Valencia 2 – River 1 (1984)

El Trofeo Naranja es un tradicional torneo de pretemporada, organizado por el Valencia, del que suelen participar equipos de todo el mundo. Y por supuesto, también hay un lugar en la historia para los argentinos.

Después Independiente (1970), Huracán (1978) y Boca (1980), River se convirtió en el cuarto club de nuestro país en disputar esta competencia amistosa, cuando fue invitado a la edición de 1984.

El local siempre se había quedado con el título cuando participaba un conjunto de Argentina. La historia se repetiría aquel año, en un triangular del que también participó el Hamburgo alemán.

En el encuentro disputado el 14 de agosto, los españoles salieron a la cancha con Sempere; Arias, Tendillo, Castellanos y Subirats; Cabrera, Granero (Quique Flores) y Serrat; Saura, Roberto (Fernando) y García Pitarch (Sixto).

Por su lado, el Millonario jugó con Carlos Gay; Jorge Gordillo, Jorge Borelli, Guillermo Nicosia y Julio Olarticoechea; Héctor Enrique (Reinaldo Carlos Merlo), Américo Gallego y Norberto Alonso (Carlos Tapia); Edgardo Teglia; Enzo Francescoli y Raúl Roque Alfaro (Enrique Villalba). En el banco de suplentes quedaron Goycochea, Karabín y Gorosito.

A pesar de que los dirigidos por Federico Vairo se pusieron en ventaja con un gol de Alfaro (en la imagen, convierte tras recibir un pase del Beto Alonso), los españoles dieron vuelta el resultado gracias a los tantos de Subirats y Saura.

Dejando de lado el juego, lo más destacado de la noche vino por el lado de la indumentaria riverplatense. Aquella jornada se estrenó una novedosa camiseta suplente con los tradicionales colores invertidos y números en el pecho.

Boca 1 – PSV 0 (2004)

El 5 de agosto de 2004, Boca Juniors se quedaría con el cuadrangular denominado Vodafone Cup al derrotar en Old Trafford al PSV Eindhoven. Mauro Boselli fue el autor del único gol del partido, a los 7 minutos del primer tiempo.

Dos días antes, el equipo de Miguel Brindisi había goleado a Urawa Red Diamonds de Japón y por eso el DT decidió darle una oportunidad a varios suplentes y juveniles.

De esta forma, ante el PSV salieron a la cancha: Abbondanzieri; Jerez, César González, Traverso y Reano; Ormazábal, Silvestre, Marinelli (Ledesma) y Cardozo (Cascini); Carreño (Cángele) y Boselli.

El club holandés presentó a Southiber; Oouijer (Smit), Alex, Beasley (Bakal), y Bogel (Takak); Volanthen, Lucius (Von Hoffgeseling), Lamei y Colin; De Jong y Sibón (Farfán).

No obstante, el hecho más destacado de la jornada no fue Miguelito arrebatándole el trofeo a los otros entrenadores participantes: Guus Hiddink (PSV Eindhoven), Guido Buchwald (Uwara Red Diamonds) y Alex Ferguson (Manchester United). No, la rareza fue otra.

El titular en los diarios se lo llevó clima, ya que condicionó el espectáculo al punto de que el encuentro entre argentinos y holandes se tuvo que suspender faltando 10 minutos, e impidió el comienzo de Manchester – Urawa, que debía disputarse en segundo turno.

Una intensa tormenta eléctrica fue la causa del abrupto final del torneo. Al no jugarse el último partido, el título fue para el Xeneize. Para que no queden dudas que Dios es Bostero (?).

Vegalta Sendai 1 – Argentina 0 (2002)

Los últimos amistosos de la Selección Argentina antes del Mundial 2002 dejaron algunas certezas: el arquero sería Pablo Cavallero, las lesiones complicarían al equipo y los buenos resultados no llegarían tan fácil como se pensaba.

Unos días después de golear al Kashima Antlers, los convocados por Bielsa tendrían la chance de mostrar lo mejor de sí para ganarse un lugar en el equipo que enfrentaría a Nigeria. Sin embargo, nadie pudo destacarse. Mientras un grupo conformado por los supuestos titulares empataba frente al Tokio FC, otro caía ante el Vegalta Sendai, un conjunto recientemente ascendido a la J. League.

El informal encuentro, que constó de dos tiempos de 25 minutos, tuvo como protagonistas del lado argentino a Burgos (Bonano); Chamot, Leandro Fernández (sub 20), Placente; Zabaleta (sub 20), Husaín, Osmar Ferreyra (sub 20), Aimar, Gallardo; Batistuta y Pisculichi (sub 20).

Ni siquiera la alineación de 4 sparrings sirvió como excusa para justificar la derrota, consumada tras un error de Diego Placente que fue aprovechado por Yamashita Yoshiteru.

Tras la negativa jornada, Claudio Caniggia, quien veía las acciones desde una de las tribunas ya que se estaba recuperando de un esguince en su rodilla izquierda, fue el único futbolista en responder las inquietudes de la prensa. “A este tipo de partidos no hay que tenerlos en cuenta; sólo sirven para hacer fútbol”, minimizó.

Sobre la lesión y su permanencia en el plantel sostuvo que “si estuviera en un 40 por ciento de mi condición física en este momento, me consideraría fuera de la lista, pero yo creo estar entre un 80 y un 85 por ciento”. Por suerte, primó la cordura (?) y el Pájaro se quedó en Japón para hacer historia al ser expulsado desde el banco de suplentes.

Real Madrid 3 – River 4 (1951)

Si a un hincha de River le preguntan por un triunfo memorable de su equipo en el estadio del Real Madrid, su respuesta será una sola: la victoria frente a Boca por la final de la Copa Libertadores 2018 es incomparable. Sin embargo, esa no fue la única vez que el Millonario se llevó un triunfo de la capital española. Varias décadas antes, lo hizo ni más ni menos que ante el anfitrión.

El dueño de casa, entrenado por Héctor Scarone, salió al Chamartín con Alonso; Aristiaguirre, Gomá; Navarro Perona, Muñoz Mozún, Zárraga Martín; Molowny, Joseíto, Pahíño, Gausí Subias y Cabrera Pérez. El conjunto argentino, lo hizo con Carrizo; Ramos, Soria; Yácono, Venini, Ferrari; Vernazza, Pizzuti, Walter Gómez, Labruna y Loustau. ¿Su DT? José María Minella.

La nota de la jornada la dio la vestimenta del cuadro local: acostumbrados a vestirse completamente de blanco cada vez que jugaban en su cancha (tradición que perdura hasta nuestros días), tuvieron que usar una camiseta azul, ya que River solo tenía su pilcha habitual. Tal desconcierto (?) fue aprovechado para imponerse con goles de Vernazza, Gómez y Pituzzi (2), mientras que Molowni y Pahíño (2) marcaron para los europeos.

Este resultado terminó con un invicto de 20 años del Merengue sobre rivales extranjeros, y fue muy celebrado por la prensa y los simpatizantes en aquel momento. Pobre Real Madrid, como le duele la cola desde el 23 de diciembre de 1951 (?).

Athletic de Bilbao 2 – Huracán 1 (1978)

Nacido en 1961 como Trofeo Internacional Costa del Sol, el torneo amistoso organizado por el Málaga se convirtió en un clásico del verano español, del que participaron varios equipos argentinos e incluso la Selección. Acá, la vez que le tocó a Huracán.

En agosto de 1978, el Globo contaba en su plantel con un par de recientes campeones del mundo (ya se había ido Ardiles al Tottenham, pero continuaban Baley y Houseman). Representando a nuestro fútbol, era favorito en las apuestas frente a los europeos.

Invitados por los malagueños, los de Parque Patricios interrumpieron su andar en el Torneo Metropolitano y partieron a la aventura en el Viejo Continente, para participar del cuadrangular junto a los locales, el Athletic de Bilbao y Talleres de Córdoba, el otro convidado argentino.

Tras ganale al Málaga por 2 a 0, los Quemeros jugaron la final frente a los Vascos, en la Rosaleda. Huracán formó ese día con Baley; Cheves, Longo, Ojeda y el Polaco Daulte; Úbeda, De Marta y Babington; Houseman, Cabrera y Ferrero.

Las crónicas del encuentro dicen que Huracán estuvo muy cerca de quedarse con el trofeo, ya que arrancó ganando con un gol del Inglés Babington, pero el Athletic se lo terminó dando vuelta en la prórroga.

El conjunto vasco terminó posando con la gran copa veraniega e incluso algunos lo hicieron con las camisetas del Globo que habían intercambiado.

Después, el cuadro argentino seguiría con la mini gira, participando del Trofeo Naranja, otro torneo amistoso organizado por el Valencia. Y a la vuelta, claro, continuaría el torneo Metropolitano como si nada. Terminó 15º, a sólo 7 puntos del descenso.

Ferro 0-Daewoo Royals 2 (1994)

Las bellas imágenes de Cachito, rescatadas por La Ferropedia, nos muestran un maravilloso choque noventoso, cuando la dolarización de la economía argentina permitía que vinieran bandas y artistas internacionales de renombre, pero también equipos falopa de cualquier parte del mundo.

El equipo coreano, ganador de la Champions de Asia en 1986 y perteneciente a la empresa automotriz (entre otros rubros) Daewoo, viajó a nuestro país en el verano de 1994 para realizar una pretemporada que incluía una serie de amistosos, entre ellos uno ante Racing, en Mar del Plata.

Pero los porteños también tuvieron la suerte de ver al conjunto de Corea del Sur, cuando visitó Caballito para enfrentar a Ferro Carril Oeste de Burgos, Garré, Mandrini, Pobersnik y Sava, entre otros.

En la velada del 8 de febrero de 1994, los coreanos salieron a la cancha con un atuendo azul cerceta (?), prácticamente verde, para jugar contra los locales, que obviamente estaban tradicionalmente vestidos…de verdolagas.

¿Y las camisetas alternativas? Aquella noch, las blancas fueron destinadas a los músicos que tocaron para entretener a los presentes. Ganó el Daewoo Royals 2 a 0. Y sí, Ferrito fue una banda.

Ecuador 6 – Talleres 3 (1985)

Disputar un Mundial era todavía una utopía para Ecuador, de hecho faltaban 17 años para que eso sucediera por primera vez. Pero aún así, siendo una de las peores selecciones de la región (solo cosecharía 1 punto en la clasificación para México ’86), se las arregló para golear a un equipo argentino. Acá, el recuerdo.

El amistoso se disputó el 31 de enero de 1985, en Quito. El equipo ecuatoriano recibió a Talleres de Córdoba, en un partido preparatorio para las Eliminatorias, que comenzarían casi un més después (La Tricolor compartía grupo con Chile y Uruguay).

Los argentinos, mientras tanto, estaban a dos semanas de arrancar el Campeonato Nacional, donde integraban el Grupo C, junto a Independiente, Huracán y Guaraní Antonio Franco.

En la cancha, sin embargo, la historia no pesó. Los locales se impusieron 6 a 3, con una gran actuación de Ermen La Pantera Benítez, el máximo goleador de la Serie A de Ecuador. Un joven Ángel David Comizzo, lo tuvo que sufrir. Pobrecito.

Newell’s 2 – Argentina 2 (1977)

Los torneos de verano de Mar del Plata, a esa altura, ya eran una tradición. No se jugaba en el estadio José María Minella, todavía faltaba para eso. El escenario para esos enfrentamientos entre los grandes, pero también entre otros clubes locales y combinados internacionales, era el estadio General San Martín, luego demolido. Ahí, en ese mismo lugar donde hoy funciona un supermercado, la selección argentina disputó la Copa de Oro.

Fue la única vez que el seleccionado nacional participó de un torneo de esas características en nuestro país. El equipo de Menotti se preparaba para el Mundial del año siguiente y necesitaba competencia. ¿Los rivales? Aldosivi, River, Boca y Newell’s.

El debut albiceleste (ese día vestido de blanco) se produjo el 30 de enero de 1977, ante los rosarinos. Esa noche, Argentina alineó a Gatti; Tarantini, Olguín, Killer y Carrascosa; Ardiles (Ludueña), Gallego y Villa; Felman (Alderete), Bravo y Bertoni.

Por su parte, los leprosos entrenados por José Yudica formaron con Carrasco; Rebottaro, Pavoni, Sperandío y Aguerópolis; Giusti, Berta y Bulleri; Montes, Moyano e Irigoyen.

Sin embargo, el partido no terminaría ese día. A los 27 minutos, cuando iban 0 a 0, un apagón obligó al árbitro a suspender el juego, que se reanudaría al día siguiente, en la misma cancha. ¿El resultado final? Empate 2 a 2, con goles de Moyano e Irigoyen para el rojinegro, mientras que Villa y Bertoni marcarían para Argentina.

Días más tarde, la Selección seguiría su camino en el torneo: victoria 1 a 0 frente a Aldosivi, empate 2 a 2 con River y triunfo 1 a 0 ante Boca, para quedarse con el trofeo.