Voy Al Arco: Sandoval (2019)

El 28 de enero de 2019, Diego Dabove debutaba como DT de Argentinos Juniors con algunas dudas que iría puliendo a lo largo de los próximos meses. Por ejemplo, el puesto del arquero titular, que se encontraba en puja entre Federico Lanzillota y Lucas Chávez. En el arranque, el primero parecía ganar la pulseada, aunque su chance duraría menos de 90 minutos.

La cita era en Santa Fe, ante Colón, un rival que también presentaba a un nuevo entrenador (Julio Comesaña) y a su flamante jugador franquicia (?): Luis Miguel Rodríguez.

Justamente, el tucumano sería la figura del encuentro al marcar un gol, dar una asistencia y generar la expulsión del guardameta del Bicho.

Esto último ocurrió cuando aún quedaban 20 minutos para el final del juego. El equipo visitante había realizado los tres cambios y tuvo que improvisar en el arco: ese lugar fue ocupado por Jonathan Sandoval.

Con el resultado 2 a 0 y Argentinos jugando con 9 (Fausto Montero también había visto la tarjeta roja), el Sabalero tuvo códigos: sacó el pie del acelerador y se dedicó a que pase el tiempo… salvo por el Pulga, que probó con una definición de lujo devuelta por el travesaño.

De esta manera, el primer paso de Dabove en el club de La Paternal fue negativo: flojo rendimiento, dos expulsados y derrota inapelable. Aunque sirvió para algo: luego de esta caída, el Pochi Chávez se adueñó de los tres palos, siendo vital para la obtención de mejores resultados.

Alarcón Alberto

Alberto Ricardo Alarcón (Beto)

El Chino Luna deja la cancha envuelto en una ovación, luego de una actuación inolvidable. No era para menos: le había anotado un hattrick a Boca, en el duelo por el Apertura 2010. Mientras desde las tribunas miles de hinchas corean su apodo, un compañero es el primero en felicitarlo antes de reemplazarlo. De esta manera, Alberto Alarcón hacía su aparición en Primera División.

Surgido de las inferiores de Tigre, la realidad es que nunca tuvo oportunidades en ese club. Ni siquiera en el ascenso: aunque formó parte del plantel que regresó a la máxima categoría en 2007, no jugó ningún partido durante aquella campaña (solo fue un par de veces al banco de suplentes).

Por eso, en 2007/08 fue prestado a Defensores de Belgrano. Tras un año en la B Metropolitana regresó a Victoria, donde solo tuvo apariciones en Reserva hasta aquel debut frente al Xeneize. En ese mismo torneo, también jugó un rato frente a Atlético Tucumán. Y eso fue todo. En total, apenas disputó 16 minutos con el Matador.

Con el pase en su poder, recaló en Colegiales (2010/11) y Racing de Olavarría (2011) antes de dar el salto al exterior. Y saltó bastante alto: llegó a más de 4000 metros sobre el nivel del mar, para jugar en el Real Potosí (2012). El gran objetivo de ese equipo era superar la primera fase de la Copa Libertadores. Una tarea casi imposible: enfrente estaba el Flamengo de Ronaldinho.

Alarcón, recio defensor central, se fue lógicamente derrotado… aunque con una pequeña victoria: se llevó la camiseta de Dinho. “Dentro de la cancha es un tipo bárbaro, se portó como un caballero. Cuando jugamos la revancha en Brasil llevó varias porque en Bolivia se la habíamos pedido todos”, contó un tiempo después.

Además, agregó que “en el partido de ida me hizo un caño impresionante. Yo le decía que me iban a cargar mis amigos y se cagaba de risa. ‘La próxima cerrá las piernas’, me respondió. Al rato me hizo esa viborita que patentó él, y ahí lo tuve que bajar porque se me iba”. Para que no queden dudas, las imágenes lo certifican.

Unos meses más tarde, regresó al país para nunca más irse. Vistió nuevamente la camiseta de Racing de Olavarría (2012/13), y luego pasó por UAI Urquiza (2013/14), Alvarado (2014) y Ferrocarril Sud de Tandil (2015 a 2017), donde finalizó una carrera que tuvo su pico más alto en una patada a R10. Tranquilo, Beto. Seguramente no sos el único.

River 3 – Motagua 0 (2016)

Luego de un flojo semestre (terminó 9º entre los 15 equipos de su zona en el torneo local y fue eliminado en octavos de final en la Copa Libertadores), River Plate viajó a Estados Unidos para realizar una nueva pretemporada.

El primer rival de esa gira fue el América de Cali, que por entonces jugaba en la Primera B de su país. A pesar de que del otro lado estaba el último campeón de América, los Diablos Rojos se impusieron por 3 a 1.

Para revertir este mal momento, era necesario volver a ganar, sin tener en cuenta quien estuviese enfrente. ¿Un rival débil, de una liga menor? No importaba, todo venía bien con tal de recuperar la confianza. Así, apareció el Motagua, de Honduras.

Para este amistoso disputado el 13 de julio de 2016, Marcelo Gallardo planteó una formación inicial donde predominaban jugadores de la casa, incluyendo algunos pibes sin experiencia en partidos oficiales. En el segundo tiempo, ingresaron nombres más conocidos.

Esa noche, jugaron Batalla; Casco (Mayada), Montiel, Vega, Olivera; Morán Correa, Nacho Fernández (Domingo), Andrade (Mora); Pisculichi (Gonzalo Martínez); Simeone (Alario) y Driussi (Exequiel Palacios).

Por su parte, el conjunto centroamericano propuso mucho apellido latino (?), incluyendo al argentino Diego Vásquez, su entrenador, que a fines de los 80’s había jugado en las inferiores del Millonario.

River se impuso con goles de Andrade, Mora y Martínez, logrando su primer triunfo del semestre en el coqueto estadio del ESPN Wide World of Sports, un complejo deportivo ubicado en el Walt Disney World, cerca de Orlando.

Visitar la tierra de Mickey Mouse le cambió el semblante a los del Muñeco, que ese año terminarían festejando la Recopa Sudamericana y la Copa Argentina.

Voy Al Arco: Stephen Clemence (2005)

Peter y Kasper Schmeichel. Miguel y Pepe Reina. Oscar y Pablo Cavallero. Rubén y Agustín Cousillas. A estos ejemplos de padres e hijos arqueros, se le puede sumar uno más: Raymond y Stephen Clemence.  Sin embargo, es necesario hacer una salvedad: mientras que el progenitor ejerció esa labor durante dos décadas, su heredero lo hizo sólo por unos instantes.

Titular en la selección de Inglaterra durante la mayor parte de la década de 1970, Ray alcanzó la gloria al ganar tres Copas de Europa con el Liverpool, además de varios títulos locales. ¿Y su hijo? Tuvo una digna pero corta carrera en el fútbol inglés, teniendo que abandonar la actividad a los 31 años, al no poder recuperarse de varias lesiones graves.

Aunque Stephen jugaba como mediocampista, en una breve ocasión ocupó el lugar de su padre. Esto sucedió en el encuentro en el que su equipo, el Birminghan, cayó 4 a 1 frente al Manchester City, el 17 de diciembre de 2005.

Cuando se estaba por cumplir el tiempo reglamentario, el portero Nico Vaesen fue expulsado, otorgándole a algún compañero la obligación de usar su buzo y sus guantes. Como no podía ser de otra manera, Clemence se hizo cargo de la situación. Y así, el mandato paterno quedó cumplido.

Mal Pase: Gattuso a Boca (2012)

Aunque su esposa terminó bajándole el pulgar a una mudanza a Argentina, lo cierto es que la (im)posible llegada de Genaro Gattuso estaba resuelta sin necesidad de poner como excusa a la familia.

Primero, porque el interés de Boca Juniors nunca fue real, ni tampoco existió una oferta concreta. Apenas hubo un acercamiento por parte de Pablo Budna, secretario técnico del club a mediados de 2012, quien en un viaje por Italia reconoció que le gustaría incorporar al mediocampista. «Si él quiere, estamos listos», tiró sin importarle que al equipo le sobraban futbolistas con características similares, como Somoza, Ledesma, Erbes y Rivero.

Además, a pesar de que en el pasado el italiano le había hecho un guiño al Xeneize (en 2009 se refirió a la posibilidad de jugar en la Bombonera), aquel año tenía algunos problemas en la vista, y decidió no irse lejos de casa. “Yo quería ir al 100 por 100 y para ir así, preferí no ir», reconoció años más tarde.

Por último, y principalmente, el tema de la mujer. “Ella manda en casa y no me dejó. Mis chicos eran muy pequeños y no era la situación familiar para ir», expresó con total sinceridad.

Finalmente, en aquella oportunidad, el jugador dejó el Milan y se mudó a Suiza, para disputar la última temporada de su carrera en el FC Sion. Así, ganó en tranquilidad. Y en aburrimiento.

Guzmán Andrés

Andrés Guzmán Shjodt (Tanque)

El futbolista del ascenso profundo nunca la tuvo fácil, y mucho menos durante la última pandemia. A mediados de 2020, con la pelota detenida y sin fecha de regreso, un gran número de jugadores de las categorías más bajas quedaron libres y tuvieron que buscarse otros trabajos, por lo menos de manera provisoria. Esto se transformó en algo habitual para la mayoría, aunque pocos estuvieron tan metidos en el tema del Covid-19 como este centro delantero.

Oriundo de Orense, provincia de Buenos Aires, la peleó en las inferiores de Boca Juniors y de Vélez Sarsfield, club con el que llegó a jugar cuatro partidos en Primera División. Todos fueron por el Clausura 2008, y siempre fue titular a pesar de que en su posición estaban Jonathan Cristaldo, Rin Rin Balvorín y Santiago Silva, a quien por lo menos pudo apoyar en un festejo (?).

Estas fueron las únicas ocasiones en las que tuvo minutos en el Fortín. No obstante, siguió en el club unos años más. Incluso fue parte del plantel que festejó el Clausura 2009, aunque solo jugó en Reserva.

Sin chances en el equipo de Gareca, comenzaría una larga trayectoria por diferentes categorías de nuestro fútbol. Desde entonces, defendió las camisetas de Deportivo Merlo (2010), Defensores de Belgrano (2011), Brown de Adrogué (2012/13), Laferrere (2013), Boca de Río Gallegos (2014), Fénix (2014), Cañuelas (2015), Luján (2016/18), Excursionistas (2018/19) y General Lamadrid (2019/20).

En el medio estas experiencias, comenzó a estudiar kinesiología. Sin imaginarlo, esta profesión lo llevaría a estar en la primera línea de batalla contra el coronavirus.

A pesar de no contar con experiencia en el ámbito de la rehabilitación, no le escapó a las tareas que exigía el momento, ayudando a muchos pacientes a recuperarse de las secuelas causadas por la enfermedad.

Y así, nos dimos cuenta de algo más: cuando salíamos a aplaudir a los médicos, también estábamos aplaudiendo a un ex jugador de Vélez. Que año de mierda fue el 2020…

Updateando: Forever Young

Al final, no se había retirado. Y parece que nunca va a hacerlo. ¿Cómo va a parar, si a los 45 años se consagró campeón y goleador? Sebastián Abreu, delantero del Olimpia de Minas, su ciudad natal, llevó a su equipo a ganar el torneo Apertura del Campeonato Minuano.

El Loco marcó por duplicado en la victoria decisiva ante el Club Atlético Lito, siendo el máximo anotador del certamen con 7 goles en 8 partidos.

– De este lado del charco, otros veteranos imitaron al uruguayo y volvieron del retiro. Por ejemplo, Julio Chiarini, que defendió el arco de Sol de Mayo. Con Luis Islas como DT, el equipo no pudo conseguir el ascenso a la Primera Nacional. En el equipo patagónico también jugó Diego Galván, que ahora defiende la camiseta de Deportivo Roca.

– El Torneo Regional Amateur también tiene a sus hombres de experiencia. En este campeonato están presentes Paulo Rosales (General Paz Juniors), Pablo Campodónico (Kimberley), Alejandro Delorte (Huracán de Ingeniero White), Fernando Lorecife (Defensores de Glew), Juan Manuel Chaco Torres (Chicago de Bariloche), Sebastián D’Angelo (Cruz del Sur), Alejandro Capurro y Juan Pablo Pereyra (ambos en Atlético Carcarañá), entre otros.

– Por la misma competencia, el que se destacó el pasado fin de semana fue Lucas Mareque, que debutó metiendo doble caño y asistencia en el triunfo de Social Atlético Televisión. En ese equipo también juega el Pocho Anívole, un histórico del fútbol del ascenso.

– Por último, una linda noticia que viene desde República Dominicana: Iván Pérez, Lihué Prichoda y Claudio Chiqui Pérez se consagraron campeones con el Cibao FC. Desde aquí, nuestras felicitaciones y el deseo de que semejante logro alcance la repercusión que merece.

Boca 0 – Paris Saint Germain 3 (2011)

Luego de empatar frente al Arsenal, el equipo de Julio Cesar Falcioni cerró su participación en la Emirates Cup presentando una alineación totalmente diferente a la de su debut. Es que solo habían pasado 24 horas desde ese partido, y la rotación era necesaria.

De esta manera, el 31 de julio de 2011, Boca Juniors salió a la cancha con Orión; Roncaglia, Sauro, Caruzzo, Clemente Rodriguez; Chávez, Erbes, Colazo; Gracián; Mouche y Araujo. Una amplia mayoría de los habituales suplentes, a los que luego se sumaron Rivero, Blandi, Gaona Lugo y Viatri.

Del otro lado, el Paris Saint-Germain también puso nombres que pocas veces arrancaban entre los titulares: Aréola; Ceará, N’Goyi, Camara, Tiéné; Maurice (Arnaud), Chantome, Kebano, Nené; Gameiro y Hoarau.

A pesar de la ausencia de jugadores como Maxwell, Thiago Motta, Alex, Matuidi, Sissoko o Pastore, el conjunto francés dominó el encuentro y se impuso con tantos de Maurice, Hoarau y Ceará.

Esta derrota decretó el final de la gira del Xenieze por Europa, en donde no obtuvo victorias. Además, en el duelo ante el PSG, el Tano Gracián sufrió una luxación en su codo izquierdo. Un mal presagio para él, pero no tanto para el equipo, que se adueñaría del Apertura 2011 con una diferencia aplastante sobre sus perseguidores.