Rodríguez Pablo [Actualización 2016]

OGCN RODRIGUEZ (PHOTO SERGE HAOUZI)

Pablo Martín Rodríguez (Maravilla)

Fue actor de reparto en varias selecciones juveniles, pero casi que nadie se dio cuenta. Se marchó a Europa siendo muy joven y logró destacarse en ligas menores, pero pocos se enteraron. Volvió a nuestro país con toda su experiencia al hombro, pero nadie se percató. Se retiró en el anonimato y siguió trabajando en el ambiente. Fue asistente, DT y coordinador, pero siempre lejos del reconocimiento popular. Insistió, insistió e insistió, hasta que un día pudo hacer ruido en el fútbol argentino. ¿Su función? Comentarista en televisión. Con ustedes, Pablo Rodríguez.

rodriguezmalasia97

Surgido de la cantera de Argentinos Juniors, comenzó a dar muestras de su talento en la Sub 17 de Mostaza Merlo que disputó el Mundial de Japón en 1993, con valores como Nico Diez y Emiliano Romay. Más tarde, integró las selecciones de Pekerman, acoplándose a esa gran generación que conquistaría el Sudamericano de Chile y el Mundial de Malasia en 1997. Era enganche y tenía habilidad. El tema era que el pibe del Bicho no se llamaba Aimar, ni Cambiasso, ni Riquelme, ni Perezlindo (?). Apenas era Pablo Rodríguez. Y quizás ese nombre tan común haya influido en el perfil bajo que cultivó a lo largo de su carrera.

Con el cuadro de La Paternal debutó en la fecha 15 del Clausura ’96, ante Belgrano, pero tuvo más rodaje recién en la temporada siguiente, donde participó de 23 partidos del Nacional B e incluso jugó la Supercopa. De nuevo en la máxima categoría, siguió actuando de forma salteada, pero al mismo tiempo despertando el interés de equipos europeos.

En 1998, se fue al Crystal Palace de Inglaterra, junto a Cristian Ledesma y Walter del Río, pero después de tres semanas de entrenamientos se tuvo que volver junto al Lobo, porque no hubo acuerdo con el club inglés, que en ese momento trataba de surfear una crisis económica de la mano del joven empresario Marck Goldberg.

De regreso en Argentinos, Rodríguez llegó a completar 13 partidos en la elite e incluso marcó un gol, para ganarle 2 a 1 a Newell’s en el Clausura ’98. Pero un día, lejos de los flashes y las tapas de los diarios, le dijo adiós a nuestro fútbol.

rodriguezpabloniza

Fue Francia el país que lo cobijó. Y nada menos que la ciudad de Niza: playa y glamour, de lo mejor de la Costa Azul. Su paso por el OGC Nice (1998 a 2003) fue de menor a mayor, consiguiendo la idolatría con el ascenso a la Ligue 1 en 2002. Fue entonces que se dijo que podía pasar a la Roma de Italia, pero finalmente se quedó un año más en Niza, hasta que nuevamente apareció Pekerman en su vida.

leganes2003

¿Se acuerdan del Proyecto Grinbank en el Leganés? Bueno, Pablo Rodríguez fue uno de los 16 jugadores argentinos que se pusieron la casaca del cuadro pepinero en la temporada 2003/04, en la segunda división española. Todo bajo la atenta mirada del hombre Peker en su función de mánager y el Cai Aimar como entrenador. La experiencia apenas duró unos meses porque el empresario del rock terminó levantando campamento, pero al menos se dieron el lujo de poner contra las cuerdas a los Galácticos del Real Madrid.

El siguiente destino de Rodríguez fue el Beira-Mar de Portugal. Y miren si le habrá ido mal, que hasta su curiosamente extenso artículo en Wikipedia lo reconoce (?). Sólo disputó poco más de 100 minutos y pudo conocer al Tanque Santiago Silva, quien seguramente le recomendó que probara con otro deporte: el fútbol uruguayo.

En Montevideo Wanderers (2005), el volante argentino tampoco jugó mucho tiempo, pero al menos utilizó la experiencia para aterrizar en Sudamérica y hacer contactos que le servirían a futuro. Mientras tanto, sentía que todavía le quedaba un tirito como jugador en nuestra tierra.

Su no tan esperado retorno a la Argentina se produjo en el Apertura 2005, cuando defendió la divisa de Olimpo de Bahía Blanca, ingresando en 3 partidos: ante San Lorenzo, Arsenal y Vélez. Poco pudo hacer en los minutos que tuvo, fue limpiado por el técnico Labruna y volvió a ser considerado por Madelón en la temporada siguiente, ya con el Aurinegro en la B Nacional. ¿Ahí jugó? Casi nada. Comió banco a morir, pero al menos formó parte del ascenso a Primera (2006/07).

Tras un semestre en el que estuvo fuera de la actividad, fue rescatado por El Porvenir (2008), donde compartió tardes con Leonel Martens, Pablo Alassia y el Bocha Cameroni. ¿Y ahí tuvo continuidad? Sufrió lesiones y apenas jugó 8 encuentros. Estamos hablando de la Primera C. Su Wikipedia ni siquiera lo menciona.

Inexplicablemente (al menos desde lo deportivo), a mediados de ese año saltó 3 categorías y firmó para Colón de Santa Fe (2008/09). El primer torneo se la pasó en Reserva, pero en el segundo se dio el lujo de jugar: 1 partido, tampoco se crean que tanto. Fue en la victoria 3 a 0 ante San Lorenzo, ingresando por el Pony Oyola a los 68 minutos. Esa fue su despedida de las canchas.

Su interés por el fútbol, sin embargo, nunca desapareció. Estudió en la Escuela de Directores Técnicos de Vicente López, donde se recibió junto a Rodolfo Arruabarrena, Anibal Matellán, Paulo Ferrari y Marcelo Gallardo, entre otros. Y fue precisamente el Muñeco el que le dio la chance de integrar su cuerpo técnico en Nacional de Montevideo. No solo fue ayudante, sino que también dirigió la Reserva del Bolso.

morquiorodriguezumpierrez

En 2013, Pablito se hizo cargo de Cerro en el rol de coordinador, pero no tardaría demasiado en lanzar su carrera solista (?) como DT. Al año siguiente se puso el buzo y comenzó a laburar con Patota Morquio y Rubén Umpiérrez como colaboradores. Y les fue bien, porque terminaron zafando del descenso, el objetivo principal.

Ya para 2015, Rodríguez tenía como meta agarrar la Primera de Argentinos Juniors, pero el universo es tan impredecible, que nos daría a Maravilla (también apodado El Bomba) en un nuevo rol, el de comentarista de partidos en televisión. Y ahí sí, llegaría su explosión.

pablorodriguezcomentarista

De repente, las aburguesadas transmisiones se vieron sacudidas por una voz nueva, con conceptos diferentes (muchas veces, inentendibles) y condimentados con algunos furcios típicos de la inexperiencia o los nervios de la ocasión. Eso sí, siempre bien alejado del estereotipo.

Con frases como “El riesgo es el requisito básico del éxito” o “construir es mas difícil que destruir, pero es mejor haberlo intentado”, se fue ganando la atención de los futboleros, que al enterarse del cercano final de Fútbol para Todos, al menos tendrán un motivo para no extrañarlo.

Palermo con nombre y número dorado (2011)

palermonumerodorado

No fue su partido homenaje. Ni siquiera fue su último partido como profesional. Pero sí fue la última actuación oficial de Martín Palermo en La Bombonera y eso motivó la creación de una camiseta con toque de distinción, incluso fuera de reglamento.

En aquel primer semestre de 2011, el Titán había experimentado miles de sensaciones. Como si hubiese mal asimilado que el Clausura era su torneo despedida, superó su peor racha y estuvo 953 minutos sin convertir. Luego de sacarse la mufa ante Huracán, metió una seguidilla que incluyó un gol en el Superclásico que le daría un empujón más a River en su camino a la B Nacional. En ese momento de recuperación, muchos pensaron que Martín seguiría unos meses más. Pero el final ya tenía fecha.

palermocapa

En la jornada 18, el Xeneize de Falcioni recibió a Banfield. Terminó 1 a 1. Fue un partido de verdad, por los puntos, pero por momentos pareció un amistoso para homenajear al goleador. Y no sólo por las plaquetas, la capa y el arco de regalo, sino también por la indumentaria.

Gracias a un pedido especial del club a la AFA, la camiseta de Palermo pudo ser diferente al resto de sus compañeros de campo, algo que por reglamento no está contemplado. Fue así que Martín pudo lucir el 9 y el apellido en dorado, distinguiéndose por sobre sus compañeros, que usaron los dorsales en blanco como era habitual en ese entonces.

palermogimnasia2011

Unos días más tarde y sin la casaca especial, por fin llegaría el adiós definitivo del Loco, nada menos que en La Plata, ante el Gimnasia de Guillermo Barros Schelotto. Ese día, Palermo le vio hacer dos goles a Cellay y entendió que había decidido bien, era momento de irse.

Vélez 1 – New York Red Bulls 2 (2009)

velezredbull2009

¿Quién no metió una gira con Red Bull? Eso hicieron los jugadores del equipo neoyorquino en el verano de 2009, cuando cayeron en Argentina para realizar una serie de amistosos ante River, Boca y Vélez Sársfield. No sólo eso, claro. También aprovecharon la visita para experimentar un mini viaje de egresados.

¿Sacarse una foto en el Obelisco? ¿Comer una pizza en Las Cuartetas? ¿Ser desplumado por un par de copas en un tugurio del microcentro? Nada de giladas turísticas. Los yanquis aprovecharon la estadía en Buenos Aires para hacer un concurso de bigotes. ¡Qué desopilante idea! (?) Evidentemente, la pretemporada no ofrecía demasiadas preocupaciones en cuanto a lo futbolístico.

El 24 de febrero de 2009, Vélez recibió a los norteamericanos en su Villa Olímpica. Y no lo hizo con el primer equipo, porque el torneo ya estaba en marcha, pero sí lo hizo con la Reserva del Turco Asad, reforzada con algunos jugadores de renombre.

Esa mañana el Fortín formó con Marcelo Barovero; Jeremías Lencina, Fernando Tobio, Carlos Soto y Brian Resch; Héctor Canteros, Pablo Despósito y Adrián Torres; Luis Acuña; Jonathan Cristaldo y Roberto Nanni.

El Red Bulls de Carlos Osorio, mientras tanto, alineó a Dany Cepero; Jeremy Hall, Andrew Boyens, Kevin Goldthwaite y Oscar Echeverry; Dane Richards, Alberto Celades, Luke Sassano y Khano Smith; Jorge Rojas y el colombiano Juan Pablo Ángel.

En el arranque del amistoso, Barovero se hizo un gol en contra. Unos minutos más tarde, Ángel puso el 2 a 0 para los de New York. Y en el segundo tiempo, terminó achicando Matías Conti para el 2 a 1 final.

Barracas Bolivar homenaje a Kirchner (2011)

¿Sportivo Barracas, en qué te han transformado?, podrían haberle tirado tranquilamente al Arrabalero en un debate presidencial. Ya en 2003 había perdido sus colores tradicionales (del albiazul pasó al rojo) y hasta había agregado el Bolívar a su nombre, gracias al gerenciamiento del periodista Enrique Sacco. Pero aún faltaba.

sportivobarracas2011

En 2011, la agrupación Segundo Centenario de Hernán Letcher impulsó la creación de una camiseta homenaje a Néstor Kirchner, fallecido unos meses antes. Rodolfo Paverini, Presidente del club, dio el visto bueno y en marzo de ese año se presentó la indumentaria en un acto al que asistió el Ministro de Economía Amado Boudou, por suerte no con La Mancha de Rolando (?).

La casaca, en dos tonos de naranja y con mangas grises, se estrenó en la victoria 3 a 0 sobre Victoriano Arenas, en la Primera D. Lucía la imagen de Néstor en el frente, junto al nombre de la agrupación. Lo curioso además era que la ropa no tenía ninguna marca. La suplente era idéntica, pero con el blanco en reemplazo del naranja más suave.

barracasnestor

Unos meses más tarde, Sportivo Barracas Bolívar continuó el homenaje, usando otra imagen de Kirchner en su nueva camiseta naranja de la empresa Kappa. Duró poco, porque año año siguiente se terminaría el gerenciamiento y el club recuperaría su nombre y colores originales.

(Gracias a Piel de ascenso).

Atlético de Rafaela copia de Chelsea (2012/13)

chelsearafaela

Acostumbrado a vestir camisetas que están inspiradas en modelos de otros clubes, Atlético de Rafaela fue por más en la temporada 2012/13 y presentó una casaca alternativa que decididamente era un robo al away kit que el Chelsea inglés había estrenado un año antes.

chelseachampions

Con esa ropa negra con vivos celestes en la parte superior, el equipo de Londres había disputado parte de la Champions League que terminaría en sus vitrinas, gracias al desempeño de jugadores como Petr Čech, David Luiz (no confundir con Fontanini), Frank Lampard y Tito Drogba.

chelsearafaela2

La Crema, sin ningún tipo de pudor, se subió a al éxito ajeno y en julio de 2012 mostró en sociedad su nueva casaca suplente, que en realidad nada tenía de novedoso, porque el diseño de Reusch era un calco del de adidas.

Con Sancor en lugar de Samsung y con Sebastián Carrera como referente en lugar de John Terry (?), el cuadro rafaelino empató 1 a 1 con Quilmes, igualó 0 a 0 con River, perdió 3 a 1 con Belgrano y cayó 2 a 1 con All Boys. Evidentemente, no era el Chelsea.

Belgrano 1 (4) – Bielorrusia 1 (3) (1993)

belgranobelarus

Belgrano levantando una copa puede resultar un hecho curioso, porque no tenemos el ojo entrenado, pero mucho más extraño fue el rival en aquella final: la selección de Bielorrusia. ¿Qué?

Todo sucedió en el verano de 1993, cuando los europeos llegaron a la Argentina para disputar un cuadrangular amistoso junto al Pirata, Talleres y el Mitsubishi Urawa de Japón. En juego estaba la Copa Ciudad de Córdoba. ¡Qué linda época los noventa!

Los bielorrusos estaban en plena formación. Un año antes, tras desmembrarse la Unión Soviética, se habían afiliado a la FIFA y esperaban integrarse a la UEFA. Muchos de sus jugadores venían de representar a la CCCP, pero algunos otros recién asomaban en el plano internacional, como Valentin Belkevich, un volante que se convertiría en histórico y referente, al margen de comerse a la cantante pop Anna Sedokova.

belgrano1993

Por su parte, el Celeste de Alberdi tenía a su flamante refuerzo, Adrián Czornomaz, que el 3 de febrero de aquel año marcaría el gol del triunfo ante los japoneses en la semifinal del cuadrangular. En los papeles, el partido decisivo sería ante Talleres, pero sorpresivamente la T cayó 3 a 2 con Belarús y los planes cambiaron.

Tres días más tarde, se jugó la inédita final en el Chateau Carreras. Belgrano y Bielorrusia Igualaron 1 a 1 y fueron a los tiros desde el punto del penal, donde el equipo local se impuso 4 a 3, para terminar levantando la copa.

(Gracias A Lo Belgrano).

Especiales: Apellidos en las camisetas

“El pibe ese que juega de 3”, “el 9 matungo”, “el petiso que la mueve”. Estas y otras denominaciones sirvieron durante décadas para referirnos a los jugadores que no conocíamos. Para los rivales, sobre todo, pero también para los nuevos valores que aparecían de un día para el otro defendiendo la camiseta de nuestro club. Y no es que ahora esas expresiones se hayan extinguido, para nada, pero la aparición de los apellidos en las espaldas de los futbolistas fueron aclarando un poco el panorama, aunque sea para la TV. ¿Cuándo fue que las camisetas empezaron a tener nombre?

ribolzi1978

Fue Boca Juniors el primer equipo argentino en tener apellidos en su indumentaria. Y todo gracias a la innovación de Oscar Tubío, que en 1978 diseñó una casaca especial para que el Xeneize disputara la Copa Intercontinental ante el Borussia Monchengladbach. El modelo, que también contaba con números en las mangas y las famosas cuatro estrellas con la sigla CABJ, fue utilizado en el 2 a 2 que abrió la serie en La Bombonera, pero también en los tres enfrentamientos ante el América de México, por la Interamericana. Después de perder ese trofeo ante las Águilas, los dirigentes de Boca archivaron para siempre la camiseta y no fue usada en el partido de vuelta frente a los alemanes.

valderramadorsal

En otras ligas había antecedentes. Como en la estadounidense, donde los apellidos se venían usando desde la década del 60, adoptando el estilo de la NFL. Es más, muchas de esas casacas tenían el número gigante en la parte de adelante. Cosas bien yanquis que de alguna manera marcarían el destino, porque fue justamente en USA ’94 donde aparecieron por primera vez los apellidos en los mundiales, cuarenta años después del debut de los números fijos.

ferrer

Antes de eso, las selecciones olímpicas lo habían experimentado en Barcelona ’92. Y mucho antes de eso, habíamos visto al Diego lucir el MARADONA en su espalda en un amistoso de la UNICEF, en 1986. Lo que no tenía nombre es lo que corrió ese día (?).

astradaboksic

Luego llegaría el turno de las grandes competiciones de clubes. La Champions League incorporó los apellidos en 1995 (recordemos a Kluivert mostrando su dorsal en la final). Al año siguiente, se acoplaría la Copa Intercontinental y ahí pudimos ver por primera vez a River con nombres. ¿Pero quién fue el pionero en nuestro fútbol?

bocanob1995

Fue Newell’s el que abrió el juego en un torneo local de Primera División, más precisamente en el Clausura 1995. Durante algunos partidos de ese torneo, el equipo rosarino identificó las camisetas de sus jugadores con letras bien grandes, como para que no quedaran dudas de que la 10 la usaba Ernest Mtawalli.

nob97camisetas

Lo que sí dejó dudas es lo que sucedió con las camisetas leprosas de 1997. Mientras Fernando Crosa llevaba su apellido real, a su hermano Diego le encajaron un “Crossa” que tuvo que usar de todos modos. Y eso que para entonces se había implementado la numeración fija en el fútbol argentino, simplificando la tarea de los utileros que no tenían que estampar camisetas todos los fines de semana.

independienteapellidos97

Aquel buen equipo de Independiente al que Menotti dejó en banda en 1997, también nombró a sus futbolistas en el dorso de la recordada camiseta de los diablitos. Años más tarde, el apellido Burruchaga volvería a aparecer en la pilcha del Rojo, aunque en el frente y no con el mejor de los modelos (?).

huracan1998

Por Parque Patricios también aprovecharon la ocasión. El Globo de 1998 no tenía ni publicidad en su camiseta, pero sí le agregaba detalles para hacerla única: Huracán es de Primera en el frente y los apellidos en la espalda.

estudiantesbilardo

Hacia comienzos del nuevo siglo, esta modalidad se hizo cada vez más frecuente y fue Independiente, en el Apertura 2002, el primer equipo en consagrarse campeón local con los dorsales personalizados. En esa época, Montenegro había pasado a ser Rolfi.

Hoy en día, los apellidos no son obligatorios en el fútbol argentino, pero la mayoría de los clubes los luce debajo del número, dejándole el mejor lugar del dorso al anunciante de turno. Necesidad mata buen gusto.

Independiente con pantalones albinegros (1972)

independientepantalones1972

Sin lugar a dudas, los pantalones más ridículos de la historia de Independiente. Pero más curioso aún es que no fueron utilizados en un amistoso cualquiera, sino en un trascendente choque sudamericano.

Aquel grito de la moda tuvo lugar en la primera final de Copa Libertadores de América de 1972, en Lima. El Rojo capitaneado por el Chivo Ricardo Pavoni iba en búsqueda de su tercer gran trofeo continental ante el sorprendente Universitario de Perú, con su emblema Héctor Chumpitaz. La foto del intercambio de banderines es una de las pocos testimonios nítidos de aquel partido que terminó 0 a 0.

independiente72libertadores

Por aquel entonces, en el fútbol argentino había explotado la moda de los pantalones adidas medio campo, que se distinguían por tener un color adelante y otro atrás, pero nada parecido a los que presentó el club de Avellaneda esa noche: ¡a mitades blancas y negras, con tres tiras rojas a los costados!

Ya para el partido de vuelta, Independiente volvió a sus shorts rojos y se quedó con la Libertadores tras vencer 2 a 1 a los peruanos.