Mal Pase: Calzada a Independiente (2015)

Tras varios años en Nacional, donde había debutado en 2009 y fue pieza importante en la conquista de varios títulos, Maximiliano Calzada sintió que era hora de dar el salto al exterior. Tampoco era cuestión de dar un salto muy alto: con cruzar el Río de la Plata alcanzaba.

En aquel verano de 2015, Godoy Cruz fue el club que pico en punta para quedarse con sus servicios. Sin embargo, cuando estaba todo encaminado para viajar a Mendoza, Wilson Pírez, representante del jugador, avisó que había recibido un llamado de Independiente. Según sus palabras, si desde Avellaneda mostraban un interés firme, el Rojo sería la prioridad.

Efectivamente, la institución presidida por Hugo Moyano comenzó a negociar y el acuerdo parecía alcanzarse. Por 4.000.000 de pesos de la época (?), se adquiriría el 50% de su pase, mientras que el mediocampista firmaría un vínculo por tres temporadas. Con todo resuelto, Calzada viajó a nuestro país y fue sometido a la revisión médica, la cual aprobó sin inconvenientes.

Sin embargo, quedaba un pequeño detalle: firmar el contrato, algo que nunca sucedió. Tras unos días de incertidumbre, el uruguayo finalmente concretó su llegada al fútbol argentino, pero su destino fue Banfield.

¿Qué pasó en el medio? La versión oficial indicó que los directivos de Independiente decidieron dar marcha atrás luego de haber recibido referencias negativas del futbolista, algo que incluso fue confirmado por su representante.

Sin embargo, otra versión sostuvo que del lado del charrúa exigieron cobrar en dólares billetes y no en moneda argentina al cambio oficial. Uruguayos, pero no boludos.

Mal Pase: Ramírez a Boca e Independiente (2012)

La novela comenzó en octubre de 2011, cuando la lesión de Lucas Viatri habilitó a Boca a buscarle un reemplazante. Rubén Ramírez, de gran desempeño en Godoy Cruz, apareció como el candidato más viable, por encima de figuras como las de Carlitos Tévez y Teo Gutiérrez. El DT Julio César Falcioni reconoció el interés: Lo conozco de cuando lo dirigí en Colón y Banfield, y siempre me rindió. Los 4 millones de dólares que habría pedido Godoy Cruz y el buen andar de Boca en el resto del torneo hicieron que El Emperador terminara conformándose con los pibes del club.

Finalizado el campeonato, fue Independiente -por expreso pedido del DT Ramón Díaz- el que apareció con serias intenciones de contratar a Tito, flamante goleador del Apertura 2011. «Sin plata para refuerzos» -según palabras del presidente Javier Cantero- las negociaciones avanzaron con el jugador, con quien llegaron a un acuerdo contractual. La idea fue que él mismo presione para que Godoy Cruz habilite su salida, ya que según gente que participó de las tratativas estaba claro que «Ramírez quiere jugar en el Rojo«. Del resto se ocuparía un grupo inversor que ofrecería dinero y un pack de jugadores de Independiente como intercambio.

Por el lado de Boca, con la impunidad tranquilidad que le dio el título obtenido y la Libertadores como obsesión (?), Falcioni solicitó la compra de un delantero que cumpliera con el requisito de la tanquesidad (?). A los hombres nombres pesados de «Chupete» Suazo y Santiago Silva, nuevamente se le sumó el de Tito, a quien una vez más el DT llenó de elogios: «Ramírez es un jugador importantísimo (…) Sería muy bueno tenerlo. Lo llamamos con el presidente. Estamos ahí».

Envalentonado por un presente estelar, el delantero se mostró muy optimista a tal punto que se animó a tomar partido de la situación: «Es un orgullo que me quieran dos grandes. Siempre soñé con tener una revancha después de que en Racing no me fuera bien y hoy estoy en esta situación que es un privilegio y ojalá que termine de la mejor manera. Ahora, si tuviera que elegir, si dependiera de mí, me gustaría que me vuelva a dirigir Julio Falcioni«.

Los dichos de Tito le cayeron muy mal al presidente de Independiente, quien salió con los tapones de puntas contra el jugador: «Las declaraciones de Rubén Ramírez me molestaron y me enojaron, porque más allá de ser dirigente, de ser el presidente, soy hincha de Independiente. Él era nuestro Plan A, pero se ve que él eligió ser el Plan B de Boca. En fin, se la jugó y quizás se queda sin el pan y sin la torta«. Nunca sabremos si Ramírez no le avizoraba un buen futuro al Plan A, cuestión es que su preferencia por Boca provocó que Javier Cantero le echara una maldición le cerrara las puertas al oriundo de Margarita.

Con el mal de ojos a cuestas, el traspaso de Tito a Boca comenzaría a estancarse cuando le tocó entrar en la discusión a Godoy Cruz, club que negaba a desprenderse fácilmente del goleador… sobre todo en vísperas de la primera experiencia del Tomba en Copa Libertadores. Mario Contreras -mandamás del bodeguero– fue contundente: «A los dirigentes les gusta más hablar con representantes que con los presidentes de los clubes (…) No he tenido ningún diálogo con directivos de Boca e Independiente por Ramírez. Tenemos el 60% del pase y nadie llamó. El resto es del grupo empresario de Miguel Pires. Si nos llaman vamos a pedir mucho dinero por dejarlo ir (…) Ramírez no es más barato que Suazo».

Según las noticias de la época, dicho llamado existió y la cifra que trascendió rondaba los 2.600.000 dólares. El representante del delantero, que por entonces integraba un grupo inversor dueño de un departamentito en Puerto Madero del 40% restante del pase, tiró la última carta ofreciéndole a Daniel Angelici una «ayuda económica». Aún así no alcanzó.

Días posteriores, mientras la novela nos seguía ofreciendo más tironeos y declaraciones cruzadas, Boca decidió avanzar con la contratación del Tanque Silva. Tito se había quedado sin el pan y sin la torta, para regocijo de Javier Cantero.

Posteriormente, el delantero se mostraría apenado por la chance perdida: «No sé cómo fue la negociación, pero ahora tengo que pensar en Godoy Cruz y lo que viene (…) Obvio que algo de bronca hay, más por perder una oportunidad así. Soy bastante fastidioso, pero tengo que hacer borrón y cuenta nueva».

La frase cliché que recorría los medios locales era que «el goleador se queda a gusto en Mendoza, donde recibe un trato excelente de los hinchas»Si hay algo que nos enseñan los malpases es que el cassette del autoconvencimiento (?) no siempre funciona bien. El bueno de Tito se quedó en Godoy Cruz a jugar la Libertadores, y se convirtió -luego de la eliminación en fase de grupos y la magra campaña en el torneo local- en el principal objetivo de amenazas perpetradas por el hampa tombino.

En pocos meses, Rubén Ramírez había pasado de verse levantando la Séptima (?) a marcharse por la puerta de atrás del idilio mendocino.

Mal Pase: Angeleri a Lazio (2009)

A comienzos de 2009, Marcos Angeleri atravesaba un gran momento de su carrera: consolidado como uno de los mejores defensores del fútbol local, encaraba con Estudiantes la ilusión de una nueva Libertadores y era convocado por Diego Maradona para las Eliminatorias al Mundial de Sudáfrica.

En ese contexto favorable, las ofertas para que Mambrú emigre al mercado europeo no se hicieron esperar. Hubo un gran desfile de pretendientes: Isabel Macedo, Jaqueline Dutrá, Evangelina Anderson, Susana Giménez, Pablito Ruiz Atlético de Madrid, Inter, Parma, Udinese, Porto, entre otros… pero, según dicen, sólo fueron sondeos.

El único ofrecimiento concreto y oficial fue el que le hizo la Lazio. El club italiano avanzó con serias intenciones de contratarlo, e incluso se animó a soñar con un combo que incluía a la Brujita Verón. Según las publicaciones de la época, el acuerdo entre club y club se cerró en 3,8 millones de euros por el pase definitivo e incluía la permanencia a préstamo en Estudiantes hasta junio de 2009.

Si bien la operación parecía cerrada, los representantes del jugador salieron al cruce acusando a Estudiantes de puentearlos. Esto obligó al Pincha (que temía que el jugador se marche libre de la institución) a ofrecer una compensación económica a los empresarios para destrabar la situación.

Las idas y vueltas entre dirigentes y representantes continuaron durante tres meses, hasta que a fines de abril de 2009 todas las partes se reunieron en Roma para finiquitar la transferencia. Y si bien las primeras noticias que llegaron desde Italia fueron alentadoras, a los pocos días se hizo pública la caída del pase.

Las declaraciones oficiales apuntaban a un desacuerdo entre las partes por los números del pase. Del lado de Angeleri, señalaron que «revisando los papeles [los dirigentes pincharratas] se dieron cuenta que la oferta era bruta, no neta». Y si bien la nota de Infobae no aclara porque Lazio se arripintió (sic)… suponemos que habrá sido al ver a Mambrú deambulando en Bolivia semanas previas a la reunión por hartazgo.

Luego del encuentro en Roma, Rubén Filipas -presidente de Estudiantes- aseguró que continuarían las negociaciones con los italianos, pero lo cierto es que el pase quedaría estancado por tiempo indeterminado.

Dos meses después, en medio de las fases finales de la Libertadores y convertido en número puesto del Diego en las Eliminatorias, el futbolista sufrió la rotura de ligamentos cruzados, frenando sus aspiraciones mundialistas y esfumándose cualquier chance de ser transferido… al menos hasta su regreso a las canchas en 2010.

Fue así que nos quedamos con ganas de ver a Angeleri con la bianca e celeste de la Lazio, una camiseta que le hubiese calzado a la perfección. Porque si había algo que no le faltaba a Mambrú, justamente, era la facha.

Mal Pase: Del Piero a River (2012)

Eran los primeros días de junio de 2012. Las principales ligas del mundo habían terminado. Todavía faltaba para el comienzo de la Eurocopa. El mercado de pases aún no estaba en movimiento. De alguna manera, la prensa debía generar material. Y eso fue lo que hizo el diario italiano TuttoSport.

La posibilidad de que Alessandro Del Piero se sumara al Millonario no fue más que eso: una portada donde la estrella lucía, con la ayuda de algún programa de edición de fotos, la camiseta del conjunto dirigido por Matías Almeyda.

“El fútbol latino es mi tipo de juego. Boca y River son dos grandes clubes”, había comentado alguna vez el Pinturicchio. Esa declaración fue suficiente para que Néstor Sívori le pidiera desde la tapa del mencionado periódico: «Del Piero, vení acá, a River».

El hijo de Omar, quien también era representante de Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez, agregaba que la posibilidad dependía principalmente de la voluntad del jugador, aunque también había que tener en cuenta que en ese momento el equipo estaba en el Nacional B y todavía no tenía el ascenso asegurado. “Me encantaría verlo con la camiseta número 10, la que usaron mi padre y otras glorias”, agregaba.

Finalmente, y a pesar de que en el plantel estaba David Trezeguet (habían sido compañeros en la Juventus), la chance de que el italiano viniera a jugar a esta parte del planeta quedó en la nada: su destino fue el Sydney FC.

Varios años después, el ex futbolista se refirió a una cuenta pendiente en su carrera, relacionada con el fútbol argentino. “Me hubiese gustado jugar en La Bombonera. Es una cancha que tiene la gente muy encima, ¿no?”. La historia estaba marcada desde la Copa Intercontinental 1996: los hinchas de River nunca tendrán un buen recuerdo de Del Piero.

Mal Pase: Caffa a Gimnasia (Jujuy) (2012)

“Mi objetivo es tratar de meterme rápido en el grupo, conocer a mis compañeros y cuerpo técnico, y trabajar duro día a día. Queremos llevar a Gimnasia donde debe estar.” Con esas palabras, Germán Caffa daba por sentada su incorporación al Lobo jujeño. Es que el ex arquero de Ferro, San Martín de Tucumán y Newell’s (entro otros) ya había practicado con sus nuevos compañeros y lucía la indumentaria de Gimnasia y Esgrima.

Sobre sus motivos para llegar al equipo que entrenaba Mario Gómez, reconocía que “es un club importante del interior con un entrenador capaz. Se trata de una institución seria. Y además, quería volver al país”.

Sin embargo, la transferencia se cayó rápidamente. El pretexto, reconocido por su representante, fue que no se llegó a un acuerdo económico con la dirigencia.

Finalmente, Caffa terminó arribando a Banfield para reemplazar al Beto Bologna, aunque la mayor parte de esa temporada fue suplente de Pablo Santillo.

Mal Pase: Cángele al Deportivo Cali (2017)

Colombia siempre será un mal recuerdo para el bueno de Franco. En 2003, esa Selección lo privó del tercer puesto en el Mundial Sub-20. En 2004, por la final de la Copa Libertadores, erró el último penal en la serie definitiva ante el Once Caldas, en Manizales. Años después, estuvo a punto de jugar en aquel país. Pero no lo pudo hacer.

Después de un 2016 que lo había tenido como una pieza importante en Boca Unidos (mechado con un paso fugaz por Argentinos Juniors, en donde no llegó a jugar), el delantero tuvo la chance de ponerse la camiseta del Deportivo Cali.

Para esto, puso fin a su vínculo con el club correntino y viajó hasta la ciudad de Pereira, donde el equipo estaba realizando la pretemporada. Así, quedó bajo las órdenes del entrenador Mario Yepes.

Sin embargo, un par de días más tarde se le comunicó que no había superado las pruebas médicas, por lo tanto no iba a continuar con ellos.

“El presidente lo único que dijo es que el médico tiene mucha trayectoria”, se sorprendió Cángele. “Me informó que mi rodilla no está apta para jugar en el Deportivo Cali y que no podía contratarme. Es raro todo esto, porque dejé un club como Boca Unidos, con el que jugué 34 partidos y tenía tres años más de contrato. Había pagado la rescisión de mi bolsillo, y ahora me dicen ‘chau’, es un poco chocante”.

Franco Cángele no cumplió con estándares exigidos por departamento médico del club. Por tal motivo no hará parte de nómina 2017. Con este escueto comunicado, la institución colombiana dio por culminado el paso del argentino por sus filas.  

El futbolista, en desacuerdo con la decisión, sostenía que esto no lo iba a afectar. “Mentalmente me encuentro bien, no soy un chico de 18 años. No creo que me perjudique, aunque me sorprende, porque nunca me había pasado”. Y eligió volver a Boca Unidos… donde tampoco tuvo lugar: una importante crisis económica (le debían varios sueldos a los jugadores) le cerró las puertas.

Siguió entrenando por su cuenta pero, al no haber una propuesta que lo convenciera, decidió retirarse. En 2022, a los 37 años, volvió a jugar de manera amateur, en el Deportivo Mac Allister. Lejos del Mundo Boca. Lejos de sus años de gloria. Y muy lejos de Colombia.

Mal Pase: Zandoná a América Mineiro (2001)

Poco más de 5 años después de haberse hecho famoso por pegarle una trompada de atrás a Edmundo en pleno partido, el Chino Flavio Zandoná regresó a Brasil. Y fue justamente a Minas Gerais, el escenario de aquel mítico roscazo que dio la vuelta al mundo.

Ya con 33 pirulos, y luego de un flojo semestre en Cerro Porteño de Paraguay, América Mineiro, uno de los tres clubes más populares de Belo Horizonte, lo contrató para aportarle jerarquía a la defensa de un cuadro que coqueteaba con el descenso en el campeonato estadual, fruto de un triunfo, dos empates y tres derrotas en seis presentaciones.

«Será muy bueno para mí jugar en el fútbol brasileño, y más en un club con una buena estructura como América», tiró el Chino en su presentación, a comienzos de marzo de 2001, ilusionado con repetir el desempeño de su compatriota Juan Pablo Sorín, titular indiscutido en Cruzeiro, uno de sus máximos rivales.

Sin embargo, el sueño duró poco. Semanas después de su presentación, Zandoná rescindió su contrato alegando cuestiones personales y colgó los botines sin haber vestido oficialmente la camiseta del Coelho.

A final de cuentas, América Mineiro metió una levantada fenomenal en la primera etapa del campeonato (clasificaban 8 de 12 equipos, eso sí) y luego dejó atrás a Atlético Mineiro, al que derrotó 5 a 4 en el global de la final (4 -1 en la ida, 1-3 en la vuelta) para quedarse con el título por 15ª vez en su historia.

Mal Pase: Gattuso a Boca (2012)

Aunque su esposa terminó bajándole el pulgar a una mudanza a Argentina, lo cierto es que la (im)posible llegada de Genaro Gattuso estaba resuelta sin necesidad de poner como excusa a la familia.

Primero, porque el interés de Boca Juniors nunca fue real, ni tampoco existió una oferta concreta. Apenas hubo un acercamiento por parte de Pablo Budna, secretario técnico del club a mediados de 2012, quien en un viaje por Italia reconoció que le gustaría incorporar al mediocampista. «Si él quiere, estamos listos», tiró sin importarle que al equipo le sobraban futbolistas con características similares, como Somoza, Ledesma, Erbes y Rivero.

Además, a pesar de que en el pasado el italiano le había hecho un guiño al Xeneize (en 2009 se refirió a la posibilidad de jugar en la Bombonera), aquel año tenía algunos problemas en la vista, y decidió no irse lejos de casa. “Yo quería ir al 100 por 100 y para ir así, preferí no ir», reconoció años más tarde.

Por último, y principalmente, el tema de la mujer. “Ella manda en casa y no me dejó. Mis chicos eran muy pequeños y no era la situación familiar para ir», expresó con total sinceridad.

Finalmente, en aquella oportunidad, el jugador dejó el Milan y se mudó a Suiza, para disputar la última temporada de su carrera en el FC Sion. Así, ganó en tranquilidad. Y en aburrimiento.