Mal Pase: Calzada a Independiente (2015)

Tras varios años en Nacional, donde había debutado en 2009 y fue pieza importante en la conquista de varios títulos, Maximiliano Calzada sintió que era hora de dar el salto al exterior. Tampoco era cuestión de dar un salto muy alto: con cruzar el Río de la Plata alcanzaba.

En aquel verano de 2015, Godoy Cruz fue el club que pico en punta para quedarse con sus servicios. Sin embargo, cuando estaba todo encaminado para viajar a Mendoza, Wilson Pírez, representante del jugador, avisó que había recibido un llamado de Independiente. Según sus palabras, si desde Avellaneda mostraban un interés firme, el Rojo sería la prioridad.

Efectivamente, la institución presidida por Hugo Moyano comenzó a negociar y el acuerdo parecía alcanzarse. Por 4.000.000 de pesos de la época (?), se adquiriría el 50% de su pase, mientras que el mediocampista firmaría un vínculo por tres temporadas. Con todo resuelto, Calzada viajó a nuestro país y fue sometido a la revisión médica, la cual aprobó sin inconvenientes.

Sin embargo, quedaba un pequeño detalle: firmar el contrato, algo que nunca sucedió. Tras unos días de incertidumbre, el uruguayo finalmente concretó su llegada al fútbol argentino, pero su destino fue Banfield.

¿Qué pasó en el medio? La versión oficial indicó que los directivos de Independiente decidieron dar marcha atrás luego de haber recibido referencias negativas del futbolista, algo que incluso fue confirmado por su representante.

Sin embargo, otra versión sostuvo que del lado del charrúa exigieron cobrar en dólares billetes y no en moneda argentina al cambio oficial. Uruguayos, pero no boludos.

Argentina Sub-20 (2013)

Las selecciones juveniles argentinas suelen ser sinónimo de éxito y prestigio. Sin embargo, tras las etapas de José Pekerman, Francisco Ferraro y Hugo Tocalli, llegaron tiempos complicados. Fueron las épocas de los muchachos del ’86: Trobbiani, Brown, Olarticoechea, Garré. El primero de ellos tuvo a su cargo este equipo, que buscaba la clasificación al Mundial Sub-20, a disputarse en Turquía. Y, si se podía, quedarse con el sudamericano.

“La expectativa es jugar muy buen fútbol, porque tengo un muy buen equipo”, comentaba el DT antes del campeonato. “Si jugamos bien, ganaremos la mayoría de los partidos”. El optimismo de Trobbiani era el mismo del público y de la prensa.

Motivos para ilusionarse no faltaban: la base del plantel había ganado el torneo de L’Alcudia el año anterior. Además, Argentina contaba con varias figuras del fútbol local y la ventaja de la localía, ya que todos sus partidos se jugarían en Mendoza.

El debut fue una inesperada derrota frente a Chile por 1 a 0. Esa noche, salieron a jugar los once de la imagen. Parados: Juan Iturbe, Lautaro Gianetti, Alan Ruiz, Lisandro Magallán, Walter Benítez y Matías Kranevitter. Agachados: Ricardo Centurión, Luciano Vietto, Manuel Lanzini, Lucas Romero y Carlos Ruiz.

También formaron parte de ese plantel Andrés Mehring, Juan Musso, Alan Aguirre, Eros Medaglia, Jonathan Valle, Lucas Rodríguez, Agustín Allione, Marcos Fernández, Federico Cartabia, Juan Ignacio Cavallaro y Lucas Melano.

Luego de esta caída, llegó el cruce ante Paraguay, en el que Argentina se puso en ventaja gracias a un gol de Vietto. Sin embargo, Derlis González y Cecilio Domínguez lo dieron vuelta, para que la Albirroja ganara 2 a 1.

Obligados a sumar, los pibes enfrentaban a Bolivia, el rival más débil del grupo. Una vez más, no se pudo obtener el deseado triunfo. Fue empate 2 a 2, y a sacar la calculadora.

Finalmente, la única victoria albiceleste llegó en la última fecha: fue 3 a 2 ante Colombia, aunque de nada sirvió. De hecho, al momento de jugarse este partido la Selección ya no tenía chance alguna de avanzar de fase. El fracaso estaba consumado.

Si bien varios futbolistas no pudieron acudir al certamen porque no fueron autorizados por sus clubes (Icardi, Dybala, Ocampos), hubo una ausencia llamativa: la de Leandro Paredes, por entonces mediocampista de Boca. Trobbiani lo había dejado afuera de la convocatoria, indicando que era “lagunero e irregular”. Luego de la mala campaña, no se mostró arrepentido: «en su club, no demostró nada», declaró.

Tras la decepcionante actuación de sus elegidos, el entrenador dejó su cargo. Unos días después, se animó a dar explicaciones: “me pasó lo que a Marcelo Bielsa en el Mundial de Corea-Japón: llegamos con todas las expectativas y no pasamos la primera ronda».

Más allá del frustrante torneo, se supone que el principal objetivo de los combinados juveniles, es la formación. Y, en este sentido, esta experiencia sirvió para que jugadores como Musso, Kranevitter y Lanzini supieran lo que es ponerse la camiseta de su país. Aunque, de aquel grupo, el que mayor recorrido tuvo con su selección fue Juan Manuel Iturbe, quien llegó a disputar Eliminatorias y Copa América… con la camiseta de Paraguay.

Insfrán Jorge

Jorge Pantaleón Insfrán (El Ropero)

Corpulento delantero paraguayo nacido el 27 de julio de 1950 que cumplía con las típicas características del futbolista oriundo de ese país: juego aéreo, cabezazo y potencia física. Suficiente para construir una buena carrera que lo llevó a vestir las camisetas de Sportivo Luqueño, Olimpia, Zaragoza y Granada antes de llegar a Boca Juniors, en 1980.

Su paso por el Xenieze fue tan breve como poco recordado: apenas disputó 5 partidos en aquel Campeonato Nacional, siempre entrando desde el banco de suplentes. En total, ni siquiera llegó a transpirar la camiseta durante 90 minutos.

Continuó con su profesión en Libertad, Jorge Wilstermann, The Strongest y nuevamente Sportivo Luqueño, donde colgó los botines.

También tuvo su paso por la Selección de Paraguay: con la Albirroja se lo recuerda por haber convertido el gol decisivo en la única victoria en La Paz por eliminatorias, en 1973.

Si el Ropero tuvo una trayectoria más que digna, no se metió en escándalos ni vivió otros hechos que merezcan destacarse, ¿por qué ocupa un lugar en este sitio? La respuesta tiene nombre y apellido: Guillermo Coppola.

Antes de alcanzar la fama al lado de Diego Maradona, el representante era amigo de varios jugadores de Boca. En octubre de 1980, el plantel le hizo un regalo por su cumpleaños: por un día sería uno más del equipo. Esto sucedió en un amistoso ante Acerías Bragado, en el que posó como parte de la formación inicial antes de ubicarse entre los suplentes.

Pero la sorpresa no estaba completa: en el segundo tiempo, el cumpleañero entró a la cancha y jugó unos minutos. Según sus palabras, esta travesura fue posible gracias a que “en la planilla me habían anotado como el paraguayo Insfrán, que ni estaba ahí”.

La anécdota termina con el relato de una jugada en donde Guillote enfrentó al arquero, remató al arco y la pelota pegó en el palo. Eso fue lo más cerca que estuvo Insfrán de hacer un gol en Argentina.

Aldosivi «Gracias Tandil» (2001)

El viejo Torneo Argentino A reunió, durante dos décadas (1995 a 2014), a muchos de los equipos más populares, y otros no tanto, de las ligas regionales, que intentaban año tras año subir a la Primera B Nacional. El camino era durísimo, con viajes largos, presupuestos cortos, canchas complicadas y muchas veces con un solo ascenso como premio. Y claro, también estaban los obstáculos inéditos.

En enero de 2001, Aldosivi de Mar del Plata arrancaba una nueva ilusión dirigido por Alejandro Giuntini. En sus filas, tenía jugadores como el ex Boca Andrés Bogado, el ex Lanús Claudio Lacosegliaz y el colombiano Graceliano Mosquera, un lateral por izquierda que perdió la vista de un ojo en ese torneo y tuvo que dejar de jugar al fútbol gracias a un artero golpe que le aplicó el delantero Mariano Martínez, de Belgrano de Santa Rosa.

Más allá de los futbolistas de escaso renombre, el principal enemigo del Tiburón en esa oportunidad fue su propia ciudad, que le dio la espalda cuando el club se vio acorralado por la utilización del estadio José María Minella para el Mundial de Seven de Rugby, los excesivos costos de los operativos policiales en plena temporada de verano y las exigencias del organismo de seguridad de la Provincia, el COPROSEDE, comandado por el ex árbitro Javier Castrilli.

Aldosivi tenía que hacer de local, pero no tenía cancha. Y ninguno de los otros estadios de la ciudad eran habilitados. Le buscaron la vuelta y finalmente la encontraron, jugando lejos de Mar del Plata: a 170 kilómetros.

Tandil fue la ciudad que abrió las puertas, prestando el Estadio Municipal General San Martín (ahí jugó Ronaldinho en el Sudamericano sub 20 de 1999), para que el equipo marplatense recibiera a Luján de Cuyo por la 4º fecha del Torneo Argentino A.

Según las crónicas, unos 350 hinchas acompañaron al equipo del Puerto y colocaron una bandera que decía: «MDP, metete el estadio en el culo». Clarito.

Y si bien los mendocinos ganaron 2 a 0, el detalle inolvidable para los de Aldosivi es la camiseta alternativa de la marca Envión que usaron ese día, con la leyenda «Gracias, Tandil».

Mientras tanto, ese mismo 28 de enero por la noche, el Estadio Minella se vio colmado para celebrar la presencia del all black Jonah Lomu y el tercer puesto de Los Pumas en el rugby de 7 jugadores. Algo más marketinero, para la gente bien, que el viejo y querido Torneo Argentino A.


Créditos de la foto: Diario La Capital.

Voy Al Arco: Bonifacio (2016)

Pasarán los años, los jugadores y los torneos. Sin embargo, el futbolero promedio nunca podrá olvidarse de la hermosa batalla campal entre los futbolistas de Gimnasia y Estudiantes en el verano de 2016. Antes de eso, hubo un partido. Y, mientras la pelotita rodaba, también pasaron cosas raras.

Porque ver a un jugador de campo vestido como guardameta no es algo precisamente normal. Y eso fue lo que pasó con Ezequiel Bonifacio durante apenas unos segundos.

Tras la expulsión de Enrique Bologna por una inexistente mano afuera del área, el Pincha, que ganaba 1 a 0, tenía una buena oportunidad para estirar la ventaja. Con los cambios agotados, el defensor tuvo que ocupar una posición a la cual no parecía adaptarse bien… ¡si ni siquiera se había puesto los guantes! Ni los de arquero, ni los de boxeo.

Se jugó ese tiro libre, la pelota rebotó en la barrera y el contragolpe terminó en un poético murrazo de Santiago Ascacíbar. Las imágenes que se vieron a continuación aún están en la memoria de todos. Y nunca está de más volver a verlas.

Premios Baldoseros 2022

Después de unos días de urnas abiertas para nuestros lectores, llegó el turno de dar a conocer a los ganadores en las distintas categorías de la Encuesta Baldosera 2022.

Premio “Claudio Benetti” al baldosero de 2022

Claudio Spinelli (23%)

Siendo delantero, no convirtió goles en todo el año. Pero eso es lo de menos. El Caniggia trucho fue noticia en 2022 por estar jugando en el FC Oleksandria de Ucrania cuando estalló la guerra. En el momento de mayor tensión, pudo huir de ese país y continuar su carrera en Lanús, para ser suplente de un hombre de 42 años. Cuando el Pepe Sand no estuvo disponible, pudo jugar algunos minutos.

Premio “Beto Carranza” al jugador que más betocarranceó durante 2022

Alexis Messidoro en el Persis Solo (Indonesia) (10%)

En una votación muy pareja, el ex mediocampista de Boca, Talleres y Platense, superó a otros candidatos como Tito Ramírez o Brian Sarmiento. Merecido reconocimiento para un jugador que al llegar a este exótico destino ya suma 9 camisetas en 7 países diferentes. Y lo mejor es que sólo tiene 25 años.

Premio “Matías Almeyda” al Mal Pase de 2022

Luis Suárez a River (45%)

No fue un sueño ni una venta de humo: las negociaciones entre el Millonario y Lucho fueron concretas, y hasta se llegó a un preacuerdo. Sin embargo, según comentó el uruguayo, la eliminación de los de Gallardo en la Copa Libertadores fue decisiva para cambiar su destino. El delantero eligió con el corazón y se fue a Nacional.

Premio “Fibronazo” a la camiseta más fea de 2022

Aldosivi cuatro colores (22%)

Kappa fue la responsable de la confección de estas prendas, en lo que se pensó como un homenaje a la ciudad de Mar del Plata por la inclusión del color celeste. Tanto el diseño «Mare Bianco» como el «Mare Nero» serán recordados como las camisetas con las que el Tiburón se fue al descenso.

Premio “Casigol Herrera” a la jugada o momento baldosero de 2022

Hinchas de Boca gritando los goles de River; hinchas de Racing gritando los goles de Independiente (19%)

Si algo le faltaba a Gallardo antes de irse de River, era que los hinchas de Boca festejaran los goles del Millonario. Esto fue posible gracias a que Borja se equivocó (?) y la metió dos veces. A cambio de semejante pecado, en la Bombonera hubo vuelta olímpica. Por el contrario, en el Cilindro se gritaron los goles de Independiente sin que esto reditúe en un beneficio propio. Racing, no trates de entenderlo.

Premio “Negro Marchetta” a la declaración baldosera de 2022

Fernando Niembro: “Soy defensor del VAR a muerte. El problema es creer que es una chica de 17 años” (28%)

Con el «Qué miras bobo, andá pa’ allá» fuera de concurso por trascender el espíritu (?) de este sitio, apareció este comentario del bueno de Fernando. A veces, es mejor quedarse callado.

Premio “FAV a tu vieja” al mejor tuit de @enunabaldosa en 2022

Armate un torneo de 78 equipos, suspendé los descensos a dos fechas del final, metelo a Barracas en la Libertadores. Hace lo que quieras, Chiqui. Te pertenecemos. (15%)

La alegría del momento nos llevó a presentar propuestas que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino sería incapaz de implementar. Por suerte solo es una broma imposible de tomarse en serio, ¿no?

Encuesta Baldosera 2022

Por decimoquinta vez consecutiva, ofrecemos a nuestros lectores la posibilidad de elegir lo mejor/peor del año. Como siempre, apuntamos al costado baldosero del fútbol y dejamos de lado lo que seguramente, por estos días, se cansarán de ver en todos lados. A votar.

Lautaro Rinaldi. Durante la primera mitad del año, el ex novio de Candela Ruggeri apenas jugó 17 minutos en Aldosivi. Fueron en un partido por Copa Argentina, suficientes para errar un penal en la definición frente a Colegiales. Sin lugar en Mar del Plata, se fue a Austria, el sexto país en el que juega en los últimos seis años.

Axel Werner. El arquero llegó a Arsenal desde el Elche, en un préstamo que tenía como objetivo darle rodaje, ya que en España era suplente. Jugó 11 partidos, perdió el puesto con Alejandro Medina y volvió al club dueño de su pase, donde sigue esperando una oportunidad.

Shayr Mohamed. El hijo del Turco, de nacionalidad mexicana, está dando sus primeros pasos en el fútbol argentino. Durante todo el año, formó parte del plantel de Arsenal, sin jugar ni un minuto. Al menos, estuvo varias veces en el banco de suplentes.

Leonardo Marchi. Otro “hijo de” que cobija Arsenal. En este caso, se trata de la descendencia de Sergio Marchi, el secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados. A los 26 años, y con 8 partidos disputados en todo el año, quiere desmentir que juega por el apellido. Todavía no pudo (?).

Enrique Borja. El homónimo del ídolo de El Chavo tuvo otro paso intrascendente por nuestro futbol. Tras dejar inexistentes recuerdos en Argentinos Juniors y Belgrano, este año le tocó ponerse la camiseta de Atlético Tucumán. Lo hizo en solo dos partidos (21 minutos). Ya regresó a Paraguay, su país.

Valentín Viola. La ex promesa de Racing tuvo un rol secundario (siendo generosos) en el ascenso de Barracas Central en 2021. Este año, se quedó para jugar en Primera División con esa camiseta. Solo lo hizo en un par de partidos, sumando apenas media hora de juego en todo 2022. Su futuro es una incógnita.

Luciano Bocco. De Cancún a Santiago del Estero. Así fue el recorrido directo que realizó este defensor mexicano de 22 años que forma parte del plantel de Central Córdoba. Fue al banco de suplentes dos veces, no jugó nunca.

Nahuel Gallardo. El ganador de este premio en 2022, tuvo un año atípico: no obtuvo ningún título. Lo que sí mantuvo fue su poca participación: durante el primer semestre solo jugó 7 partidos en Colón, antes de iniciar su primera aventura en el exterior. Ahora forma parte del Once Caldas, en donde también le está costando afianzarse.

Andrew Christopher Teuten. Lateral izquierdo uruguayo de quien se decía que podía llegar a River. Finalmente, arribó a Colón, donde alternó entre la titularidad y los relevos. Buen jugador, pero, con semejante nombre, no podía faltar en este listado.

Gonzalo Asís. Ignorado por Eduardo Domínguez, rescatado por Julio Cesar Falcioni. A pesar de eso, este año tuvo poco lugar en Independiente. Como en 2021, 2020, 2019, etc. Definitivamente, su futuro no está en Avellaneda.

Claudio Spinelli. La guerra lo sorprendió jugando en el FC Oleksandria de Ucrania. Tras un escape cinematográfico, pudo salir del país. Lanús le tiró un salvavidas y el respondió a su manera: sin convertir goles, aunque apenas jugó 350 minutos, en 16 partidos diferentes.

José Leudo. “Me gustaría ser el Serna de Tevez”, tiró este volante central colombiano al llegar a Rosario Central. Tras una eterna puesta a punto, estuvo disponible para Carlitos. Sin embargo, no jugó ni un partido. Ya está haciendo las valijas para buscar un nuevo destino.

Gustavo Ramírez. Otro extranjero que pasó desapercibido en Rosario Central. Se trata de un delantero paraguayo de 32 años que jugó 5 partidos (177 minutos) sin demostrar cualidad alguna. Rescindió contrato y se fue al Deportivo Cali.

Josué Ayala. En marzo, le pasó algo insólito: se ganó la titularidad. Fue como arquero de Sarmiento, puesto del que se adueñó durante once partidos. A partir de junio, regresó a su hábitat tradicional: el banco de suplentes. No volvió a jugar desde entonces.

Lenny Lobato. Joven delantero de Vélez que nació en Búzios (Brasil) y es nieto Nélida, reconocida vedette argentina que alcanzó la fama en la década de los 60’s. Hábil y goleador, tiene todo para triunfar… o para terminar en estas páginas.

AVISO: La encuesta quedará abierta hasta las 23:59 del 28 de diciembre. Si alguna de tus respuestas no está entre las opciones, podés hacerla llegar a través de los comentarios.