Pellerano a Juventus (2006) y Torino (2010)

¿La Juventus siguiendo los pasos de un jugador Nueva Chicago? Hoy en día parece broma, pero realmente sucedió. Claro que eran otros tiempos, y valga una breve contextualización… sobre todo para nuestros lectores centennials (?).

Finalizaba el año 2006, el dólar rondaba los $3, Chicago jugaba en Primera, Pellerano la descosía en El Torito y Área chicas era una sección que no generaba controversia Juventus era un equipo del ascenso italiano que tenía -además de un escudo tradicional– el objetivo de regresar rápidamente a la Serie A y comenzar a dejar atrás los fantasmas del Calciopoli.

Todos estos variopintos planetas se alinearon el 26 de noviembre de 2006, cuando un conocido ojeador de la Vecchia Signora se hizo presente en Mataderos para observar de cerca a Cristian Pellerano, en lo que fue un vibrante empate entre Chicago y Vélez.

En menos de dos años, Pellerano había pasado de descender a la B Metropolitana con Defensores de Belgrano a ser posible refuerzo de la mismísima Juventus. Al ser consultado sobre esta posibilidad, el 5 de Chicago prefirió tomárselo con humor:

Al parecer hizo bien en no encandilarse con esos rumores, ya que el traspaso a la Juve no fue más allá de ese episodio en Mataderos, esfumándose de manera muy rápida la idea de verlo en una cancha junto a nenes de la talla de Buffon, Del Piero, Nedved y Trezeguet. No obstante, el malpase le sirvió para hacer un poco de ruido en el mercado, elevar su cotización (?) y despertar el interés de otros equipos (entre ellos el Murcia de España).

Recién un mes después, en enero de 2007, Pellerano cruzaría el charco… del Riachuelo. Su destino se encontraba finalmente en Avellaneda y más precisamente en Racing, quien durante el mercado de pases le ganó la pulseada a su clásico rival: “Racing quería que se haga lo antes posible e Independiente quería esperar, porque no estaban decididos. Mi decisión fue firmar para el que más me quería en su equipo”, expresó el jugador luego de que Blanquiceleste S.A. pusiera los 1.200.000 dólares del pase.

El amor a la guita Las vueltas de la vida hizo que -tres años después- Pelle pase a defender los colores del club argentino al que le tiene mas cariño, con el cuál levantó su primera Copa Sudamericana. Esa ráfaga triunfal en Independiente pareció abrirle nuevamente las puertas al Viejo Continente. Y vaya capricho del destino… ¡otra vez lo buscaron desde Turín! Aunque esta vez no se trataba del Día de la Marmota de Juventus sino del otro equipo de la ciudad: el Torino.

Al igual que con el bianconero, el traspaso al Torino nunca prosperó, pese a la buena voluntad de ambas partes y de las buenas vibras de los hinchas del rojo.

Fue así que el mayor de Los Pelleranos nunca llegó a jugar en Europa. Su lugar en el mundo sería la Patria Grande (?), cosechando títulos en México y su segunda Copa Sudamericana, esta vez como capitán y cerebro del cuco de los argentinos de Independiente del Valle.

Sin más que agregar a todo ésto… Pellerín Pellerano (?), este doble-malpase a Turín se ha terminado.

Bielsa a la Lazio (2016)

“Una nueva locura de Bielsa”. ¿Cuántas veces leímos y escuchamos esa frase en los medios de comunicación? Miles. Y no es necesario que el DT argentino realice un acto insensato o demencial para que un portal titule de esa manera, claro. Alcanza con que se queme con un café al sentarse en su heladerita, que vaya a la playa en Francia o que pida permiso para ir al baño en un radio uruguaya. Todo lo que haga Marcelo Bielsa será calificado como una nueva locura.

Después de haber abandonado al Olympique de Marsella porque los dirigentes querían cambiarle las condiciones del contrato, muchos clubes aparecieron en el abanico del DT, pero el que avanzó rápidamente en las negociaciones fue Lazio, seduciéndolo con un proyecto que incluía varios jugadores solicitados por el rosarino.

Fue así como el 6 de julio de 2016, el club romano publicó un comunicado, oficializando el comienzo de la era Bielsa…que terminaría mucho antes de lo planeado.

Apenas dos días después de haber firmado y sin siquiera haber dirigido una práctica, Marcelo Bielsa renunció con un comunicado que, entre otras cosas, decía: “Después de cuatro semanas de trabajo en común con ustedes, no pudimos lograr ninguna de las siete incorporaciones previstas en el ‘Programa de Trabajo’ expresamente aprobado por el presidente, Claudio Lotito. Teniendo en cuenta que también se consideró la salida de 18 jugadores que actuaron en la temporada anterior, la llegada de los refuerzos resultaba necesaria de acuerdo a los plazos programados“.

Lotito, el presidente de la Lazio, tragó saliva y soportó los insultos y manifestaciones de los hinchas que se habían ilusionado, pero unos días más tarde reveló algunos detalles de su relación con Bielsa: “Él vive en la pampa sin límites, pero aquí, en cambio, existen las normas, los reglamentos. Se equivocó. No voy a dar cifras, pero había un montón de cláusulas. El sueldo lo quería en dólares y las variaciones del cambio debían estar a cargo mío. También había que hacerse cargo de las cargas fiscales en Italia. Y había que darle varios pasajes aéreos en primera clase para Argentina, para cinco personas, a lo largo de la temporada. Además, pidió cinco teléfonos celulares para todo su cuerpo técnico”.

¿Más? Claro que sí: “Me dijo: ‘Claudio, yo necesito hablar dos o tres veces al día a Argentina, por lo cual había que contratar un abono ilimitado’. También requirió un hotel cinco estrellas para vivir en Roma. Otra exigencia, pidió la compra de siluetas alemanas para simular la barrera en los entrenamientos y le pregunté por qué, que aquí había las italianas, y me dijo que porque eran mejores, y costaban tres veces más”.

De esa manera, Lazio tuvo que recurrir nuevamente a Simone Inzaghi como DT, mientras que Bielsa continuó sin trabajo hasta comienzos de 2017, cuando firmó con el Lille francés.

Huaiquipán a Colón (2003)

Qué hubiese sido de Huaiquipán en el fútbol argentino…

Francisco Anderson Huaiquipán, alias El Toqui o El Cacique de La Legua, apareció a fines de los 90 como una gran promesa del fútbol chileno. Volante habilidoso, desfachatado y con aires de crack, arrancó su carrera en Deportes Magallanes y, tras un breve paso por Provincial Osorno, se le presentó la oportunidad de mostrarse en un club grande… oportunidad que le cambiaría la vida para siempre. 

En 2002, Huaiquipán pasó a préstamo a Colo Colo, que por entonces atravesaba una fuerte crisis económica e institucional y que, en concordancia con su plan de ajuste, se reforzaba con lo que podía y sin poner un peso. A poco de su llegada, El Toqui se ganó el cariño de los hinchas albos a fuerza de grandes actuaciones y -sobre todo- de un doblete inolvidable en un clásico frente a la U de Chile.

Pocos meses después, formó parte del llamado Campeón en la Quiebra, el rejuntadero de juveniles, viejas glorias y material de descarte (?) que llevó a Colo Colo a la cima del fútbol chileno durante la peor crisis de su historia. 

 

Aquél frenético 2002 en la vida de Huaiquipán también incluyó una gira del equipo chileno por Australia, con amistosos frente a la selección de aquel país y al Leeds United. En ambos partidos, Huaiqui fue figura, lo que despertó el interés de equipos del Viejo Continente, llegando a firmar un par de preacuerdos que a la postre nunca prosperarían.

Finalizando 2002, con el préstamo en Colo Colo vencido, Deportes Magallanes (dueño del 80% de su pase) reclamó por su regreso. El volante, caliente por la forma en que Magallanes negoció con el albo, se hizo el estrella se negó a jugar en la Primera B chilena y salió a buscar otros clubes.

Fue allí que finalmente entró Colón de Santa Fe a esta historia. Por aquel entonces, el DT Edgardo Bauza ultimaba el armado del plantel sabalero que afrontaría el Clausura 2003. Abrochadas las incorporaciones de un delantero (Gonzalo Belloso) y de un carrilero por izquierda (Marcio Alemao), el Patón y la dirigencia estaban en búsqueda de un volante que le aportara buen juego, creatividad (?) y llegada al gol a un equipo que carecía de dichos atributos. Caídas las negociaciones por Iván Moreno y Fabianesi y Gustavo Orteman, el intermediario Juan Luis Berros acercó el nombre del jugador revelación del fútbol chileno: Francisco Huaiquipán.

Luego de observar muchos videos del jugador, de pedir referencias sobre el mismo, y de contar la aprobación de Bauza, la dirigencia realizó sobre el cierre del libro de pases la inscripción del ex Colo Colo.

Un día después del debut en el Torneo frente a Estudiantes en La Plata, el presidente de Colón José Vignatti, y el vice, Patricio Fleming se reunieron en Santiago de Chile junto a Huaiquipán y representantes de Magallanes.

Fernando Carlín, dirigente del club chileno, salió con optimismo luego de la reunión: “Todavía no se ha resuelto nada pero estaríamos hablando de una venta (…) La gente de Colón es fantástica y una institución de gran solvencia económica. Creemos que puede ser la mejor opción para Francisco en este momento.

Mientras tanto, en la tierra de Los Palmeras (?) se decía que el acuerdo de club a club era total y que los dirigentes regresaron a Santa Fe muy ilusionados. Dicho acuerdo se trataba de un préstamo por 14 meses (hasta junio del 2004) a cambio de 50.000 dólares más la cesión de Gustavo Savoia.

Por su parte, la tercera pata (y la más importante) de esta negociación, Francisco Huaiquipan, salió de la reunión afirmando sus deseos de recalar en el fútbol argentino, aunque aclaró que debía analizar la propuesta con su representante, Mariano Gastó.

¿Qué surgió de dicho análisis? Para empezar, Huaiquipán (y/o su entorno) tasó el 20% del pase que le pertenecía en 300.000 dólares, número que fue considerado excesivo por la dirigencia santafesina. Para completarla, el jugador pretendía -al finalizar el contrato con Colón- quedar en libertad y con el pase en su poder, sin dejarle a los sabaleros la posibilidad de renovar el préstamo, comprar el pase o de lograr un beneficio económico en el caso de una transferencia. Esa cláusula fue la que hizo que Vignatti y compañía desista de su contratación. 

El 20 de febrero de 2003, 5 días después del inicio de la negociaciones, la chance de que el talentoso volante chileno se convierta en el tercer refuerzo de Colón quedó finalmente descartada. El Cacique de La Legua se privaría así de conocer al Pata Pereyra, al Zungui Blanco, a Gavatorta, al Gaviota Migliónico y otros ejemplares de un equipo donde el fútbol jamás apareció, pero que así y todo se las ingenió para meterse en la Copa Sudamericana.

¿Qué pasó con Huaiqui? Frustrado su fichaje en Colón, quedó boyando en Magallanes hasta que quedó libre y volvió a Colo Colo, el lugar donde había triunfado. Sin embargo, muy lejos de sus épocas de gloria, esta nueva etapa en el albo estuvo marcada por la reincidencia en actos de indisciplina y un pronunciado bajón futbolístico. Fue así que promediando 2004, El Toqui fue marginado de Colo Colo y dio inicio a un derrotero baldosero que incluiría: clubes chilenos de mitad de tabla para abajo (?), un paso efímero por Corea y México, un traumático malpase al fútbol indonesio, otro malpase al Atlético Nacional de Colombia y un betocarranceo en el under brasilero.

Pero el andar de nuestro homenajeado no terminaría allí… Durante esos últimos chispazos como futbolista, su viveza y desfachatez se fue trasladando del verde césped al plató de televisión, para deleite de Jorgito Ventura. Es que a lo largo de los años, la historia de vida del Cacique, su personalidad cautivadora (?) y su habilidad para generar títulos de tapa, se habían convertido en carne de cañón para la prensa farandulera, que ahora estaba dispuesta a explotarla al máximo. Y Huaiqui -que parecía no hacerle asco a nada- dijo “donde hay que firmar” (?). Fue así que a través de su participación en varios reality shows y programas satélites, terminó por moldear su nueva imagen, ya no como talento desperdiciado futbolista, sino como personaje bizarro de la tele.

En un par de años El Cacique de La Legua había pasado de pelearse con Mark Viduka a pelearse con… Tony Kamo.

Durante su época de apogeo en la caja boba, Huaiquipán no estuvo solo: tuvo de partenaire a La Mitzy (una especie de “versión trasandina de La Claudia”), y juntos forjaron la pareja más mediática de Chile, mucho tiempo antes de la llegada de Jadue y Nené (?). El culebrón Huaqui-Mitzy brilló en un reality de parejas y -como era de esperarse- en todos los programas de chimentos y revistas del corazón (?). De aquí en más, las noticias que llegarían de El Toqui serían cada vez más sensacionalistas y ajenas al fútbol.

 

Incluso aquellas noticias asociadas a la pelotita resultaban ser picantes. Como cuando bardeó a las estrellas colocolinas que pegaron el faltazo en su partido de despedida. O cuando contó la dura realidad en las calles de La Legua, tirándole palitos a algunas figuras del fútbol trasandino.

 

Ya más cerca en el tiempo, Huaiquipán se fue mostrando más moderado y reflexivo sobre su pasado.

Un jugador talentoso no tiene que hacer lo que yo hice a esa edad. Me refiero a carretear, dormir poco, entrenar copeteao. Si hubiese tenido disciplina, sin ningún problema habría llegado a Europa a los 23 años. Lamentablemente las realidades son así y me tuve que criar casi solo“.

Sin dudas, el 2002 había sido un año vertiginoso y a la vez bisagra para la vida de El Toqui. Así como vivió momentos deportivos consagratorios, también tuvo que sobrellevar las consecuencias de la llegada repentina de los flashes y la popularidad. Las crónicas posteriores hacen foco en la incidencia de su entorno: “Lo cambiaron de casa, para sacarlo de La Legua. Se deprimió con tanto lujo y volvió a la población”. El hombre de apellido mapuche hoy siente que esa turbulenta vida le quitó la oportunidad de emigrar a otras ligas e incluso ser parte de la selección de Bielsa.

Para 2017, ya refugiado en la Biblia, habiendo incursionado por la política, y afrontando un grave caso policial que involucró a sus hijos, Huaiquipán se refirió a su nueva vida como cazatalentos en una escuelita de futbol:

“He dejado muchas cosas. Fumaba mucho, dejé la droga, el alcohol. Soy una nueva criatura. Estoy puro de alma y de corazón, íntegro de mente. Quiero estar para toda la vida con mi familia. Cometí muchos errores. Como jugador, también. Esos que no quiero que cometan estos niños, que viven en poblaciones y eligen el camino más fácil (…) Hoy, te repito, puedo decirle a ese niño lo que no debe hacer. Y cuál es el camino correcto”.

¿Qué hubiese sido de Huaiquipán en el fútbol argentino? Nunca lo sabremos. De lo que podemos estar seguros es que a Vignatti le va para el culo negociando con los chilenos, en tiempos donde personajes del ambiente deportivo son estrellas del streaming, la historia de vida de El Toqui también sería digna de maratón. Teléfono, Caetano (?).

 

Beckham a River (2014)

El 18 de mayo del 2013, vistiendo la camiseta del PSG, David Beckham le puso fin a su vida futbolística, dejando la cancha con lágrimas en los ojos. “He intentado contener mi emoción, pero ha sido complicado. Terminar tu carrera delante de un público así, con jugadores de este calibre, es un sueño para cualquier jugador”, señaló luego de disputar su último encuentro al lado de Javier Pastore, Lucas Moura y Zlatan Ibrahimović, entre otros.

Al año siguiente pudo haber repetido esta imagen, pero con el Malevo Ferreyra, Éder Álvarez Balanta y el Keko Villalva como acompañantes. Lamentablemente, el sueño de ver al Spice Boy pateando un corner en la cancha de Olimpo estuvo lejos de concretarse.

La bomba de humo fue activada por Guillermo Tofoni, un empresario que en enero de 2014 aseguraba que River Plate estaba a punto de sumar al inglés a su plantel. “La llegada de Beckham está cerrada en un 80%”, fue la frase con la que sacudió al mercado de pases. Y añadió: “Sería una movida de marketing espectacular. En todo el mundo se hablaría de River. Y otro detalle. ¿Sabés cuántas mujeres se acercarían al Monumental para verlo jugar? ¿Cuántas camisetas se venderían? Un montón”. Además, lo económico no iba a ser impedimento, ya que adidas, en teoría, se iba a hacer cargo de los gastos.

Sin embargo, no pasó de una fantasía. Rodolfo D’Onofrio desmintió rápidamente cualquier posibilidad de contratar al esposo de Victoria Adams: “River no tiene la menor idea de esa información, es de una creatividad enorme del que la dijo”.

El rumor murió al instante y el ex futbolista no llegó a Buenos Aires… hasta el año siguiente. En noviembre de 2015, visitó sorpresivamente la villa 1-11-14 en el marco de un documental que estaba filmando para su fundación.

Allí, jugó al fútbol con los integrantes del barrio usando una remera con los colores de Boca. Y así de fácil tiró a la basura 40 años de glamour y elegancia.

Prediger a Celta de Vigo (2012)

El 2012 de Colón fue un año con dos caras bien diferentes. Por un lado, mostró un lento pero visible deterioro en el plano institucional, con varios trapos sucios que empezaban a aflorar mientras su presidente la chapeaba como “Secretario del Departamento de Selecciones Nacionales”. Uno de ellos fue la conflictiva salida del Chino Garcé, tirando palitos hacia los dirigentes y hacia el manager del club, Gabriel Omar Batistuta, meses después del episodio surrealista de la Virgen. Pese a todo ésto, en el plano futbolístico el equipo de Boquita Sensini tuvo un año medianamente aceptable: un buen colchón de puntos, la participación en una copa internacional y un celebrado triunfo en el clásico luego de 10 años.

En ese contexto, Sebastián Prediger se había convertido -junto al Puma Gigliotti y al pibe de los 10 millones de euros Lucas Mugni- en uno de los jugadores franquicia (?) del sabalero. Lejos parecía haber quedado su seguidilla de magras experiencias en el Porto, en el Cruzeiro y en el Boca de Bianchi. El Perro, que había vuelto en 2011 a su primer hogar futbolero, se había reencontrado con su mejor versión, aquella que demostró en su anterior etapa sabalera junto al Turco Mohamed, y que lo llevó a ser pretendido por varios equipos europeos (Benfica, Ajax, Espanyol, por nombrar algunos)… ¡y por el Diego! quién le dedicó un mimo en uno de los amistosos falopa de la selección.

Pues entonces, para fines de 2012, la carrera internacional de Prediger parecía tener un reload (?). Alrededor del 10 de diciembre de ese año medios españoles y argentinos hicieron público el interés del Celta de Vigo por el mediocampista entrerriano. El club español estaba dispuesto a desembolsar entre 800.000 y 1.000.000 de euros por el 50% del pase (la otra mitad pertenecía al Porto), y un contrato por tres temporadas y media. El Perro fue solicitado expresamente por el DT del Celta, Paco Herrera, para reforzar su equipo de cara a la segunda mitad de la Liga. Incluso el secretario técnico de la entidad gallega, Miguel Torrecilla, estuvo en Argentina un par de semanas atrás comprobando in situ las prestaciones del futbolista antes de dar el visto bueno a la operación. La cosa iba en serio (?).

Consultado sobre el interés del Celta, Prediger eligió poner paños fríos a la situación: “Recién llegué de pescar, de vacaciones y no sé nada. Vi los mensajes y las llamadas perdidas en mi celular, pero quería salir a aclarar que no estoy enterado de nada”. Aunque dijo no estar al tanto de las negociaciones, se mostró contento por el interés del equipo español: Siempre tuve el anhelo de jugar en España. Cuando firmé en el Porto tuve la chance de jugar en el Espanyol de Barcelona y me arrepentí de no haber ido porque es un fútbol que siempre me gustó, contó. Y cerró de manera optimista: “Ojalá que si esto es concreto y le conviene a todos, se pueda llevar a cabo”.

Por su parte, en la prensa ibérica se hablaba de Prediger como firme candidato a reforzar el clan argentino (sic) del Celta. Gustavo Cabral, defensor argentino que integraba el clan (?) fue consultado sobre la posibilidad y le tiró un hueso flores al Perro: “He escuchado que podía ser una de las alternativas y no sé si será así, pero ojalá pueda venir […] Es un jugador que maneja muy bien la pelota en el piso. Le gusta jugar mucho, estar en contacto con el balón. Actúa en el mediocampo y trata de tener la pelota, de jugarla. Es un estilo a lo que juega el Celta hoy en día. Además, es un futbolista alto que también va bien por arriba. El tipo de jugador que están buscando para que se acople lo más rápido posible al plantel”.

Para el 15 de diciembre las negociaciones se mostraban avanzadas, y el entusiasmo del mediocampista sabalero también, pero con cautela. Por lo que tengo entendido, creo que está bastante avanzado todo, pero tampoco quiero decir algo que quede fuera de lugar porque yo pertenezco a Colón […] Siempre me manifesté en el sentido de que soy feliz jugando en Colón, estoy cerca de mi casa y de mi familia, es un club en el que nací profesionalmente y que siempre me brindó todo, incluso la posibilidad de volver con esta dirigencia. Tengo una muy buena relación con Germán (L*rche), quien me dio la chance de ponerme nuevamente la camiseta de Colón y estar en el ruedo”, agregó. Ya por entonces no quedaba mucho margen para la operación, puesto que el DT Paco Herrera esperaba contar con él antes del 27 de diciembre, previo a los compromisos del Celta por la Liga y la Copa del Rey. Y sobre todo, antes del otro compromiso, ligado a la vida personal del Perro: el acuerdo y la presentación del futbolista en Vigo debía producirse antes del 29 de diciembre, día en el que Prediger tenía previsto contraer matrimonio en Argentina.

Sin embargo, mientras todos los medios deportivos continuaban asegurando que el pase de Prediger al Celta estaba prácticamente cerrado, apareció el presidente del club español, Carlos Mouriño, negando que el club haya hecho una oferta formal por el jugador: “Lo único que podemos decir es que preguntamos precio por muchos jugadores y que Prediger puede ser uno de ellos, pero si se dice que éste es el jugador elegido y que a por éste vamos, rotundamente digo no”. ¡Chan!

Los días transcurrieron sin más novedades, hasta que el 19 de diciembre, el periódico Atlántico de España publicó “El fichaje de Prediger está descartado”, expresando que las diferencias económicas fueron el detonante y que el club vigués saldría a buscar a otro jugador. Incluso, el medio español deslizó la posibilidad que el jugador argentino esté coqueteando (?) con otra mina Racing.

Consultado por esta noticia, Prediger señaló: “Hasta hace tres días estaba todo hecho y tenía otras posibilidades también, pero bueno, la situación mía no es tan fácil porque pertenezco a dos equipos y porque hay que ponerse de acuerdo entre tres equipos, y por ahí siempre pueden suceder estas cosas. De mi parte, quiero aclarar, no hay nada de otro mundo, no hay nada extraño. […] Yo estoy tranquilo, soy muy feliz de estar acá. Un privilegiado de ser querido por la gente del equipo que soy hincha”.

Ante la consulta por saber si el motivo fue alguna traba que puso el Porto o el pedido de más dinero por parte de Colón (en concepto del año y medio de contrato que le quedaba), Prediger tomó temperatura y apuntó a las altas esferas (?): “Eeeeh bueno, eso se lo podrían preguntar a quien le tienen que preguntar, yo puse la mejor predisposición. Ahora le tocará hablar a la gente que le toque hablar. Hay gente que está más arriba que debería dar explicaciones también, refiriéndose quizás, al cúmulo de manos en el plato que quería sacar tajada de la transferencia y no se ponían de acuerdo.

Tal era el nivel de turbiedad desconcierto, que el mismo Prediger lo ponía en evidencia en otra entrevista. Al consultarle sobre la propiedad de su pase y las versiones de que Colón no sería el dueño de la mitad del mismo, sino Marcelo Simonian (el empresario que posibilitó la transferencia al Porto, la vuelta a Colón y ahora, la oportunidad de ir al Celta) el jugador declaró: “desde el momento que volví a arreglar con Colón, se que el 50% de mi pase pertenece al club y los derechos federativos también… Marcelo Simonian es un representante que lleva jugadores por todo el mundo, independiente de si uno tiene representante. Pero yo volví a Colón en 2011 sabiendo que el 50% iba a ser del club. Después no se que hubo, o si hubo algo detrás”.

Luego el que salió a hablar fue el futuro presidente de AFA mandamás de Colón, Germán L*rche, desmintiendo cualquier tipo de oferta al club: “Si algún dirigente del Celta habló con el jugador, no lo sé, pero no recibimos un ofrecimiento por él”. A su vez, aseguró que los dirigentes de Racing tampoco pidieron referencias por el mediocampista, como trascendió en un medio español. Sin embargo, más tarde el dirigente sabalero sacó su faceta más capanga y confesó: “Prediger tiene dos años más de contrato en Colón. Tenía la posibilidad de irse, pero para hacerlo, tenía que rescindir un contrato vigente, y para eso hay que pagar”. Un hermoso ejemplo que nos dejó Germán sobre haz lo que yo digo y no lo que yo hago.

Para pasar por limpio (?): mientras que entre Prediger, su entorno y el Celta parecía estar todo arreglado, por el lado de Colón -que en principio desmintieron esta operación porque no habían recibido ningún llamado formal- la diferencia pasó a ser de números, ya que el club rojinegro no estaba de acuerdo con el resarcimiento ofrecido por el Celta para rescindir el contrato y liberar al jugador.
Fue así que luego de dos semanas de novela, el sueño de jugar en el fútbol español se le pinchó, las nuevas novias nunca aparecieron y, finalmente el Perro se casó continuó en Santa Fe. “Me quedo felíz en Colón” tiró el mediocampista en un tono de novio a punto de casarse resignación.

A partir de entonces la realidad de Prediger y de Colón no volvería a ser la misma, y los esperaba un 2013 para el olvido.

Durante la pretemporada que le siguió y también con el campeonato en marcha, el Perro discutió en varias oportunidades con el DT Sensini, llegando a quedar excluido del equipo. Allegados al mediocampista manifestaban que todo era resabio de la frustrada venta a España: “siempre paga los platos rotos y es el primer cambio cuando los resultados no se dan. Además no le dieron vía libre para que se realice la venta al Celta y no le cayó bien la negativa”. El malpase había dejado secuelas y Prediger ya no parecía estar tan feliz en Colón.

Lo que siguió fue aún peor. Ya sin Sensini… ni Gigliotti… ni Batistuta… ni Forestello… ni L*rche… ni comida en la pensión… ni dinero en las arcas del club… Prediger tuvo que poner la cara en la Fecha 16 del Torneo Inicial 2013 y hacerse cargo de una de las decisiones más difíciles de la historia reciente de Colón, costándole a la postre de los resultados, la idolatría en el club que es hincha. Pero bueno, esa ya es otra historia que en algún momento tendrá su lugar en Son decisiones.

Por lo pronto, continuaremos recibiendo donaciones (?) de fotos de nuestro homenajeado con la remera de Atletico Uruguay, a fin de que el colega KeyserSoze complete este anhelado culo de mal asiento Amor a la Guita.

Pabón a Independiente (2013)

Comenzaba el oscuro 2013 y todo era pesimismo en Independiente: el promedio, el plantel, las lesiones, la dirigencia, los refuerzos. Todo hacía pensar que el primer semestre del año terminaría de la peor manera. Sin embargo, una persona sonreía como nunca y trataba de inyectar alegría: el Tolo Gallego, que se entusiasmaba con un refuerzo de lujo.

Además de avisar que iban a salir campeones “con dos enganches y un punta” (?), Américo decía que durante ese torneo iban a tener que ser ofensivos: “Si empatamos todos los partidos, nos vamos”. Y algo de razón tenía.

Al técnico lo desvelaba tener un segundo refuerzo (ya había llegado el Rolfi Montenegro), por eso confiaba en la llegada del colombiano Dorlan Pabón, de buen pasado en Atlético Nacional y con presencias en la selección cafetera, pero sin demasiado rodaje en el Parma de Italia (2012/13).

El encargado de las tratativas con el atacante, era ni más ni menos que el presidente del club, Javier Cantero, que en medio de su lucha contra los barras, también tenía tiempo para negociar en persona. O Bueno, eso creímos al principio.

El 16 de enero de aquel 2013, Cantero declaró: “Pabón llegaría por 6 meses a préstamo, sin cargo y sin opción de compra. La verdad que queríamos una opción de compra, pero no estamos con el tiempo para andar negociando. Sólo resta firmarlo”.

Aunque claro, una cosa era lo que decía el dirigente del Rojo y otra cosa lo que pensaba Pabón, que por esos dias analizaba una oferta del Espanyol de Barcelona y otra del fútbol mexicano.

Todo parecía darle la derecha a Cantero cuando el propio jugador publicó en Facebook: “Independiente es un equipo que debe prepararse para ser campeón. Un grande no puede ni siquiera pensar en descender”. Los medios partidarios dieron por hecho el pase y compraron todo el humo del colombiano.

Sin embargo, el 17 de enero el propio delantero lo desmintió: “Es mentira. Ese Facebook es falso. Estoy esperando esta semana a ver qué va a pasar con mi futuro”.

Unos días más tarde, Dorlan arreglaría con Rayados de Monterrey (lo cedería al Betis), mientras Cantero daba detalles de lo que había sido la negociación: “Yo había estado toda la tarde chateando con él. ¿Viste cuando hablás de si querés vivir en departamento o en country? Es verdad, no lo borré el chat”.

A esa altura, pagaba dos pesos que Cantero había estado chateando con un perfil falso y que por eso nunca llegó el futbolista de jerarquía.

En su lugar, unas semanas más tarde llegó otro delantero colombiano, Juan Fernando Caicedo, que firmó contrato, dijo que soñaba con ganar títulos y se fue con la camiseta puesta, caminando por la Avenida Mitre de Avellaneda.

Fue más o menos lo mismo que haber contratado a un fake.

Lalinde, Gambetta, Olivera y Soto a Colón (2014)

Debacle deportiva, conflicto entre dirigentes y jugadores, aprietes de la barra, Osella en modo Caruso (?) y la amenaza de papá un inminente descenso. Podría ser la crónica del decadente presente de Colón de Santa Fe, pero no, nos referimos esta vez a su versión post L*rche de 2014.

Por aquellos años, el Sabalero atravesaba la peor crisis institucional de su historia. La gestión que gobernó desde 2007 hasta 2013 había arrasado con el club, dejando deudas de todos los colores, cuentas embargadas, descuento de puntos y una virgen pensión destruida. Tamaña hecatombe hizo eco en un equipo sumergido en la zona de descenso a tan solo 6 meses de terminar la temporada.

La nueva CD inició un intento de rescate deportivo e institucional. Apostó por un DT de perfil bajo y laburador como Diego Osella, cuya idea fue la de armar un equipo competitivo haciendo un mix entre pibes del club (a los que ya conocía de su anterior paso como ayudante de Sensini) y algunas incorporaciones en modo precios cuidados (?) y con un poco de mayor experiencia en puestos claves. “Si acertamos en los refuerzos, tenemos chances… No nos sirve las cosas a medias. Sabemos que vamos a una guerra”, arremetió el entrenador.

El primer soldado reclutado (?) fue Julián Lalinde, un delantero uruguayo del montón proveniente de Deportivo Pasto (Colombia). “Hablé con Alcoba, me dijo que es un club espectacular, y eso terminó ayudando muchísimo a la hora de tomar la decisión. Por lo que tengo entendido tiene un nuevo presidente, con cambio de la directiva. Quieren hacer las cosas bien para salir de la zona de descenso. Es una linda responsabilidad y estoy deseoso de afrontarla”.

Resuelto el tema del 9, fueron en búsqueda de un defensor. De la noche a la mañana (?) sorprendió el nombre de Gianmarco Gambetta, joven promesa peruana que jugaba en San Martín de Porres y que poco tiempo atrás había debutado en su selección. “Me voy a mi nuevo equipo para aportar lo mejor que pueda, quiero colaborar para sacar a Colón del mal momento que viene pasando”, declaró el jugador.

Sin embargo, en menos de 24 horas el traspaso se frenó. Por un lado, Álvaro Barco, gerente del club peruano, no veía al Sabalero como una buena vidriera para el jugador. La situación de Colón es lamentable y es candidato al descenso… Un año más en San Martín lo hubiese consolidado”. Por otro lado, el propio Osella, avalado por algunos dirigentes, descartaron la llegada de Gambetta, ya que preferían sumar alguien con mayor oficio. Algo lógico, según sus planes de ir a la guerra con gente madura (?).

Caída la llegada del joven peruano, la CD fue a contratar al defensor elegido por el entrenador: Wilfredo Olivera, confeso hincha del sabalero que por entonces estaba marginado en Quilmes. “Osella me quiere ciegamente y voy a un club donde me eligieron a pesar de que hace 8 meses y medio que no juego… Voy a estar cerca de mi familia, pero más allá de todo priorizo jugar… Tengo en claro que vamos a pelear la permanencia con Quilmes, pero le deseo lo mejor. Ojalá los dos equipos podamos mantener la categoría y que se vaya otro. Habrá que sacar muchos puntos”.

Durante esos días, comenzaron los rumores de que el equipo santafesino iba a ser inhibido para incorporar jugadores hasta que no saldara las deudas con aquellos que habían quedado libres por falta de pago. Ante esta incertidumbre, Olivera (quien ya se había despedido de sus compañeros de Quilmes) continuó practicando en la reserva del Cervecero a la espera de que se resolviera la situación.

Días más tardes, y pese a que tenía todo acordado con Colón y sólo restaba que se levante la inhibición, la CD sabalera le bajó el pulgar luego de enterarse que llegaba con una molestia en la rodilla izquierda que no le permitía entrenarse con normalidad. Al hablar de las complicaciones del pase, Willy confesó: Sabía el esfuerzo que estaba haciendo Osella por llevarme… le dije que lo charle con los dirigentes porque no quería ir a poner en juego la cabeza de él… No quería sacar ventaja de eso porque no correspondía, quise ser sincero y si se daba, se daba. Si no, me quedaba acá en Quilmes, como terminó ocurriendo”, remarcó.

Frustrado el pase del soldado (?) Olivera, Colón fue una vez más en búsqueda de un defensor y cerró la contratación de Carlos Soto, histórico referente de All Boys.

Sin embargo, el mismo día que Soto se unía a las prácticas con el plantel, el Comité Ejecutivo de la AFA resolvía que Colón y (casualmente) All Boys estaban impedidos de incorporar refuerzos, como castigo por haber dejado jugadores libres por falta de pago.

Julián Lalinde, el delantero charrúa que llevaba semanas practicando con el plantel, declaró: “ayer me enteré de esta resolución y la verdad que me puso muy triste. Fue una noticia dolorosa porque tenía muchas expectativas por poder jugar e intentar salir de esta situación tan incómoda, pero lamentablemente pasó los que todos saben. Hoy solo vine para tener un día más de entrenamiento y para despedirme de los muchachos”. Más tarde y sin cassette agregó La verdad estoy como loco, no puedo jugar por ahora, me vine con mucha ilusión. Parece que si presento un recurso de amparo me permitirían jugar, pero todavía no sé”. Finalmente ni el yorugua ni Soto emplearon el recurso de amparo y se fueron de Santa Fe.

Pasado un mes de pretemporada, Osella terminó conformándose con la resaca del torneo anterior, los pibes del club, y Ezequiel Videla, la única “cara nueva” que llegó para cubrir la vacante disponible por la lesión de Maxi Caire. La historia que le sigue es ya de manual: El Negro hizo un gran arranque de torneo (llegando a ser puntero durante varias fechas) y la coloneó hacia el final, incluyendo el desempate contra Rafaela en el Gigante de Arroyito.

¿Qué pasó con los malpasados? Lalinde tuvo un paso incomprobable por  China para luego regresar al país y vestir la de Ferro. Gambetta creyó encontrar mejor vidriera en el Argentinos del Bichi Borghi, pero su paso fue intrascendente y -vaya paradoja del destino- terminó descendiendo junto a Colón. Olivera se quedó en Quilmes hasta julio cuando recaló finalmente en el sabalero para jugar en la B. Y Soto quedó libre de All Boys y se lo llevó el Ruso Zielinski a Belgrano. Como verán, datos para nada relevantes. Es que no fueron precisamente unas grandes luminarias ni mucho menos las que no llegaron al sabalero, pero el hecho de tratarse de un poker de malpases valía la pena su espacio en nuestra memoria (?).

Como positivo para rescatar de esa época, fue que esos malpases les dieron lugar a pibes como Alario, Meli, Poblete, Luque, Graciani y Conti, quienes poco tiempo después le darían buenos réditos económicos a la institución, y sobre todo, el rápido retorno a Primera en el famoso torneo express de los 8 ascensos.

Hoy, en 2020, Colón parece querer repetir el mismo cuentito, aunque no a modo de Mal Pase porque ya jugó media hora, sino algo más cercano a Deformaciones. El tiempo que dure la mufa de Los Palmeras lo dirá…

 

Montenegro a Nueva Chicago (2015)

Fue goleador. Campeón. Descendió. Ascendió. Lo único que le quedaba por hacer era jugar un torneo de 30 equipos (?). Y eso estuvo a punto de no ocurrir, ya que a comienzos de 2015, cuando ese mamarracho dio inicio, Daniel Gastón Montenegro fue apartado del plantel profesional de Independiente. Jorge Almirón, con el visto bueno de Hugo Moyano, lo mandó a entrenarse con la Reserva, poniéndole fin a su cuarta y última etapa en el Rojo.

Sin embargo, la posibilidad de enfrentar a entrañables equipos como Crucero del Norte, Sarmiento o Temperley aún era factible: Nueva Chicago buscaba un reemplazo para Gomito Gómez (había sufrido una distención ligamentaria) y el Rolfi era el apuntado. Se iniciaron las conversaciones y todo parecía encaminado: hubo un rápido acuerdo de palabra, se preparó el contrato y sólo faltaba la firma. Hasta el presidente Sergio Ramos lo confirmaba vía Twitter.

Mientras tanto, el DT Omar Labruna se ilusionaba. “En lo futbolístico sabemos que va a ser un jugador muy importante para nuestro plantel. Veremos cómo está físicamente”, manifestaba, agregando que él también había tenido mucho que ver en esa transferencia: “yo molesté bastante para poder traer a Montenegro. En Chicago teníamos que incorporar a un jugador en esa zona.”

A pesar de tanta aclamación, el Rolfi nunca apareció por Mataderos. Es que en el medio se metió Huracán, el primer amor del hábil mediocampista. En un abrir y cerrar de ojos, arregló con el Globo. Y Labruna cambió elogios por críticas: “Se llegó a un acuerdo de palabra con él. Hoy iba a firmar los papeles. Veo que las personas cambian, las palabras no alcanzan”, señaló el técnico.

Finalmente, hubo tercer ciclo de Montenegro con los de Parque Patricios, en el que llegó a una final de Copa Sudamericana y se retiró a los 39 años, dejando al equipo clasificado a la Copa Libertadores. Mientras tanto, Chicago cumplía mediocres campañas en el Nacional B. Con Gomito Gómez como símbolo y figura, obvio.