Red Star 2 – Gimnasia 0 (1931)

Barcos, puertos, trámites migratorios, sellos de entrada y de salida. Así, repetidas veces. Fueron 8 los países que visitó Gimnasia y Esgrima La Plata en aquella durísima gira que comenzó en diciembre de 1930 y terminó en abril del año siguiente. En algunas naciones, solo disputó un partido. Como en Francia, donde jugó contra el Red Star.

El conjunto local era uno de los grandes animadores del campeonato francés de esa época, tenía como grandes antecedentes la obtención de cuatro Copas de Francia (la última en 1928) y contaba con el privilegio de haber sido fundado por Jules Rimet, por entonces Presidente de FIFA.

Todo esto puede matizar la derrota del Lobo, aquel 31 de enero de 1931, en Paris. Sin contar que unos días antes había jugado en Las Palmas y ¡un día después! lo haría en Alemania. A esa altura, lo más importante era no perder los pasaportes.

Aldosivi 1 – Shangai Shenhua 0 (2013)

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A ver, no hay que ser Sherlock Holmes, Batman, Indiana Jones o un miembro de Los Simuladores para encontrar, en cualquier época del año, un contingente repleto de chinos en Mar del Plata… Y cuando decimos “chinos” nos referimos a esos diminutos y peculiares seres humanos nacidos en el milenario gigante asiático y no a los millares de jóvenes que se aglomeran en las playas del sur para tener una amena conversación con El Creador, entre tantas otras sensaciones…

Todo aquel que, por la razón que fuere, desee hallar chinos en La Ciudad Feliz sabe que la mecánica es muy simple: hay que caminar una medianoche cualquiera hasta el puerto -más específicamente hasta la intersección de la calle 12 de Octubre con la Avenida Martínez de Hoz, ahí donde habitaban los payasos con sus circos– y aguardar a que una bandada de asiáticos con un aroma particular e indefectiblemente calzados con pantuflas aparezcan, súbitamente, en búsqueda de sus tesoros más preciados: cigarrillos de marcas alternativas, señoritas de buena vida y caninos regordetes para cualquier tarde de gula… como hace cualquier trabajador de la pesca cuando se encuentra varado en suelo extranjero. Bueno, salvo por la parte de los caninos.

En enero de 2013, inesperadamente, se pudo divisar a una manada de chinos en otra zona de Mar del Plata. Fue cuando el Shangai Shenhua de la Superliga comearroz (?) se apareció en la cancha de Cadetes de San Martín para jugar un encuentro amistoso frente a Aldosivi, que por aquel entonces se encontraba en la B Nacional.

Ante tamaño acontecimiento de gala –el primer enfrentamiento del club portuario frente a un equipo asiático– Fernando El Teté Quiroz puso en la cancha a lo mejor que tenía a mano, a saber: Pablo Campodónico; Nahuel Roselli, Ricardo Villalba, Darío Cajaravilla y Walter Zunino; Ignacio Malcorra, Mariano Herrón, Hernán Lamberti y Leandro Aguirre; Matías Gigli y Pablo Vázquez.

Por su parte, el Shenhua formó con: Kiu; Lin, Dai Lin, Li Jianbin y Fan Linjiang; Wang, Kaimu, Xu y Son; Sae Kon y Sae. Incomprobable.

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Las crónicas de la época destacan un baile del Tiburón del Puerto sobre sus lejanos visitantes. Sin embargo, en encuentro finalizó apenas 1 a 0 gracias a un tanto de Matías Gigli.

Pese a eso, los asistentes se pudieron deleitar con el colombiano Gio Moreno corriendo con una pelota al costado de la cancha y con la presencia estelar de Rolando Schiavi, quien recientemente había dejado su lugar en Boca para transformarse casi en agregado comercial en la tierra de La Gran Muralla.

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Vale destacar, también, el conservador accionar de los vernáculos, quienes al ver a más de 20 chinos en el mismo lugar actuaron por carácter transitivo y colgaron una bandera que rezaba “Piñón Presente”, seguramente, vinculando el trapo a Sergio El Checho Batista, entonces entrenador del Shangai Shenhua. Porque, para el marplatense, donde hay chinos siempre hay un payaso cerca. Y los marplatenses somos los más tradicionalistas de la Argentina.

Vélez 1 – New York Red Bulls 2 (2009)

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¿Quién no metió una gira con Red Bull? Eso hicieron los jugadores del equipo neoyorquino en el verano de 2009, cuando cayeron en Argentina para realizar una serie de amistosos ante River, Boca y Vélez Sársfield. No sólo eso, claro. También aprovecharon la visita para experimentar un mini viaje de egresados.

¿Sacarse una foto en el Obelisco? ¿Comer una pizza en Las Cuartetas? ¿Ser desplumado por un par de copas en un tugurio del microcentro? Nada de giladas turísticas. Los yanquis aprovecharon la estadía en Buenos Aires para hacer un concurso de bigotes. ¡Qué desopilante idea! (?) Evidentemente, la pretemporada no ofrecía demasiadas preocupaciones en cuanto a lo futbolístico.

El 24 de febrero de 2009, Vélez recibió a los norteamericanos en su Villa Olímpica. Y no lo hizo con el primer equipo, porque el torneo ya estaba en marcha, pero sí lo hizo con la Reserva del Turco Asad, reforzada con algunos jugadores de renombre.

Esa mañana el Fortín formó con Marcelo Barovero; Jeremías Lencina, Fernando Tobio, Carlos Soto y Brian Resch; Héctor Canteros, Pablo Despósito y Adrián Torres; Luis Acuña; Jonathan Cristaldo y Roberto Nanni.

El Red Bulls de Carlos Osorio, mientras tanto, alineó a Dany Cepero; Jeremy Hall, Andrew Boyens, Kevin Goldthwaite y Oscar Echeverry; Dane Richards, Alberto Celades, Luke Sassano y Khano Smith; Jorge Rojas y el colombiano Juan Pablo Ángel.

En el arranque del amistoso, Barovero se hizo un gol en contra. Unos minutos más tarde, Ángel puso el 2 a 0 para los de New York. Y en el segundo tiempo, terminó achicando Matías Conti para el 2 a 1 final.

Maccabi Tel Aviv 0 – Boca Juniors 1 (2006)

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El bicampeonato de la temporada 2005/06 puso a Boca Juniors en un lugar de privilegio. Todos querían enfrentarse al equipo dirigido por Alfio Basile, y Mauricio Macri no le iba a hacer asco a nada. Aunque eso implicase disputar dos encuentros en poco más de 12 horas y a casi 12 mil kilómetros de distancia.

Mientras el Coco partió a Centroamérica con suplentes y juveniles para jugar ante Olimpia de Honduras (derrota por 2 a 1) y FAS de El Salvador (empate 2 a 2), el Ruso Ribolzi se hizo cargo de buena parte de los titulares (reforzados con algunas promesas de las inferiores) y embarcó a Israel para el duelo ante el Maccabi Tel Aviv, correspondiente al festejo del centenario del conjunto israelí.

Aquella tarde, el cuadro azul y oro salió a la cancha con Pablo Migliore; José María Calvo, Jonathan Maidana, Claudio Morel Rodríguez y Bruno Urribarri; Nicolás Bertolo, Éver Banega y Guillermo Marino; Matías Donnet; Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo, autor del único gol del partido.

En el complemento ingresaron Emiliano Cerdá (por Maidana), Víctor Ormazábal (por Bertolo), Federico Scoppa (por Banega), Cristian Pochi Chávez (por Marino), Pablo Mouche (por el mellizo Guillermo) y el Lobito Juan Fischer (por Palermo).

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Entre otras particularidades, en ese encuentro Boca contó con el sponsoreo de la empresa de apuestas bwin en su espalda, que por aquel entonces intentaba llegar a un acuerdo que luego no prosperó porque la compañía no está habilitada para operar en la Argentina.

Belgrano 1 (4) – Bielorrusia 1 (3) (1993)

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Belgrano levantando una copa puede resultar un hecho curioso, porque no tenemos el ojo entrenado, pero mucho más extraño fue el rival en aquella final: la selección de Bielorrusia. ¿Qué?

Todo sucedió en el verano de 1993, cuando los europeos llegaron a la Argentina para disputar un cuadrangular amistoso junto al Pirata, Talleres y el Mitsubishi Urawa de Japón. En juego estaba la Copa Ciudad de Córdoba. ¡Qué linda época los noventa!

Los bielorrusos estaban en plena formación. Un año antes, tras desmembrarse la Unión Soviética, se habían afiliado a la FIFA y esperaban integrarse a la UEFA. Muchos de sus jugadores venían de representar a la CCCP, pero algunos otros recién asomaban en el plano internacional, como Valentin Belkevich, un volante que se convertiría en histórico y referente, al margen de comerse a la cantante pop Anna Sedokova.

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Por su parte, el Celeste de Alberdi tenía a su flamante refuerzo, Adrián Czornomaz, que el 3 de febrero de aquel año marcaría el gol del triunfo ante los japoneses en la semifinal del cuadrangular. En los papeles, el partido decisivo sería ante Talleres, pero sorpresivamente la T cayó 3 a 2 con Belarús y los planes cambiaron.

Tres días más tarde, se jugó la inédita final en el Chateau Carreras. Belgrano y Bielorrusia Igualaron 1 a 1 y fueron a los tiros desde el punto del penal, donde el equipo local se impuso 4 a 3, para terminar levantando la copa.

(Gracias A Lo Belgrano).

Marino FC 0 – Gimnasia 4 (1931)

La agotadora gira realizada por el campeón de Primera División 1929 tuvo su paso por las Islas Canarias, donde disputó 5 partidos en 15 días. El 7 de enero de 1931, los argentinos llegaron al puerto de Santa Cruz de Tenerife en el vapor Reina Victoria Eugenia, para trasladarse luego a Las Palmas, donde jugarían todos sus compromisos.

Dos de estos partidos fueron frente al Marino Fútbol Club, por entonces el equipo más popular de la región. Ambos encuentros fueron victorias para Gimnasia y Esgrima La Plata. En el primero se impusieron por 3 a 2 y en el segundo la victoria fue contundente: 4 a 0, con dobletes de Demaría y Díaz. La imagen corresponde a este último enfrentamiento, donde se lo puede ver a Juan Botasso (arquero de Argentino de Quilmes incorporado para la travesía) rechazando un envío aéreo.

Cosmos 3 – Argentinos 2 (1984)

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A pesar de la crisis que se le venía encima, el mítico New York Cosmos no detenía su marcha. La costumbre de jugar amistosos cada vez que el calendario lo permitiera fue exprimida al máximo por el ex equipo de Pelé, que en aquel 1984 se enfrentó, por ejemplo, a Barcelona, a Juventus, a Hamburgo y al combinado del Resto del Mundo. Pero también hubo lugar para los choques con conjuntos más humildes, como Argentinos Juniors.

El Bicho todavía no había vivido su hora más gloriosa, aunque en ese momento se encontraba disputando el Torneo Metropolitano que lo consagraría campeón, y ya no contaba con Diego Maradona, figura la primera vez que los de La Paternal estuvieron cara a cara con los yanquis, en 1980.

Esta vez, el 22 de agosto de 1984, y ante más de 13 mil espectadores en el Giants Stadium de Nueva York, el local se impuso con goles de Johan Neeskens, Roberto Cabañas y Hernán Borja, descontando Pasculli y Olguín para los de Roberto Marcos Saporiti, que aprovecharon la fecha libre del certamen doméstico para viajar al norte y hacerse unos pesos extra.

Belgrano 2 – Argentina sub 20 1 (1997)

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Fue hace casi dos décadas, pero ya jugaba Cubero. Él era uno más de los Pekerboys, aquel grupo de juveniles que le devolvieron frescura al fútbol argentino de la mano de José Néstor Pekerman. Habían conseguido el título en Qatar ’95 y tenían por delante el Mundial de Malasia, donde repetirían. Pero claro, antes tenían un amistoso.

El 27 de mayo de 1997, Belgrano de Córdoba estrenó el remodelado estadio de Alberdi con un partido ante la Sub 20 de Argentina capitaneada por Diego Markic. Los locales, mientras tanto, mostraron en el campo de juego (sí, así como leen) una gran bandera regalada por la marca Le Coq Sportif, y también presentaron a sus figuras de entonces: Dientito Ragg, el Negro Ávalos y el Luifa Artime, entre otros.

Esa noche histórica terminó con victoria de Belgrano por 2 a 1. Al año siguiente, el Celeste subiría a Primera División, como lo haría en 2001, 2006 y 2011, después de otros tres descensos. Ahora, ya más afianzado en la máxima categoría, el Pirata inicia una nueva remodelación de su estadio, al mismo tiempo que ve como Talleres vuelve al ruedo después de varios años de oscuridad.

Pekerman, mientras tanto, siguió cosechando títulos en juveniles, comandó a la Selección mayor en un Mundial y hasta dirigió a Colombia en otro. Todo eso pasó en dos décadas. Y Cubero sigue jugando.