez a los 14 minutos, y rápidamente lo bajé al suelo para jugarlo con el pie. Supongo que si ese mismo caso se produjera hoy, tomaría proporciones increíbles. En ese momento, la cobertura mediática del fútbol no tenía nada que ver con la actual”, dijo en una oportunidad. Y remató con una simpática comparación: “El mismo día, Saint-Etienne derrotó 9 a 2 al Metz, que tenía un arquero real. Así que tan mal no estuve”.