Honduras 2 – Boca Juniors 0 (2012)

A mediados de 2012, Boca Juniors trataba de recomponerse después de haber caído ante el Corinthians en la final de la Copa Libertadores. Ya sin Juan Román Riquelme, los de Julio César Falcioni emprendieron una gira por Colombia y Venezuela, en la que enfrentaron a Millonarios, Independiente Santa Fe, Deportivo Anzoátegui… ¡y All Boys!

De regreso en Argentina, y en medio del torneo Inicial 2012, al Xeneize aún le quedaba pendiente un amistoso ante la selección de Honduras, el miércoles 15 de agosto, en el Sun Life Stadium de Miami. Tras los inconvenientes con los vuelos al regreso de Centroamérica, Falcioni fue más pillo y determinó enviar a un mix de suplentes y juveniles con poco rodaje, dirigido por Néstor Omar Píccoli.

¿Lo que nadie tuvo en cuenta? No se trataba del combinado sub 23 hondureño que se había destacado en los Juegos Olímpicos de Londres, como repitieron hasta el hartazgo los medios locales, sino que era nada menos que el team principal, que se preparaba para los duelos ante Cuba por las eliminatorias para Brasil 2014. La bronca por la decisión del club argentino no tardó mucho en estallar y, ante la escasa venta de entradas, los organizadores del partido estuvieron a punto de cancelar el encuentro, que ni siquiera fue televisado.

Finalmente, esa noche Boca formó con Sebastián D’Angelo; Alan Aguirre (Cristian Jopito Álvarez), Christian Cellay, Guillermo Burdisso (Brian Flores) y Fernando Evangelista; Diego Rivero, Cristian Erbes, Guillermo Pol Fernández y Nicolás Colazo (Orlando Gaona Lugo); Leandro Paredes (Exequiel Benavídez); Nicolás Blandi.

Enfrente, Luis Fernando Suárez mandó lo mejor que tenía: Noel Valladares (José Mendoza); Víctor Bernárdez, Osman Chávez (Juan Carlos García), Mauricio Sabillón (Roger Espinoza) y Maynor Figueroa (José Velásquez); Wilson Palacios (Brayan Beckeles), Edder Delgado (Luis Garrido), Oscar Boniek García (Mario Berríos) y Mario Martínez; Jerry Bengtson (Marvin Chávez) y Georgie Welcome (Juan Ramón Mejía).

Apenas unos pocos privilegiados pudieron ver in situ los goles de Jerry Bengtson, a los 23’, y Marvin Chávez, a los 89’, con los que el seleccionado hondureño se impuso 2 a 0 ante los de azul y oro, que tuvieron alguna chance para descontar, pero que chocaron con el travesaño y algún ayudín del árbitro estadounidense Armando Villarreal, de floja actuación.

Vancouver Royals 0 – Racing 4 (1968)

El afiche corresponde al raro enfrentamiento entre Racing y el Vancouver Royals, un equipo canadiense que por ese entonces participaba de la NASL, la liga profesional del fútbol estadounidense. ¿Cómo fue que llegaron a cruzarse en aquel 1968?

La Academia de Juan José Pizutti venía de obtener la Copa Intercontinental y se presentaba como el Campeón del Mundo, con sus figuras que luego se convertirían en leyenda: Mario Cejas, Alfio Basile, Roberto Perfumo, Humberto Maschio y el Chango Cárdenas, entre otros.

Los Reales (?) de Vancouver, en cambio, estaban armándose desde cero, ya que un año antes habían participado de la United Soccer Association, con el plantel completo del Suderland inglés. Además, enfrentaban a otros equipos camuflados, como el Cagliari de Italia o Cerro de Uruguay.

Ya para 1968, los canadienses estaban afiliados a la nueva NASL y bajo las órdenes del mítico Ferenc Puskás, crearon un team cosmopolita, con jugadores de Estados Unidos, Inglaterra, Chipre, Holanda, España, Hungría, Yugoslavia, China, Grecia, Suecia, Alemania, Francia, Luxemburgo y…Canadá. Sí, algún local tenían que tener.

Esa feria de las colectividades recibió a Racing, el 3 de marzo de 1968. ¿Cómo salieron? Se dio la lógica y los argentinos se impusieron por 4 a 0, ante unas 10 mil personas.

D.C. United 0 – Boca Juniors 0 (2002)

Después de caer ante River Plate en el Orange Bowl de Miami y el New York/New Jersey MetroStars en el Giants Stadium de New Jersey, el 23 de junio de 2002 Boca Juniors viajó a Washington en busca de su primera victoria en suelo norteamericano. El rival ahora era el D.C. United, uno de los animadores en los inicios de la MLS (campeón en 1996, 1997 y 1999), pero que venía de capa caída.

Aquella tarde en el Robert F. Kennedy Memorial Stadium, el Maestro Tabárez mandó a la cancha a Roberto Abbondanzieri; José María Calvo (Rolando Schiavi), Nicolás Burdisso, Diego Crosa (César González) y Clemente Rodríguez; Gabriel Christovao (Gustavo Pinto), Javier Villarreal (Julio Marchant) y Christian Giménez; Carlos Tevez (Héctor Bracamonte); Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Delgado (Ariel Carreño).

¿Los once del cuadro del capitolio? Nick Rimando; Milton Reyes, Ryan Nelsen; Brandon Prideaux, Petter Villegas; Richie Williams, Lazo Alavanja (Justin Mapp), Bobby Convey; el Diablo Marco Antonio Etcheverry; Roy Lassiter (Ali Curtis) y Jaime Moreno.

En un encuentro al que le faltaron grandes emociones, que además estuvo a punto de suspenderse en la previa por promesas incumplidas de los dirigentes xeneizes, lo más destacado fue la expulsión del mellizo Guillermo a diez minutos del final.

Olimpia de Honduras 2 – Boca 1 (2006)

Fue un simple amistoso, pero con ribetes libertadorescos. Nadie hubiera apostado que aquel encuentro entre Olimpia de Honduras y Boca Juniors terminaría tan caliente. Y mucho menos, con una derrota de los Xeneizes.

Corría mayo de 2006. El exitoso equipo de Alfio Basile, bicampeón en Argentina y ganador de la Copa Sudamericana, se encontraba de gira por Centroamérica, pero también por por Israel. ¡¿Cómo?! Sí, el plantel tuvo que dividirse para poder cumplir con todos los compromisos. Mientras el equipo con mayoría de figuras y comandado por Ribolzi jugaba en Israel, los suplentes dirigidos por el Coco visitaban al también bicampeón hondureño, en el Metropolitano de San Pedro Sula.

Aquella noche, el Xeneize formó con Ezequiel Medrán; Pablo Ledesma, Matías Silvestre, Daniel Díaz  y Juan Krupoviesa; Sebastián Battaglia, Fernando Gago, Neri Cardozo y Federico Insúa (Sebastián Rusculleda); Daniel Bilos (Oscar Trejo) y Andrés Franzoia (Mariano Tripodi).

¿Los hondureños? Alinearon un 11 alternativo porque los titulares se estaban guardando para el partido que les daría el tricampeonato en su país.

A los 30 minutos, Bilos abrió el marcador y todo parecía encaminarse a un triunfo tranquilo, pero en el segundo tiempo la cosa se desmadró.

El técnico del León de Tegucigalpa reaccionó como lo haría cualquiera, metiendo 7 cambios (?). Hasta ahí todo bien, porque era lo que habían acordardo. El tema es que los hondureños quisieron meter un octavo relevo, nada más y nada menos que Danilo Tosello, entonces todo se fue al carajo.

 

 

El Panadero Díaz tuvo que saltar a impedir la falta al reglamento, que ya de por sí era bastante laxo. Tosello no pudo entrar y entonces el match se puso calentito.  A los 84′, Figueroa empardó las cosas con un zurdazo desde afuera del área. Y cinco minutos más tarde, Gago se fue expulsado por bajar al autor del golazo hondureño.

Pero si a esa altura ya era inesperado el resultado, ni hablar cuando Diego Armando Barahona clavó otro zapatazo, dándole credito a su apodo de El Pistolero (?). Hablando de eso, fierros no hicieron falta porque Basile, un señor en la materia, terminó declarando que le habían ganado bien. Después de todo, era solo un amistoso.

Sheffield United 1 – Estudiantes LP 0 (2010)

Mientras en Argentina los titulares y Alejandro Sabella ultimaban detalles para el debut por el torneo local, en agosto de 2010 los suplentes y algunos juveniles de Estudiantes de La Plata viajaron a Inglaterra para enfrentar al Sheffield United en el marco de la Alex Sabella Cup.

Comandados por Guillermo Trama, y ante poco más de 5 mil espectadores, salieron al verde césped del Bramall Lane estos once: César Taborda; Elian Parrino, Dylan Gissi, Leonardo Delgado y Raúl Iberbia; Diego Auzqui, Leonardo Jara, Marco Francescoli y Héctor Cardozo; Mauricio Carrasco y Ramón Fernández. En el complemento entraron Javier Favarel por Auzqui y Leonardo Morales por Carrasco. En el banco se quedaron el arquero Agustín Silva y el delantero Guido Carrillo.

¿Y el team de Kevin Blackwell? No le importa a nadie. Steve Simonsen; Laszlo Bodnar, Chris Morgan, Johannes Ertl (Ched Evans) y Leon Britton (Kingsley James); Mark Yeates, Andy Taylor, Richard Cresswell (Daniel Bogdanović) y Jamie Ward (Jordan Chapell); Stephen Quinn y Matthew Lowton.

En un duelo muy parejo, los ingleses se encontraron con el único gol del partido sobre la hora. A cinco del final, tras un córner ejecutado por el colorado Stephen Quinn, la defensa pincharrata no logró despejar y el rebote le quedó servido a Matthew Lowton, que fusiló a Taborda.

De esta manera, el capitán Chris Morgan levantó la Alex Sabella Cup, en homenaje a Pachorra, que dejó su huella con la camiseta del Sheffield United entre 1978 y 1980, hasta que fue transferido al Leeds United.

La suerte, sin embargo, cambió al momento de jugar por los porotos. Estudiantes fue campeón del Apertura 2010, mientras que los Blades (espadas, en inglés), luego de una campaña espantosa, descendieron a la League One, la tercera a nivel nacional.

River Plate 1 – New York Red Bulls 2 (2009)

“Winter is coming” es, probablemente, la frase que va a pasar a la posteridad como la más representativa de la humanidad cuando se rememore a la segunda década del Siglo XXI. Y todo, gracias a ese populoso teleteatro llamado “Game of Thrones” o “El Juego de Tronos”, como se lo conoce en Hispanoamérica (?).

El reconocido lema de la Casa Stark – “Se acerca el invierno”– bien se le podría haber atribuido a River Plate sobre finales de la década previa: tras haber salido en el último lugar en el Apertura 2008, El Millonario arrancaba el siguiente año escaso de refuerzos y con Néstor Pipo Gorosito con el buzo de director técnico. El guion de aquella aventura finalizaría, un par de “seasons” después, con el equipo jugando en el ascenso… porque, claro, los caminantes muertos los tenía sobre el campo de juego…

Fue así que –flashback hacia febrero de 2009- promediando la primera temporada de la serie, llegaron los ansiados refuerzos: Mariano Barbosa, Christian Fabbiani y un hijo prodigo de la casa, Marcelo Gallardo, quien tendría un re-debut frente a un rival acorde al presupuesto que manejaban los productores por aquellos días: el New York Red Bulls de Estados Unidos. Ojo, que la locación elegida para la contienda también era de lo más seria y no generaba nada, pero nada de tristeza: el Country Mapuche de Pilar.

Aquel extraño capítulo para River Plate estuvo dirigido por la dupla Gustavo Zapata – Cacho Borrelli, quienes dispersaron sobre el campo de batalla a: El Indio Vega; Facundo Hernán Quiroga, Pezzela, Mateo Musacchio y Rodrigo Archubi; El Patito Galmarini (Nicolás Lossano), Nicolás Domingo, Rubens Sambueza y Marcelo Gallardo; Andrés Lorenzo Ríos y Gustavo El Tortuga Fernández (Mauro Díaz).

Los norteamericanos presentaron un ignoto equipo de actores de reparto durante el primer tiempo y otro distinto plagado de extras para disputar el segundo; nombres que nada le aportan a este texto (?). ¿El resultado? Victoria por 2 a 1 y autoría de los tres tantos para los Red Bulls, ya que tanto Dane Richards como Andrew Boyens marcaron a favor y Aklie Edwards se hizo un gol en contra. Acá abajo les dejamos un testimonio de calidad bastante falopa, acorde a los tiempos que vivía el viejo y querido River Plate.

Las crónicas de la época cuentan que el encuentro fue friccionando, caliente y que a varios jugadores visitantes se les fue un poco la patita, por lo cual todos terminaron a los empujones y a las piñas; sobre todo el rejuvenecido Muñeco Gallardo quien, de esta manera, le da un sentido a todos los mundos de fantasía. Porque, se sabe, cuando hay un neoyorquino abusivo y que golpea, el primero en copar la parada siempre es El Hombre Araña…

River 1 – Milan 1 (1979)

Con las piernas cansadas pero los bolsillos contentos (?), el Milan concluyó su participación en un cuadrangular llamado Copa de Campeones enfrentando a River Plate el 25 de mayo de 1979, coincidiendo con el 78° aniversario de la fundación del club argentino.

Habían pasado cinco días del debut de los italianos frente a Boca, y apenas dos de la visita a Talleres de Córdoba. Aquellos encuentros habían terminado empatados en un gol por bando. Y, para no ser la excepción, la despedida frente al Millonario iba a arrojar el mismo resultado.

Aquella noche patria, los de Ángel Labruna salieron al Estadio Monumental con Landaburu; Saporitti, Pavoni, Horacio Rodríguez, Comelles; Juan José López, Merlo, Alonso; Galletti Carrasco y Commisso. Ingresaría De los Santos y en el banco de suplentes quedaron Héctor Tocalli, Lonardi, Azzolini, Héctor López, Omar Labruna y Ramón Sosa.

Los goles del partido fueron marcados por Commisso y Fabio Capello, mientras Mostaza Merlo, Gianni Rivera y Alberto Minoia vieron la tarjeta roja.

Tulsa Roughnecks 1 – Independiente 2 (1985)

Con el rótulo de Campeón Intercontinental vigente, Independiente encaró una gira por los Estados Unidos a mediados de 1985, que lo llevó a enfrentar a rivales de renombre y a otros un tanto desconocidos. Tal es así, que algunos ni siquiera eran equipos en competencia.

El 25 de mayo de ese año, el Rojo se vio la cara ante los Roughnecks de Tulsa, una ciudad de Oklahoma que se caracteriza por sus fuertes tornados. ¿Y se jugaba al fútbol ahí? Más o menos. Para 1985, la NASL ya se había desarticulado y los muchachos locales apenas si mantenían el plantel para armar amistosos internacionales. Ese año, por ejemplo, disputaron partidos ante Linfield de Irlanda del Norte y el Sheffield inglés.

La asistencia récord de esa temporada fantasma la lograrían con el cuadro de Avellaneda, que ya no era dirigido por Pastoriza, recién desembarcado en Fluminense. Unas 8000 personas quisieron ver al conjunto argentino que tenía en sus filas a jugadores como Marangoni y Percudani.

Independiente venció 2 a 1 sobre el sintético a los de la America’s Most Beautiful City (un poco agrandados, sí) y dos días más tarde se presentaría en Nueva York ante el famoso Cosmos.