Solari David


David Eduardo Solari (El indiecito)

Sin la calidad técnica de Santiago ni la capacidad goleadora de Esteban, el menor de la dinastía Solari –hasta la aparición de su primo Augusto, actualmente en River- intentó llevar el apellido de la manera más digna posible, aunque, por lo visto, precisó de algún que otro ayudín familiar en el camino.

Por esas cosas del destino, a David le tocó nacer en Colombia en 1986, mientras su padre Eduardo daba sus primeros pasos como entrenador del Junior de Barranquilla, e iniciar su carrera profesional, aún en la adolescencia, bien lejos de casa. En el ascenso italiano, vistió las camisetas del Venezia –por aquel entonces minado de argentinos, tras la debacle económica de 2001- y el Chioggia Sottomarina.

En 2006, ya con 19 años en el lomo, y claro, por recomendación de su viejo, este delantero se tomó el primer vuelo con destino a Buenos Aires y arribó a Independiente. “Tengo un juego más parecido a Santiago, porque mi otro hermano –por Esteban- es 9, grandote y cabecea bien. Pero más me gusta jugar por afuera, aunque no hay drama si me piden hacerlo por el medio”, esgrimió ante la prensa local, que lo desconocía por completo. A decir verdad, su descripción personal era una síntesis perfecta, porque no era ni una cosa ni la otra.

Solari había llegado al Rojo para actuar en cuarta división, pero a las pocas semanas ascendió al plantel profesional, donde tendría la chance de debutar oficialmente en septiembre de 2006, ante Rosario Central, de la mano de Jorge Luis Burruchaga. En total, fueron 4 partidos durante aquel torneo Apertura, en el que su mejor anécdota fue una apurada que se comió de parte de Antonio Barijho. Una mañana, el Indiecito entró al vestuario y encontró pegado en la pared un poster de su hermana, Liz, bastante ligera de ropas. Cuando preguntó quién había sido el gracioso, el Chipi se hizo cargo y el pibe no tuvo otra opción que quedarse en el molde.

Con apenas un puñado de minutos en el verano y en la Reserva durante el primer semestre de 2007, lo devolvieron al Chioggia italiano, aunque la revancha vendría más temprano que tarde. A comienzos de 2008, Olimpo de Bahía Blanca anunció con bombos y platillos la contratación del delantero goleador Esteban Solari. Sí, leyeron bien. Sin embargo, el que arribó al conjunto bahiense fue David, que volvía más maduro, dispuesto a llevarse el mundo por delante.

¿Y? ¿La rompió? Ni cerca. En la primera fecha entró en tiempo de descuento para aguantar el empate ante Racing y reapareció siete días más tarde, contra Vélez, cuando los de Liniers ya estaban arriba en el marcador. A pesar de ponerle mucha voluntad (hizo expulsar al defensor Gastón Díaz), no convenció y tuvo que esperar varias semanas para volver a figurar. Su tercera y última participación con la casaca aurinegra sería ante Tigre, por la quinta jornada, pero tampoco la aprovechó. Roberto Saporiti, que prefería improvisar con otros atacantes, lo colgó y en abril, con Olimpo último en la tabla de posiciones y la del descenso, rescindió su contrato.

Pero no iba a pasar mucho tiempo libre. Eduardo Solari levantó el teléfono, llamó a su viejo amigo Salvador Ragusa y pocos días después, David estaba en el Espoli de Ecuador (2008). En 2009, el propio Ragusa se lo llevó al Deportivo Azogues, de la segunda división ecuatoriana, para hacer dupla con otro baldosero, la Bala Jorge Drovandi.

Al parecer, la sociedad funcionaba a la perfección dentro del verde césped y muchísimo mejor afuera. Entre Solari y Drovandi hicieron varios goles, en la cancha y en los boliches. Según Juan Cantos Ormaza, presidente del Azogues, los muchachos “preferían las discotecas en lugar de ir a los entrenamientos”, por lo que sufrieron una multa del cincuenta por ciento de sus salarios. Disconformes con la sanción, los argentinos forzaron su salida del club.

En el verano de 2010, tras un período de prueba, se unió al Deportivo Táchira de Venezuela, donde tampoco estuvo mucho. A mitad de año ya defendía los colores del AEP Paphos de Chipre (2010/11), donde una de las principales figuras de la liga era ¡sí, su hermano Esteban! En ese país europeo, también actuó en el Alki Larnaca (2011).

Desde 2012, juega con cierto éxito en Israel. Primero, fue parte del histórico campeonato del Hapoel Ironi Kiryat Shmona en la temporada 2011/12 (por primera vez en casi 30 años un equipo que no fuera de Tel Aviv, Jerusalén y Haifa se quedó con el título) y desde julio de 2013 defiende los colores del FC Ashdod, donde hace goles al mejor estilo Ronaldinho.

26 comentarios en “Solari David

  1. encontró otro baldosa argento en ecuador y no solo funcaron sino que salieron juntos de joda..
    yo me los confundo a todos los villalba, son como cinco (?)
    que feo debe ser tener que quedarte asi en el molde porque el otro es el chipi barijho

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  2. Gástenlo nomás, pero más de uno mataría por compartir un asado familiar con el loco teniéndolo de cuñado.
    Y pese a ser baldoa, hizo una carrera medianamente decente
    El Indio Senior tuvo más hijos que el Dié….

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  3. El tema de la foto de Liz, lo minimo que podria haber hecho era de amagarle o bueno pegarle una piña al chipi aunque despues lo recagara a trompadas, asi por lo menos demostraba que no arrugaba, bah eso me lo enseño mi mami

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  4. Comparada, entre pases rutilantes como Rolfi y/o Denis, siempre te filtraba uno o varios muñecos de este calibre

    es baldosa, ni hablar, si quiere indulto puede volver y romperla en el ascenso. Total, si safó en Israel, acá ve una batalla campal docke vs san telmo y se caga de risa

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  5. Que perfecta es Liz por Dios, encima mató a un novio de tanto garchar, debe ser una fiera.
    Por favor post para Octavio Basso, el que en la nota de Ol* del Venezia dice que tiene «futuro de equipo grande», en mi vida escuché ese nombre.

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  6. Octavio Basso jugó un par de partidos en la primera de Unión, allá por el 2004. Después tuvo un paso por el Barakaldo del ascenso español, a partir de ahí desapareció del mapa

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  7. Solo entro a decir que Liz Solari esla que más me calienta de todas las mediáticas, este muñeco ni idea quien es ni me importa.

    CRI CRI

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  8. Si el superclasico de ayer lo hubiesen jugado 22 baldoseros probablemente salia mejor partido que la verga infumable que nos brindaron estas superestrellas.

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  9. La verdad que cuando parece que ya hemos visto a todos los Solaris aparece otro, igual es una injusticia que sean 4 o 5 guasos y una sola yegua como esa, espero aparezca pronto otra Solari como Liz

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