Montreal Impact 1 (1) – River 1 (3) (2009)

En su gira por Canadá, en 2009, el River de Gorosito enfrentó al Montreal Impact.¿Cómo le fue? Recordemos ese gran encuentro.

El Millonario venía de disputar y ganar dos trofeos amistosos en muy pocos días: la Carlsberg Cup ante el Toronto FC y la Edmonton Cup frente al Everton inglés. En esa pretemporada, todavía había lugar para una copa más y esa era la Montreal Cup.

El 4 de agosto de ese año, River salió a la cancha con los siguientes jugadores: Gonzalo Marinelli; Ferrari, Gustavo Cabral, Maximiliano Ángel Coronel y Orban; Barrado, Abelairas; Augusto Fernández y Mauro Díaz; Diego Buonanotte y Cristian Fabbiani. Luego, ingresaron Musacchio, Villagra, Lamela, Gustavo Fernández, Archubi y Gustavo Bou. Sí, 6 cambios.

Por su parte, los locales contaban, entre otros, con Tiki Tiki Di Lorenzo y con David Testo, un volante estadounidense que fue noticia por haber declarado abiertamente su homosexualidad en un ambiente tan cerrado como el del fútbol.

El partido, disputado bajo la lluvia en el estadio Saputo, finalizó 1 a 1, gracias a los goles del Ogro Fabbiani, a los 20 minutos; y de Roberto Brown a los 63.

En los penales,  Montreal tuvo más de uno desviado y River se terminó quedando con la copa.

 

Independiente amarilla (2014)

El paso por la B Nacional en la temporada 2013/14, no le impidió a Independiente desarrollar algunas estrategias marketineras, como el lanzamiento de nuevas camisetas, incluyendo una de color amarillo con vivos azules que remitía al pasado.

El cuadro de Avellaneda había vestido esos colores por primera vez en una gira por Asia en 1975, pero lugo siguió usándola en el torneo local, amistosos e incluso en una de las finales de la Libertadores de ese año, ante la Unión Española de Chile.

La remake de aquel modelo, salió a la luz en el verano de 2014, cuando el Rojo enfrentó a equipos de Primera División. El debut de esa casaca (acompañada con pantalones y medias azules) fue en Mar del Plata, con un empate 0 a 0 ante Newell’s.

Unos días más tarde, el equipo de Omar De Felippe volvió a recurrir a ese atuendo y cayó 2 a 0 ante Belgrano, en Córdoba. Suficiente para despedir el conjunto de la marca Puma y volver al tradicional rojo.

Argachá Adrián

Adrián Argachá

Lateral uruguayo que se dio el lujo de baldosear por triplicado en el fútbol argentino, con el agregado de haber sumado 11 instituciones a su currículum en apenas una década. ¿Qué fue de la vida de Argachá?

Nació en 1986 en la ciudad de Sarandí del Yí, la misma que parió a Juan Ramón Carrasco. Y aunque no compartieron el talento a la hora de tratar la pelota, al menos Adrián incorporó enseguida aquel concepto de la vaca y el pasto: ¿Jugar por abajo? ¡Ni a palos! Aprendió a vender humo.

Formado en las inferiores de Nacional, donde llegó a debutar en 2007, pasó luego por Tacuarembó (2007/08), Wanderers (2008 a 2010) y Defensor Sporting (2010/11), antes de recalar en el fútbol argentino para sumarse al Independiente del Turco Mohamed, que aún gozaba de buen clima por la obtención de la Sudamericana y las otras copas que se le venían.

Lo bueno es que el uruguayo fue medido antes de su debut en Argentina: A mí me gusta mucho Juan Pablo Sorin. Me siento identificado con él y varias veces me dijeron que soy parecido. Él es mi referente, pero de todas formas yo prefiero construir un estilo propio. Otro jugador al que miro mucho es a Abidal, del Barcelona”. Y vaya si lo copió (?).

A nivel internacional, tuvo su estreno en la Copa Suruga Bank, cuando ingresó por Maxi Velázquez en la derrota por penales ante el Jubilo Iwata. Después, el Rojo jugó la Recopa Sudamericana ante Inter de Porto Alegre, pero Argachá fue al banco en ambos encuentros. Sí le tocó jugar como titular, en cambio, en la serie ante la Liga de Quito por la Sudamericana 2011. Y todo terminó en eliminación.

Por el torneo local, el charrúa sumó 12 encuentros en la temporada 2011/12, dejando en claro que por su nivel se parecía a Juampi Sorín, pero en la actualidad. O sea, un homeless.

Para coronar semejante experiencia, luego se iría a Racing…de Montevideo (2012). Y en su país seguiría sumando escudos a su CV, con pasos por River Plate (2013) y Sudamérica (2013 a 2015), para tomar el envión necesario y volver a la Argentina, como si nadie su hubiese percatado de su anterior delito.

A comienzos de 2016, llegó a Córdoba para sumarse al Belgrano del Ruso Zielinski, que necesitaba una alternativa para el puesto que ocupaba Federico Álvarez. La chance por fin le llegaría en la fecha 4, ante Banfield, pero lo expulsaron luego de perder la marca en un lateral y entonces todo se le hizo cuesta arriba. Apenas pudo ser titular en 4 encuentros con el Pirata y al final terminó perdiendo el lugar con el chileno José Rojas.

Ese mismo año, el uruguayo se resignó a jugar en una categoría más acorde a sus desempeños: la B Nacional. Vistió la camiseta de Central Córdoba de Santiago del Estero durante 29 partidos de la temporada 2016/17. ¿Cómo terminó todo? Con un descenso al Federal A.

Sin embargo, cuando todo parecía perdido, una oferta del ascenso español lo llevó a su lugar en el mundo a mediados de 2017. ¿El equipo? El Lorca Fútbol Club, de la Tercera División. Todo lo que vino después, estaba cantadísimo: porque si hay lorca, juega Argarchá. Y los resultados, tardaron 9 meses en llegar.

 

Mostaza Merlo a Aldosivi (2013)

Cuando Reinaldo Carlos Merlo se va de un club, generalmente se va mal. Muy mal. Y los motivos expuestos por el entrenador casi siempre van por el mismo lado: una supuesta falta de códigos del resto de los protagonistas, ya sean jugadores o dirigentes. Así se fue de Racing, River, Rosario Central, Douglas Haig y Colón, entre otros. Aunque lo vivido en Aldosivi superó todas las predicciones.

En septiembre de 2013, Mostaza llegó a Aldosivi, que por ese entonces penaba en la B Nacional (estaba penúltimo), tras el paso de Sebastián Rambert y el interinato de Pablo Corti. Se esperaba una voz de experiencia para el banco, alguien que pudiera aportar su sabiduría en un momento difíci. “Creo en los jugadores, en el presidente en el club y en la hinchada. Y tenemos que sacar esto adelante, a eso vine. Lo vamos a lograr”, dijo el DT en su presentación. Y todos creyeron.

Lo que vino después, fue una versión express de un Mostaza Classic. Tras asumir un miércoles, dirigió la práctica del jueves y esa misma noche le comunicó al presidente del club, José Moscuzza, que se tenía que volver a Buenos Aires porque tenía un familiar enfermo. “¿Vas y volvés?”, le preguntó el dirigente. “No, me voy y no vuelvo”, contestó el entrenador.

Apenas 48 horas después de haber arreglado con el Tiburón (no superó el récord de Labruna), Merlo se tomó el palo y desató la furia de sus ex dirigidos, que no tardaron nada en atenderlo: “A mí me llamó Migliónico. A todos les cambió el apellido; cualquier cosa decía. Uno lo toma como una falta de respeto. Gracias a Dios se fue. En dos días que estuvo, la verdad que no le pegó el nombre a ninguno, y nosotros necesitábamos algo inmediato. La verdad que nunca me había pasado. A Ángel Vildozo, le decía Vildoza. Y venía de jugar en Primera”, llegó a decir el arquero Pablo Campodónico.

Pero si en Mar del Plata ya estaban calientes, imagínense unos días más tarde, cuando el hombre del Paso a Paso firmó con Racing para darle vida a su tercer ciclo en la institución. ¡Y sin haber rescindido su contrato con Aldosivi! “No puede subestimar a la gente así, es una tomadita de pelo”, tiró Moscuzza.

Demasiado tarde, Mostaza lo había hecho de nuevo.

Talleres 1 – Lausanne 0 (1992)

¿Qué es el fútbol suizo si no es un lavadero de guita? Para nosotros, los argentinos, es imposible imaginarnos otra cosa teniendo en cuenta antecedentes como las cuentas de Néstor las triangulaciones vía Locarno FC (el club que supo inscribir a Gonzalo Higuaín, Fernando Belluschi, el Piojo López y muchos más). Por eso es que la relación Suiza más jugadores, siempre nos dará para sospechar.

Allá por 1992, el Football Club Lausanne-Sport, un tradicional equipo de aquella liga menor europea, llegó a la Argentina para disputar una serie de amistosos. Uno de ellos, fue ante Talleres, en Córdoba.

Los suizos no contaban con demasiadas figuras, apenas con el holandés Frank Verlaat (foto), de pasado en Ajax y futuro en el Stuttgart alemán. Los cordobeses, mientras tanto, tenian a Panchito Rivadero, Daniel Kesman y el paraguayo Catalino Rivarola.

La T se impuso 1 a 0, con gol del Pastor Mario Bevilacqua, en un amistoso que rápidamente pasó al olvido, incluso para los hinchas albiazules. ¿Y para los suizos? Apenas una experiencia exótica, la de probarse en el fútbol sudamericano. Hoy, el Lausanne disputa la Challenge League (segunda división de su país) y tiene en sus filas a Enzo Zidane, el hijo de Zinedine.

¿Y el Locarno? Quebró y ahora intentará volver a ser lo que fue, arrancando desde la quinta división. Capaz que hicieron algo turbio (?).

Del Solar a Racing (1989/90)

José Guillermo del Solar, más conocido como el Chemo, fue uno de los pocos talentos de exportación del fútbol peruano de los 90. Pasó por el Tenerife de Valdano (donde jugó al lado de Fernando Redondo) e hizo escalas en Salamanca, Celta de Vigo y Valencia de España, antes de cerrar su tour europeo en el Beşiktaş de Turquía y Mechelen de Bélgica.

Pero antes de todo eso, el lungo volante central de Universitario estuvo cerca de pasar a Racing, equipo al que había enfrentado en la Copa Libertadores de 1989.

La producción del Chemo con la camiseta académica corresponde a la revista Solo Fútbol y se hizo en Argentina, cuando el futbolista viajó para reunirse con Juan De Stéfano. Guita en Avellaneda no sobraba, como contó el mismo del Solar, así que terminó yéndose a Chile.

En 2002, colgaría los botines con los Cremas, saliendo campeón del torneo Apertura de la mano de Angel Cappa. Sí, contra todos.

Mutu a Racing (2013)

No fue una joda por el día de los inocentes ni una bomba de humo inventada en las redes sociales. La posibilidad de que un reconocido futbolista rumano llegara al fútbol argentino existió y fue desestimada por el mismo club. Así fue la historia de Adrian Mutu y Racing.

Se terminaba el 2013 y La Academia venía de mal en peor. Los hinchas aún gozaban con el reciente descenso de su clásico rival, pero el equipo no les ofrecía nada para celebrar. Armar un buen equipo para el 2014 era el objetivo, pero el libro de pases corto apenas le permitía reforzar lo que tenía a Mostaza Merlo.

En Europa, mientras tanto, el delantero Adrian Mutu jugaba en el Ajaccio de Francia, pero buscaba cambiar de aires, después de haber pasado por Inter, Parma, Chelsea, Juventus y Fiorentina, entre otros.

¿Qué conspiraba con semejante trayectoria? Sus antecedentes de indisciplina. Y no hablamos solo de sus casos de doping positivo, sino por algunas termeadas, como haber publicado en Facebook un meme del entrenador de Rumania, Victor Piturca, con la cara Mr Bean. Obvio que nunca más fue convocado.

A un mes de aquel incidente que le costó su despedida de la Selección, Mutu fue ofrecido a Racing, pero el mismo Presidente Víctor Blanco, que no veía con tan buenos ojos traer a un jugador grande como Diego Milito, mucho menos se ilusionaba con abrir la billetera por un rumano de 34 años. Luego de hablar con Merlo, lo bajó. Y eso que a Mutu lo volvía loco todo lo que fuera blanco.

Talleres 2 – Ajax 3 (1979)

Un año después de la conquista de la primera Copa del Mundo por parte de Argentina, hubo una reedición de la final pero en versión amistoso de clubes. ¿Los rivales? Talleres de Córdoba y el Ajax de Holanda.

El 16 de junio de 1979, La T recibió a los de Amsterdam con 5 campeones del mundo en sus filas: Tarantini, Galván, Oviedo, Valencia y…¡Osvaldo Ardiles! Aunque muchos no lo recuerden, el Pitón se puso la camiseta albiazul (ya lo había hecho en otro amistoso, en 1973), a pesar de que en ese momento era jugador del Tottenham de Inglaterra.

Los holandeses, mientras tanto, tenían a varias figuras de Selección, entre ellas al capitán Ruud Krol, aquel de la carta apócrifa publicada en la revista El Gráfico. En nuestro país todavía seguían saliendo flores de los fusiles

Con dos goles de Schoenaker y uno de Lerby, los europeos vencieron 3 a 2 a los argentinos, que descontaron a través de dos tantos de Chupete Guerini.