Newell’s 2 – Argentina 2 (1977)

Los torneos de verano de Mar del Plata, a esa altura, ya eran una tradición. No se jugaba en el estadio José María Minella, todavía faltaba para eso. El escenario para esos enfrentamientos entre los grandes, pero también entre otros clubes locales y combinados internacionales, era el estadio General San Martín, luego demolido. Ahí, en ese mismo lugar donde hoy funciona un supermercado, la selección argentina disputó la Copa de Oro.

Fue la única vez que el seleccionado nacional participó de un torneo de esas características en nuestro país. El equipo de Menotti se preparaba para el Mundial del año siguiente y necesitaba competencia. ¿Los rivales? Aldosivi, River, Boca y Newell’s.

El debut albiceleste (ese día vestido de blanco) se produjo el 30 de enero de 1977, ante los rosarinos. Esa noche, Argentina alineó a Gatti; Tarantini, Olguín, Killer y Carrascosa; Ardiles (Ludueña), Gallego y Villa; Felman (Alderete), Bravo y Bertoni.

Por su parte, los leprosos entrenados por José Yudica formaron con Carrasco; Rebottaro, Pavoni, Sperandío y Aguerópolis; Giusti, Berta y Bulleri; Montes, Moyano e Irigoyen.

Sin embargo, el partido no terminaría ese día. A los 27 minutos, cuando iban 0 a 0, un apagón obligó al árbitro a suspender el juego, que se reanudaría al día siguiente, en la misma cancha. ¿El resultado final? Empate 2 a 2, con goles de Moyano e Irigoyen para el rojinegro, mientras que Villa y Bertoni marcarían para Argentina.

Días más tarde, la Selección seguiría su camino en el torneo: victoria 1 a 0 frente a Aldosivi, empate 2 a 2 con River y triunfo 1 a 0 ante Boca, para quedarse con el trofeo.

Especiales: Sponsors campeones

Hace un poco más de tres décadas,  empezamos a naturalizar que los equipos del fútbol argentino tuvieran publicidad en sus camisetas. De ahí, a tenerle algo de cariño a una marca por haber estado en algún momento feliz de nuestra institución, hay un solo paso.

Con el reciente título de Racing en la Superliga, la cuenta llega a 60 equipos campeones que, al momento de sumar estrella por un título de Primera División, tuvieron su camiseta manchada. Así que acá están, estos son, los sponsors del campeón.

Borrachos de alegría

La cerveza y el fútbol, una rendidora combinación. Si se hace un ranking de marcas ganadoras, las de birra lideran con comodidad. El premio mayor se lo lleva Quilmes, con 10 vueltas olímpicas: entre 1996 y 2000 estuvo presente ininterrumpidamente en los festejos de Vélez, River y Boca. También fue protagonista de varios descensos del club de su ciudad de origen, pero eso es otra historia. No fue la única firma del rubro que se consagró: Budweiser sumó 3 títulos con el Millonario (2002, 2003 y 2004) y Bieckert lo hizo con Estudiantes (2006).

Campeones en dos ruedas

Otro segmento de mercado que ha tenido éxito en el balompié nacional es el de las motocicletas, aún con la desventaja de no apoyar a los equipos más poderosos. Además, supo celebrar en diferentes épocas: desde Zanella con Rosario Central en 1987, hasta Yamaha con Lanús en 2016. En el medio, se suma también Yamaha con Newell’s (1991 y 1992), Mondial con Vélez (2009 y 2011) y Motomel, con la Lepra en 2013 y Huracán en 2009.

Yo te banco

En los últimos años, las entidades financieras pisaron fuerte y sumaron varios títulos. BBVA lo hizo con Boca (2015, 2017 y 2018) y River (2014), Banco Ciudad con San Lorenzo (2013) y Banco Hipotecario con Racing (2014). Este último se destacó por una particularidad: el nombre de la compañía estaba en la espalda de la camiseta, y al frente se leía el eslogan “Dueños de una pasión”.

En las buenas y en las malas

Hay casos especiales, en donde una publicidad es recordada tanto por un momento de felicidad como por uno de tristeza. Son los casos de Petrobras, Liderar y Bingo Lomas. Estas marcas fueron campeonas y años más tarde descendieron con el mismo equipo: los artífices de semejantes logros fueron respectivamante River, Argentinos Juniors y Banfield. El Taladro tiene una curiosidad más: es la única institución que ganó un título con dos sponsors al frente de su camiseta. El otro era Megacrédito, que ya no estaba al momento de la caída al Nacional B.

Pesos al costado

El primer ganador de un torneo con una casaca con publicidad fue Argentinos Juniors, vencedor en el Metropolitano 1984 y en el Nacional 1985, con 7up. River lo siguió en 1986, consagrando también a Fate. El detalle es sus logos aparecían de manera reducida y no a la altura de la panza, sino que ocupaban el lugar del escudo. Esta tendencia se repitió con Lotería Santa Fe en la pilcha de Newell’s (1988), Peugeot y Credencial, ambas con River (1990 y 1991). A partir de ese momento, todos los sponsors que acompañaron al campeón estuvieron en el centro de las prendas, dejando de ser un actor de reparto en la indumentaria.

In Memoriam

Una empresa que ya no está entre nosotros y Racing. Dos cosas diferentes, aunque no parezca (?). La referencia es a Sky TV, el acompañante de la Academia en su inolvidable desahogo mientras el país se caía a pedazos en 2001. La jodita le iba a salir cara a esta operadora de televisión satelital: apenas unos meses más tarde cerró sus oficinas en Argentina, para nunca más volver. Algo que solo podía ser provocado por Racing campeón una profunda crisis económica.

¿Friendly sponsor? ¿Qué es eso?

Tantas veces protagonista de luchas por la permanencia, en 2012 La Nueva Seguros tuvo su momento de gloria. Fue gracias a Don Julio Arsenal, cuando festejó en aquel Torneo Clausura. Sin dudas, este es el caso de camiseta arruinada por una publicidad más notoria entre todos los campeones. El emblema amarillo y violeta sobre una prenda celeste y roja no dejan margen para discusiones.

El logo no se mancha

Aunque ni siquiera los más poderosos están a salvo de los caprichos de los que ponen el dinero. Por ejemplo, Boca fue campeón con una camiseta con rojo y blanco. Aunque un poco sacada de contexto, esta frase no deja de tener algo de cierta: el Xeneize celebró el Apertura 2011 llevando el distintivo de LG con sus colores originales.

Y los demás…

Para ir terminando con el repaso, la hacemos fácil: agarramos los casos aún no mencionados y los metemos a todos dentro de una misma bolsa. Ojo, se puede decir que tienen algo en común: son publicidades que no molestaban en la camiseta, y hasta la hacían más linda, o más reconocible. Por orden cronológico, ellos son: Mita con Independiente (1989), Parmalat con Boca (1992), Sanyo con River (1993 y 1994), Samsung con Vélez (1993 y 2012), Ades con Independiente (1994), CableVisión con San Lorenzo (1995 y 2001), Mazola con Vélez (1995), Taranto con Independiente (2002), Pepsi con Boca (2003), Transatlantica con Newell’s (2004), Pirelli con Vélez (2005), Megatone con Boca (2005, 2006 y 2008), Walmart con San Lorenzo (2007), Bingo Lanús con Lanús (2007) y RCA con Estudiantes (2010) y Racing (2019).

La tabla historica (1984-2019)


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Mal Pase: Philippe al Kaizer Chiefs (2017)

Después de terminar cuartos y quedarse afuera de todo en la temporada 2016/17, los Kaizer Chiefs sudafricanos salieron a romper el mercado para tratar de volver a los primeros planos. ¿Qué buscaban? Un delantero que aprovechara la mayor cantidad de oportunidades generadas y que compitiera con el experimentado Bernard Parker, el venezolano Gustavo Páez y los juveniles Ryan Moon y Emmanuel Letlotlo. Así fue como apareció en Johannesburgo el ex Boca Jonatan Philippe, que venía de jugar en el Agrotikos Asteras, de la segunda división griega, donde convirtió 9 goles en 34 partidos.

Si bien durante las primeras semanas varios medios locales aseguraron que Philippe iba a firmar contrato por dos años, el entrenador Steve Komphela era más cauto: “Me gusta cómo maneja la pelota en tres cuartos de cancha. Es muy difícil que se la saquen. Sin embargo, todavía no está en su mejor forma física. Vamos a esperar antes de tomar una decisión”, repetía.

El argentino tenía una prueba de fuego en su presentación en sociedad en el duelo contra Chippa United por la Premier’s Cup, un torneo amistoso. Con mayoría de suplentes y juveniles, los Glamour Boys se vieron muy superados por su rival y lo perdieron sobre la hora con un tiro libre del veterano Katlego Mashego. Philippe, que jugó los 90 minutos, no se entendió con Ryan Moon y prácticamente no tuvo chances de convertir.

Después de casi un mes a prueba, en el que coincidió con el nigeriano ex Talleres Okiki Afolabi, al Francés lo bajaron de un hondazo: “No se va a quedar. No es lo que el equipo está buscando. Necesitamos a alguien que esté en el área y haga goles. Philippe no demostró nada destacable”. Durísimo.

River con dos camisetas distintas (2016)

Hay casacas que quedan tatuadas en el corazón del hincha: por una copa, por un campeonato, por un clásico, por un ascenso. No importa tanto el motivo en sí, sino más bien la relación sentimental que uno establece con ese pedazo de tela, asociándolo con una época que posiblemente ya no volverá. Es por eso que uno se aferra a las viejas camisetas y tiende a no soltarlas, pese a los continuos cambios del fútbol moderno. Pero una cosa, es el hincha. Y otra cosa son los jugadores…

El 29 de febrero de 2016, River Plate salió al Monumental para enfrentar a Independiente, por el Torneo Transición. Apenas 11 días antes, había estrenado el kit adidas que reemplazaba al exitoso modelo de la misma marca con el que había conseguido los primeros 4 títulos internacionales de la era Gallardo.

Nada hacía suponer que ese día pasaría algo fuera de lo normal, si hasta se impuso el local (?), pero la rareza estuvo por el lado de la indumentaria: River usó dos juegos de camisetas.

A los 18 minutos del primer tiempo, Leonardo Pisculichi salió lesionado e ingresó Camilo Mayada, también con la nueva indumentaria, como debía ser. Hasta ahí todo bien, pero aún faltaba…

En el segundo tiempo, algunos pocos hinchas notaron que algo no andaba bien en el uruguayo y no precisamente su juego (?): había cambiado su camiseta en el entretiempo, pero se había puesto el modelo 2014/15, que se diferenciaba claramente de la nueva por la disposición de las tiras sobre las mangas.

La mayoría se percató del cambio cuando Mayada abrazó a Alario en el único gol del partido, que recién llegó a los 83 minutos, pero en realidad había jugado todo el complemento con esa casaca.

 

Nuevo torneo, viejas baldosas

El 2019 nos recibió con el Torneo Federal Regional Amateur, un exquisito campeonato de ascenso que reúne todo aquello que era Torneo Federal B y C, con equipos bien armados, otros hechos a las apuradas y algunos que definitivamente son pura falopa. En total, son 242 equipos. ¿Las figuras? Veamos:

Mauro Rosales fue reconocido por la Municipalidad de Villa María, Córdoba. Es que el ex hombre de River y Ajax volvió a su ciudad natal para jugar en Alumni, el club que lo forjó. Tiene 38 años.

Hace 3 años anunciábamos el desembarco de Sebastián Arrieta a Colonia Caroya. Bueno, en todo este tiempo no se ha movido, casi que literal (?). El ex Racing sigue vistiendo la camiseta, cada vez más amplia, del Deportivo Colón.

El que no ha variado su peso es Tito Ramírez. El goleador del Apertura 2011 ahora es figura de Bañado de Ovanta (Catamarca), también en el Torneo Federal Regional Amateur.

En septiembre de 2018, el experimentado goleador Gustavo Balvorín anunció su retiro del fútbol: “Hace siete meses que no hago nada, ni voy a jugar para los veteranos. Ahora me dedico a la familiar, veremos más adelante qué podemos hacer”, anunció, al mismo tiempo que le entregaban una plaqueta en el estadio de Juventud Antoniana, su último club. Bueno, parece que los cagó (?).

En diciembre arregló todo para continuar su carrera en San Antonio de Salta, institución que posee esta bella oficina para firmar contratos.

El delantero Claudio Guerra, con pasado en Unión y Huracán, es el capitán del Cosmos. No del de Pelé y Samuel Cáceres (?), sino el perteneciente a la Liga Santafesina y participante del Torneo Regional Amateur.

Sigamos en el interior: con Frida Kahlo fiscalizando todo, el arquero Laureano Tombolini firmó con Juventud Unida de Santa Isabel, en la Liga Venadense. Tiene 42 años.

En Argentino de Marcos Juárez arregló el ex Independiente, Leandro Gioda, y ya debutó en la liga local. Al lado del escudo pusieron una alarma. Por algo será (?).

Por último, una internacional: ¿Se acuerdan de Fabio Nigro? El ex River y Estudiantes es ídolo en Eslovaquia: fue invitado a la inauguración del estadio del Slovan Bratislava y se la pasó sacándose fotos y firmando autógrafos. Fiel a su estilo, emocionante.

Especiales: Lucas Márcico

Lucas Márcico

Entre 1986 y 1992, Alberto José Márcico dejó su huella imborrable en el fútbol francés. Fue durante su estadía en el Toulouse, en 1988, que nació su hijo Lucas, quien varios años más tarde dejaría Europa para llegar a la Argentina y tratar de seguir los pasos de su padre, casi al pie de la letra.

Tras pasar por las divisiones inferiores del Toulouse, a la hora de pegar el salto el pibe se sumó a las juveniles de Ferro Carril Oeste. Así lo vendía el Beto a mediados de 2007: “Juega bien, yo creo que va a llegar, porque le gusta y porque está en un club lindo, que es Ferro. Se tiene que adaptar al fútbol argentino, él hizo todas las inferiores en Toulouse. Juega de enganche, de nueve, un poquito como yo. Está en la Cuarta, el año que viene tiene que ir golpeando la puertita de Primera”.

Pero quizás el cuadro de Caballito, cada vez más alejado de sus días de gloria, no era el lugar indicado. A mediados de 2009, al momento de firmar el primer contrato y sin haber sumado ni un minuto entre los grandes, le dieron el pase libre. Al menos se dio el gusto de coincidir en un par de entrenamientos con Franco Armani, Gonzalo Castellani o Christian Chimino.

El siguiente destino estaba cantado. Con su bolsito a cuestas, el Betito apareció en la sede social de la calle 4 al 900, entre 51 y 53, dispuesto a pasar la revisación médica de Gimnasia y Esgrima La Plata. “Realmente estoy feliz, quiero mucho a Gimnasia y sé que tratan muy bien a los chicos. Estoy muy agradecido al Club, y para mí todo esto es muy especial porque Gimnasia es donde terminé mi carrera y ahora se da la posibilidad de Lucas para venir a jugar”, tiró el Beto. El vástago se sumó enseguida al grupo de la Reserva, dirigido por el Pirata Adrián Czornomaz, y hasta participó de la pretemporada de 2010 con la Primera del Lobo, al mando de Diego Cocca. Sin embargo, cuando tenía que demostrar volvió a quedarse sin nafta.

Antes de bajarle por completo la persiana al sueño del profesionalismo, de nuevo en su tierra natal, estuvo probando suerte en el Avenir sportif Béziers (2010), por aquel entonces en la cuarta división gala, pero tampoco tuvo éxito.

Cansado de rebotar por todos lados, se dedicó entonces a despuntar el vicio en el tradicional fútbol de los sábados con amigos. En equipos como Torito o Atlético San Martín, vistió, al menos de forma amateur, las camisetas de Talleres de Córdoba, Vélez Sarsfield, Manchester United o la selección de Francia. Algo es algo.

Hoy, con un bajísimo perfil, se dedica a viajar por el mundo y mostrarnos su vida a través de su cuenta de Instagram.