Huracán genérica (2014)

Corría julio de 2014. Huracán venía de perder la posibilidad de ascender a Primera en un duelo ante Independiente, pero seguía subido a esa ola de partidos a todo o nada que lo tendrían caminando en la cornisa durante los próximos tres años, disputando finales y sufriendo con el promedio. Todo al mismo tiempo.

En el inicio de esa etapa, el Globo cambió de proveedor de indumentaria. Dejó de usar Joma y firmó un nuevo convenio con TBS, empresa que se tomó un tiempo lógico para presentar la nueva ropa. Pero claro, para ese Huracán que jugaba casi todos los días, el tema era algo urgente.

El 27 de julio, el equipo de Parque Patricios salió al Bicentenario de San Juan completamente vestido de blanco, sin marca, ni sponsor en su pecho. Apenas unos pocos detalles en rojo, para dar la pauta de que estábamos en presencia de un Huracán clásico, que sorprendió a varios eliminando de la Copa Argentina al Boca de Bianchi.

La pilcha casi inmaculada (tenía las mangas vendidas) se usó en algunos partidos más del torneo Transición de la B Nacional, hasta que en la cuarta fecha debutó la casaca TBS en el duelo ante Patronato de Paraná. Con esa marca, el Globo ascendería, ganaría dos títulos, llegaría a la final de la Sudamericana y daría la vuelta en Venezuela.

Tristán Suárez homenaje a Kirchner (2012/13)

Si algo bueno tuvo esta década que todavía estamos transitando, eso ha sido la recuperación de la Copa Argentina, un torneo que se había jugado fugazmente (en 1969 y 1970) y que reapareció para darnos alegrías entre semana.

Nada como ver a los consagrados jugadores de los equipos grandes sudando la gota gorda ante empleados de supermercados, remiseros y panaderos que visten camisetas del sufrido ascenso. Aún con sus imperfecciones, la Copa Argentina se destaca por eso, por poner en igualdad de condiciones a pobres y poderosos. Menos en la final, claro, donde hay otros intereses (?).

Uno de los hitos de la competencia, fue la eliminación de Racing a manos de Tristán Suárez. El Lechero, que participaba de la B Metropolitana, dejó afuera a La Academia de Luis Zubeldía en los 16º de final de la edición 2013, desatando la ira de algunos experimentados, como el caso de Mauro Camoranesi, que metió una patadita para irse a las duchas antes de tiempo.

Para agregarle morbo al asunto, la camiseta de Tristán homenajeaba a Tristán Néstor Kirchner. Sí, el ex Presidente de la Nación, hincha de Racing, en la camiseta del rival. ¿Por qué? Una larga relación del club de los Granados con el Peronismo, que derivó en la creación de la casaca estrenada unos meses antes en un match ante San Telmo.

Para que el tributo fuese completo, los jugadores mostraron el cheque obtenido para que Néstor contemplara desde arriba. Ni que fuera la Copa Suiza (?).

Arsenal salmón (2009)

Si hay un equipo que ha sufrido las más variadas experimentaciones en su uniforme alternativo, ese es Arsenal. No importa la marca, tampoco la época. Siempre es buen momento para que el conjunto del Viaducto presente ropa polémica. Como muestra, lo que sucedió en 2009.

Por aquel entonces, el equipo de Sarandí era vestido por Mitre, marca que no tuvo problemas en confeccionar una camiseta titular sin demasiadas sorpresas: celeste con una banda roja. Hasta ahí, todo bien. El tema fue la suplente.

La otra casaca del Arse estaba bien lejos de sus colores históricos. Según los especialistas, era una camiseta salmón (sí, salmón) con vivos negros y blancos. Para los más básicos, era una camiseta naranja en degradé. Usted decide.

La camiseta fue utilizada ante Atlético Tucumán (Apertura 2009) y Tigre (Clausura 2010), antes de ser archivada, junto a otras extrañas prendas, en el particular placard de la familia Grondona.

Victoriano Arenas homenaje a Sandro (2010)

No han sido tantos los equipos que homenajearon a artistas populares en sus camisetas. Belgrano de Córdoba con Rodrigo Bueno (2001) y Riestra con Carlos Gardel (2003) son dos de los casos más conocidos, pero hubo otros que también llamaron la atención. Para empezar, el tributo de Victoriano Arenas a Sandro.

Las referencias futboleras de Roberto Sánchez son escasas, por no decir nulas. De grande vivió en Banfield, pero no era hincha fanático del Taladro. Bueno, supuestamente festejó el título de 2009 desde el hospital, pero andá a chequearlo a LCDTM (?).

Su conexión con los clubes habría que encontrarla en sus inicios como cantante en Valentín Alsina, en el sur del Gran Buenos Aires. Y es ahí donde surge la figura del CAVA. El mito dice que el debut de Sandro y Los de Fuego fue en los famosos carnavales de barrio de Victoriano. De ahí a ser una estrella en muy poco tiempo.

En 2010, el Gitano murió, dejando miles de nenas viudas anécdotas y un fuerte sentimiento de pertenencia, tal es así que el club, a través de la marca For Export, decidió homenajear al cantante y al Puente Alsina en el pecho de su camiseta, bajo la leyenda “CAVA de América”.

¿Sandro? De Victoriano.

Aldosivi negra provisoria (2015)

Es cierto que “negra provisoria” puede sonar un poco despectivo (?), pero eso fue lo que sucedió con la camiseta alternativa de Aldosivi en el verano de 2015, cuando recién había ascendido vestido por Joma y se preparaba para afrontar la Primera División con la ropa de Kappa.

En la noche del 3 de febrero de aquel año, el Tiburón recibió a Los Andes en el José María Minella y presentó una casaca negra con mangas verdes y vivos amarillos. En el pecho, además, llevaba la leyenda Aldosivi es Mar del Plata, algo muy común en el elenco del Puerto a la hora de suplir la falta de anunciantes.

El amistoso se lo terminó llevando el Milrayitas por 3 a 2 y la casaca negra de los marplatenses nunca más volvió a aparecer. Las rodillas de Carranza, tampoco.

Huracán Dinamarca (2015)

Ya había ocurrido en la temporada 1989/90 con Los Andes, pero muchos años después otro equipo argentino volvió a homenajear la camiseta que hiciera famosa Dinamarca en el Mundial de 1986: fue Huracán, en la victoria 3 a 1 ante Cruzeiro por la Copa Libertadores de 2015.

El diseño de TBS presentaba el pecho dividido en dos; la mitad derecha atravesada con finos bastones rojos y blancos, y la otra parte toda roja. Los detalles, claro, eran bien diferentes a la casaca danesa de Hummel, sobre todo el gran chivo de La Nueva Seguros, que le quitaba glamour y le daba humildad del ascenso al atuendo.

Esta prenda también fue escandalosa (?) por su alto valor: $1300, lo que equivalía a 8 meses de cuota de socio. Desde la marca, se defendieron explicando que se trataba de una edición limitada. Como la creatividad de los diseñadores.

Platense con medias rayadas (1971)

platense 1971 medias

A fines de 1969, Roberto Goyeneche grababa “Balada para un loco”, un tango revolucionario que fue visto en su momento como un acto de audacia artística. La canción fue recibida con los brazos abiertos por el público, aunque los tradicionalistas la rechazaron inmediatamente.

Mientras tanto, el equipo del cantante, Platense, también rompía con las usanzas de la época. Fue en 1971, cuando los diseñadores de su indumentaria se acoplaron a los ritos de drogas, locura, hipismo y descontrol (?) imperante. Esto quedaba reflejado en el jugado diseño de las medias, que presentaban unas inéditas líneas verticales marrones y blancas. Gran homenaje al Polaco: por aquellos años, no era el único que andaba piantao, piantao, piantao.

Boca violeta (2013)

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Siguiendo la tendencia iniciada doce meses antes con aquel atuendo negro y blanco a bastones, en 2013 Boca Juniors aprovechó el torneo de verano para presentar en sociedad su nueva tercera camiseta en dos tonalidades del color violeta: más oscuro del lado izquierdo y más claro del costado derecho, con pequeñas líneas verticales invertidas, cuello y puños azules, y medias haciendo juego. Un adefesio, propuesto por Nike y aprobado por una dirigencia ávida de billetes frescos, que provocó un sinfín de cargadas con el dinosaurio Barney y el teletubbie Tinky Winky.

No era la primera vez que un equipo argentino se animaba a jugar al de violeta, claro. Antes ya lo habían hecho, entre otros, Ferro Carril Oeste, Banfield, Los Andes y River Plate, también el Bambino Veira y Cristian Aldana. Sin embargo, nada tenía que ver con la historia del Xeneize. Bueno, casi nada.

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Confeccionada con poliéster reciclado de botellas de plástico (?), la casaca se conseguía solamente en versión match (la que usan los jugadores, más ajustada al cuerpo) por la módica suma de 649 pesos, unos 130 dólares de aquella época, y fue un boom de ventas: en pocas semanas se agotaron las 14 mil unidades disponibles y la marca del swoosh facturó más de 9 millones de pesos.

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La pilcha salió por primera vez a la cancha el 13 de enero, en el debut de la Copa Centenario Liga Marplatense de Fútbol, ante Racing, en La Feliz. Esa noche, Carlos Bianchi, en el inicio de su tercer ciclo al frente del club de la Ribera, paró a Oscar Ustari; Emiliano Albín, Claudio Pérez, Dino Castagno y Fernando Evangelista; Guillermo Pol Fernández, Cristian Erbes y Nicolás Colazo; Cristian Pochi Chávez; Lucas Viatri y Nicolás Blandi. Luego ingresaron Damián Escudero y Sebastián Palacios.

Como era de esperarse ante semejante deformación, la Academia se impuso por 2 a 1, con tantos de Gabriel Hauche y Sebastián Saja, de penal. Lucas Viatri había marcado el empate transitorio.

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Trece días después, en el cierre del cuadrangular ante Independiente, la camiseta violeta volvió a aparecer, aunque para despedirse definitivamente. Esta vez con mayoría de titulares (Agustín Orion -Sebastián D’Angelo-; Franco Sosa, Lisandro Magallán, Matías Caruzzo y Clemente Rodríguez; Ribair Rodríguez –Pol Fernández-, Leandro Somoza y Walter Erviti; Leandro Paredes -Federico Bravo-; Juan Manuel Martínez -Lautaro Acosta- y Santiago Silva), Boca goleó al Rojo por 3 a 0, con doblete del Burrito y uno del Pelado.

Un puñado de meses más tarde, el Xeneize y Nike volverían a revolucionar el mercado, pero esa ya es otra historia.