Pierce Leonel

Michael Leonel Pierce

¿Jugador de fútbol o ilusionista? Quizás las dos cosas. Este criterioso volante central con nombre de tenista extranjero supo construir una carrera a la que no le falta nada: debut en Primera División, paso por el ascenso, experiencia internacional y, por supuesto, una situación por demás insólita que le da el rango de baldosero premium.

Nacido en 1993 en la localidad bonaerense de Chacabuco, se formó en las divisiones inferiores del Racing Club de Avellaneda y, después de un tiempo en Reserva, finalmente fue subido al plantel de Primera División, donde tuvo un estreno amistoso bastante particular: ingresó en el segundo tiempo del empate 1 a 1 ante Santamarina de Tandil, la noche que Mostaza Merlo se negó a definir por penales, enojado porque el rival se había excedido con los cambios. Lindo para haber apostado en betway y haber acertado ese desenlace inesperado.

Ese mismo año y ya por los porotos, Pierce entró a la cancha oficialmente, pero ahí ya no hubo sorpresas para betway: ese Racing andaba a los tumbos y Pierce fue titular en la derrota 1 a 0 ante Quilmes, en la 16º fecha del Torneo Final. Después del gol del Cervecero, marcado por Gonzalo Ríos, el 5 de marca fue reemplazado por el colombiano Roger Martínez. Solo jugó 80 minutos en La Academia. Además de su debut, fue su despedida.

Fue en ese momento que comenzó el camino del futbolista errante. Primero, pasó a préstamo a All Boys, donde disputó 15 encuentros entre la B Nacional y la Copa Argentina. Además, pudo compartir una cancha con su tocayo con futuro de Selección: Leonel Di Plácido.

Aunque claro, lo que pocos se enteraron durante ese 2015 es que Pierce se hizo un tiempito para ponerse la camiseta de La Nueva Academia de Chacabuco. Y ahí, en su tierra natal, aprovechó para tirar un poco de magia y tapar el recuerdo de las patadas que había tirado en su corta experiencia en Primera.

Según informó un medio zonal, en un partido ante Alumni por el Torneo 4 Ligas, Leonel Pierce firmó la planilla como Juan Gianone. ¿Qué? Sí, jugó con otra identidad, pero la cosa no se detuvo ahí.

Cuando el partido estaba 1 a 1, el ex hombre de Racing tuvo otra gran idea: abandonar la mitad de la cancha para ir al arco, así que se puso el buzo de Campagnuolo de 2001 y atajó. O mejor dicho, intentó atajar. Le metieron dos goles y su equipo perdió 3 a 1. Hola, betway, esta si garpa mucho.

Después de ese episodio que salió a la luz, algunos periodistas informaron que Pierce ya había cambiado su nombre en otros partidos. De no creer.

Ya con su nombre verdadero, en 2016 se fue a Santamarina de Tandil y jugó con continuidad durante 3 años, ganándose la posibilidad de actuar en el extranjero. ¿España? ¿Italia? Nada de eso: la liga rumana. Desde junio de este año defiende los colores del Botosani FC.

¿Nuestro sueño? Que meta un partido como arquero bajo el nombre de Piercescu. Nadie lo notaría.

Sand con Islas Malvinas “al revés” (2015)

En 1569 se produjo un hecho al que hoy no le damos importancia, ya que lo vemos como algo habitual, pero que a partir de ese momento estableció una manera de pensar en todo el planeta. Se trató de la elaboración de un mapa por parte del geógrafo y cartógrafo Gerardus Mercator, que fijaba el norte como la parte superior.

¿Por qué así y no al revés, o de cualquier otra forma? Aunque hasta el día de hoy los astrónomos sostienen que no existe un “arriba” o “abajo” en el espacio, parece imposible cambiar esta percepción cada vez que miramos un mapa.

Teniendo esa referencia, tal vez lo que hizo Kappa en la camiseta de José Sand haya sido un acto de justicia y no un error en el estampado. En abril de 2015, al cumplirse un nuevo aniversario del desembarco argentino en las Islas Malvinas, el homenaje en la casaca del delantero de Aldosivi le llevaba la contra a lo establecido por Mercator cuatro siglos y medio antes.

El correntino jugó un par de partidos con las islas “al revés”, e incluso convirtió un gol. En el equipo marplatense terminó redondeando un rendimiento mejor al esperado, tras flojos pasos por Racing, Tigre, Argentinos y Boca Unidos. Eso, sí: una vez desvinculado del club, lo inhibió por un dinero que le había quedado por cobrar. Típico del buen Pepe.

Navarro Montoya a Colo Colo (2000/2001)

Hay palabras o nombres que, combinadas o en conjunto, remiten inexorablemente a una imagen. Decir “Navarro Montoya” y “Colo Colo“, es pensar inmediatamente a aquel episodio del perro Ron en la Copa Libertadores de 1991, cuando el Mono terminó con el culo mordido. Pero aunque haya pasado desapercibido por estos lares, hubo un segundo capítulo entre el arquero y el club. Acá, la historia.

Nueve años después de aquella batalla copera, el colombiano nacionalizado argentino regresó al Estadio Monumental, invitado a último momento por el chileno Ivo Basay, que se despedía del fútbol. Las ausencias de Claudio Arbiza y Marcelo Ramírez, los dos porteros del Cacique, propiciaron que el Mono terminase atajando para el equipo donde había sufrido uno de los reveses más grandes de su carrera.

Esa noche, el ex Boca formó parte del 11 habitual del Colo Colo y enfrentó a figuras de la talla de Superman Vargas, Oscar Ruggeri, el Colorado Mac Allister, el Diablo Etcheverry, Enzo Francéscoli y el Patito Aguilera, entre otros.

Por esas horas, también, se mencionaba que Navarro Montoya podía terminar atajando oficialmente en el Albo al año siguiente, posibilidad que el propio arquero no descartó ante las cámaras, ya que estaba con el pase en su poder luego de su experiencia española.

Finalmente, en 2001 el Mono recaló en Chile, pero firmó con Deportes Concepción.

Islas con medias de Racing /Argentina (1994)

Luisito, como varios arqueros, siempre fue un vanguardista con el tema de la indumentaria. Buzos particulares, gorras exclusivas y hasta el diseño del número 1 como marca personal lo definieron como un adelantado en esta cuestión. Pero con las medias fue demasiado lejos. Tanto, que en un clásico apareció con la misma prenda que su rival.

El meme de Spiderman se hizo presente en la 3ª fecha del Torneo Apertura. Racing, vestido por Adidas, jugó con medias blancas con tres tiras celestes… idénticas a las de Luis Islas. El guardameta de Independiente usaba las que había heredado del Mundial 1994, en su último paso por la Selección Argentina. Así que estaba justificado: los calcetines (?) no eran técnicamente los de la Academia, sino los del conjunto nacional. Misma marca, mismo diseño, pero con un espíritu diferente.

Hay que dejar de robar

Una noticia sacudió el ambiente baldosero en los últimos días: pidieron la captura internacional de Alejandro Kenig, vinculado al robo de dos camionetas en Santa Fe.

Según Infobae: “La metodología de la banda robacamionetas consistía en la implementación de inhibidores de alarmas de los vehículos y el posterior traslado hasta Jujuy para cruzar la frontera a Bolivia con papeles falsos. Kenig habría sido identificado por la vinculación de su número personal a conversaciones telefónicas en las que se referían a alguien como Tanque, su apodo”.

El Loco Abreu ya lo hace a propósito, solo quiere que sigamos actualizando su eterno Amor a la Guita y por eso suma equipos a su currículum. El goleador viene de jugar y dirigir en el Santa Tecla de El Salvador, pero ahora acordó su regreso a Uruguay para vestir su camiseta número 29: la de Boston River. Tiene 42 años.

Sin tantos equipos como Abreu, pero con una buena cantidad de escudos (14) en su historial, el argentino Gastón Cellerino se sumó al plantel de Deportes Temuco, el equipo del chileno Marcelo Salas. “Vengo de un período de vacaciones, obviamente en lo físico me tengo que poner, lesiones no tengo ninguna y eso es importante. No creo que tengamos problemas en la adaptación, el fútbol lo conozco, la Primera B no, pero con el equipo que hay la adaptación va a ser muy rápida”, declaró el ex Racing.

Hablando de ascenso chileno, el que está betocarranceando fuerte es Humberto Suazo. La ex estrella de la Roja, que varias veces se lo mencionó como refuerzo de Independiente, volvió a jugar en San Antonio Unido, equipo por el que ya habia pasado hace dos años. Está en la tercera categoría trasandina.

En la Copa Paraguay, reapareció un viejo conocido: Erwin Ávalos. El ex atacante de Racing y Chacarita ahora defiende los colores del 16 de Agosto de Caazapá, donde también juega su hermano Iván. Al margen de eso, ¿por qué todos los equipos paraguayos tienen nombre de fechas?

Esto pasó hace mucho, pero no podía quedar afuera del Updateando: Gino Clara denunció que el DT de Huracán de Comodoro Rivadavia, Thiago Errazú, le pidió dinero para jugar. “Me dijo que si yo le daba cinco mil pesos, me ponía todos los partidos. Así fue la situación. Le dije que no iba a hacer eso, que me parecía una falta de respeto y que no iba a poner plata para jugar. Me voy con un sabor amargo”, declaró el ex Independiente.

¿Qué hizo el técnico acusado? Respondió, por supuesto: “Tiene un problema, miente mucho. Este chico se va mal de todos lados. Acá nos conocemos todos. Comodoro tiene alma de pueblo y sabemos quién es quién“.

Clara recapacitó y al día siguiente se desdijo: “Soy un ser humano y me equivoqué. Fue un momento de calentura, porque no estaba jugando”.

Baldosero deluxe.