
Daniel Pendín (Dani Pendín)
Éste es el típico jugador que no logra triunfar en su país (ni siquiera hacer una carrera digna) y tiene que probar suerte en el extranjero. Para muchos, o casi todos, el nombre de este mediocampista resulta completamente desconocido. Tan es así, que ni siquiera llegó a jugar un minuto en la Primera División de nuestro fútbol.
Su carrera comenzó en las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys de Rosario. Dueño de un gran temperamento, fue capitán y campeón en tres divisiones menores de AFA y llegó a jugar en la Reserva del club rosarino. Por lo tanto, se sobreentiende que compartió vestuarios con jugadores de la talla de Garfagnoli, Cristian Ruffini , Carozo Raggio e Iván «el terrible» Gabrich.
Luego de fracasar en su paso por el club del Parque Independencia decidió cruzar el charco y probar suerte en Uruguay. Allí lo espero el poderosísimo Huracán Buceo. Y el fútbol le dio el gusto de jugar un partido de primera en su país natal. Eso ocurrió cuando en el año 95 su club se enfrentó con Rosario Central, por la Copa Conmebol, que finalmente obtendría el equipo rosarino. Pendín fue titular tanto en el partido de ida como en el de vuelta (ambos finalizaron con triunfos canallas).
Hecho el intento en el país vecino, decidió retornar para de una vez por todas para armar su carrera en la Argentina. Su nuevo destino fue Central Norte de Salta para disputar el Torneo Argentino A, en donde tuvo buenas producciones que lo llevaron a ser contratado por Central Córdoba y volver a su querida Rosario. En el Charrúa pasó desapercibido, pero el destino y la suerte le prepararon una jugada inentendible y aterrizó en el viejo continente.
En el año 97 comenzó su larga estadía en España jugando para la filial del Oviedo en la Tercera División. Fiel a su rudo estilo, no se dio por vencido y comenzó lentamente a trepar escalones. En el 99 lo recibió el Burgos con el cual peleó por la permanencia en Segunda B. Y finalmente, en 2001, llegó al Xérez, en el que hoy es capitán e incluso tiene una peña con su nombre. Dani Pendín marcó 38 goles en su estadía en el club de la provincia de Cádiz, pero nadie duda de que su trayectoria tiene varios atributos que lo condenan a la baldosa en su máximo esplendor.
Su carrera comenzó en las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys de Rosario. Dueño de un gran temperamento, fue capitán y campeón en tres divisiones menores de AFA y llegó a jugar en la Reserva del club rosarino. Por lo tanto, se sobreentiende que compartió vestuarios con jugadores de la talla de Garfagnoli, Cristian Ruffini , Carozo Raggio e Iván «el terrible» Gabrich.
Luego de fracasar en su paso por el club del Parque Independencia decidió cruzar el charco y probar suerte en Uruguay. Allí lo espero el poderosísimo Huracán Buceo. Y el fútbol le dio el gusto de jugar un partido de primera en su país natal. Eso ocurrió cuando en el año 95 su club se enfrentó con Rosario Central, por la Copa Conmebol, que finalmente obtendría el equipo rosarino. Pendín fue titular tanto en el partido de ida como en el de vuelta (ambos finalizaron con triunfos canallas).
Hecho el intento en el país vecino, decidió retornar para de una vez por todas para armar su carrera en la Argentina. Su nuevo destino fue Central Norte de Salta para disputar el Torneo Argentino A, en donde tuvo buenas producciones que lo llevaron a ser contratado por Central Córdoba y volver a su querida Rosario. En el Charrúa pasó desapercibido, pero el destino y la suerte le prepararon una jugada inentendible y aterrizó en el viejo continente.
En el año 97 comenzó su larga estadía en España jugando para la filial del Oviedo en la Tercera División. Fiel a su rudo estilo, no se dio por vencido y comenzó lentamente a trepar escalones. En el 99 lo recibió el Burgos con el cual peleó por la permanencia en Segunda B. Y finalmente, en 2001, llegó al Xérez, en el que hoy es capitán e incluso tiene una peña con su nombre. Dani Pendín marcó 38 goles en su estadía en el club de la provincia de Cádiz, pero nadie duda de que su trayectoria tiene varios atributos que lo condenan a la baldosa en su máximo esplendor.
Guille (Postero Invitado)
tremendo pecho frio este…
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Este no puede ser baldozero,hizo una gran carrera en el ascenso en españa, en el Oviedo B,después en el Burgos y hasta que finalmente se consagró cuando Schuster lo pidió para el Xerez donde rindió muy bien.Pido indulto para dani
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Es verdad, en las inferiores de N. O. Boys la rompía. Jugaba de volante central.
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Una corrección, no pudo haber jugado la Copa Conmebol en 1995 para Huracán Buceo, ya que la única participación de ese equipo en el torneo fue en 1998, cuando fue eliminado por Rosario Central en dos partidos, pero para esa época Pendín ya estaba en el Oviedo B en España.
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