Voy Al Arco: Ramón Arias (2015)

Faltaban 5 minutos para que termine el partido en el que el Morelia vencía como visitante al Puebla, por la Jornada 12 del Torneo Apertura de la Liga MX.

Con el local en búsqueda del empate, llegó un contraataque para La Monarquía encabezado por el colombiano Jefferson Cuero. Mano a mano con Cristian Campestrini, el arquero fue al piso y el contacto se tornó inevitable. Penal y tarjeta roja para el argentino. Al no haber más cambios disponibles, el uruguayo Ramón Arias tomó su lugar.

El inexperto portero adivinó el disparo del veterano Juan Pablo Rodríguez (que no era el ex mediocampista de All Boys, sino un mexicano de larga trayectoria en su país), pero no pudo detenerlo.

Con pocos minutos de juego restantes, el marcador no se volvió a modificar, quedando como resultado final el 3 a 1 en favor de la visita.

Esta no fue la única vez que el ex defensor de San Lorenzo tuvo que ponerse los guantes: en 2016 lo hizo nuevamente, y terminó festejando. Ya habrá tiempo para contar esa historia…

Voy Al Arco: Sandoval (2019)

El 28 de enero de 2019, Diego Dabove debutaba como DT de Argentinos Juniors con algunas dudas que iría puliendo a lo largo de los próximos meses. Por ejemplo, el puesto del arquero titular, que se encontraba en puja entre Federico Lanzillota y Lucas Chávez. En el arranque, el primero parecía ganar la pulseada, aunque su chance duraría menos de 90 minutos.

La cita era en Santa Fe, ante Colón, un rival que también presentaba a un nuevo entrenador (Julio Comesaña) y a su flamante jugador franquicia (?): Luis Miguel Rodríguez.

Justamente, el tucumano sería la figura del encuentro al marcar un gol, dar una asistencia y generar la expulsión del guardameta del Bicho.

Esto último ocurrió cuando aún quedaban 20 minutos para el final del juego. El equipo visitante había realizado los tres cambios y tuvo que improvisar en el arco: ese lugar fue ocupado por Jonathan Sandoval.

Con el resultado 2 a 0 y Argentinos jugando con 9 (Fausto Montero también había visto la tarjeta roja), el Sabalero tuvo códigos: sacó el pie del acelerador y se dedicó a que pase el tiempo… salvo por el Pulga, que probó con una definición de lujo devuelta por el travesaño.

De esta manera, el primer paso de Dabove en el club de La Paternal fue negativo: flojo rendimiento, dos expulsados y derrota inapelable. Aunque sirvió para algo: luego de esta caída, el Pochi Chávez se adueñó de los tres palos, siendo vital para la obtención de mejores resultados.

Voy Al Arco: Stephen Clemence (2005)

Peter y Kasper Schmeichel. Miguel y Pepe Reina. Oscar y Pablo Cavallero. Rubén y Agustín Cousillas. A estos ejemplos de padres e hijos arqueros, se le puede sumar uno más: Raymond y Stephen Clemence.  Sin embargo, es necesario hacer una salvedad: mientras que el progenitor ejerció esa labor durante dos décadas, su heredero lo hizo sólo por unos instantes.

Titular en la selección de Inglaterra durante la mayor parte de la década de 1970, Ray alcanzó la gloria al ganar tres Copas de Europa con el Liverpool, además de varios títulos locales. ¿Y su hijo? Tuvo una digna pero corta carrera en el fútbol inglés, teniendo que abandonar la actividad a los 31 años, al no poder recuperarse de varias lesiones graves.

Aunque Stephen jugaba como mediocampista, en una breve ocasión ocupó el lugar de su padre. Esto sucedió en el encuentro en el que su equipo, el Birminghan, cayó 4 a 1 frente al Manchester City, el 17 de diciembre de 2005.

Cuando se estaba por cumplir el tiempo reglamentario, el portero Nico Vaesen fue expulsado, otorgándole a algún compañero la obligación de usar su buzo y sus guantes. Como no podía ser de otra manera, Clemence se hizo cargo de la situación. Y así, el mandato paterno quedó cumplido.

Voy Al Arco: Andy Booth (1997)

La Premier League 1996/97 fue testigo de un sorprendente arranque del Sheffield Wednesday, que acumuló cuatro victorias en la misma cantidad de fechas. El conjunto dirigido por David Pleat (no confundir con David Platt) se mantuvo en la cima del torneo hasta la 5ª jornada, cuando una serie de malos resultados lo devolvió a su realidad.

Sin embargo, la temporada de Los Búhos fue más que aceptable, sumando más triunfos que derrotas, y finalizando lejos de los puestos de descenso. Un año que terminó de manera poco convencional, en un partido jugado en su estadio frente al Liverpool.

Era la última fecha, y el local estaba en ventaja por un gol, cuando su arquero Matt Clarke fue expulsado por tocar la pelota con la mano afuera del área. El detalle es que el titular en su puesto no había sido él, sino Kevin Pressman, reemplazado unos minutos antes por lesión.

De esta forma, el equipo se vio obligado a aguantar la victoria con un jugador de campo bajo los tres palos. Este rol fue para el delantero Andy Booth, que en su primera intervención solo atinó a ver como un tiro libre ejecutado por Jamie Redknapp se metía en el ángulo.

Aquel encuentro terminó empatado, dejando al Sheffield Wednesday en el 7º lugar de la tabla, por encima de equipos más poderosos como el Tottenham Hotspur, el Leeds United o el Everton. Una campaña dignísima.

Voy Al Arco: Jonathan Rodríguez (2016)

Con el marcador favorable a las Chivas, y a falta de segundos para el final del encuentro frente al Santos Laguna, no era difícil adivinar cómo iba a terminar todo. Durante los 90 minutos, había sobrado el juego brusco, las caras de malos (?) y otras muestras de la mal entendida “hombría”.

Ya en tiempo de descuento, un contraataque para los de Guadalajara terminó con Agustín Marchesín en un mano a mano que era plata o mierda. Terminó siendo lo segundo para el argentino: expulsión y penal.

Con los cambios agotados, el uruguayo Jonathan Rodríguez se puso la camiseta y los guantes de arquero, para intentar detener el remate del mexicano Marco Bueno. Y, aunque la pelota fue para un lado y él para el otro, el balón se perdió por un costado de la portería.

Pocos segundos después, terminó el partido y estalló un conato de bronca (?), aunque con más agarrones y simulaciones que golpes verdaderos. Por cosas como estas, el fútbol mexicano nunca termina de despegar.

Voy Al Arco: Glen Johnson (2005)

El calendario no le daba respiro al Chelsea, que peleaba por el título en la Premier League, avanzaba en la Champions League y lo mismo hacía en la Copa de la Liga.

Con tantos partidos en el almanaque, el 20 de febrero de 2005 José Mourinho decidió darles un descanso a los jugadores que habían sumado más minutos. Se jugaban los octavos de final de la FA Cup, y el rival era el Newcastle United. Una decisión audaz

Al término del primer tiempo, los de Londres caían por 1 a 0, y al entrenador se le acabó la paciencia: mandó a la cancha a Frank Lampard, Damien Duff y Eidur Gudjohnse. Otro riesgo, que traería consecuencias.

Con los cambios agotados, sobre el final del partido el arquero Carlo Cudicini salió del área para evitar el segundo gol de Las Urracas. Cumplió con su cometido, aunque no como hubiese querido: cometió una infracción que le valió la expulsión.

Su lugar fue ocupado por el defensor Glen Johnson. El improvisado guardameta tuvo tiempo para sumar una buena atajada antes del final del encuentro, que se definió con aquel gol anotado en la primera etapa.

Aquella fue una de las pocas caídas del Chelsea en una temporada espectacular, que lo tuvo como campeón récord en la liga local y llegando a semifinales en Europa. Por eso, la derrota ante el Newcastle quedó rápidamente olvidada. Y la actuación de Johnson, también.

Voy Al Arco: Dani Alves (2018)

Un equipo que deambulaba por el medio de la tabla de la Ligue 2, frente a otro que contaba con jugadores como Mbappé, Di María, Cavani, Thiago Silva, Verratti y Pastore. No iba a haber lugar para sorpresas, pero sí para confirmaciones. Una de ellas: en el fútbol francés, casi siempre el poderoso le gana al débil. Y la otra: Maradona tenía razón.

El 6 de febrero de 2018, por los octavos de final de la Copa de Francia, el Sochaux recibía al PSG. Resultó ser un partido más para las estrellas del cuadro parisino, que se impusieron por 4 a 1. Sin embargo, uno de ellos dio la nota, en un fallido intento por desmentir al Pelusa.

Dani Alves es un boludo. Está en un lugar de la cancha donde no se juega al fútbol”, había comentado el astro argentino un año antes. En su búsqueda por demostrar que era más que un lateral derecho, el brasileño se puso los guantes cuando el guardameta Kevin Trapp se fue expulsado y a su equipo no le quedaban más cambios.

Su actuación bajo los tres palos duró unos segundos: solo hubo tiempo para un tiro libre que dio en la barrera. Después de eso, llegaron los abrazos, las sonrisas, la satisfacción por el deber cumplido. Pobre Dani Alves: que alguien le avise lo que pensaba Diego sobre los arqueros.

Voy Al Arco: Cosmin Moti (2014)

A sabiendas (?) de que el que futbolista de la imagen no es un arquero, sino un jugador de campo improvisado en esa posición, uno imagina que el desaforado festejo fue por algo más que haber descolgado un centro. La algarabía de Cosmin Moti estaba justificada: gracias a su magnífica actuación, el Ludogorets Razgrad de Bulgaria se clasificaba por primera vez a la fase de grupos de la Champions League.

El hecho se consumó de manera épica: tras la derrota por 1 a 0 en el partido de ida frente al Steaua Bucarest, por la última ronda de los play-off, el club búlgaro debía ganar en casa por lo menos por el mismo resultado para forzar el tiempo suplementario. Lo logró, pero con sufrimiento: el único gol del cotejo llegó en el minuto 90. En consecuencia, a jugar media hora más.

A pesar del desahogo sobre el final, el local no la iba a pasar bien durante la prórroga, sobre todo al final de la misma, cuando, por la expulsión del arquero Vladislav Stoyanov, el Ludogorets se quedó con un jugador menos y sin cambios. Ahí apareció este defensor, para hacerse cargo de la situación.

“Ni lo pensé”, afirmó luego. “Cuando me di cuenta de que habíamos usado todas nuestras sustituciones, corrí hacia el banco, hablé con el entrenador y decidimos que ocupe su lugar”. Con la definición por penales encima, se calzó el buzo del guardameta suplente y fue en búsqueda del milagro.

El primer penal lo pateó él. Adentro. Nadie le podría reprochar algo si no lograba desviar por lo menos un remate. «La gran presión estaba sobre los jugadores del Steaua, porque esperaban convertirme”. Sin embargo, Moti tenía una ventaja: “Ellos no me podían estudiar como a un arquero normal, no sabían lo que iba a hacer… en realidad ni yo sabía que iba a hacer».

La cosa fue que los planetas se alinearon: con un par de atajadas, desató la alocada celebración. ¿Algún condimento más? Sí, el héroe de la jornada era un ex jugador del Dinamo Bucarest, el rival histórico del Steaua, que de esta manera se quedó sin chances de una revancha frente a River en la siguiente Copa Mundial de Clubes.