Boca de rosa (2013/2014)

Después de rendirle un homenaje al pasado con la camiseta negra y blanca a bastones utilizada en el verano de 2012 y de meter un sold out con aquel experimento violeta doce meses más tarde, a mediados de 2013 Nike redobló la apuesta y presentó el nuevo uniforme alternativo de Boca Juniors: íntegramente rosa. Un supuesto guiño a la historia, que aparentemente no era tal.

Si bien con el tiempo se convertiría en uno de los outfits favoritos de las chicas que frecuentan las tribunas de Brandsen 805, aquel atuendo generó el repudio y la indignación de los hinchas más pasionales, que lo consideraban una traición a la historia xeneize.

“Dirigente$: si usamos la rosa, el partido no se juega. Boca es azul y oro”. Así amaneció una de las paredes cercanas a La Bombonera en la previa de la fecha 11 del torneo Inicial contra Rosario Central, que suponía el estreno de la nueva pilcha. Finalmente, por razones que nunca quedaron del todo claras, y en detrimento del reglamento, desde la AFA le comunicaron a Boca que debía jugar con la vestimenta tradicional y el Canalla haría lo propio con la suplente. Todo porque la rosa iba a estar acompañada por pantalones azules, iguales a los que habitualmente utiliza el cuadro rosarino.

Finalmente, tras las idas y vueltas, la casaca rosa salió a la cancha por primera vez en la despedida del Inicial 2013, ante Gimnasia y Esgrima La Plata en La Bombonera, acompañada de shorts y medias azules. El encuentro, apenas para marcar tarjeta, terminó 1 a 1 con goles de Franco Mussis y Emmanuel Gigliotti.

La polémica indumentaria volvió a aparecer, ya para despedirse, en el primer partido del verano 2014, curiosamente ante otro rival platense, Estudiantes. Esta vez, un conjunto minado de juveniles (Joel Rodríguez, Gonzalo Escalante, Francesco Celeste, Franco Fragapane, Joel Acosta, Guido Vadalá y Mauro González, entre otros) cayó por 1 a 0, con un tanto de Gastón Gil Romero.

Apenas un puñado de días después, la marca de la pipa presentaría la tercera camiseta de aquella temporada, que volvería a generar comentarios negativos entre los hinchas, historia que desarrollaremos en otra ocasión.

Chacarita con rayas horizontales (2009/2010)

Caramba, ingeniero, se nos ha venido con la camiseta de Chacarita”, escribió alguna vez el Negro Fontanarrosa, aludiendo a la principal característica de la clásica casaca del Funebrero: no podría ser confundida jamás con una remera o con una camisa de vestir.

Los bastones negros y rojos separados por delgadas líneas blancas son la identidad de Chacarita. La ves a una cuadra de distancia y no tenés dudas: esa que viene allá es una camiseta de Chaca. Salvo que a alguien se le ocurra darla vuelta…

A fines de 2009, la empresa TBS jugó con el diseño, poniendo los bastones de forma horizontal, al mejor estilo equipo de rugby. Algo que a la distancia puede parecer simple, pero que significaba una arriesgada movida en cuanto a lo visual para el equipo que meses antes había vuelto a Primera División.

Eso sí, para cuidarse el culo (?), también hicieron una tradicional, cosa de tener la horizontal solo como una de las alternativas. De hecho, el curioso modelo se vio muy poco durante la temporada (ante Vélez en el Apertura 2009 y ante Rosario Central en el Clausura 2010).

Después de aquella experimentación, el conjunto de San Martín tuvo otros modelos extravagantes y abarrotados de sponsors, pero nunca más con las rayas acostadas.

Temperley de lila (2015)

Hay clubes que no tienen una tradicional camiseta alternativa, por lo que puede entenderse que en una temporada se vistan con un determinado tono, en la siguiente con otro, y así (?). Real Madrid, por ejemplo, ha pasado por toda la paleta de colores conocida y por conocer; y nadie hizo un escándalo por eso. Lo opuesto sucede con las instituciones que tienen una o más tonalidades habituales, como el caso de Temperley, que, cuando no usa la casaca celeste, se podría vestir de blanco, negro o azul. Sin embargo, más de una vez sorprendieron con otro matiz por fuera de los que debería tener permitido usar.

El Gasolero ha jugado a lo largo de su historia con camisetas aurinegras, rojas, grises, albiazules, amarillas. Así que no debería extrañar que en un partido frente a Patronato por la Copa Argentina 2015 se haya vestido de lila, aunque para muchos sea violeta.

Aguirre, Boggino, Bojanich, Grbec, Di Lorenzo, Oroná, Terzaghi, Aprile, Esparza, Chimino y Dinenno, entre otros, celebran la clasificación a 16avos de final luciendo la extraña prenda que tuvo debut y despedida la tarde del 19 de marzo, en la cancha de Arsenal.

Cosas del marketing, que a esta altura ya no sorprenden. ¿Está bien? ¿Está mal? Cada uno tendrá su criterio. Peor es meter al Real Madrid y a Temperley en el mismo párrafo y quedar totalmente impune.

Sand con Islas Malvinas “al revés” (2015)

En 1569 se produjo un hecho al que hoy no le damos importancia, ya que lo vemos como algo habitual, pero que a partir de ese momento estableció una manera de pensar en todo el planeta. Se trató de la elaboración de un mapa por parte del geógrafo y cartógrafo Gerardus Mercator, que fijaba el norte como la parte superior.

¿Por qué así y no al revés, o de cualquier otra forma? Aunque hasta el día de hoy los astrónomos sostienen que no existe un “arriba” o “abajo” en el espacio, parece imposible cambiar esta percepción cada vez que miramos un mapa.

Teniendo esa referencia, tal vez lo que hizo Kappa en la camiseta de José Sand haya sido un acto de justicia y no un error en el estampado. En abril de 2015, al cumplirse un nuevo aniversario del desembarco argentino en las Islas Malvinas, el homenaje en la casaca del delantero de Aldosivi le llevaba la contra a lo establecido por Mercator cuatro siglos y medio antes.

El correntino jugó un par de partidos con las islas “al revés”, e incluso convirtió un gol. En el equipo marplatense terminó redondeando un rendimiento mejor al esperado, tras flojos pasos por Racing, Tigre, Argentinos y Boca Unidos. Eso, sí: una vez desvinculado del club, lo inhibió por un dinero que le había quedado por cobrar. Típico del buen Pepe.

Islas con medias de Racing /Argentina (1994)

Luisito, como varios arqueros, siempre fue un vanguardista con el tema de la indumentaria. Buzos particulares, gorras exclusivas y hasta el diseño del número 1 como marca personal lo definieron como un adelantado en esta cuestión. Pero con las medias fue demasiado lejos. Tanto, que en un clásico apareció con la misma prenda que su rival.

El meme de Spiderman se hizo presente en la 3ª fecha del Torneo Apertura. Racing, vestido por Adidas, jugó con medias blancas con tres tiras celestes… idénticas a las de Luis Islas. El guardameta de Independiente usaba las que había heredado del Mundial 1994, en su último paso por la Selección Argentina. Así que estaba justificado: los calcetines (?) no eran técnicamente los de la Academia, sino los del conjunto nacional. Misma marca, mismo diseño, pero con un espíritu diferente.

Especiales: Sponsors campeones

Hace un poco más de tres décadas,  empezamos a naturalizar que los equipos del fútbol argentino tuvieran publicidad en sus camisetas. De ahí, a tenerle algo de cariño a una marca por haber estado en algún momento feliz de nuestra institución, hay un solo paso.

Con el reciente título de Racing en la Superliga, la cuenta llega a 60 equipos campeones que, al momento de sumar estrella por un título de Primera División, tuvieron su camiseta manchada. Así que acá están, estos son, los sponsors del campeón.

Borrachos de alegría

La cerveza y el fútbol, una rendidora combinación. Si se hace un ranking de marcas ganadoras, las de birra lideran con comodidad. El premio mayor se lo lleva Quilmes, con 10 vueltas olímpicas: entre 1996 y 2000 estuvo presente ininterrumpidamente en los festejos de Vélez, River y Boca. También fue protagonista de varios descensos del club de su ciudad de origen, pero eso es otra historia. No fue la única firma del rubro que se consagró: Budweiser sumó 3 títulos con el Millonario (2002, 2003 y 2004) y Bieckert lo hizo con Estudiantes (2006).

Campeones en dos ruedas

Otro segmento de mercado que ha tenido éxito en el balompié nacional es el de las motocicletas, aún con la desventaja de no apoyar a los equipos más poderosos. Además, supo celebrar en diferentes épocas: desde Zanella con Rosario Central en 1987, hasta Yamaha con Lanús en 2016. En el medio, se suma también Yamaha con Newell’s (1991 y 1992), Mondial con Vélez (2009 y 2011) y Motomel, con la Lepra en 2013 y Huracán en 2009.

Yo te banco

En los últimos años, las entidades financieras pisaron fuerte y sumaron varios títulos. BBVA lo hizo con Boca (2015, 2017 y 2018) y River (2014), Banco Ciudad con San Lorenzo (2013) y Banco Hipotecario con Racing (2014). Este último se destacó por una particularidad: el nombre de la compañía estaba en la espalda de la camiseta, y al frente se leía el eslogan “Dueños de una pasión”.

En las buenas y en las malas

Hay casos especiales, en donde una publicidad es recordada tanto por un momento de felicidad como por uno de tristeza. Son los casos de Petrobras, Liderar y Bingo Lomas. Estas marcas fueron campeonas y años más tarde descendieron con el mismo equipo: los artífices de semejantes logros fueron respectivamante River, Argentinos Juniors y Banfield. El Taladro tiene una curiosidad más: es la única institución que ganó un título con dos sponsors al frente de su camiseta. El otro era Megacrédito, que ya no estaba al momento de la caída al Nacional B.

Pesos al costado

El primer ganador de un torneo con una casaca con publicidad fue Argentinos Juniors, vencedor en el Metropolitano 1984 y en el Nacional 1985, con 7up. River lo siguió en 1986, consagrando también a Fate. El detalle es sus logos aparecían de manera reducida y no a la altura de la panza, sino que ocupaban el lugar del escudo. Esta tendencia se repitió con Lotería Santa Fe en la pilcha de Newell’s (1988), Peugeot y Credencial, ambas con River (1990 y 1991). A partir de ese momento, todos los sponsors que acompañaron al campeón estuvieron en el centro de las prendas, dejando de ser un actor de reparto en la indumentaria.

In Memoriam

Una empresa que ya no está entre nosotros y Racing. Dos cosas diferentes, aunque no parezca (?). La referencia es a Sky TV, el acompañante de la Academia en su inolvidable desahogo mientras el país se caía a pedazos en 2001. La jodita le iba a salir cara a esta operadora de televisión satelital: apenas unos meses más tarde cerró sus oficinas en Argentina, para nunca más volver. Algo que solo podía ser provocado por Racing campeón una profunda crisis económica.

¿Friendly sponsor? ¿Qué es eso?

Tantas veces protagonista de luchas por la permanencia, en 2012 La Nueva Seguros tuvo su momento de gloria. Fue gracias a Don Julio Arsenal, cuando festejó en aquel Torneo Clausura. Sin dudas, este es el caso de camiseta arruinada por una publicidad más notoria entre todos los campeones. El emblema amarillo y violeta sobre una prenda celeste y roja no dejan margen para discusiones.

El logo no se mancha

Aunque ni siquiera los más poderosos están a salvo de los caprichos de los que ponen el dinero. Por ejemplo, Boca fue campeón con una camiseta con rojo y blanco. Aunque un poco sacada de contexto, esta frase no deja de tener algo de cierta: el Xeneize celebró el Apertura 2011 llevando el distintivo de LG con sus colores originales.

Y los demás…

Para ir terminando con el repaso, la hacemos fácil: agarramos los casos aún no mencionados y los metemos a todos dentro de una misma bolsa. Ojo, se puede decir que tienen algo en común: son publicidades que no molestaban en la camiseta, y hasta la hacían más linda, o más reconocible. Por orden cronológico, ellos son: Mita con Independiente (1989), Parmalat con Boca (1992), Sanyo con River (1993 y 1994), Samsung con Vélez (1993 y 2012), Ades con Independiente (1994), CableVisión con San Lorenzo (1995 y 2001), Mazola con Vélez (1995), Taranto con Independiente (2002), Pepsi con Boca (2003), Transatlantica con Newell’s (2004), Pirelli con Vélez (2005), Megatone con Boca (2005, 2006 y 2008), Walmart con San Lorenzo (2007), Bingo Lanús con Lanús (2007) y RCA con Estudiantes (2010) y Racing (2019).

La tabla historica (1984-2019)


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River con dos camisetas distintas (2016)

Hay casacas que quedan tatuadas en el corazón del hincha: por una copa, por un campeonato, por un clásico, por un ascenso. No importa tanto el motivo en sí, sino más bien la relación sentimental que uno establece con ese pedazo de tela, asociándolo con una época que posiblemente ya no volverá. Es por eso que uno se aferra a las viejas camisetas y tiende a no soltarlas, pese a los continuos cambios del fútbol moderno. Pero una cosa, es el hincha. Y otra cosa son los jugadores…

El 29 de febrero de 2016, River Plate salió al Monumental para enfrentar a Independiente, por el Torneo Transición. Apenas 11 días antes, había estrenado el kit adidas que reemplazaba al exitoso modelo de la misma marca con el que había conseguido los primeros 4 títulos internacionales de la era Gallardo.

Nada hacía suponer que ese día pasaría algo fuera de lo normal, si hasta se impuso el local (?), pero la rareza estuvo por el lado de la indumentaria: River usó dos juegos de camisetas.

A los 18 minutos del primer tiempo, Leonardo Pisculichi salió lesionado e ingresó Camilo Mayada, también con la nueva indumentaria, como debía ser. Hasta ahí todo bien, pero aún faltaba…

En el segundo tiempo, algunos pocos hinchas notaron que algo no andaba bien en el uruguayo y no precisamente su juego (?): había cambiado su camiseta en el entretiempo, pero se había puesto el modelo 2014/15, que se diferenciaba claramente de la nueva por la disposición de las tiras sobre las mangas.

La mayoría se percató del cambio cuando Mayada abrazó a Alario en el único gol del partido, que recién llegó a los 83 minutos, pero en realidad había jugado todo el complemento con esa casaca.

 

Sara atajando con la 2 del Cata Díaz (2016)

Ver a un arquero atajando con una camiseta de jugador de campo es una moda que nació en los 90, con el mexicano Jorge Campos, y que se instaló en los 2000, sobre todo en el fútbol argentino, con referentes como Franco Costanzo en River o Cristian Lucchetti en Banfield.

Años más tarde, aquella tendencia retornó de manera accidental y con un agregado que transformó el caso en algo muy especial.

El 27 de enero de 2016, Boca y Estudiantes se enfrentaron en Mar del Plata en uno de los tantos amistosos de verano. El Xeneize salió a la cancha vestido de amarillo, mientras que el Pincha se puso camiseta y pantalones negros, con medias rojas. Hasta ahí todo bien, salvo por el detalle de que la indumentaria negra se confundía con la ropa de Guillermo Sara, el arquero boquense, que estaba de All Black (?). Y ahí hubo que improvisar.

El árbitro advirtió la similitud en las prendas y ordenó al ex Rafaela a cambiarse el buzo, pero los utileros solo le habían preparado otra casaca amarilla con el 1, igual que la del resto de sus compañeros. Seguían en la misma.

Fue entonces cuando tuvieron una idea brillante (?): ponerle a Sara una camiseta titular. ¡Buenísimo! Pero, ¿y el dorsal? No había casaca azul y oro con el 1 en la espalda, así que le dieron ¡la 2 del Cata Díaz! Aunque taparon con cinta el nombre. ¿Fibronazo, sos vos?

Con Sara en el arco, pero usando la camiseta de un compañero que ni siquiera estaba entre los convocados, Boca perdió 2 a 0 y sumó un lindo capítulo a la historia de su indumentaria.