Hay que dejar de robar

Una noticia sacudió el ambiente baldosero en los últimos días: pidieron la captura internacional de Alejandro Kenig, vinculado al robo de dos camionetas en Santa Fe.

Según Infobae: “La metodología de la banda robacamionetas consistía en la implementación de inhibidores de alarmas de los vehículos y el posterior traslado hasta Jujuy para cruzar la frontera a Bolivia con papeles falsos. Kenig habría sido identificado por la vinculación de su número personal a conversaciones telefónicas en las que se referían a alguien como Tanque, su apodo”.

El Loco Abreu ya lo hace a propósito, solo quiere que sigamos actualizando su eterno Amor a la Guita y por eso suma equipos a su currículum. El goleador viene de jugar y dirigir en el Santa Tecla de El Salvador, pero ahora acordó su regreso a Uruguay para vestir su camiseta número 29: la de Boston River. Tiene 42 años.

Sin tantos equipos como Abreu, pero con una buena cantidad de escudos (14) en su historial, el argentino Gastón Cellerino se sumó al plantel de Deportes Temuco, el equipo del chileno Marcelo Salas. “Vengo de un período de vacaciones, obviamente en lo físico me tengo que poner, lesiones no tengo ninguna y eso es importante. No creo que tengamos problemas en la adaptación, el fútbol lo conozco, la Primera B no, pero con el equipo que hay la adaptación va a ser muy rápida”, declaró el ex Racing.

Hablando de ascenso chileno, el que está betocarranceando fuerte es Humberto Suazo. La ex estrella de la Roja, que varias veces se lo mencionó como refuerzo de Independiente, volvió a jugar en San Antonio Unido, equipo por el que ya habia pasado hace dos años. Está en la tercera categoría trasandina.

En la Copa Paraguay, reapareció un viejo conocido: Erwin Ávalos. El ex atacante de Racing y Chacarita ahora defiende los colores del 16 de Agosto de Caazapá, donde también juega su hermano Iván. Al margen de eso, ¿por qué todos los equipos paraguayos tienen nombre de fechas?

Esto pasó hace mucho, pero no podía quedar afuera del Updateando: Gino Clara denunció que el DT de Huracán de Comodoro Rivadavia, Thiago Errazú, le pidió dinero para jugar. “Me dijo que si yo le daba cinco mil pesos, me ponía todos los partidos. Así fue la situación. Le dije que no iba a hacer eso, que me parecía una falta de respeto y que no iba a poner plata para jugar. Me voy con un sabor amargo”, declaró el ex Independiente.

¿Qué hizo el técnico acusado? Respondió, por supuesto: “Tiene un problema, miente mucho. Este chico se va mal de todos lados. Acá nos conocemos todos. Comodoro tiene alma de pueblo y sabemos quién es quién“.

Clara recapacitó y al día siguiente se desdijo: “Soy un ser humano y me equivoqué. Fue un momento de calentura, porque no estaba jugando”.

Baldosero deluxe.

Ida y Vuelta: Wembley

Así como Ferro Carril Oeste alguna vez metió un hermoso tobogán que lo dejó en la Primera B en menos de lo que canta un gallo, en Inglaterra sucedió lo mismo con el Sunderland, que en apenas un año pasó de la Premier League a la League One, la tercera categoría de aquel país.

A diferencia de lo que pasó con el equipo de Caballito, el caso de los Black Cats logró hacerse famoso a nivel mundial, ya que la debacle fue registrada en un documental de Netflix llamado Sunderland ‘Til I Die” (Del Sunderland hasta la muerte). Estaba todo armado para registrar el regreso a la máxima categoría…pero siguieron bajando.

Hace unos días, el conjunto rojiblanco tuvo la oportunidad de ascender al Championship (la segunda división), enfrentándose al Charlton en la final de los play off. Ya se imaginan cómo le fue.

Nuestros enviados especiales, @guashito y @smokeseller, capturaron lo que pasó en Wembley y te lo muestran en este Ida y Vuelta.

Ida y vuelta: Leyton Orient

Mientras en Argentina, la derogación del decreto 1212 asfixia financieramente a los clubes, hoy Asociaciones civiles, y los empuja hacia un modelo privatizador, Guashito fue a ver al Leyton Orient, un equipo tradicional del ascenso inglés que fue arruinado por la mala gestión de un inversor extranjero.

En la temporada 2013-14, el modesto Orient acariciaba un lugar en la EFL Championship, la antesala de la Premier League. Tras perder por penales la final de los Playoffs por el ascenso, el equipo fue vendido al magnate italiano Francesco Becchetti, quien llegó con la promesa de llevar a los O’s a lo más alto con la ayuda de sus inversiones.

El desenlace no estuvo a la altura de las expectativas de los hinchas. En el primer año bajo el control del italiano, 4 técnicos ocuparon el banco en sólo 6 meses y el equipo terminó descendiendo a la League Two. Sin embargo, a su dueño le pareció que el año no fue tan malo, ya que el Reality show sobre el Leyton que él mismo había montado en su propio canal de TV en Italia fue un éxito para los jóvenes tanos que querían mudarse a Londres y conocer tanto la ciudad como el fútbol británico.

La temporada 2015-16 empezó bien y parecía que devolvería al Orient a League One pero a la mitad de la temporada el equipo bajó estrepitosamente a mitad de tabla, el DT fue despedido y Becchetti no fue muy paciente con el nuevo cuerpo técnico, ya que luego de ganar un partido de local en Boxing Day, el excéntrico dueño bajó al terreno de juego y le dio una patada a uno de los ayudantes de campo, lo cual le valió una sanción de la EFL debido a su conducta violenta. Claro que al italiano eso no le parecía grave, siendo que al mismo tiempo el gobierno albanés había expropiado sus bienes en ese país -donde el magnate había hecho gran parte de su fortuna- y solicitaba su extradición en medio de un juicio por fraude, impuestos impagos y lavado de dinero. Por supuesto que Leyton ese año tampoco logró ascender.

Si bien para la temporada 2016-17 todos creían que se había tocado fondo y nada podía ser peor, otra vez subestimamos el tamaño de las cagadas que se puede mandar el dueño de un club. El torneo empezó con problemas para pagar los sueldos de los jugadores y siguió con un pedido de quiebra por parte de las autoridades británicas debido a impuestos impagos por 250.000 libras y la amenaza de la EFL de una quita de puntos a menos que se regularice la situación. Dentro de la cancha las cosas tampoco iban bien, los tres mejores jugadores dejaron el equipo y los técnicos se quejaban de las intervenciones de Becchetti en sus decisiones futbolísticas. Así fue como desfilaron otros 5 técnicos, sumando 11 en solo 3 temporadas.

Los hinchas presionaban para que el italiano vendiera el equipo pero este dijo que no lo haría por menos dinero del que lo había comprado. Así fue como comenzaron a juntar dinero y se reunieron bajo la figura jurídica de “Leyton Orient Fans’ Trust” con el objetivo de salir a rescatar el club en el caso que avanzara el pedido de quiebra y se tuvieran que liquidar sus bienes.

En ese contexto, Orient jugó su último partido en Football League. Cuando el descenso ya era un hecho, los hinchas furiosos e impotentes invadieron el campo y suspendieron el partido. Si bien siempre fue un club modesto, en 112 años nunca había descendido a Conference (los torneos regionales amateurs conocidos como “non-League”). Ya no había lugar para Francesco Becchetti en Leyton y el club ya no representaría ningún negocio para él. Luego de la estrepitosa caída a Non-League, un consorcio liderado por el CEO de Dunkin’ Donuts y confeso hincha del Orient, Nigel Travis, compró las acciones del italiano en el club y tomó su control.

Tras dos años en Non-League, Leyton Orient ganó la National League y logró así su vuelta a Football League, el lugar donde siempre se sintió cómodo.

Los 15

Nacimos como un blog, el 1º de mayo de 2004. Pasaron ya quince años de contar historias: de jugadores, de equipos, de camisetas, de banderas, de entrenadores, de hinchas, de modas pasajeras y de todo aquello que rodea al mundo del fútbol.

En el medio, se fueron abriendo otras ventanas: redes sociales, medios gráficos, libros, radio, publicidad, televisión, viajes y un montón de cosas más. Aprendimos a movernos en terrenos que jamás hubíesemos imaginado, mitad por curiosidad y mitad por supervivencia. Un medio digital tiene que actualizarse. Constantemente. De lo contrario, se muere.

La mayoría de los blogs de aquella época dorada desaparecieron. La gente, mal que nos pese, lee cada vez menos. O mejor dicho, lee cada vez más: en el bondi, antes de irse a dormir, en el baño, en cualquier lado. Pero lo hace en otros formatos. Ya casi no hay tiempo para detenerse unos 5 minutos. Parece una eternidad. Ahora todo se reduce a textos cortos, con muchas imágenes. Entenderlo, forma parte de esa actualización.

Sin embargo, la Baldosa, por alguna razón que no tiene nada que ver con los nuevos tiempos, sigue manteniendo su formato original. Pero no por resistencia, ni por capricho. La Baldosa sigue siendo un blog por gusto. Nos gusta escribir, nos gusta que nos lean. Aunque ahora sea cada tanto y no todos los días, como hace 15 años. Nos gusta investigar la carrera de un tipo que parecía ser el nuevo Messi y que terminó robando en ligas del interior. Es nuestro especialidad, es lo que nos da identidad. Eso es la Baldosa. También es montón de otras cosas, pero particularmente es eso. Y mientras haya baldoseros, vamos a seguir estando. Es que todavía hay historias para contar. La de Gino Clara, por ejemplo (?).

¡Salud!

River con dos camisetas distintas (2016)

Hay casacas que quedan tatuadas en el corazón del hincha: por una copa, por un campeonato, por un clásico, por un ascenso. No importa tanto el motivo en sí, sino más bien la relación sentimental que uno establece con ese pedazo de tela, asociándolo con una época que posiblemente ya no volverá. Es por eso que uno se aferra a las viejas camisetas y tiende a no soltarlas, pese a los continuos cambios del fútbol moderno. Pero una cosa, es el hincha. Y otra cosa son los jugadores…

El 29 de febrero de 2016, River Plate salió al Monumental para enfrentar a Independiente, por el Torneo Transición. Apenas 11 días antes, había estrenado el kit adidas que reemplazaba al exitoso modelo de la misma marca con el que había conseguido los primeros 4 títulos internacionales de la era Gallardo.

Nada hacía suponer que ese día pasaría algo fuera de lo normal, si hasta se impuso el local (?), pero la rareza estuvo por el lado de la indumentaria: River usó dos juegos de camisetas.

A los 18 minutos del primer tiempo, Leonardo Pisculichi salió lesionado e ingresó Camilo Mayada, también con la nueva indumentaria, como debía ser. Hasta ahí todo bien, pero aún faltaba…

En el segundo tiempo, algunos pocos hinchas notaron que algo no andaba bien en el uruguayo y no precisamente su juego (?): había cambiado su camiseta en el entretiempo, pero se había puesto el modelo 2014/15, que se diferenciaba claramente de la nueva por la disposición de las tiras sobre las mangas.

La mayoría se percató del cambio cuando Mayada abrazó a Alario en el único gol del partido, que recién llegó a los 83 minutos, pero en realidad había jugado todo el complemento con esa casaca.

 

Nuevo torneo, viejas baldosas

El 2019 nos recibió con el Torneo Federal Regional Amateur, un exquisito campeonato de ascenso que reúne todo aquello que era Torneo Federal B y C, con equipos bien armados, otros hechos a las apuradas y algunos que definitivamente son pura falopa. En total, son 242 equipos. ¿Las figuras? Veamos:

Mauro Rosales fue reconocido por la Municipalidad de Villa María, Córdoba. Es que el ex hombre de River y Ajax volvió a su ciudad natal para jugar en Alumni, el club que lo forjó. Tiene 38 años.

Hace 3 años anunciábamos el desembarco de Sebastián Arrieta a Colonia Caroya. Bueno, en todo este tiempo no se ha movido, casi que literal (?). El ex Racing sigue vistiendo la camiseta, cada vez más amplia, del Deportivo Colón.

El que no ha variado su peso es Tito Ramírez. El goleador del Apertura 2011 ahora es figura de Bañado de Ovanta (Catamarca), también en el Torneo Federal Regional Amateur.

En septiembre de 2018, el experimentado goleador Gustavo Balvorín anunció su retiro del fútbol: “Hace siete meses que no hago nada, ni voy a jugar para los veteranos. Ahora me dedico a la familiar, veremos más adelante qué podemos hacer”, anunció, al mismo tiempo que le entregaban una plaqueta en el estadio de Juventud Antoniana, su último club. Bueno, parece que los cagó (?).

En diciembre arregló todo para continuar su carrera en San Antonio de Salta, institución que posee esta bella oficina para firmar contratos.

El delantero Claudio Guerra, con pasado en Unión y Huracán, es el capitán del Cosmos. No del de Pelé y Samuel Cáceres (?), sino el perteneciente a la Liga Santafesina y participante del Torneo Regional Amateur.

Sigamos en el interior: con Frida Kahlo fiscalizando todo, el arquero Laureano Tombolini firmó con Juventud Unida de Santa Isabel, en la Liga Venadense. Tiene 42 años.

En Argentino de Marcos Juárez arregló el ex Independiente, Leandro Gioda, y ya debutó en la liga local. Al lado del escudo pusieron una alarma. Por algo será (?).

Por último, una internacional: ¿Se acuerdan de Fabio Nigro? El ex River y Estudiantes es ídolo en Eslovaquia: fue invitado a la inauguración del estadio del Slovan Bratislava y se la pasó sacándose fotos y firmando autógrafos. Fiel a su estilo, emocionante.