Temperley de gris (2011)

Mala tirando para pésima fue la campaña de Temperley en la temporada 2010/11 de la Primera B Metropolitana. No convenció su rendimiento, tuvo flojos resultados y terminó 18° entre 22 equipos.

Su indumentaria estuvo a la altura de las circunstancias: arrancó el torneo sin publicidad pero pidiendo socios y terminó vistiendo de gris, como para estar al tono de lo que fue un año mediocre.

Por lo menos, la extraña camiseta tenía vivos y números celestes. Porque con los colores tradicionales no se jode (?).

Tigre animal print (2014)

No se puede decir que fuera espantosa. Tampoco da para asegurar que se tratara de una belleza. El tercer modelo de la camiseta de Tigre en 2014 tenía esa característica GuidoKaczkiana del “está mal pero no tan mal”.

Bajo el concepto “piel de Tigre”, el diseño de Kappa emulaba el pelaje felino con los colores tradicionales del club. Aunque el azul y rojo estuvieran presentes, los tradicionalistas tenían un motivo para quejarse: en el frente de la prenda no estaba el escudo. En su lugar había un tigre, para alegría de Joe Exotic (?).

Sin embargo, para que ninguno de sus hinchas niegue a esa casaca como propia, la insignia oficial de la institución se encontraba en la espalda, arriba del número y la publicidad. ¡A hacerse cargo, Matadores!

Argentinos Juniors con números plateados (2007)

Comenzaba el Torneo Clausura 2007 y Argentinos Juniors estrenaba atuendo. Después de 2 años y medio, la banda blanca volvía al frente de la camiseta, aunque eso no era lo más llamativo.

A la gente de Signia le pareció buena idea meterle números plateados, tanto en la espalda como en el pantalón: Sergio Escudero y Néstor Ortigoza atestiguan el hecho (?) en la imagen. El problema es que la identificación de cada futbolista está para verse, no para camuflarse. Y así, era muy difícil.

Las quejas de espectadores y periodistas por tener que ver a un equipo de Caruso Lombardi adivinar a los jugadores fue escuchada, y a partir de la 5ª fecha el equipo de La Paternal comenzó a utilizar su numeración en azul.

¿Lección aprendida? No tanto: un año después, el Bicho estrenó camiseta (esta vez confeccionada por Diadora) con números dorados, repitiendo el inconveniente. Lo que se dice tropezar dos veces con la misma piedra. Y eso que hacía mucho que no jugaban contra Platense (?).

Talleres con camiseta alternativa genérica en un clásico (1996)

Jugar un clásico con camiseta alternativa debería estar tipificado como delito, es algo en lo que podemos llegar a coincidir la mayoría de los futboleros. Si no pensás así, andate de acá (?).

Racing lo ha hecho infinidad de veces jugando ante Independiente, Huracán también lo hizo enfrentando a San Lorenzo, y hasta River usó su camisea tricolor en un clásico de verano ante Boca. No hay cábalas ni excepciones que se admitan. Es un cachetazo al buen uso de la divisa del club.

Ahora bien, sabemos que si hay un cuadro que ha hecho de su indumentaria un pito (?), ese es Talleres de Córdoba. Siempre a la vanguardia, innovando, generando material para esta legendaria sección. Y como de Tallereando vive también el baldosero, honremos el espacio contando la vez que la T usó una casaca alternativa y genérica, para intentar cortar una racha ante su clásico rival.

Nos vamos hasta septiembre de 1996. La T llevaba 14 años sin ganarle un duelo a Belgrano. Las gastadas estaban a la orden del día en La Docta. Y se volvian a ver las caras en la quinta fecha de la B Nacional.

Ese día, los Albiazules salieron al estadio Chateau Carreras con su tradicional camiseta a bastones, mientras que los Piratas vistieron el interminable modelo celeste de la marca Le Coq Sportif. Hasta ahí, todo bien (?).

El tema es que después del primer tiempo que terminó 0 a 0, Talleres dejó su casaca titular en el vestuario y retornó al campo de juego con una camiseta alternativa, sin escudo ni publicidad, que en realidad era una genérica del catálogo Olan, el sponsor técnico de los Tallarines.

La prenda, color bermellón (?), ni siquiera sirvió para mantener el empate, porque los dirigidos por Ricardo Gareca terminarían cayendo 2 a 0 ante el conjunto comandado por el Negro Marchetta.

Menos de dos meses más tarde, La T aprendería la lección y jugando todo el partido con su casaca tradicional, rompería el maleficio con un histórico 5 a 0 a favor.

Hilario Navarro con pechera y número incorrecto (2015)

Arquero con buzo rojo y pantalones largos negros. Árbitros íntegramente vestidos de naranja. ¿Pueden prestarse a confusión? Según Pablo Lunati, sí. Y por este motivo, el árbitro mandó a Hilario Navarro a cambiarse de ropa, cosa imposible unos minutos antes de arrancar Estudiantes vs. Racing, por la 8ª fecha del torneo de Primera División 2015.

La solución, ya vista en casos anteriores, fue recurrir a una pechera amarilla y marcarle con cinta el número “1”. ¿El detalle? El dorsal correspondiente al correntino era el “12”. Y la cosa no terminaba acá…

Para el segundo tiempo, apareció un buzo dorado. ¿Todo bien? Más o menos, porque no tenía número. Otra vez la cinta. En esta ocasión, la cifra era la correcta. ¿Asunto terminado? Casi.

Con el correr de los minutos, el pegamento fue perdiendo fuerza y el plástico se fue despegando. El “1” cayó, pero el “2” aguantó, como pudo, hasta el final.

De esta manera, Navarro consiguió una marca imbatible: jugar el mismo partido con tres números diferentes. Y todo por un capricho de Lunati.

Belgrano con imagen satelital (2015)

Un río, algunos bancos, escuelas y centros educativos, un hospital, decenas de viviendas, varios locales comerciales. En síntesis, todos elementos propios de una ciudad. Y también, de una camiseta de fútbol.

Estos sitios podían ser hallados en la prenda que Lotto confeccionó para Belgrano de Córdoba cuando esta institución celebró sus 110 años de vida. Teniendo un buen conocimiento del Barrio Alberdi, o ayudándose con Google Maps, era posible hallar cada referencia de la zona.

Por supuesto, no podía faltar la máxima atracción del popular distrito: el Estadio Julio Cesar Villagra, ubicado no casualmente bajo el escudo del club, rediseñado especialmente para la ocasión. Lo mismo que el logo por el aniversario, ubicado en la parte trasera.

La curiosa vestimenta fue utilizada en dos partidos: ante Newell’s y Sarmiento. En el primer encuentro, fue acompañada con pantalones y medias blancas, mientras que en el choque ante los de Junín la combinación fue de color negro. Lo importante era reflejar la pertenencia del Pirata con su barriada. Y vender camisetas, obvio.

Colón con camisa negra y tiras rojas (2001)

El 15 de diciembre de 2001, Colón de Santa Fe saltó a la cancha de Huracán con una indumentaria inédita que llamó la atención de propios y extraños. Se trató de un conjunto negro de camisa y pantalón, decorado a uno de sus costados por dos tiras verticales de color rojo. La impresión general del conjunto fue buena, favorecida por la ausencia de sponsor en el frente de la camisa, lo que le permitió lucir por completo la sobriedad y delicadeza del Pata Pereyra de su diseño.

Este modelo vintage fue promocionado por la marca Puma como homenaje a una casaca alternativa utilizada en 1965, año del primer ascenso sabalero. Un detalle a favor del nuevo modelo fue la recuperación del escudo tradicional, ya que si bien Colón había cambiado de marca, seguía utilizando el escudo rossonero diseñado por Lotto en 1998 (y que bien puede observarse en las medias de los jugadores).

Otro detalle -no menor- era que la prenda superior se trataba realmente de una chomba que simulaba ser una camisa. El modelo tenía una tapeta de botones similar al de una camisa… pero que no se podía abrir. Una trampita (?) de diseño no detectable a la vista de los espectadores.

Si bien la novedosa indumentaria le trajo suerte al equipo de Jorge Fossati, y contó además con una gran aceptación por parte de Micky Vainilla del público sabalero, dicho modelo tuvo estreno y despedida esa misma tarde en el Ducó. El que más extrañaría las propiedades mágicas (?) de la camisa negra sería El Topo Gigena, quien con el gol del triunfo se había sacado la mufa de estar 8 meses sin convertir.

Como es de público conocimiento (?), la prenda abotonada no fue exclusividad de Colón, sino que perteneció a una línea retro que Puma continuó promocionando en otros clubes. Tal es así que poco tiempo después, el resto de los equipos vestidos por la misma marca (Gimnasia, Rosario Central y Talleres, por ejemplo) estrenarían el mismo «modelo de época«, aunque con algunas variaciones en el template y, en algunos casos, con un uso indiscriminado del patrocinio.

Pocos años después, Puma repetiría la experiencia con Colón, aunque esta vez no hubo gol del Topo mucha originalidad, sino un template tradicional en mitades verticales que jamás sería estrenado oficialmente en un campo de juego.

Agradecimiento especial a @fotobairesarg por el material fotográfico.

Tigre con números rojos (2008)

Comenzaba el Apertura 2008 y Tigre estrenaba vestimenta. Después de varios años con Topper, el equipo del norte del GBA iba a ser vestido por una marca con poca tradición en el fútbol argentino: Diadora.

El modelo presentado no tenía nada de malo, salvo por un detalle que no se podía pasar por alto: los números rojos de la camiseta no contrastaban lo suficiente con el azul, y era muy difícil distinguirlos desde lejos.

Después de dos fechas en las que hinchas y periodistas trataban de adivinar quien era cada jugador, la numeración pasó a ser blanca. Algo lógico.

Lo que no tuvo tanta lógica fue la campaña del Matador en ese torneo: terminó primero junto a Boca y San Lorenzo, disputando un triangular que quedó en poder del Xeneize.