Argentino de Quilmes con y sin publicidad (1982)

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La rareza en sí no era la camiseta de Jorge Adrián Casanueva, que a diferencia de la de sus compañeros no tenía impresa la publicidad de Athenas Deportes. Lo extraño era que los otros nueve jugadores de campo sí lucieran un sponsor en una época en la que la mayoría de los equipos del fútbol argentino (y del resto del Mundo) llevaban sus colores impolutos.

Esta imagen de la formación de Argentino de Quilmes pertenece a la derrota frente a San Lorenzo, por la 7ª fecha del torneo de la Primera B. Aquella tarde, el Mate cayó por 3 a 0 y, por tratarse de los comienzos de la era publicitaria, ningún jugador se debe haber llevado un par de botines de canje. Bueno, uno seguro que no.

Quisiera ver al Gordo para siempre…

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Arrancó el bendito segundo semestre y pareciera que el fútbol ha dejado de existir. Casi no hay partidos, tampoco demasiadas transferencias. Pero atención, detengan el corchazo. Una información sacudió el mundo baldosero y es nuestro deber comunicarla: ¡se viene el homenaje al Gordo Kenig!

El ex delantero de Talleres, declarado Personalidad destacada del deporte de Córdoba (?), tendrá su homenaje el próximo viernes 8 de julio, a las 15 h, en el estadio Boutique de barrio Jardín.

En una conferencia de prensa, en la que fue acompañado por Daniel Albornós y Daniel Kesman, el hombre de la rabona al travesaño dio detalles de la jornada, que contará con la participación de otros ex jugadores de La T, como Daniel Valencia y Diego Garay.

kenigentrada

¿Las entradas? A 150 pesos la popular.  ¡Compren antes de que se agoten!

Boca Juniors 2 – New York Red Bulls 1 (2009)

En febrero de 2009 el New York Red Bulls inició una gira por la Argentina que lo llevaría a enfrentar, de manera extraoficial, a varios conjuntos de nuestra Primera División. La última posta de aquella pretemporada de los norteamericanos por la Capital Federal fue en La Bombonera, donde se medirían contra la reserva de Boca Juniors ya que -frente a la gran cantidad de compromisos- Carlos Ischia no quiso arriesgar a ni a sus titulares ni a sus suplentes; pese a que previamente había dado su palabra para hacerlo…

Como sea, el 6 de marzo de 2009 un adolescente Boca Juniors saltó al campo de juego del Alberto J. Armando con: Maximiliano Scapparoni; Alejandro Alfonso, Alan Pérez, Alan Ruiz y Juan Sanchez Miño, Leandro Kuszco, Moreira, el Sebastián Battaglia trucho y Joel Acosta, Cabrera y Nicolás Blandi.

Por su parte, el conjunto estadounidense alistó a: Danny Cepero; Carlos Johnson, Carlos Mendes, Kevin Goldthwaite y Traynor; Luke Sassano, Sinisa Ubiparipovic, Khano Smith y Dane Richards; Jorge Rojas y el colombiano Juan Pablo Ángel.

¿El resultado? Victoria Xeneize por 2 a 1 con un tanto de Blandi y otro de Kuszko, descontando Jorge Rojas para los yankees. La cereza del postre, claro, fue que durante el segundo tiempo el Red Bulls mandó a la cancha a dos jugadores nacionales a prueba: Juan Pietravallo y el juvenil de Boca, Nicolás Villafañe.

Ah ¿y eso solo? No, por supuesto que no. También intentó seducir al cuerpo técnico visitante el baldosero deluxe Emiliano Ramón Díaz, quien seguía insistiendo hasta la falta de piedad ajena con su hastiante anhelo de “ser jugador profesional” y vivía rebotando desde aquí para allá tras la traumática salida de su núcleo familiar y laboral del Club Atlético San Lorenzo.

Tras este encuentro informal, el New York Red Bulls se volvió a La Gran Manzana con Juan Pietravallo y con Nicolás Villafañe entre sus pasajeros… y sin Emiliano Díaz, como todos podíamos imaginar.

Mal Pase: Rubén Da Silva a Racing (1997)

Polilla

A finales de 1996, la Academia se preparaba  para jugar su primera Copa Libertadores en años, luego de haberle ganado a Gimnasia la clasificación para la edición de 1997 en el estadio Monumental, a partido único.

Tras la decepción de Brindisi, el hombre que enderezó el barco fue el Coco Basile y fue él quien se puso al frente de las gestiones para tener al delantero que por aquel entonces descollaba en Rosario Central. La situación financiera no era la ideal y el pedido de la entidad rosarina (Un millón de dólares más el 100% del pase del indultado  Tano Facciuto) hacía la transacción inaccesible para Racing. Por lo que, echados a andar, arrancaron con un raid mediático que incluyó un hito jamás visto en términos de lobby.

El 1 de enero de 1997, Telefé estrenó la polémica tira Naranja y Media. Protagonizada por Guillermo Francella, contaba la historia de un hombre que mantenía dos relaciones y hasta tenía familias paralelas con dos mujeres. Todo esto en horario central y bajo el cualquieraje hermoso que significaba tener a Rodolfo Ledo (el de Sin Condena, entre tantos otros hits) a cargo de la dirección y el libro. En la misma, Guillermo encarnaba al bombero voluntario Juan Guerrero, que tenía esta estrofa dedicada en la canción de la apertura:

Hincha de Racing de los pies a la cabeza

Y soy bombero, por amor a Avellaneda

¿Y qué tiene que ver Naranja y Media con Racing? Que en el primer capítulo de la misma, el propio Francella en una emotiva y costumbrista charla con su padre, afirmaba que en el ’97 se acababa la mufa, porque traían al Polillita Da Silva:

Pobre Don Guerrero (?), porque en aquellas épocas el enunciado #RacingPositivo era flor de oxímoron. Quiso el destino que el Polillita no sólo se quedara en el Canalla, sino que el primer partido del año enfrentara a las Academias:5 a 0 ganaron los dirigidos por don Angel Tulio Zof  en un baile épico,  con una actuación mágica del uruguayo. Por si fuera poco, también convirtió un golazo el Zinho falso

 

[Go home] RePartidos: Estados Unidos 2 – Olimpia 0 (1991)

En marzo de 1991, la selección de Estados Unidos estaba lejos de pasar su mejor momento. Había quedado eliminada rápidamente en el Mundial de Italia 1990 y llevaba un buen rato (siete partidos, más precisamente) sin marcar goles. Ni hablar de ganar.

Tras la salida de Bob Gansler, la USMNT era dirigida interinamente por John Kowalski, que venía del futsal. Ese equipo no suponía mayores riesgos para Olimpia de Paraguay, el campeón vigente de la Copa Libertadores, que se encontraba de gira por el país del norte.

En el Tampa Stadium de Florida, Marcelo Balboa, tras un delicioso pase de pecho, puso el 1 a 0 para los yanquis. En el segundo tiempo, Peter Vermes aprovechó todos los horrores defensivos del cuadro guaraní y convirtió el 2 a 0 definitivo.

Un puñadito de meses más tarde, en casa, y ya con el inmenso Bora Milutinović como entrenador, Estados Unidos sería el campeón de la primera edición de la Copa de Oro de la Concacaf al derrotar en la final, por penales, a Honduras.

[Go home] Segurola y Habana: Baldoseros vs David Beckham

¿A quien no le pasó que alguien a quien sentías totalmente opuesto y que además te irritaba terminó siendo un querido amigo con el pasar del tiempo? Y encima, hasta todavía más fraternal que tipos a los que conocías desde tus primeros años. Este posteo, obviamente, gira en torno a la bella figura de David Robert Joseph Beckham, un flaco sobre el que vos mismo -pensálo bien- tenés que ser bastante antipibe para que hoy en día te caiga como el traste.

Por que puede que no haya sido una dotada superestrella y que el exacerbado marketing hay generado anticuerpos. Puede que sí. Pero también tenemos que decir que le pegaba a la pelota como pocos, que nunca le escapó ni a la capitanía ni a las obligaciones, que todos sus cosmopolitas compañeros siempre hablaron maravillas sobre su humildad y solidaridad, y también -mal que nos pese o no- que su fama de sex simbol mundial le hace honor a los dotes que le proporcionó la naturaleza. ¿Si no es él, quien? ¡Hasta fue a jugar a la pelota a la Villa 1-11-14 y nadie lo hizo su meretriz!

Pero claro, argentinos al fin, estimarlo no estuvo siempre en la baraja. Para ninguno de nosotros. Es que, ni bien asomó su cabeza por el profesionalismo, todos vimos a David Beckham como un invento de la prensa que solo tenía relevancia por moverse a la más linda de las Spice Girls. Por que encima de pirata, pollera…

Llegó el Mundial ‘98, Beckham mariconeó con Simeone, se fue expulsado y todos lo reconocimos instintivamente como a un enemigo, además de festejar y menospreciarlo.  Y así, como un código nacional, durante mucho tiempo celebramos cada una de sus derrotas, más aún si había un jugador nacional de por medio. Y ni hablar cuando Aldo Pedro Duscher lo lesionó y casi lo deja afuera del Mundial de Japón y Corea. Hubiera sido glorioso. Pero, por supuesto, todo eso nos salió como el ano.

El tiempo pasó y el Real Madrid lo hizo a Beckham todavía más querido y apreciado que cuando estaba en el Manchester United. Eso, claro, para todo el planeta excepto para el público y los jugadores argentinos, quienes siempre tuvieron como premisa hacerle bullyng al inglés con tal de ganarse el cariño y el apoyo del populacho. Ese fue el caso de los baldoseros Carlos Arturo Marinelli y Eloy Colombano.

Viajamos hasta mayo de 2008. El equipo de David Beckham, Los Angeles Galaxy, había arrancado de manera horripilante la temporada y veía casi como un imposible su participación en los Play Offs. En ese punto de “no retorno” les tocó enfrentarse al poderoso Kansas City Wizards, quienes recientemente se habían reforzado, nada más y nada menos, con Claudio Javier López.

Y fue precisamente El Piojo quien puso -con un zarpado zurdazo- el 1 a 0 para Kansas haciendo morder el polvo a la escuadra de David Beckham quien, ante el clamor popular, en la previa al partido tuvo que salir obligado a firmarle autógrafos a los muchachotes que le daban consejos sobre fútbol y a las muchachitas que querían hacer abdominales arriba de él, sin (?).

Durante el segundo tiempo y obligados por las circunstancias y los contratos, Landon Donovan anotó el 1 a 1 a los 56 minutos y Edson Buddle marcó el 2 a 1 para los angelinos a los ´76. Herido en su amor propio y pensando en la cuota de humo que iba a poder ostentar en el país, Eloy Colombano le metió una regia e inolvidable patada al inglés de la que solo lo salvó la intervención providencial del Piojo López ¡Y encima el árbitro no cobró nada!

Pero la cosa no quedó ahí nomás. Sobre los noventa minutos y por la disputa de un corner que era a favor del Spice Boy, Carlos Marinelli se quiso convertir en héroe y le metió un par de pechazos al inglés sin importarle la vergüenza ajena de propios y extraños ¡Eso eso es un argentino, hermano!

La pelea, por supuesto, quedó ahí por la mediación del Piojo López. Encima, sobre el final. a Beckham le quedó una pelota con la cual hizo historia en la Major League Soccer. Pero, eso sí -todos lo vimos- aquel día arrugó de lo lindo frente a dos baldoseros… así que solo queda preguntarle al soberano…

¿Ganador?