Juan Ignacio Piombo
Luego de que el proyecto Roberto Cornejo fracasara, este volante central nacido en 1982 pasó a ser la máxima promesa de las inferiores de San Lorenzo de Almagro (2001).
Oscar Ruggeri como entrenador lo promocionó al plantel profesional, pero recién debutó con la llegada de Manuel Pellegrini. Durante esos años, conoció a Pedro Portocarrero y vivió buenos momentos con otros juveniles como «Tiqui Tiqui» Di Lorenzo, Nicolás Guevara, Alexis Cabrera, Lucio Filomeno, José Devaca, Hernán Mattiuzzo y Gustavo Paruolo.
Sin embargo, fue perdiendo su lugar a tal punto de estar ocho meses sin ser titular y en el 2003, sin posibilidades ni siquiera en tercera, rescindió el contrato y tiró la bronca señalando que lo tenían «para el cachetazo».
Es que Piombo no la pasó bien ya que ni Insúa ni Gorosito lo tuvieron en cuenta y para colmo llegó a discutir Cacho Borelli, el técnico de reserva. Dejando un saldo de 25 partidos con un gol a Estudiantes y otro a Kimberley de Mar del Plata en un amistoso más un penal en el palo en un torneo en Neuquén, buscó cambiar de aire y durante un buen tiempo entrenó con el plantel de Chacarita para no perder el estado.
Fue inscripto por el desesperado Talleres de Córdoba junto a una cantidad increíble de jugadores, de los cuáles no llegó ninguno. Sumado a ello, fue asaltado y su auto apareció baleado y con manchas de sangre, pero el futbolista no sufrió ninguna herida.
Cansado y desanimado, partió rumbo a Europa para volver a empezar, sin importar la categoría ni los euros que podría ganar.
Fichó en el Cartagena de España (2004) pero mucho antes de finalizar el contrato, fue apartado del plantel por actos de indisciplina.
No obstante, buscó revancha en el Almansa (2005), pero una lesión en la pretemporada lo hizo perder medio año y cuando retornó su forma física no fue la mejor, motivo por el cual se adelantó su salida de común acuerdo con los dirigentes.
De nuevo en el país y con la idea de que nunca es tarde, se puso a entrenar y recomendado por el «Choclo» Reghenardt, llegó a Unión de Santa Fé (2005) donde inicialmente debió pasar una prueba, para convertirse después en compañero de Tauber, Donnet, Mosset, Mazzoni y Bazán Vera. La campaña del Tatengue no fue la mejor y a fin de temporada, quedó libre.
Con 24 años, aún busca su lugar en el fútbol, pero la situación parece ser irreversible.
Cucu