Fuera de Stock: Los juegos de fútbol para Sega

El tiempo antes corría en 8-bits. Una consola de videojuegos duraba una generación, marcaba una infancia, signaba una vida… Durante el primer lustro de la década de los noventa, muchos llegamos al pináculo del nardismo con los juegos de fútbol para Family Game. Y ahí algunos cantaron “Game Over”.

Otros, tal vez más afortunados, continuaron por aquella senda, renovándola, ya sea por que aún no habían probado las mieles de perseguir adolescentes ó por que los amparaba el hecho de poseer un hermano menor. Cualquiera de esos formatos valía. Aunque luego, felizmente, tanto desertores como continuadores nos reencontramos, inesperadamente, gracias a los juegos de Fútbol para PC; pero eso es para otro día…

La consola sobre la que hoy hablaremos llegó en algún momento remoto de mediados de los noventa y con varios apellidos que hacían difícil hallar su verdadera identidad. Para algunos era “La Genesis”, para otros se trataba de “La 16 Bits”, había quienes bancaban los trapos afirmando que estábamos en presencia de “La Saturn” y existía también un grupo que sostenía que su nueva novia era “La Mega Drive”. Cada cual tenía su propia versión y la defendía a capa y espada. En lo que vamos a estar todos de acuerdo, es en que aquel oscuro aparato va a quedar en los libros de la historia social Argentina simple y llanamente como: “La Sega”

Hoy vamos a recordar cuatro juegos insignes de aquella máquina que, sin que ninguno de nosotros lo supiese o lo sospechase, estaba construyendo los cimientos del fútbol virtual del siguiente milenio.

Sensible Soccer

Desarrollado en 1992 por la empresa Sensible Software, su primitiva estética es reivindicada por estos días, en donde jugadores de todos los tiempos son caracterizados en las redes sociales como players de éste juego.

De jugabilidad divertida por lo anárquica debido a su extrema velocidad, fue la primer franquicia que incluyó nombres de jugadores y de equipos pero deformados. Además incluía varias ligas y competiciones europeas, la mayoría de ellas inexistentes. Lo mismo ocurría con los campeonatos de Selecciones.

Otro gran atractivo fue la oculta inclusión de combinados ridículamente divertidos, tales como: Flower Power, Zoo Animals, Disk Error, Vegetables, Zodiac City, Ancient Gods y Crimes City, donde brillaban Drácula, Frankestein, Jason Voorhees y Freddy Krueger, entre otros. En ese detalle, el de desbloquear sorpresas, Sensible Soccer también sentó un precedente.

Lamentablemente, el juego fue rápidamente desplazado por otros con mayor calidad gráfica y tuvo que esperar más de dos décadas para lograr la eterna redención que otorga la nostalgia. Y así logró periódicas actualizaciones y mejoras que mantienen viva su memoria.

Sensible Soccer, un juego ideal para disputar campeonatos por plata bebiendo…

Tecmo World Cup ‘93

Hijo directo de Sega, se trata de otro juego innovador, ya que éste título incluyó algunas cosas con las que nadie había intentado transgredir hasta ese momento: el catenaccio y los partidos basura.

Así es, si bien tenía una visible mejora gráfica con diferencia al resto de los títulos de la época, los esquemas eran más rígidos que el de Bielsa en el Mundial 2002, atacabas menos que un equipo de Alfaro y era más fácil ganarle una pelea de chamuyo a Caruso Lombardi que batir a un arquero. Cuando convertías un gol, si es que antes no te agarraba un ACV debido a su insoportable musiquita, ya mirabas el cartucho del estúpido de Sonic con bastante simpatía.

Un año después la empresa publicó el Tecmo World Cup ’94 y levantó exponencialmente la puntería. Pero nos queda éste recuerdo: Tecmo Wold Cup ’93, un abominable testimonio del fútbol que veían los programadores por aquellos días.

Internacional Super Star Soccer Deluxe

Y bien amigos (?), ahora si llegamos a lo verdaderamente bueno. Con su inolvidable música a lo película porno de baja calidad, este juego era un paso adelante tanto por su jugabilidad como, por sobretodo, su avanzada gráfica. Además, estaba basado en el Mundial de USA ’94, por lo cual podíamos tomarnos revancha de todos esos buchones y caretas de la FIFA.

Lo más destacable de ISSSD (?) es que por primera vez dejamos de ver jugadores genéricos en su apariencia y tuvimos muñequitos basados física y estéticamente en la vida real. Y así defendieron a la selección argentina los rubios delanteros Capitale (Batistuta) y Fuerte (Caniggia); el arquero García (Goycoechea); el elegante volante pelilargo Santos (Redondo) y al super astro Redonda (Maradona).

Pero eso no es todo. También estaban personalizados, entre otros, Valderrama y su melena (Murillo), el malogrado Andrés Escobar (Suárez), el rockero Alexi Lalas (Ewing), Roberto Baggio y su colita (Galfano), el infantil Bebeto (Allejo), el fiestero Romario (Gómez) y muchísimos, muchísimos más.

Además, la franquicia innovó en la posibilidad de seleccionar detalles periféricos, como el estadio, el estado del campo de juego, el clima, la hora, el sorteo, las lesiones o la rigurosidad de algunos árbitros, dando a entender que los usuarios se estaban poniendo más quisquillosos y ya no pretendían un simple simulador de partidos esquematizados.

Un año después, el viejo y querido Internacional Super Star Soccer Deluxe mutaría en algo llamado Winning Eleven o, como algunos preferimos decirle, en el Pro Evolution Soccer…

FIFA International Soccer

El que sin saberlo inauguró la saga y el que llevó a nuestros hogares tanto un nuevo logo como un nuevo sonido: los representativos de EA Sports. Totalmente adictivo pese a lo rudimentario de sus gráficos y a lo genérico de los jugadores. Un verdadero punto de inflexión como el primer disco de The Ramones.

“El FIFA”, como se lo conoció desde el día uno, daba la posibilidad de jugar diferentes ligas o de elegir entre más de 200 selecciones; por lo cual uno podía aventurarse, por primera vez en la psiquis, a intentar llevar a Gabón a la cima del universo mundial (?). Éxtasis.

¿La Argentina? Estaba maravillosamente representada por aquel glorioso once inicial que formaba más o menos así: Juan Borges; Aejio Mardona, Rodriego Aristeo, Fernando Perron y “El Papá del Zorro” Don Alejandro; Luis Batiste, Sergio Vasquero, Ricardo Borrelli y Roberto Armani; y adelante los grossos Luis Alfios y Jose Pasualdo.

Un nuevo amigo había llegado para quedarse y envejecer junto a nosotros. Y, para recordar su indispensable arribo, nada mejor que hacerlo con el mejor error de la historia de los videojuegos de fútbol ¿O ahora me van a decir que nadie lo hizo?

Cabe destacar que La Sega fue la última consola masiva con soporte de cartuchos en nuestro país. Un par de años después de concluída esta gloriosa etapa, muchos de nosotros continuaríamos este viaje mágico y misterioso gracias a los juegos de fútbol en CD-ROM. Hasta entonces (?)…

González Jhonnier

Jhonnier González Córdoba

Desapercibido, escondido entre la multitud, siendo un número más, especulando el momento, con carpuza… esa fue la manera que encontró nuestro homenajeado para lograr sus objetivos. Claro que todos ellos –sus alcanzados objetivos- carecieron de brillo, glamour o prestigio alguno. Pero, al menos, este colombiano puede decir, sin ponerse colorado, que todos y cada uno de ellos se cumplieron. De alguna u otra manera…

Nacido el 6 de julio de 1982 en Turbo, Antioquia, Jhonnier González en un zaguero central fuerte, negro y grandote, quien, como gran parte de los aspirantes a jugadores de su generación, creció emocionándose con la explosión de las estrellas cafeteras en nuestras tierras. Esto hizo que, a lo largo de su etapa formativa, intensificase sus deseos de viajar a Las Pampas para emular las heroicas gestas de Jorge Bermúdez, Albeiro Usuriaga o Juan Pablo Ángel.

También, según sus propias palabras, en su lista de objetivos se encontraba vestir la camiseta del América de Cali y participar de las Eliminatorias. Con ese norte como meta comenzó a jugar en el Bajo Cauca (2005/06) del ascenso de su país. Luego pasó por Envigado (2006) y finalmente recaló en Independiente Santa Fe (2007), equipo que adquirió sus derechos federativos.

Debido a las escasas chances que le brindaban en su club y a que ya contaba con 25 extensos pirulos, a mediados de 2007 González aceptó el ofrecimiento de un representante y viajó hasta Santa Fe para someterse en una prueba en Colón. Allí, El Negro Astrada lo vio entrenarse un par de semanas pero no se animó a darle el visto bueno. Sin embargo, fue Hernán Díaz quien le levantó el pulgar ya que la retaguardia del Sabalero solo se había reforzado con El Chino Garcé y se necesitaban algunas variantes.

Durante su único semestre en la Argentina, Jhonnier González fue un turista de lujo y sólo se dedicó a jugar en la Reserva, ya que ni Marcelo Goux ni Omar Merlo ni el ya mencionado Garcé se mancaron durante aquel torneo. En enero de 2008, el técnico le dio las gracias y el defensor se volvió a su patria con la satisfacción del sueño alcanzado.

No jugó, pero al menos no se le hizo difícil conseguir una botellita con agua…

De regreso en Independiente Sante Fe (2008) se encontró con un duro revés: los médicos del conjunto lo obligaron a retirarse del fútbol ya que le habían encontrado un espasmo coronario debido al consumo intenso de grasas y tabaco. Haciendo caso omiso al consejo de los galenos y tras una dieta especial y diversas pruebas de resistencia física, en 2009 regresó a la actividad en Juventud Soacha de la B Colombiana.

Pero no solo eso, su buen rendimiento en aquel equipo lo hicieron retornar a Independiente Santa Fe (2010/11) y hasta el Bolillo Gómez lo hizo jugar en la Selección Colombia contra Perú, en uno de esos emocionantes y entrañables amistosos con jugadores falopa que disputan en la previa a un Mundial dos selecciones que no lograron la clasificación.

Con nivel decadente, a mediados de 2011 González pasó al Atlético Huila, donde se vio envuelto en un conflicto policial cuando su compañero, el ex River Carlos Valencia, le pegó una piña a una dama en una discoteca. Pocas semanas después, tanto él como el arquero suplente, Daiber Betancur, fueron echados del equipo cuando el técnico los encontró bajándose algunas botellas de whisky en la concentración.

Un paso decepcionante por Independiente Medellín (2012) y otro horrible por León de Huanuco de Perú (2013) fueron la antesala a la concepción de otro sueño: su llegada al América de Cali en 2014 para lograr el histórico ascenso a Primera, cuestión que no solo no se logró sino que tuvo en Jhonnier González a uno de los puntos más bajos del equipo. En 2015 se unió al Jaguares de Córdoba y desde mediados de ese año ya no hay noticias sobre su paradero.

Así y todo, Jhonnier González no se despidió del fútbol sin lograr su tercer objetivo personal: jugar las Eliminatorias para una Copa del Mundo. Y esto, claro, lo cumplió cuando junto a otros nueve compatriotas se nacionalizaron ecuatoguineanos ¡¡si, ecuatoguineanos! y por apetecibles 5 mil Euros por encuentro fueron a jugar las Eliminatorias Africanas hacía Brasil 2014.

La Selección de Guinea Ecuatorial llegó hasta la segunda ronda y Jhonnier González solo jugó 30 minutos en la derrota 3 a 2 frente a Sierra Leona como visitantes. Además se dio el lujo de ser dirigido por “El Carnicero de Bilbao”, Andoni Goicoetxea… Envidiable e inspirador, ya que todos los sueños se pueden cumplir si se encuentra un flexible y versátil vacío legal.

Vestuario local: Hinchas Part-time

En el último post de esta sección abordábamos como evolucionó moda del ya casi extinto hincha rollinga, hoy nos toca estudiar la vestimenta de uno de los protagonistas mas sacrificados de la hinchada argentina moderna: el administrativo full-time.

Ya sea para encajar los horarios de TV, porque vivís lejos del estadio, porque tu equipo está en el ascenso o porque juega la Libertadores/ Sudamericana -ni te cuento si es un año de Mundial-… De la muerte y de ir directo del laburo a la cancha no se salva nadie.

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Si tenés suerte, la fecha te agarra un Casual Friday pero en el peor de los casos te tenés que arreglar un lunes o martes. La sensación de pifiarle al código de vestimenta es similar a caerse sin malla a un asado con pileta.

Vos –irónicamente- vestido como un millonario mientras los demás vagan libremente en “joggineta”.

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La ecuación distancia entre trabajo-casa y casa-cancha se vuelve fundamental, una parada para hacer un cambio estratégico te puede resolver la fecha. Si la ecuación no te da, te recomendamos vestirte en capas para que te puedas poner algo encima si el clima refresca -o sacarte si el partido se calienta-.

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Es que vestido de administrativo -sin ese anonimato que te da el disfraz de hincha- ponés tu suerte en las manos de un Director de cámara maquiavélico que, con solo enfocarte en el peor momento, te puede arruinar una reputación de años en la oficina.

Olvidate si encima usaste la excusa del “tramite”.

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Al horario ajustado de muchos encima se le sumar pasar a buscar a la criatura al colegio, lo que mata las pocas esperanzas que quedaban de pasar por el vestuario de casa.

Un trench como el del señor es tu mejor aliado, te lo podes cerrar y te protege la ropa “buena” de las inclemencias de la popular: lluvia, manchas de mayonesa, todo tipo de fluidos corporales y demás.

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También, como en todos los ámbitos, existen los administrativos distintos, cracks tocados con una varita que te dan vuelta un mundano look de oficina con una camperita Adidas y unos lentes hipsters. Realmente dignos de imitar.

O sea, vas a seguir mejor vestido que el termo promedio, pero por lo menos el equipo femenino te lo va a agradecer. Ser un Mauricio Pellegrino, un Eduardo Domínguez o un Caruso Lombardi depende de vos.

En fin, la próxima que veas un administrativo en la cancha gritando desaforado al ritmo de la barra no te rías, solidarizate.

Todos fuimos o somos hinchas part-time.

Ramírez Ricardo [Actualización 2016]

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Ricardo Alberto Ramírez (El Bocha – El Sucesor de Maradona)

Noctámbulo enganche clásico -de esos que emanan talento, desparpajo, apatía, desinterés y lagunismo en dosis equitativas- quien padeció de sus 15 minutos de fama al ser puesto bajo la escrutadora lupa general a causa de la incontinencia verbal de el más grande.

Nacido el 5 de abril de 1973 en Saladillo, este coterráneo del Profesor Lambetain hizo todas las inferiores en Racing Club de Avellaneda hasta su debut en Primera División, en un empate 1 a 1 con San Lorenzo por el Apertura ’93. A partir de ahí, Ramírez sumó algo de experiencia durante los breves procesos de Rodolfo Della Pica, Luis Cubilla y Héctor Martínez, hasta que en enero de 1995 abandonó súbitamente el ostracismo con la llegada de Diego Armando Maradona a la dirección técnica de La Academia.

El Diegote, en uno de los primeros entrenamientos que presenció, se enamoró por la forma en la que El Bocha pisaba la pelota; por eso, cuando la prensa lo consultó por el material que había encontrado en el plantel, disparó sin medir el daño colateral de sus palabras: “Me sorprendió muchísimo el chico Ramírez… Acuerdense lo que les digo: Ricardo Ramírez es mi sucesor” . ¡¿Para qué?!

Imaginando una vida signada por balinazos a periodistas o peleas con Joao Havelange, Ricardo Ramírez fue un insípido títular durante aquel inolvidable Clausura ’95, donde lo más cerca que estuvo de complacer a la dupla Maradona-Fren fue con un tiro en el palo la tarde que El Lagarto Fleita le convirtió un gol de rabona a Chilavert.

Con la ida del Pelusa y la llegada de Marchetta, El Bocha se sacó una carga de mil kilos de los hombros y se conformó con un lugar mucho más cómodo y terrenal: el de suplente del Mago Capria. Lamentablemente, durante el Apertura ’95 se rompió el tobillo después de un choque con El Cabezón Marini y ahí acabaron sus días en Primera División (27 partidos, 1 roja).

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Sin recuperarse jamás de su lesión y tras pasar con un pobre rendimiento por San Martín de San Juan (1997/98), Juventud Antoniana (1998) y Estudiantes de Buenos Aires (1999), Ricardo Ramírez recordó sus efímeros días de fama en el diario Olé:

“Si Diego dijo eso, por algo será. Sé que tengo unas condiciones bárbaras. En esa época imaginaba que Diego iba a volver al fútbol en Racing e iba a jugar de 10 y yo de 8. Por ahí me descarrilé un poco, me gustaba mucho salir. Terminaba de jugar y me iba de joda como cualquiera. Me decían que me quedara a descansar, pero no podía. Era joven…”.

Tras seguir maltratando ese tobillo por Deportivo Italiano (1999/2000) y Berazategui (2002/03), Ricardo Ramírez se retiró del fútbol para convertirse en una de las más grandes leyendas del Futsal defendiendo los colores de Sportivo Barracas primero, y de Banfield después. De hecho, se dice que en el sur del Gran Buenos Aires nunca nadie vio un talento tan grande como el del Bocha sobre esas diminutas canchas.

Al final, ni cuando fue el único que dijo que “la FIFA es una mafia” ó que “El Bocha Ramírez es mi sucesor”, El Pelusa se equivocó… los chicos, los locos, los borrachos y Maradona siempre tienen la razón…

El Porvenir con publicidad sobre el escudo (1998)

El Porvenir Hacedor

A fines de los 90’s, y también ya entrado el Siglo XXI, El Porvenir solucionó la ausencia de publicidad utilizando el nombre del club en el pecho. Uno de los diseños más bonitos era el del escudo gigante, que hacía recordar a esos modelos de varias décadas atrás.

El problema fue que un buen día apareció un sponsor. Y no hubo tiempo para modificar la prenda. Entonces, la marca fue ahí, encima del escudo. Hacedor, una empresa mayorista de artículos de limpieza, fue la que tuvo el honor de arruinar una camiseta casi tan linda como los gestos de Garrafa Sánchez (?).