Especiales: Sponsors campeones

Hace un poco más de tres décadas,  empezamos a naturalizar que los equipos del fútbol argentino tuvieran publicidad en sus camisetas. De ahí, a tenerle algo de cariño a una marca por haber estado en algún momento feliz de nuestra institución, hay un solo paso.

Con el reciente título de Racing en la Superliga, la cuenta llega a 60 equipos campeones que, al momento de sumar estrella por un título de Primera División, tuvieron su camiseta manchada. Así que acá están, estos son, los sponsors del campeón.

Borrachos de alegría

La cerveza y el fútbol, una rendidora combinación. Si se hace un ranking de marcas ganadoras, las de birra lideran con comodidad. El premio mayor se lo lleva Quilmes, con 10 vueltas olímpicas: entre 1996 y 2000 estuvo presente ininterrumpidamente en los festejos de Vélez, River y Boca. También fue protagonista de varios descensos del club de su ciudad de origen, pero eso es otra historia. No fue la única firma del rubro que se consagró: Budweiser sumó 3 títulos con el Millonario (2002, 2003 y 2004) y Bieckert lo hizo con Estudiantes (2006).

Campeones en dos ruedas

Otro segmento de mercado que ha tenido éxito en el balompié nacional es el de las motocicletas, aún con la desventaja de no apoyar a los equipos más poderosos. Además, supo celebrar en diferentes épocas: desde Zanella con Rosario Central en 1987, hasta Yamaha con Lanús en 2016. En el medio, se suma también Yamaha con Newell’s (1991 y 1992), Mondial con Vélez (2009 y 2011) y Motomel, con la Lepra en 2013 y Huracán en 2009.

Yo te banco

En los últimos años, las entidades financieras pisaron fuerte y sumaron varios títulos. BBVA lo hizo con Boca (2015, 2017 y 2018) y River (2014), Banco Ciudad con San Lorenzo (2013) y Banco Hipotecario con Racing (2014). Este último se destacó por una particularidad: el nombre de la compañía estaba en la espalda de la camiseta, y al frente se leía el eslogan “Dueños de una pasión”.

En las buenas y en las malas

Hay casos especiales, en donde una publicidad es recordada tanto por un momento de felicidad como por uno de tristeza. Son los casos de Petrobras, Liderar y Bingo Lomas. Estas marcas fueron campeonas y años más tarde descendieron con el mismo equipo: los artífices de semejantes logros fueron respectivamante River, Argentinos Juniors y Banfield. El Taladro tiene una curiosidad más: es la única institución que ganó un título con dos sponsors al frente de su camiseta. El otro era Megacrédito, que ya no estaba al momento de la caída al Nacional B.

Pesos al costado

El primer ganador de un torneo con una casaca con publicidad fue Argentinos Juniors, vencedor en el Metropolitano 1984 y en el Nacional 1985, con 7up. River lo siguió en 1986, consagrando también a Fate. El detalle es sus logos aparecían de manera reducida y no a la altura de la panza, sino que ocupaban el lugar del escudo. Esta tendencia se repitió con Lotería Santa Fe en la pilcha de Newell’s (1988), Peugeot y Credencial, ambas con River (1990 y 1991). A partir de ese momento, todos los sponsors que acompañaron al campeón estuvieron en el centro de las prendas, dejando de ser un actor de reparto en la indumentaria.

In Memoriam

Una empresa que ya no está entre nosotros y Racing. Dos cosas diferentes, aunque no parezca (?). La referencia es a Sky TV, el acompañante de la Academia en su inolvidable desahogo mientras el país se caía a pedazos en 2001. La jodita le iba a salir cara a esta operadora de televisión satelital: apenas unos meses más tarde cerró sus oficinas en Argentina, para nunca más volver. Algo que solo podía ser provocado por Racing campeón una profunda crisis económica.

¿Friendly sponsor? ¿Qué es eso?

Tantas veces protagonista de luchas por la permanencia, en 2012 La Nueva Seguros tuvo su momento de gloria. Fue gracias a Don Julio Arsenal, cuando festejó en aquel Torneo Clausura. Sin dudas, este es el caso de camiseta arruinada por una publicidad más notoria entre todos los campeones. El emblema amarillo y violeta sobre una prenda celeste y roja no dejan margen para discusiones.

El logo no se mancha

Aunque ni siquiera los más poderosos están a salvo de los caprichos de los que ponen el dinero. Por ejemplo, Boca fue campeón con una camiseta con rojo y blanco. Aunque un poco sacada de contexto, esta frase no deja de tener algo de cierta: el Xeneize celebró el Apertura 2011 llevando el distintivo de LG con sus colores originales.

Y los demás…

Para ir terminando con el repaso, la hacemos fácil: agarramos los casos aún no mencionados y los metemos a todos dentro de una misma bolsa. Ojo, se puede decir que tienen algo en común: son publicidades que no molestaban en la camiseta, y hasta la hacían más linda, o más reconocible. Por orden cronológico, ellos son: Mita con Independiente (1989), Parmalat con Boca (1992), Sanyo con River (1993 y 1994), Samsung con Vélez (1993 y 2012), Ades con Independiente (1994), CableVisión con San Lorenzo (1995 y 2001), Mazola con Vélez (1995), Taranto con Independiente (2002), Pepsi con Boca (2003), Transatlantica con Newell’s (2004), Pirelli con Vélez (2005), Megatone con Boca (2005, 2006 y 2008), Walmart con San Lorenzo (2007), Bingo Lanús con Lanús (2007) y RCA con Estudiantes (2010) y Racing (2019).

La tabla historica (1984-2019)


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Casalinuovo Damián

Damián Leandro Casalinuovo

Dicen que las cosas aparecen cuando no se buscan, y el caso de este delantero podría valer como ejemplo: sin insistir con ser futbolista profesional, pudo dedicarse a un trabajo envidiado por millones de personas. Como si fuera poco, aunque apenas pisó los campos de juegos de nuestro país, llegó a jugar en Europa… ¡y hasta en la Selección Argentina!

Una historia así de rara tiene que tener un origen poco convencional. Y el Country Banco Provincia cumple con los requisitos (?). Allí vivía Casalinuovo, quien jugaba en una liga local donde también se prendían ex jugadores. Recién a los 16 años saltó a las inferiores de Vélez Sarsfield. “Me costó mucho, tuve que cambiar mi forma de juego”, contó a El Gráfico. Y agregó: “Tuve la chance de comenzar a los 12 años, pero mi familia decidió que lo mejor era que termine los estudios. No me arrepiento, porque no dejé de hacer cosas típicas de los adolescentes, como mi viaje de egresados y las vacaciones con amigos”.

Si la precuela (?) ya había escapado de lo habitual, el debut en Primera División continuaría con esa tónica: “Fue muy raro porque ni siquiera estaba en el plantel. Yo estaba en la Cuarta, había un interinato porque había renunciado La Volpe. Entonces, el viernes se acercó Pedro Larraquy y me dijo que había un puesto de delantero vacante para el partido del domingo y que iba a concentrar. No me lo imaginaba. Llegué al banco y vi que era el primer delantero suplente”. Con 20 años cumplidos, ingresó por Fernandes Francou en una derrota frente a Huracán, por la 19° fecha del Apertura 2007. “Recién cuando estuve de vacaciones, con mis amigos, comencé a caer de lo que había pasado. Se había dado todo muy rápido”.

Su segundo y último partido con los de Liniers lo jugaría exactamente una rueda más tarde: última jornada del Clausura 2008, otra vez contra el Globo, y un puñado de minutos para despedirse de la máxima categoría. La temporada 2008/09 lo encontró haciendo lo que podía en el Nacional B, donde formó parte de un flojísimo equipo de Platense que estuvo cerca del descenso.

Los vaivenes que provoca una vida laboral tan inestable como la del futbolista, lo mandaron directamente desde el Calamar a una liga de mediano nivel europea, pero europea al fin. Firmó contrato con el Dundee United de Escocia, aunque rápidamente fue descartado porque se dislocó el hombro. Necesitado de minutos, recaló gracias a un préstamo de emergencia (una particular modalidad de traspasos de jugadores en el fútbol británico) en el Raith Rovers, donde debutó en el clásico frente al Dunfermline Athletic, anotando un gol con la mano, lo que le valió críticas del periodismo. “No estoy orgulloso, por supuesto, pero estas cosas suceden. Soy un jugador joven, mi carrera recién está empezando y ser llamado un tramposo tan pronto no es bueno”, se defendió en ese momento.

De vuelta en el Dundee United, se hizo acreedor (?) de una buena racha en la que toda pelota que tocaba, terminaba en gol. Esto no fue suficiente para asegurad su continuidad en el club, ya que luego pasó por el Hamilton Academical y volvió al Raith Rovers hasta que, debido a una recurrente lesión en la espalda, optó por dejar el fútbol, volver a Argentina y comenzar a trabajar como contador. La decisión de no ponerse más los botines no tendría marcha atrás… pero a la pelota no la iba a dejar tan fácil.

De regreso en el país, tuvo otra oportunidad inesperada: volver al deporte de manera más o menos competitiva. Pero esta vez, sobre la arena. Y en el fútbol playa no le fue tan mal: llegó a representar a la Selección Argentina en la Copa América 2016.

El equipo quedó afuera en primera ronda, pero eso es lo de menos. De los intercountries, a ponerse la misma camiseta que usaron Batistuta, Crespo o Higuaín. Si la vida está hecha de sorpresas, Damián Casalinuovo vino adentro de un huevo Kinder.

[A la inversa] Voy al Arco: Pepe Reina (2006)

El 29 de julio de 2006, el Liverpool de Inglaterra disputó su último amistoso antes de comenzar la temporada oficial de la Premier League. ¿El rival? El Kaiserslautern de Alemania. ¿Lugar? Eschen, Liechtenstein. ¿Resultado? Victoria del equipo germano, por 3 a 2. Por supuesto que este hubiese sido un partido más, de no ser por una rareza ocurrida en su desarrollo.

Para analizar el caso, pongámonos en contexto: era un encuentro final de preparación, jugaban muchos suplentes, nadie quería arriesgar a los titulares: ideal para agarrar una computadora, ver cómo venían las apuestas y tipear new betting site Moplay’s free bet courtesy of OLBG.com para hacerse unos pesos de ariba. Tratándose de un encuentro de esas características, el entrenador Rafa Benítez optó por probar alternativas en algunos puestos. Una prueba de ello era la presencia del ex Banfield Gabriel Paletta entre los convocados. Apenas disputó 8 encuentros oficiales con The Reds, pero ese día fue titular.

Ojo que no fue el único en sorprender en esa alineación: otro de los zagueros fue un joven de 17 años llamado Jack Hobbs, quien al terminar el encuentro sería señalado como el culpable de la derrota, al haber cometido fallas importantes en los goles (“es un niño que aprenderá de esto”, dijo el director técnico luego del juego). Y medio que lo enterró, porque Hobbs recién hizo su debut oficial un año después y luego se convirtió en un nómade del ascenso inglés. El camino de un verdadero baldosero.

El otro hecho insólito que le da vida a esta historia, ocurrió cuando faltaban unos 15 minutos para el final de aquel encuentro ante el Kaiserslautern. ¿Qué pasó? Veamos:

El Liverpool ya no tenía jugadores de campo entre sus suplentes. Fabio Aurelio y Luis García se habían lesionado y tuvieron que dejar la cancha, por lo que hubo que buscar a dos hombres dispuestos a reemplazarlos para que el equipo no terminara con 9 futbolistas.

Uno de ellos, gracias a la buena voluntad del rival, fue el atacante Robbie Fowler, quien había salido unos minutos antes. Sí, entró después de haber salido, como en un picado de barrio.

El otro, quizás, fue el menos esperado. Rafa Benítez miró hacia el banco y solo quedaba Pepe Reina, arquero de profesión. No quedó otra. Le hizo una seña para que entrara y el ex Villarreal se tuvo que cambiar de apuro, ya que no se imaginaba pasar por esa situación.

El arquero que sería campeón del Mundo con España en Sudáfrica 2010 (sin jugar, por supuesto), se paró en la mitad de cancha y hasta estuvo cerca de anotar un gol, cuando quedó de frente al arquero rival y sacó un remate que salió desviado. Por lo menos, el peligro lo generó en el arco de enfrente…

“Aunque no es normal que un portero juegue de centrocampista, yo me vi obligado a hacerlo”, declaró luego del partido.  “Me gusta jugar de vez en cuando en los entrenamientos, pero prefiero estar bajo los palos. Estuve cerca de marcar, pero no hubo suerte”, agregó el pelado.

Las risas luego de la malograda situación de gol marcaban el estado de ánimo del equipo con respecto al español, quien un par de meses antes había sido el héroe en la obtención de la FA Cup, al detener tres penales en la victoria sobre el West Ham. Y así, se salvó de los reproches.

Echenique Lucas

Lucas Daniel Echenique

Arquero integrante de los planteles de Arsenal hasta 2005 sin posibilidades de llegar más lejos que el banco de suplentes en alguna que otra ocasión. La desleal (?) competencia ante nombres como Alejandro Limia, Leonardo Aguirre, Ariel Rocha y Esteban Dreer lo hicieron despedirse de la Primera División antes de mandarse alguno de esos bloopers que se repiten en los especiales de fin de año.

La ansiada cagada (?) llegaría en 2008, cuando ya defendía los colores de Comunicaciones: el portero rival, Albano Anconetani, ejecutó un tiro libre desde su propio campo, la pelota lo superó y se terminó metiendo sin oposición. Años más tarde Augusto Batalla copiaría la jugada en un Superclásico. Así lo recordó el propio Echenique: “Fue un tiro libre desde mitad de cancha. Nosotros ganábamos 2 a 0, ellos descontaron y al final me empató el arquero. Ese día había muchísimo viento, yo le había dicho a Ricardo González que patearan fuerte los tiros libres, que el viento podía complicarlos, y se me terminó metiendo a mí”. Para que gastarse en tantas palabras si está Youtube, ¿no?

En 2009 dejó el Cartero por falta de pago, pero la cosa no iba a mejorar. Sin equipo alguno que requiera de sus servicios, recién un año después iba a poder formar parte de un nuevo plantel: San Miguel le dio un lugar a mediados de 2010. Una nueva oportunidad para afianzarse que no salió como esperaba: sin siquiera llegar a debutar, decidió irse a probar suerte a otro destino. A un lejano y exótico destino: Tailandia.

Lo que comenzó como una aventura de unos meses para conocer las delicias del turismo sexual sudeste asiático, se transformó en una larga estadía en un país que sería su nueva casa por varios años. Su primer equipo fue el Sriracha, donde tuvo revancha de aquella malograda jugada en el ascenso argentino: en un partido en 2011, fue a buscar el empate al área rival, consiguiéndolo con un certero cabezazo. “Fue la primera vez que un arquero extranjero convertía en el país. Además, si perdíamos quedábamos muy comprometidos con el descenso. Pero con el punto pasamos a depender de nosotros para salvarnos, y lo terminamos logrando”.

Con su vida establecida a más de 16 mil kilómetros de distancia de su lugar de nacimiento, las ofertas de otros equipos de aquella nación no tardaron en caer. Y él no tardó en aceptarlas. En las temporadas sucesivas defendió los arcos del Army United, Samut Songkram, Sisaket FC, TTM Chiangmai, Look Phor Khun, Kabinburi FC Rajpracha FC, tanto en la Thai League como en categorías menores. En 2014, cuando formaba parte de la tercera de esas improbables instituciones, repitió la hazaña de empatar un partido sobre la hora, con otro frentazo que tuvo la colaboración del arquero rival.

En lo futbolístico, este sería el cierre de la historia de Lucas Echenique hasta estos días. Pero, más allá de lo que hizo adentro de las canchas, su nombre quedó impregnado en los medios por un caso que nada tuvo que ver con la pelota. Fue en 2012, cuando Gisela Zavala, su pareja, lo acusó de golpeador: “Me golpeó, me tiró al piso y me pateó. Me molió a palos delante de los chicos”, declaró la chica desde Bangkok, adonde había llegado junto a sus hijos para recomponer una relación con altibajos. Después de refugiarse en la embajada argentina, pudieron regresar al país.

Por otro lado, el arquero dio su versión: “Gisela puede decir que le pegué, que la tenía secuestrada o que la quise matar, pero yo voy a pedir que le hagan una pericia psicológica porque tiene un gran problema. A eso hay que sumarle que es una fanática religiosa”. En pocas palabras: Echenique podrá ser golpeador, secuestrador, un inseguro arquero pero nunca una estrella de porno.

Passarella sin logo Olimpia (1981)

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A principios de los 80’s, la marca Olimpia se hizo cargo de la vestimenta de River Plate, entregando una indumentaria sobria, clásica, sin demasiadas variaciones con los modelos anteriores, de la firma Topper. De hecho, a lo largo de 1981, cuando su logo comenzó a aparecer constantemente en las prendas, no puede corroborarse un diseño uniforme, existiendo camisetas con el cuello con solapa o redondo, además de diferencias en el grueso de la banda roja, incluso en el diseño mismo del logotipo.

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Lo que sí fue una constante, tanto en el Torneo Metropolitano como en el Nacional, fue la ausencia de la marca en el pecho de Daniel Passarella. ¿Capricho del defensor? ¿Exclusividad con Adidas? Lo cierto es que El Gran Capitán siempre buscó ser distinto. Aunque sea, por un detalle en la vestimenta.

Voy al Arco: Howells (1998)

Por la segunda fecha de la Premier League, el Charlton Athletic recibía al Southampton, en lo que se presumía un duelo importante en la lucha por la permanencia en la máxima categoría. Ojo: duelo importante no es igual a partido definitorio. Por eso, lo que ocurrió la tarde del 22 de agosto de 1998 no iba a tener gran relevancia en el resto de la temporada, a pesar del abultado resultado final del encuentro.

Todo iba más o menos normal hasta los 25 minutos del segundo tiempo, cuando el equipo local, ganando 2 a 0, tuvo un penal a su favor que fue mucho más que eso: el combo incluyó la expulsión del arquero galés Paul Jones con el detalle que el visitante ya había realizado los tres cambios, el último de ellos en la jugada anterior. No está chequeado, pero al parecer tenían un hincha de Gimnasia infiltrado en la tribuna (?).

David Howells, mediocampista que había ingresado unos minutos antes, ocupó el lugar de su compañero, sin poder evitar el tercer gol del Charlton, que también convertiría un par más sobre el final, demostrando una total falta de códigos, derribando los mitos de la galantería inglesa y avergonzando a los gentleman presentes (?).

Con el marcador 5 a 0, el campeonato mostraba un muy buen comienzo para uno, y uno muy malo para el otro. Pero esta tendencia se iría modificando con el correr de las fechas, hasta terminar con el Charlton descendiendo al ocupar el 18º lugar y el Southampton celebrando la supervivencia en la Premier, apenas un escalón por encima de su rival. Y así, aquella tarde en Londres resultó un recuerdo no tan amargo.

Traición a la colombiana

¿Se acuerdan de Juan Camilo Angulo? Deberían (?). Para algún millennial desprevenido, se trata de un colombiano que en 2010 formó parte del plantel de Tigre, haciéndose fama en el fútbol argentino por haber acusado a Caruso Lombardi de pedirle plata para que juegue. Posteriormente, el director técnico negó que eso haya pasado, lanzando frases como “si lo llego a ver, le va a quedar chica la Panamericana.”   

Parece que a este futbolista no le tiembla la voz ante los micrófonos, ya que este año declaró: “En Play Station soy más ‘claro’ que en la vida real“. Obviamente, por esto solo no ha sido noticia, sino que su nombre ha estado en las portadas de su país al protagonizar una transferencia sorpresiva: pasó del América de Cali (club donde estaba desde 2016 y en el que se formó y debutó profesionalmente) al Deportivo Cali. Sí, a partir de esta temporada lucirá la camiseta del clásico rival de su ex equipo, con el que más se identificaba. Y, otra vez, no le esquivó al fierrito para justificar su decisión: “Uno como futbolista siempre quiere estar en los mejores lugares, donde se sienta mejor, donde la posibilidad económica también sea la mejor. Así es el fútbol y se sabe que uno nunca se va a quedar en un lugar. Para mí no es nada raro, de pronto para el hincha sí, pero para mí no. Saber que esta camiseta también es grande, este escudo también es importante”. Caruso, el tiempo te dio la razón (?).

– De ser el futuro de San Lorenzo a jugar en un pueblo de la Patagonia: pasaron 9 años del explosivo debut de Gonzalo Rovira en el Ciclón, y lo encontramos jugando la final de la Liga Deportiva Confluencia con el Club Social Unión Deportiva Catriel. Ante un medio local, aprovechó para contar su historia de vida, relatando, por ejemplo, lo mal que la pasó en Bolivia cuando tuvo que entregar su Ipad como parte de pago en el hotel donde se hospedaba. En fin, su equipo cayó ante Cipolletti y luego anunció que dejaría el club.

– Dos grandes valores colgaron los botines: tras la decisión de los directivos de Sportivo Belgrano de no renovarle contrato, Juan Manuel Aróstegui anunció su retiro del fútbol profesional. El delantero había adelantado que pretendía continuar un año más y solo en el club, de lo contrario no iba a continuar jugando. ¿Se viene el partido homenaje? No, algo mejor aún: las muestras de afecto las recibirá en una cena homenaje, a $400 el cubierto. Imperdible.

– El otro nombre rutilante que ya no pisará las canchas es el de José Luis Martínez Gullotta. Tras pasar por Racing, Gimnasia de Jujuy, Aldosivi, Boca Unidos, San Martín de Tucumán y Gutiérrez Sport Club, el ahora ex arquero de 34 años dio a conocer su decisión en un año complicado, que lo tuvo entre lesiones y conflictos con los dirigentes. ¡Gracias por tanto, Wally!

– Para cerrar, un compilado de las noticias más sobresalientes de las últimas semanas del Mundo Baldosero: Cristian Fabbiani debutó en Panamá luciendo algunos (?) kilos de más, Almirante Brown contrató a un delantero japonés (se llama Kou Gotou y ha festejado goles haciendo la fusión de Dragon Ball), Damian Luna está a prueba en Fenix, Lucio Cereseto se incorporó a Central Córdoba y Diego De Souza continúa en Central Español (segunda división de Uruguay) buscando dejar atrás un año complicado (según varios medios uruguayos, hace unos meses padeció un cuadro de paperas). Les deseamos muchos éxitos a todos ellos. Sabemos que no nos defraudarán.

Saad Matías

Matías Federico Saad (El Turco)

El oportunismo es una de las virtudes más valoradas que puede tener un delantero. Más allá de la técnica, el cabezazo y la velocidad, el hecho de estar siempre a tiempo en el lugar indicado es la cualidad suprema para los que se dedican al trabajo más lindo del mundo: hacer goles. Claro que para que la cosa sea completa, ese oportunismo hay que tenerlo también en otros aspectos. Algo que le faltó a este santafesino de errante camino.

Última mitad de 2001. Argentina se prende fuego. No hay trabajo, hoy hay oportunidades, no hay plata.  La inestabilidad política, económica y social en su máximo esplendor. La cumbia villera, también (?). Bajo ese intenso panorama, muchos eligen emigrar y buscar un futuro en Europa. Pero un joven vive feliz, al parecer ajeno a todo el caos: Matías Saad. Tiene sus motivos, claro que sí: tras pelearla durante años en las inferiores de Unión de Santa Fe, debuta en Primera División. Fue el 28 de octubre, ante Nueva Chicago, cuando ingresó sobre el final del juego por Guillermo Israelevich. Ese año disputó otro partido, totalizando 23 minutos en el césped. Sus chances en el Tatengue se acabaron ahí, ya que al final de la temporada fue dejado libre.

Mientras muchos compatriotas no querían saber nada con pelearla acá, él se arremangó y empezó a lucharla en el ascenso, pensando que una corta estadía en el Nacional B serviría como trampolín a algo mejor. Y no se equivocó: apenas un semestre en Juventud Antoniana fue el paso previo para llegar al Viejo Continente. La buena vida lo esperaba en un país ejemplar: Suiza. Nada podía salir mal, para colmo el destino era el histórico FC Lugano. Pero el cuento de hadas se transformó en uno de terror: el club presentó la quiebra y Saad tuvo que regresar. ¿Oportunismo? ¿Qué era eso?

Su mala puntería a la hora de caer en un equipo lo llevó al espeluznante Nueva Chicago del Apertura 2003, que terminó último. Por lo menos, con los de Mataderos convirtió su único gol en la máxima categoría (frente a Gimnasia) antes de irse al descenso al año siguiente. Con la camiseta del Torito redondeó 18 partidos y ese solitario grito.

Pero el fútbol da revancha rápido. Y él la tuvo: la temporada 2004/05 lo encontró festejando el histórico ascenso a la A de Tiro Federal, aunque como un actor de reparto: alcanzó a aportar 5 goles durante esa campaña. Claro, el titular en su puesto era un inspirado Tito Ramírez.

Su olfato ¿goleador? le jugó otra mala pasada cuando lo hizo deambular por el Nacional B en equipos que zafaron por poco del descenso: CAI (2005/06), San Martín de Tucumán (2006/07) e Instituto (2007/08). En donde no pudo evitar la pérdida de categoría fue en Almagro (2009), aunque antes vio la chance de irse al exterior. Y esta vez no la dejó pasar.

Allá por 2008 se había desatado en España una crisis económica que tuvo al aumento del desempleo como principal consecuencia. Ante esta situación, muchos de los argentinos que habían emigrado unos años antes decidieron volver a su suelo, favorecidos por la recuperación que se experimentaba de este lado del océano. Una vez más, Matías Saad fue en contra de la corriente, y conoció las canchas de la Segunda División B (la tercera categoría española). Casi un trabajo de lavacopas futbolístico (?). El Pontevedra (2009/10) y el Lucena (2010), le sirvieron de plataforma para, inesperadamente, volver a la Primera División de Argentina.

El recién ascendido All Boys (2010/11) cumplió una digna campaña, aunque el Turco poco tuvo que ver: apenas 2 partidos (en total, 14 minutos) le ratificaron que la decisión de regresar a su patria no había sido la acertada. Y que quedarse en el under español era lo mejor que podía hacer. A partir de ahí, Lucena (2011/12), Cacereño (2012/13), La Roda CF (2013/14), Quintanar Rey (desde 2014 hasta 2018) y Peñarroya (2018) le confirmaron lo que todo número 9 tiene que saber: el oportunismo no solo se debe tener dentro del área.