Tigre 2000/01

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A pesar de haber contado con un gran número de jugadores de renombre, Tigre hizo una pésima campaña en la temporada 2000/01 de la Primera B Nacional. Apenas 5 victorias en 24 partidos lo ubicaron en el décimo lugar de la zona metropolitana, muy lejos de la clasificación por el ascenso. En la foto, arriba: Laspada, Di Benedetto, Blanco, Luis Islas y Casal. Abajo: Ávila, Lucco, Guaymas, Juanjo Borrelli, Barragán y Casiano. También integraron ese rejunte, futbolistas de la talla de Daniel Islas, el Gordo Barclay, Marinho, Orfila, Hernán Heinze, César Paiber y Paolo Frangipane. Semejante fracaso sólo fue opacado por la labor de Ferro, que en ese mismo torneo cosechó sólo 3 triunfos y descendió a la Primera B.

Juan Pordiosero

López Juan Carlos

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Juan Carlos López

Otro de los baldoseros que escupió el plantel de Lanús en la temporada 1990/91 fue Juan Carlos López, arquero que había llegado desde Santiago del Estero con el antecedente de haber atajado en Central Cordoba, tradicional institución de la provincia que históricamente supo ponderar el arte de dormir la siesta, por lejos la actividad no sexual más placentera de la vida. Y no vengan con poner las patas en remojo, descargarse con Luis Cubilla o comer helado en la cama porque esas acciones no alcanzan el mínimo de goce exigido (?).

Sus minutos en la Primera División fueron más de los imaginados. Disputó 18 encuentros en el Granate y un tiempo más tarde se puso el buzo de Quilmes (1993/94) en el Nacional B, donde perdió el puesto con Néstor Merlo. Desde ese día no supimos nada de él.

Juan Pordiosero

¿Y dónde está el piloto?

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Promediaban los 80’s cuando Racing se fue de gira por Colombia para jugar contra el América y el Deportivo Cali . En pleno vuelo, el Pato Fillol ablandó al comandante con una acción de inteligencia: le obsequió una foto autografiada. Con el camino allanado, los protagonistas de la imagen (algunos con pesados antecedentes en esta sección) se dirigieron a la cocina del avión y allí hicieron de las suyas.
El porrudo de Chupete Vázquez perdió 3 kilos dentro de esa calurosa campera de ciré. Walter Fernández no tuvo mejor idea que sostener una torta, ¡vistiendo jogging y camisa a rayas! Horacio Attadía había chupado tanto que se había olvidado de la misión que le había encomendado la gente de Apple: probar la versión Beta del Ipod. Y el Flaco Lamadrid, que había perdido 3 botones de la camisa vaya a saber en qué circunstancias, quiso olvidar el disgusto aferrándose a la primera botella que encontró. Se comenta que uno, mareado por razones lógicas, gritó «¡parada, chofer!» una hora antes de llegar.

Juan Pordiosero (Gracias Lita y ForoRacing.com.ar)

Pla Miguel Angel

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Miguel Angel Plá

Había una vez en el Club Atlético Lanús, un marcador de punta de apellido Plá que silenciosamente llegó a disputar 15 partidos en la temporada 1990/91 de Primera División. Un buen día el pibe desapareció y nos tuvimos que conformar con Norma Plá, aquella defensora de los derechos de los jubilados, que en una de las tantas marchas llegó a denunciar que le estaban tocando los pechos. Hoy aquella entrañable señora vive en el recuerdo de un lindo grupo de amigos. Pero esa es otra historia.

Miguelito abandonó el fútbol a temprana edad, dejando en claro que no gastaría más esfuerzos en una actividad ingrata para los no consagrados. Su vida, según pudimos saber años después leyendo el diario La Nación, se orientó para el lado de la agronomía. Y no es que haya jugado en Comunicaciones. Simplemente se abocó al trabajo en la empresa de su padre, AgroPlá y a los 25 años, sin demasiada experiencia, asumió la dirección. «Lo hice sin historia de conducción previa. Tal vez ese fue mi mérito, porque cuando se tienen conocimientos anteriores es difícil cambiar«, declaró.

Con dedicación y visión a futuro, logró posicionar muy bien a su firma y en 2005 llamó la atención cuando presentó la nueva pulverizadora Cosmo (foto) en la tradicional Expro Chacra. En muy poco tiempo, la maquinita (valor estimado, 500 mil pesos) se colocó en los primeros lugares del ranking de compras de lujo. Y Pla, que supo invertir 1 millón de dólares en el país, sonrió.

«De poco sirve la plata en las cuentas bancarias«, dijo en esa entrevista a La Nación, poniendo al descubierto que cuando la tiene que poner la pone y que evidentemente hubo mucha guita (o especias) de por medio. ¿Para que se publicara la nota? No, para que el periodista haya puesto «su conducta tal vez provenga de un pasado de jugador de fútbol en Lanús, adonde tuvo una actuación brillante, según recuerdan algunos«. Otra que la donación de trigo a Perú.

Juan Pordiosero