Voy al Arco: Pancu (2005)

Un enfrentamiento entre dos de los equipos más populares de Estambul puede regalar momentos típicos del fútbol turco, como un duelo de bengalas entre las hinchadas, una repentina invasión de la barra al campo de juego y el ya tradicional recibimiento del micro del visitante bajo una lluvia de piedras. Sin embargo, el choque entre el Fenerbahce y el Besiktas por la 28ª fecha de la Superliga de Turquía 2004/05 tuvo un condimento más, un bonus track (?) que, aquella vez, sucedió en el césped y no en las tribunas.

Faltaban 10 minutos y el Fenerbahce, perdiendo 3 a 2, fue en búsqueda del empate. Igualdad que consiguió luego de un penal cometido por Oscar Córdoba. La yapa para los locales fue que en esa jugada, tras varios reclamos, el colombiano fue expulsado. Habiendo el Besiktas agotado los cambios, Daniel Pancu, mediocampista rumano, ocupó el lugar del ex jugador de Boca sin saber que esa noche se ganaría un nuevo apodo.

Con un hombre menos y un arquero improvisado, los visitantes fueron atacados como nunca en todo el partido. Contra todo pronóstico, el futbolista con buzo y guantes prestados se la bancó lo más bien. Incluso, metió un par de voladas más que dignas ante disparos de Alex de Souza y Nicolas Anelka.

Envalentonados con la actuación de Pancu, sus compañeros se animaron a mirar el arco de enfrente. Y así, cuando ya se jugaba el tiempo de descuento, llegó el 4 a 3 para Besiktas. Fue un agónico y festejado triunfo para el equipo visitante, que además significó un nuevo sobrenombre para el héroe de la noche: de allí en adelante, fue conocido como La Pantera de Kadikoy.

Mal Pase: Batistuta al Flamengo (1999)

malpasebatistutaflamengo

Cuando a fines de los noventa la empresa suiza International Sport and Leisure (ISL) desembarcó en Flamengo prometió billetes a mansalva y un súper plantel de estrellas que estuviera a la altura del que había puesto al rubronegro en la cima del mundo en 1981, con Zico a la cabeza.

Sonaban como posibles refuerzos, entre otros, el Fenómeno Ronaldo, Alex, Freddy Rincón, Clarence Seedorf, Carlos Gamarra y Gabriel Batistuta. De todos esos, los únicos que vistieron la camiseta del conjunto carioca fueron el paraguayo y Alex. En cambio, llegaron tipos sin demasiado cartel como Caté, Tuta, Lúcio Bala, Dejan Petković o el Camello Jorge Soto.

malpasebatistutaflamengo1

Lo del Bati, que pocos meses después pasaría a la Roma, fue una venta de humo que hasta ilustró, Photoshop mediante, la tapa de Lance!, el Olé brasileño, que anunciaba en letras catástrofe “BATI NO FLA”. Catastrófica fue la sociedad entre ISL y Flamengo, que se terminó abruptamente en 2001, tras el anuncio de la quiebra de la compañía suiza, que salpicaba a la FIFA. É brincadeira.

Mena Daley

Daley Yesid Mena Palomeque (La Gacela)

Un solo torneo en el fútbol argentino lo convirtió en un ejemplar de colección para aquellos que recordamos futbolistas raros, esos que por alguna característica física logran llamar la atención de entrada, provocando entusiamo puro para luego rebajarlo con actuaciones decepcionantes. ¿Cómo olvidarse de Daley Mena?

Nacido en 1985 en el departamento colombiano de Chocó, no pudo evitar el karma, puso primera, aceleró a fondo y se terminó estrolando en la primera gran curva de su trayectoria.

Siendo un juvenil y sin tener experiencia profesional en su país, se fue a probar a Uruguay y terminó quedando en Danubio, donde le dieron la posibilidad de mostrar sus condiciones. Con La Franja anduvo bien entre 2006 y 2008, ganando el campeonato charrúa y la posibilidad de saltar a una liga más importante.

Pedido por Antonio Mohamed, en el verano de 2009 arribó a Santa Fe para jugar en Colón. ¿Sus características? “Soy de jugar por los costados y en velocidad para asistir a mis compañeros y que lleguen al gol”, declaraba por entonces. Sólo había que sentarse a esperar.

Su debut se produjo en la primera fecha del Clausura, cuando entró en el segundo tiempo ante River para tratar de nivelar un 2 a 0 adverso en el Monumental. Si bien no gravitó, el Sabalero lo terminaría empatando con sendos zapatazos de Capurro y Prediger. Arrancó bien.

Su condición de amuleto pareció afianzarse al partido siguiente, en el Cementerio de los Elefantes. El Turco lo mandó a la cancha en la segunda parte de un match chivo ante Gimnasia de Jujuy. El colombiano entró encendido, se sacó a dos rivales de encima en la primera pelota y levantó a la gente. Para colmo, unos minutos después le cometieron una falta que derivó en el gol del triunfo gracias a un tiro libre del Pony Oyola. Esa noche todos lo ovacionaron, inclusive el Bichi Fuertes, que estaba en el palco y no se fijó en el color de piel (?).

La fórmula se repitió por algunos partidos más. Mena reemplazaba al delantero Fabián Castillo y trataba de hacer lo suyo en 20 ó 30 minutos. Con su tranco largo y atolondrado, corría como un desesperado e intentaba generar peligro, pero pocas veces con efectividad.  En la tribuna comenzaron a mirarlo con desconfianza.

La Gacela también fue titular en 7 partidos de ese torneo, pero ya sin la gracia de sus inicios. Para el tramo final del campeonato, volvió a actuar desdel el banco, para completar sus contundentes estadísticas: 19 partidos y ningún gol. ¿Asistencias? Tampoco.

No pagaba nada su regreso a Danubio y así fue. Entre 2009 y 2011, siguió metiendo piques en las peladas canchas uruguayas, su lugar en el mundo, hasta que le surgió la chance de jugar en México y marchó.

Lo que nunca se esperó El Velocista (así también lo llaman), es que lo recibieran tan afectuosamente. En un partido ante los Rayados de Monterrey, fue víctima de una patada que le originó una fractura de peroné. Por eso pudo jugar tan solo partidos en los Gallos. Mala leche.

En la temporada 2012/13, Daley bajó las pretensiones y se fue ascenso mexicano, quizás para sentirse figura y recuperar cartel. O mejor dicho, cártel, porque se puso la camiseta de Dorados de Sinaloa. Su debacle ya se podía sentir.

Al año siguiente, continuó trabajando en el mismo rubro, ya que fue traficado al Deportivo Cali (2013/14), a pesar de que el entrenador, el Chonto Herrera (dueño de uno de los mejores apodos del mundo), dejó en claro que no lo había pedido. Y lo que generó expectativa al tratarse de la primera experiencia en su país de origen, terminó siendo una decepción: tan solo 80 minutos repartidos en 3 encuentros. Evidentemente, Mena ya no era aquella Gacela a la que no podían parar.

En los últimos tiempos, intentó recuperarse sin suerte en Rocha de Uruguay (2015), Boyacá Chicó (2016) y Unión Comercio de Perú (2016).

Hoy, después de tanto tiempo de vivir en cautiverio, la Gacela está libre. Y lo único que sabe es correr.

Segurola y Habana: Raúl Ulloa contra Saúl Laverni (2008)

sondecisionesulloalaverni1

“No me trate de boliviano, señor Laverni. “Bolivianos” a mis jugadores, les dijo. ¡Viva Jujuy!”, desencajado como nunca en su vida, Raúl Ulloa, presidente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy gritaba ante los micrófonos de la televisión. Unos minutos antes en la Tacita de Plata, aquel sábado 20 de septiembre de 2008, el Lobo y Argentinos Juniors habían empatado 1 a 1 (goles de Juan Arraya para los locales y Juan Fernández para la visita), con un flojísimo arbitraje de Saúl Laverni, pésimamente asesorado por el juez de línea Ernesto Soto, que había pifiado feo anulando otro tanto legítimo de Arraya y uno de Mariano Martínez para el Bicho. Además, se habían ido expulsados el DT del conjunto norteño, Omar Labruna, y su ayudante de campo, Nelson Pumpido. Completito.

Según el mandamás jujeño, ante el tumulto generado por sus jugadores al final del encuentro, el referí se los habría sacado de encima diciéndoles “dejen de molestar, bolivianos”, algo que fue desmentido en ese momento y, hasta el día de hoy, por integrantes del plantel. Al parecer, la bronca de Ulloa con Laverni era personal y venía de antaño. En octubre de 2007, Gimnasia cayó por 3 a 0 ante Independiente en el Cilindro (sí, en cancha de Racing), en un partido que venía parejo hasta la expulsión de Daniel Ramasco, a 20 minutos del final. “En Independiente también les dijo “bolivianos”, cuando nos dirigió y no lo expulsó al que le pegó una piña a Ramasco”, repetía un enajenado Ulloa, que un rato después, en conferencia de prensa, presentaría su renuncia indeclinable a la presidencia del Lobo: “Renuncio al fútbol argentino, renuncio a mi cargo de presidente de Gimnasia de Jujuy y denuncio al árbitro Laverni por discriminación. Quiero denunciar a este señor por haber tratado de bolivianos a los jugadores de mi club”. Y continuó con el show: “Si la AFA tiene que echarlo, Gimnasia va a poner la plata para indemnizarlo aunque tenga que vender una tribuna completa. No puede estar más”.

Ulloa además trinaba porque siempre que le tocaba pitar a su cuadro, Laverni se alojaba en Salta, empíricamente demostrando su desprecio a los jujeños (?), a lo que Guillermo Marconi, capo del SADRA, salió a responder: “Los árbitros se hospedan en Salta cuando tienen que dirigir en Jujuy porque así lo ordena la AFA. Y si alguno de nuestros árbitros cometió xenofobia con los bolivianos, voy a pedir que se investigue porque no tenemos nada que ocultar”.

sondecisionesulloalaverni

El escándalo no tardó en cruzar la frontera y llegar a Bolivia que, a través de su cónsul en la Argentina y de su vicecanciller, pidió explicaciones a la AFA sobre los dichos de Ulloa, a los que consideró un acto xenófobo. “Pedimos una reunión con Julio Grondona y planteamos el reclamo y la queja. Es una manifestación inequívoca de un racismo, de una xenofobia, de un desprecio hacia el boliviano”, expresaba el cónsul José Alberto González.

La que tampoco se perdió la oportunidad de figurar un rato fue la siempre sorprendente María José Lubertino, por aquel entonces titular del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), que citó a declarar al árbitro y al presidente: “Laverni manifestó que no había tenido ninguna actitud discriminatoria en el partido de Gimnasia y Argentinos, mientras que Ulloa reconoció que, en ese partido, Laverni no tuvo ningún acto de discriminación, pero insistió en que durante un partido anterior contra Independiente sí hubo un hecho discriminatorio, por lo cual en relación a los hechos no tuvimos un acuerdo pleno”, aclaraba Majo.

lavernisaul

¿Cómo terminó todo? Ante la atenta mirada de Julio Humberto Grondona, el dirigente y el referí hicieron las paces. Ulloa siguió al frente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy hasta 2011, cuando luego de 23 años anunció que no se presentaría como candidato en las elecciones. Por su parte, Saúl Laverni continuó impartiendo injusticia, con su nombre constantemente en el ojo de la tormenta, hasta su retiro en diciembre de 2016.

Voy al Arco: Tarnat (1999)

A pesar de dar ventajas, como tener más desgaste que el resto de los equipos al llegar a instancias decisivas de Liga, Copa y Champions, el dominio del Bayern Munich sobre otras escuadras alemanas a fines del milenio pasado era abrumador. Durante un partido de la temporada 1999/00, los dirigidos por Ottmar Hitzfeld llevaron su supremacía aún más lejos cuando, por la 5ª fecha de la Bundesliga jugaron casi media hora sin arquero. Y aún así, se llevaron la victoria.

El rival fue el Eintracht Frankfurt, que para colmo se puso en ventaja en el primer tiempo y vio como se lesionaba Oliver Kahn en la parte complementaria. Ingresó en su lugar el eterno suplente Bernd Dreher, el Saccone de ellos (?). Al rato, sus ligamentos dijeron basta. Sin otro guardameta disponible, su posición fue ocupada por el mediocampista Michael Tarnat que, luciendo un buzo dos talles más grandes, metió una atajada salvadora y el Bayern lo dio vuelta, llevándose un épico triunfo por 2 a 1. Toda esta secuencia se puede ver en el siguiente video:

El final de la temporada encontraría al equipo adueñándose de su 16ª Bundesliga, al terminar con 73 puntos, la misma cantidad que el Bayer  Leverkusen, pero con una mejor diferencia de gol. Sin dudas, aquella alocada sucesión de eventos en Frankfurt tuvo mucho que ver.