Sand con Islas Malvinas “al revés” (2015)

En 1569 se produjo un hecho al que hoy no le damos importancia, ya que lo vemos como algo habitual, pero que a partir de ese momento estableció una manera de pensar en todo el planeta. Se trató de la elaboración de un mapa por parte del geógrafo y cartógrafo Gerardus Mercator, que fijaba el norte como la parte superior.

¿Por qué así y no al revés, o de cualquier otra forma? Aunque hasta el día de hoy los astrónomos sostienen que no existe un “arriba” o “abajo” en el espacio, parece imposible cambiar esta percepción cada vez que miramos un mapa.

Teniendo esa referencia, tal vez lo que hizo Kappa en la camiseta de José Sand haya sido un acto de justicia y no un error en el estampado. En abril de 2015, al cumplirse un nuevo aniversario del desembarco argentino en las Islas Malvinas, el homenaje en la casaca del delantero de Aldosivi le llevaba la contra a lo establecido por Mercator cuatro siglos y medio antes.

El correntino jugó un par de partidos con las islas “al revés”, e incluso convirtió un gol. En el equipo marplatense terminó redondeando un rendimiento mejor al esperado, tras flojos pasos por Racing, Tigre, Argentinos y Boca Unidos. Eso, sí: una vez desvinculado del club, lo inhibió por un dinero que le había quedado por cobrar. Típico del buen Pepe.

Navarro Montoya a Colo Colo (2000/2001)

Hay palabras o nombres que, combinadas o en conjunto, remiten inexorablemente a una imagen. Decir “Navarro Montoya” y “Colo Colo“, es pensar inmediatamente a aquel episodio del perro Ron en la Copa Libertadores de 1991, cuando el Mono terminó con el culo mordido. Pero aunque haya pasado desapercibido por estos lares, hubo un segundo capítulo entre el arquero y el club. Acá, la historia.

Nueve años después de aquella batalla copera, el colombiano nacionalizado argentino regresó al Estadio Monumental, invitado a último momento por el chileno Ivo Basay, que se despedía del fútbol. Las ausencias de Claudio Arbiza y Marcelo Ramírez, los dos porteros del Cacique, propiciaron que el Mono terminase atajando para el equipo donde había sufrido uno de los reveses más grandes de su carrera.

Esa noche, el ex Boca formó parte del 11 habitual del Colo Colo y enfrentó a figuras de la talla de Superman Vargas, Oscar Ruggeri, el Colorado Mac Allister, el Diablo Etcheverry, Enzo Francéscoli y el Patito Aguilera, entre otros.

Por esas horas, también, se mencionaba que Navarro Montoya podía terminar atajando oficialmente en el Albo al año siguiente, posibilidad que el propio arquero no descartó ante las cámaras, ya que estaba con el pase en su poder luego de su experiencia española.

Finalmente, en 2001 el Mono recaló en Chile, pero firmó con Deportes Concepción.

Islas con medias de Racing /Argentina (1994)

Luisito, como varios arqueros, siempre fue un vanguardista con el tema de la indumentaria. Buzos particulares, gorras exclusivas y hasta el diseño del número 1 como marca personal lo definieron como un adelantado en esta cuestión. Pero con las medias fue demasiado lejos. Tanto, que en un clásico apareció con la misma prenda que su rival.

El meme de Spiderman se hizo presente en la 3ª fecha del Torneo Apertura. Racing, vestido por Adidas, jugó con medias blancas con tres tiras celestes… idénticas a las de Luis Islas. El guardameta de Independiente usaba las que había heredado del Mundial 1994, en su último paso por la Selección Argentina. Así que estaba justificado: los calcetines (?) no eran técnicamente los de la Academia, sino los del conjunto nacional. Misma marca, mismo diseño, pero con un espíritu diferente.

Hay que dejar de robar

Una noticia sacudió el ambiente baldosero en los últimos días: pidieron la captura internacional de Alejandro Kenig, vinculado al robo de dos camionetas en Santa Fe.

Según Infobae: “La metodología de la banda robacamionetas consistía en la implementación de inhibidores de alarmas de los vehículos y el posterior traslado hasta Jujuy para cruzar la frontera a Bolivia con papeles falsos. Kenig habría sido identificado por la vinculación de su número personal a conversaciones telefónicas en las que se referían a alguien como Tanque, su apodo”.

El Loco Abreu ya lo hace a propósito, solo quiere que sigamos actualizando su eterno Amor a la Guita y por eso suma equipos a su currículum. El goleador viene de jugar y dirigir en el Santa Tecla de El Salvador, pero ahora acordó su regreso a Uruguay para vestir su camiseta número 29: la de Boston River. Tiene 42 años.

Sin tantos equipos como Abreu, pero con una buena cantidad de escudos (14) en su historial, el argentino Gastón Cellerino se sumó al plantel de Deportes Temuco, el equipo del chileno Marcelo Salas. “Vengo de un período de vacaciones, obviamente en lo físico me tengo que poner, lesiones no tengo ninguna y eso es importante. No creo que tengamos problemas en la adaptación, el fútbol lo conozco, la Primera B no, pero con el equipo que hay la adaptación va a ser muy rápida”, declaró el ex Racing.

Hablando de ascenso chileno, el que está betocarranceando fuerte es Humberto Suazo. La ex estrella de la Roja, que varias veces se lo mencionó como refuerzo de Independiente, volvió a jugar en San Antonio Unido, equipo por el que ya habia pasado hace dos años. Está en la tercera categoría trasandina.

En la Copa Paraguay, reapareció un viejo conocido: Erwin Ávalos. El ex atacante de Racing y Chacarita ahora defiende los colores del 16 de Agosto de Caazapá, donde también juega su hermano Iván. Al margen de eso, ¿por qué todos los equipos paraguayos tienen nombre de fechas?

Esto pasó hace mucho, pero no podía quedar afuera del Updateando: Gino Clara denunció que el DT de Huracán de Comodoro Rivadavia, Thiago Errazú, le pidió dinero para jugar. “Me dijo que si yo le daba cinco mil pesos, me ponía todos los partidos. Así fue la situación. Le dije que no iba a hacer eso, que me parecía una falta de respeto y que no iba a poner plata para jugar. Me voy con un sabor amargo”, declaró el ex Independiente.

¿Qué hizo el técnico acusado? Respondió, por supuesto: “Tiene un problema, miente mucho. Este chico se va mal de todos lados. Acá nos conocemos todos. Comodoro tiene alma de pueblo y sabemos quién es quién“.

Clara recapacitó y al día siguiente se desdijo: “Soy un ser humano y me equivoqué. Fue un momento de calentura, porque no estaba jugando”.

Baldosero deluxe.

Voy al Arco: Maicon (2016)

El San Pablo estaba sacando un empate en La Paz. Este resultado les aseguraba la clasificación. Quedaban pocos minutos para terminar el partido. El director técnico era Edgardo Bauza. Teniendo en cuenta estos parámetros, no es difícil imaginar cómo estaba parado el equipo: todos en campo propio para defender como sea ese puntito. Y el “como sea” era precisamente eso: a no ponerse colorado si había que hacer tiempo alevosamente, aunque esto pudiera tener consecuencias. Y las tuvo.

El 21 de abril de 2016, en el choque frente al The Strongest, a los del Patón se les fue la mano a la hora de demorar el juego. Lo del arquero Dénis fue tan grotesco que terminó recibiendo una tarjeta amarilla cuando ya estaba amonestado, dejando a su equipo con uno menos, sin posibilidades de realizar cambios y encerrados en su propia área.

El zaguero Maicon ocupó su lugar, teniendo un par de ventajas. Por un lado, ya se jugaba tiempo de descuento. Además, los bolivianos no contaban con una salida al mar claridad en ataque que pusiera el marcador en riesgo. En consecuencia, el improvisado goleiro apenas tuvo que descolgar un par de centros frontales y esperar al final.

Un desenlace que no decepcionó: con los brasileños festejando y los locales frustrados, fue cuestión de segundos para que se arme la necesaria (?) tangana: empujones, corridas, alguna patadita y un argentino expulsado (Jonathan Calleri). Una típica noche de Copa Libertadores.

Asad Jorge

Jorge Asad

De familia típicamente futbolera (es hermano de Julio, Ernesto y Eduardo, y primo de Omar), Jorge Asad no tuvo ni la más remota chance de escaparle al destino. Nacido el 26 de agosto de 1972, conoció los primeros flashes de la fama en 1989 cuando Carlos Pachamé lo convocó a la selección argentina sub 16 que disputaría el Mundial de la categoría en Escocia.

Si bien no actuó ni un minuto, compartió plantel con jugadores posteriormente reconocidos como Roberto Abbondanzieri, Leonardo Díaz, Luis Medero, Claudio París, Pablo Lavallén o Diego Castagno Suárez y también, claro, con íconos baldoseros como Walter Paz, Fernando López, Néstor Holweger, Gabriel Flores, José María Castro, Leonardo Selenzo y Gabriel D’Ascanio, entre otros. Tras una dubitativa primera ronda (empates 0-0 contra China y Nigeria, y una victoria por 4 a 1 ante Canadá), el conjunto nacional quedó eliminado en octavos de final luego de caer por 2 a 1 frente al Portugal de un tal Luis Figo.

Superada la frustración de la experiencia mundialista, Asad continuaría batallando en el sector derecho del mediocampo en las divisiones inferiores de San Lorenzo, club con el que debutó oficialmente en Primera el 30 de septiembre de 1991, en un 0 a 0 ante Quilmes, por la fecha 5 del torneo Apertura. Esa tarde, el cuadro azulgrana formó con Rubén Ruiz Díaz; Daniel Riquelme, Alejandro Simionato, Gustavo Carrasco y Alejandro Montenegro; Jorge Asad (Marcelo Zampini), Fabián Carrizo, José Daniel Ponce y Jorge Rinaldi (Diego Monarriz); Rubén Rossi y Daniel Leani. En el banco se quedaron esperando su oportunidad César Labarre, Gabriel Rodríguez y el Pirata Adrián Czornomaz.

Una semana más tarde, volvió a ser titular en la derrota por 1 a 0 ante Unión de Santa Fe, compartiendo la mitad de la cancha con Fabián Carrizo, el Bocha Ponce y Roberto García, y reapareció la fecha siguiente en la victoria por 1 a 0 frente a Rosario Central, al lado de Ponce, García y Monarriz.

En 1992, mientras los titulares ponían todos sus esfuerzos en la Copa Libertadores, donde el Ciclón quedó eliminado en cuartos de final contra Newell’s, un combinado de suplentes y juveniles salió a ponerle el pecho al torneo Clausura sin demasiado éxito (terminó penúltimo, apenas por encima del descendido Quilmes). En ese contexto, Asad fue suplente en la caída por 3 a 2 ante Vélez Sarsfield y titular en la derrota por 1 a 0 frente a Ferro Carril Oeste. Esa tarde, dirigido por Juan Carlos Carotti, y en compañía de Juan José Cardinal, Gustavo Matosas y Gabriel Rodríguez en el mediocampo, el menor de la dinastía le dijo adiós para siempre a la máxima categoría.

Lejos de los primeros planos, continuó su carrera en el ascenso, pasando por Estudiantes de Buenos Aires (1993/94) y Colegiales (1994/95), donde fue dirigido por su hermano mayor Julio. Nunca más volvimos a escuchar su nombre.