Voy Al Arco: Pelé (1957)

Pelé arrodillado. Sucedió en un partido entre Santos y San Pablo, en 1957. Veludo, arquero del Peixe, sufrió una lesión y tuvo que abandonar la cancha. Su lugar fue ocupado por O Rei, quien mostró una llamativa seguridad para alguien de su edad.

Esta no sería la única oportunidad en la que se lo vería a Pelé en esa posición, claro. Mostraría una continuidad a lo largo de su carrera.

Incluso, el brasileño solía aprovechar los entrenamientos para experimentar en otros sectores. Sin embargo, aquella fue la primera vez en la que esta habilidad se hizo pública. En ese momento, tenía solo 17 años.

Trapasso: “Ronaldo você não existe”

Los argentinos tenemos el mejor público del mundo. Este mito, que varios músicos internacionales confirman cada vez que dan un show en el país, no se puede aplicar de ninguna manera a los partidos de la Selección Argentina. Suele tratarse de una afluencia fría, distante, poco conectada con el espectáculo y que encima dice ser una barra quilombera. ¿Quieren a las familias en los estadios? Bueno, ahí tienen.

Otra de las características de los hinchas de la Selección es su capacidad para causarle vergüenza ajena al futbolero promedio, ese que prefiere cualquier triunfo de su equipo por sobre el rendimiento del combinado nacional. Tal vez esto cambia al momento de un Mundial. Está bien, ese desliz se permite una vez cada cuatro años.

Aun así, cuando en 2014 el insoportable Brasil decime que se siente sonaba todo el día en época mundialista, aquel que sabía un poco de historia del balompié (?) sentía que una parte de esa canción no estaba del todo acertada. Estás llorando desde Italia hasta hoy, gritaban a todo pulmón los fanáticos de la celeste y blanca. ¿Es necesario nombrar los logros de uno y otro equipo desde 1990 hasta aquellos días? El futbolero lo entiende, hermano.

Claro que esta costumbre de autohumillarse no nació en el Siglo XXI. Por ejemplo, el término “campeones morales” que supimos adjudicarnos en los años 40, fomentó la creencia de que éramos los mejores, pero que no lo podíamos demostrar porque el mundo estaba en nuestra contra. Qué cringe.

De esta manera, llegamos al 4 de septiembre de 1999. Argentina recibe a Brasil en el estadio Monumental, un amistoso que tendrá su revancha unos días más tarde en Porto Alegre. Y ahí está, colmando las tribunas, nuestra gente.

La Verdeamarela llega como subcampeón mundial y campeón continental. ¿Su jugador más destacado? Ronaldo Luís Nazário de Lima, elegido como el mejor del mundo por la FIFA en 1996 y 1997. Además, era el último goleador de la Copa América jugada un par de meses antes, donde su selección dejó eliminada a la nuestra… con un gol suyo, obvio.

Aquella tarde, un trapo colgado de una de las populares le enviaba un mensaje al delantero: Ronaldo você não existe. Ni burla, ni agresión. Era más bien una expresión de deseo.

Ojalá que O Fenómeno nunca la haya visto. En ese caso, nuestras más sinceras disculpas por tener al peor público del mundo.

Huracán (1985/86)

En la actualidad, cuesta imaginarse a los hinchas del Globo jactándose de no conocer las canchas del ascenso. Sin embargo, esto era habitual hasta mediados de la década de los 80’s. En aquella época, los fanáticos de San Lorenzo y Racing, por ejemplo, ya sabían lo que era jugar en la B. Algo que Huracán estaría a punto de vivir en carne propia.

En la imagen, una de las últimas formaciones de los de Parque Patricios antes del primer descenso de su historia. Arriba: Juan Amador Sánchez, Christian Angeletti, Carlos Gay, Rodolfo Raffaelli, Claudio Cabrera y Osvaldo Damiano. Abajo: Claudio Turco Garcia, Daniel Messina, Carlos Mendoza, Juan Tutino y Carlos Torino.

Entre otros, también fueron parte de ese plantel: Héctor Herrero, el Toti Iglesias, López Turitich, Eduardo Papa, Marcelo Bottari, Carlos Taracido, José Luis Zuttión y Ángel Beltrán, quien fallecería ese mismo año a causa de una leucemia.

Sin embargo, sería injusto responsabilizar solamente a estos nombres. Es que, más allá de la mediocre temporada 1985/86 (obtuvo el 13º puesto), el equipo terminó siendo condenado por el pésimo promedio arrastrado de las campañas de 1983 (14º) y 1984 (17º).

Aunque el descenso directo fue evitado gracias a una pésima campaña de Chacarita, los Quemeros no pudieron zafar del Reclasificatorio, un octogonal en donde se enfrentaron con los mejores equipos de la vieja Primera B.

Luego de dejar en el camino a Lanús y a Los Andes, el sorpresivo Sportivo Italiano lo derrotó después de tres finales muy parejas, decretando que el Globo jugaría en el flamante Nacional B. En las instancias definitivas, Huracán utilizó una vestimenta muy particular: camiseta roja y pantalones azules. Sí, se fue al descenso usando los colores de San Lorenzo.

Si bien la atención del mundo futbolero estaba puesta en lo que sucedía en México (al mismo tiempo se estaba jugando el Mundial 86), la caída de un histórico participante de los torneos de Primera División no pasó desapercibida.

Sin dudas, se trató de un hecho histórico para nuestro fútbol: quedó confirmado que los sextos grandes también descienden.

Valencia 2 – River 1 (1984)

El Trofeo Naranja es un tradicional torneo de pretemporada, organizado por el Valencia, del que suelen participar equipos de todo el mundo. Y por supuesto, también hay un lugar en la historia para los argentinos.

Después Independiente (1970), Huracán (1978) y Boca (1980), River se convirtió en el cuarto club de nuestro país en disputar esta competencia amistosa, cuando fue invitado a la edición de 1984.

El local siempre se había quedado con el título cuando participaba un conjunto de Argentina. La historia se repetiría aquel año, en un triangular del que también participó el Hamburgo alemán.

En el encuentro disputado el 14 de agosto, los españoles salieron a la cancha con Sempere; Arias, Tendillo, Castellanos y Subirats; Cabrera, Granero (Quique Flores) y Serrat; Saura, Roberto (Fernando) y García Pitarch (Sixto).

Por su lado, el Millonario jugó con Carlos Gay; Jorge Gordillo, Jorge Borelli, Guillermo Nicosia y Julio Olarticoechea; Héctor Enrique (Reinaldo Carlos Merlo), Américo Gallego y Norberto Alonso (Carlos Tapia); Edgardo Teglia; Enzo Francescoli y Raúl Roque Alfaro (Enrique Villalba). En el banco de suplentes quedaron Goycochea, Karabín y Gorosito.

A pesar de que los dirigidos por Federico Vairo se pusieron en ventaja con un gol de Alfaro (en la imagen, convierte tras recibir un pase del Beto Alonso), los españoles dieron vuelta el resultado gracias a los tantos de Subirats y Saura.

Dejando de lado el juego, lo más destacado de la noche vino por el lado de la indumentaria riverplatense. Aquella jornada se estrenó una novedosa camiseta suplente con los tradicionales colores invertidos y números en el pecho.

Bielsa a la Lazio (2016)

“Una nueva locura de Bielsa”. ¿Cuántas veces leímos y escuchamos esa frase en los medios de comunicación? Miles. Y no es necesario que el DT argentino realice un acto insensato o demencial para que un portal titule de esa manera, claro. Alcanza con que se queme con un café al sentarse en su heladerita, que vaya a la playa en Francia o que pida permiso para ir al baño en un radio uruguaya. Todo lo que haga Marcelo Bielsa será calificado como una nueva locura.

Después de haber abandonado al Olympique de Marsella porque los dirigentes querían cambiarle las condiciones del contrato, muchos clubes aparecieron en el abanico del DT, pero el que avanzó rápidamente en las negociaciones fue Lazio, seduciéndolo con un proyecto que incluía varios jugadores solicitados por el rosarino.

Fue así como el 6 de julio de 2016, el club romano publicó un comunicado, oficializando el comienzo de la era Bielsa…que terminaría mucho antes de lo planeado.

Apenas dos días después de haber firmado y sin siquiera haber dirigido una práctica, Marcelo Bielsa renunció con un comunicado que, entre otras cosas, decía: “Después de cuatro semanas de trabajo en común con ustedes, no pudimos lograr ninguna de las siete incorporaciones previstas en el ‘Programa de Trabajo’ expresamente aprobado por el presidente, Claudio Lotito. Teniendo en cuenta que también se consideró la salida de 18 jugadores que actuaron en la temporada anterior, la llegada de los refuerzos resultaba necesaria de acuerdo a los plazos programados“.

Lotito, el presidente de la Lazio, tragó saliva y soportó los insultos y manifestaciones de los hinchas que se habían ilusionado, pero unos días más tarde reveló algunos detalles de su relación con Bielsa: “Él vive en la pampa sin límites, pero aquí, en cambio, existen las normas, los reglamentos. Se equivocó. No voy a dar cifras, pero había un montón de cláusulas. El sueldo lo quería en dólares y las variaciones del cambio debían estar a cargo mío. También había que hacerse cargo de las cargas fiscales en Italia. Y había que darle varios pasajes aéreos en primera clase para Argentina, para cinco personas, a lo largo de la temporada. Además, pidió cinco teléfonos celulares para todo su cuerpo técnico”.

¿Más? Claro que sí: “Me dijo: ‘Claudio, yo necesito hablar dos o tres veces al día a Argentina, por lo cual había que contratar un abono ilimitado’. También requirió un hotel cinco estrellas para vivir en Roma. Otra exigencia, pidió la compra de siluetas alemanas para simular la barrera en los entrenamientos y le pregunté por qué, que aquí había las italianas, y me dijo que porque eran mejores, y costaban tres veces más”.

De esa manera, Lazio tuvo que recurrir nuevamente a Simone Inzaghi como DT, mientras que Bielsa continuó sin trabajo hasta comienzos de 2017, cuando firmó con el Lille francés.

Boca 1 – PSV 0 (2004)

El 5 de agosto de 2004, Boca Juniors se quedaría con el cuadrangular denominado Vodafone Cup al derrotar en Old Trafford al PSV Eindhoven. Mauro Boselli fue el autor del único gol del partido, a los 7 minutos del primer tiempo.

Dos días antes, el equipo de Miguel Brindisi había goleado a Urawa Red Diamonds de Japón y por eso el DT decidió darle una oportunidad a varios suplentes y juveniles.

De esta forma, ante el PSV salieron a la cancha: Abbondanzieri; Jerez, César González, Traverso y Reano; Ormazábal, Silvestre, Marinelli (Ledesma) y Cardozo (Cascini); Carreño (Cángele) y Boselli.

El club holandés presentó a Southiber; Oouijer (Smit), Alex, Beasley (Bakal), y Bogel (Takak); Volanthen, Lucius (Von Hoffgeseling), Lamei y Colin; De Jong y Sibón (Farfán).

No obstante, el hecho más destacado de la jornada no fue Miguelito arrebatándole el trofeo a los otros entrenadores participantes: Guus Hiddink (PSV Eindhoven), Guido Buchwald (Uwara Red Diamonds) y Alex Ferguson (Manchester United). No, la rareza fue otra.

El titular en los diarios se lo llevó clima, ya que condicionó el espectáculo al punto de que el encuentro entre argentinos y holandes se tuvo que suspender faltando 10 minutos, e impidió el comienzo de Manchester – Urawa, que debía disputarse en segundo turno.

Una intensa tormenta eléctrica fue la causa del abrupto final del torneo. Al no jugarse el último partido, el título fue para el Xeneize. Para que no queden dudas que Dios es Bostero (?).