Para empezar a desandar los caminos que propone la creación de un blog, preferimos poner una imagen de Maradona en su esplendor. En la cima del mundo y con cuarenta kilos menos. Cuarenta kilos menos de confusión, cuarenta kilos menos de cocaína, cuarenta kilos menos de obsecuentes y cuarenta kilos menos de pseudo-periodistas-psicólogos que intentan destrozarlo aduciendo que lo ayudan.