Argentinos Juniors con y sin publicidad (2014)

En el segundo semestre de 2014 y con Juan Román Riquelme como figura principal, Argentinos Juniors renegoció las publicidades de su camiseta para empezar a transitar su nuevo camino en el Nacional B. ¿Cómo lo arrancó? Sin sponsors, pero luego se irían sumando.

Promediando aquel Torneo de Transición, aparecieron dos. Volvió Liderar, compañía de seguros que había finalizado el vínculo poco tiempo antes, y se sumó Provincia.Net. El tema es que no todo estuvo muy coordinado.

Para el primer partido en La Paternal, contra Guaraní Antonio Franco de Misiones, parece que no tuvieron tiempo de estampar ambos chivos en todas las camisetas y el colombiano Reinaldo Lenis salió a jugar el primer tiempo con una distinta a la de sus compañeros. Para el complemento, terminaron con la discriminación (?) y le consiguieron otra con las dos publicidades.

Ferrero Jorge

Jorge Luis Ferrero (El Mudo)

No deben ser muchos los casos de jugadores que disputan un puñados de partidos por año y siguen firmes en el mismo club. Jorge Luis Ferrero estuvo como arquero en Argentinos Juniors entre 1983 y mediados de 1987, pudiendo disputar sólo seis encuentros oficiales, y en dos de ellos ingresó por lesión del titular en el complemento.

Guardametas oriundo de Adrogué, se formó en las divisiones menores de River Plate donde debutó en 1981. Tres años en la Primera del Millonario y, tras grandes problemas económicos del club, decidió buscar nuevos rumbos y llegó al Bicho.

En el equipo de La Paternal sabía que no la iba a tener fácil. Comenzó la temporada de 1983 siendo suplente de Mario Alles, ya asentado como arquero titular desde 1981. Enseguida arribó el paraguayo César Mendoza y Ferrero fue relegado. Encima en agosto, ya con el torneo de Primera División en disputa, se contrató al gran Ubaldo Fillol, libre de River Plate, y parecía que la suerte de Ferrero estaba echada. Sin embargo, Alles dejó el club a mediados de octubre, Fillol se fue a Brasil en noviembre y, tras un par de encuentros como suplente, le llegó la chance del debut por lesión de Mendoza. Fue el 1° de diciembre de 1983, ante Racing de Córdoba, en el estadio mundialista de esa provincia. Argentinos ganó 1 a 0 gracias a un tanto conseguido por Silvano Espíndola.

Quedaban cinco fechas para el final de la temporada y Ferrero siguió atajando, siendo su suplente el juvenil Aníbal Biggeri. Lo hizo en el empate en tres goles ante Newell’s en Rosario, en el triunfo 1 a 0 sobre River en cancha de Ferro y en la derrota sufrida en La Plata contra Estudiantes por 2 a 0. Volvió Mendoza para los últimos dos juegos y Ferrero finalizó el año como suplente.

Para 1984 Argentinos contrató a Enrique Vidallé. El ex Huracán se adueñó inmediatamente del puesto y atajó absolutamente todos los partidos. Argentinos se consagró campeón a fines de diciembre del torneo de Primera División. Durante 1984 Ferrero sólo fue suplente una vez, en el empate 2 a 2 entre Argentinos y Platense en Vicente López.

Los primeros meses de 1985 las cosas no cambiaron. Vidallé seguía firme en el arco y Mendoza eterno suplente. Pero promediando la Copa Libertadores Vidallé se lesionó en el Maracaná y Mendoza fue titular. Entonces Ferrero volvió al banco por cinco partidos y en el medio se dio el gusto de atajar en el gran triunfo por 2 a 1 sobre Independiente en Avellaneda, gracias a un doblete del panameño Armando Dely Valdés. Su suplente fue el juvenil Pablo Peralta. Volvió Vidallé y ya no fue tan exigido como antes. Entonces Mendoza atajaba en los partidos del torneo local y Ferrero era el suplente.

En 1986 le tocó arrancar detrás de Vidallé. Parecía que su consideración era mayor. Sin embargo, cuando Mendoza volvió, se quedó con su lugar como relevo. A mitad de año, Vidallé pensaba seriamente en el retiro y Mendoza tenía más partidos como titular. Ferrero era siempre la alternativa en el banco, sobre todo cuando en el segundo semestre se jugaron las semifinales de la Copa Libertadores. Terminó el año, se retiró Vidallé y Ferrero pasó a ser el suplente de Mendoza.

Así fue durante todo el primer semestre de 1987. Salvo un único partido donde el paraguayo se lesionó y Ferrero ingresó como reemplazo. Fue en el triunfo 2 a 1 sobre Platense como visitante, último triunfo de un equipo que tuvo una muy mala temporada.

En los primeros meses de 1987 Argentinos arregló la llegada de Carlos Goyén y renovó el vínculo con César Mendoza. Ferrero, sabiendo que sus chances iban a ser casi nulas, decidió buscar nuevos rumbos. Totalizó 6 partidos, recibió 7 goles y además fue suplente en otros 54 partidos.

Bajó dos categorías y jugó en El Porvenir por la Primera B Metropolitana. Tras tres buenas temporadas, en 1990 firmó para Atlético Rafaela, donde jugó 30 partidos durante dos años el Nacional B. Siguió en la misma categoría para la temporada 92/93 y estuvo en Deportivo Laferrere, pero solamente fue suplente. Entonces buscó otros horizontes y atajó en Defensa y Justicia, Deportivo Patagones de Carmen de Patagones (aquella ciudad que en los 80’s estuvo en planes de convertirse en la Capital Federal), Costa Brava de General Pico e Independiente de Jacinto Arauz, donde se retiró.

Punto final para la carrera de Jorge Ferrero, aquel que estuvo en los mejores momentos de Argentinos Juniors, aunque la mayoría de las veces los vio del otro lado de la línea de cal o desde la platea.

Publicado casi (?) en simultáneo con www.teacordasbicho.com.ar

Fuera de Stock: Argentinos Juniors local en Miami (1995)

orangemiami

Que la década del ’90 ha dejado más sinsabores que alegrías no es ninguna novedad. Aquel simpatizante de Argentinos Juniors que sobrevivió a todo lo acontecido entre 1993 y 1996 puede darse por satisfecho. Y ponemos especial énfasis en estos tres años porque ocurrió de todo. Desde salvarse del descenso ante River, en la última fecha del Clausura ’93 (situación en la que Argentinos no estaba desde 1982), hasta terminar perdiendo la categoría a mediados de 1996, habiendo pasado por ser locales en la provincia de Mendoza durante un año. En el medio está el oasis del Apertura 94, donde se estuvo cerca de la hazaña.

El inicio de la temporada 95/96, como ya era costumbre en aquellos tiempos, para Argentinos se dividía en el torneo local y la competencia internacional que correspondía a la Supercopa Joao Havelange, torneo creado en 1988 y que disputaban todos los campeones de la Copa Libertadores de América. En las primeras tres ediciones Argentinos tuvo tareas destacadas, siendo la mejor la de 1989 donde llegó hasta semifinales. A partir de 1991 ya no se le dio la importancia que merecía y la consecuencia fue permanentes eliminaciones en primera fase hasta 1996, inclusive. Esta copa se dejó de jugar tras la edición de 1997.

Vaya si no era prioridad para Argentinos, que la edición de 1995 decidió cambiar de escenario para hacer las veces de local. En esos momentos el club no contaba con terreno propio de juego, pero nada hacía suponer que se iba a recibir a Atlético Nacional de Medellín en Estados Unidos. El partido se disputó en el Estadio Orange Bowl de Miami y las cosas comenzaron bien ya que a poco de iniciado el partido Argentinos se puso en ventaja con este gol de Víctor Hugo Ferreyra.

Si bien las imágenes no son las mejores, se puede apreciar claramente las líneas de fútbol americano, un terreno mucho más angosto que el del fútbol que solemos ver en canchas argentinas. En el complemento Atlético Nacional de Medellín se hizo dueño de las acciones y dio vuelta el marcador gracias a los tantos anotados por Aristizábal, Mosquera y Álvarez.

Aquella tarde de sábado, el Argentinos dirigido por el Pato José Omar Pastoriza alineó a Damián Maltagliatti; Fernando Batista, Sebastián Pena, Rolando Schiavi y José Manuel Fernández; Juan José Cardinal, Leonel Gancedo (reemplazado a la media hora del segundo tiempo por Sergio López), Leonardo Asencio y Leonardo Mas; Víctor Hugo Ferreyra (promediando el complemento ingresó Cristian Zermattén) y Eduardo Bennett (faltando 10 minutos lo reemplazó Rubén Bernuncio).

Tras la derrota, Pastoriza se mantuvo un partido más en el cargo de DT para luego renunciar e irse a dirigir a la Selección de Venezuela. Se hizo cargo del plantel -en su tercer ciclo en el club- Roberto Marcos Saporiti, pero no pudo dar vuelta la historia, ni en el torneo local, donde a Argentinos las cosas le fueron bastante mal para terminar en la antesala del descenso, ni en el torneo internacional que disputaba, ya que la revancha en tierras colombianas finalizó 2 a 1 a favor de Atlético Nacional.

Publicado originalmente en ¿Te Acordás, Bicho?

Caballero Néstor

Néstor Fabián Caballero

Que Argentinos Juniors recurra a sus divisiones inferiores cuando necesita buscar alternativas para su equipo profesional no es ninguna novedad. Pero sabido es que muchos de esos jugadores no logran afianzarse y terminan dejando el club en el corto o mediano plazo. Peor aún es cuando, al irse a probar suerte en otros equipos, tampoco logran regularidad y terminan siendo el recuerdo de «un pibe que pintaba bien».

Néstor Fabián Caballero es un claro ejemplo de estos casos. Osvaldo Chiche Sosa lo puso en Primera en el Clausura 2005, reemplazando a Seltzer, lesionado, en un encuentro que Argentinos perdió 2 a 0 en cancha de Almagro. Su puesto era el de marcador de punta derecho y al ingresar De Muner cambió de sector. En ese Argentinos, que terminó jugando la Promoción contra Atlético de Rafaela, Caballero tenía por delante al propio De Muner y a Leandro Fleitas. Volvió a jugar como titular en ese torneo ante Vélez, en La Paternal, en un equipo que parecía jugar con cinco defensores y donde Caballero pagó su inexperiencia con un reemplazo en el entretiempo. Ya no volvería a actuar en el resto de la temporada.

Con la llegada del uruguayo Gregorio Pérez para el Apertura 2005, más las llegadas de Diego Cocca y Jorge Anchén, las chances de Caballero fueron nulas. Encima seguían en el plantel Fleitas y De Muner. Sin embargo, con el correr de las fechas la suerte de Caballero fue cambiando. Se lesionó Cocca -sería el final de su carrera futbolística-, pasó lo mismo con Anchén, y Fleitas no era del agrado del entrenador, así que Caballero comenzó el Clausura 2006 como titular. Claro que no tuvo mucha suerte ya que, cuando se estaba afirmando, los resultados empezaron a ser negativos y Gregorio Pérez dio un paso al costado. Caballero había jugado 8 de los 11 partidos del Clausura.

Luego se hizo cargo de la dirección técnica Adrián Domenech y el titular pasó a ser De Muner. Caballero fue al banco de suplentes en el primer partido del nuevo entrenador. Fue la última vez que fue tenido en cuenta.

Para el Apertura 2006 decidió buscar nuevos aires. Fue cedido a Huracán, que tras haber perdido la Promoción con El Bicho intentaba nuevamente volver a Primera. Casi no estuvo en los planes del cuerpo técnico del Globo y volvió a Argentinos. Sin ser considerado, a mediados de 2007 y con tan solo 10 partidos en el club, quedó en libertad de acción.

No pudo ubicarse en los equipos que disputaban los torneos más trascendentes del fútbol argentino por lo que se volvió a Formosa, su provincia natal, para tentar a la suerte. Sol de América lo contrató durante un año y medio, donde jugó el Torneo Argentino B. En 2009 cruzó el Río Pilcomayo y fue a jugar a Sol de América de Paraguay. En 2010 fichó para 2 de Mayo y eso es lo último que se supo de él.

(Publicado originalmente en «¿Te Acordás Bicho?«)

Brunet Sebastián

Sebastián Brunet

Cuando Argentinos Juniors volvió a Primera en 2004, entre Mariano Mignini y Ariel Seltzer se disputaban el puesto de marcador lateral izquierdo. En Reserva, mientras tanto, asomaba un pibe que buscaba su lugar en el plantel profesional. Sebastián Brunet es categoría ’84 y de la misma camada que una gran cantidad de pibes que llegaron a Primera: Hugo Colace, Leonardo Pisculichi, Walter García, Lucas Barrios, Leonel Núñez, Christian Biglia, Néstor Ortigoza, Nicolás Pareja, Sebastián Setti, Matias Córdoba, Matías Caruzzo y Lionel Coudannes.

Fue tenido en cuenta por Gregorio Pérez, quien tomó el mando del equipo a pocos días del comienzo del Apertura 2005. Seltzer seguía siendo el titular y cuando el santafesino se ausentó, por lesión primero y por expulsión después, ubicó inicialmente a Diego Cocca por izquierda. Las cosas no salieron y le dio la oportunidad a Brunet.

Debutó en el triunfo por 4 a 1 de Argentinos sobre Tiro Federal de Rosario, partido disputado en Arroyo Seco y que le posibilitó a Argentinos romper una mala racha de cuatro derrotas consecutivas. Como equipo que gana no se toca, la lesión de Cocca -nunca más volvió a jugar- posibilitó la vuelta de Machín y Brunet siguió como titular. Un nuevo triunfo, esta vez ante River en La Paternal, hacía pensar que se había recuperado el rumbo, pero una nueva derrota ante Newell’s en Rosario devolvía al equipo a la realidad. Brunet también jugó en el empate en uno ante Banfield y fue al banco en la caída frente a Colón, en Santa Fe.

En el Clausura 2006 sus posibilidades fueron menores. Una nueva expulsión de Seltzer le posibilitó jugar contra Boca y sumar minutos desde el banco ante Central en Rosario. Su último partido en Argentinos fue contra Colón -ya con Domenech como técnico-, por la última fecha del certamen y con el equipo condenado una fecha antes a jugar la Promoción ante Huracán.

En la temporada 2006/07 no tuvo chances. Seltzer seguía alternando, a veces jugaba Barzola, quien había regresado tras su paso por River Plate y Quilmes y ya en 2007 con Caruso Lombardi como DT hasta Desábato jugó como lateral por la izquierda.

Para el Apertura 2007 llegaron Sergio Escudero y el uruguayo Álvaro Pereira, quien en Quilmes se había desempeñado como marcador de punta izquierdo pero en Argentinos lo haría como volante. Ante la clara imposibilidad de ser tenido en cuenta, Brunet recaló en Ferro Carril Oeste para jugar en la Primera B Nacional. Solamente un semestre en el equipo de Caballito y la vuelta a Argentinos. A mediados de 2008 surgió la posibilidad de ir nuevamente a préstamo, esta vez a Comunicaciones. Las cosas finalmente no se dieron y quedó en libertad de acción.

Tras un año, en 2009 apareció la chance de probar suerte en el ascenso español. El Loja lo recibió y estuvo allí durante una temporada. En 2010 subió un par de divisionales y fichó para el Puertollano. Ya en 2011 y con pocas posibilidades de seguir progresando, retornó a Buenos Aires y dejó el fútbol profesional con tan sólo 27 años.

(Publicado originalmente en «¿Te Acordás Bicho?«)

Barcelona 0 – Argentinos Juniors 0

El penúltimo día del otoño español de 1979 encontró al Barcelona en plena competencia local, que hacía un alto en la misma para recibir nada más y nada menos que al Argentinos Juniors de Diego Armando Maradona. Por aquellos tiempos, la presencia del astro del fútbol argentino era solicitada en todas partes del mundo. Si bien los partidos amistosos que jugaba Argentinos por lo general eran dentro del país o en sudamérica, esta vez la trascendencia era mucho mayor. Se viajaba al viejo continente a enfrentar a uno de los equipos con más historia del fútbol mundial.

La actualidad de ambos conjuntos era completamente diferente. Por el lado de Argentinos Juniors, el equipo de La Paternal venia de tener un aceptable año futbolístico, quedando a las puertas de las finales del Metropolitano y había tenido un buen Nacional, pero no se pudo clasificar a la fase definitoria. Barcelona, por su parte, venía de caer 2 a 1 por la 13º jornada ante el Athletic de Bilbao en San Mamés y deambulaba por la mitad de la tabla del torneo de liga 1979-80 que tenía por aquel entonces a la Real Sociedad y al Real Madrid como líderes.

El miércoles 19 de diciembre de 1979 fue el día. El Camp Nou, el estadio. Argentinos Juniors y Barcelona se vieron las caras por única vez en su historia. El diario «Mundo Deportivo» le dedicó cinco páginas el dia previo y otras cinco el día posterior al partido.

El Barcelona alineó a Artola (Amigo), Estella (Ramos), Migueli (Canito), Olmo, De la Cruz (Manolo), Zuviria, Sanchez, Landaburu, Simonsen, Krankl (Rexach), Esteban (Carrasco). Argentinos, por su parte, alistó a Roberto Rigante; Carlos Carrizo, César Bartolomei, Néstor D’Angelo y Adrián Domenech; Ricardo Giusti (lesionado en el primer tiempo, siendo reemplazado por Daniel ‘Tabita’ García), Rubén Ríos y Silvano Espíndola (reemplazado por Miguel Molnar en el complemento), Hugo Saggioratto, Diego Maradona y Roberto Rodríguez. El Director Técnico era Miguel Ángel López.

El partido tuvo escaso vuelo técnico y futbolístico. El frío y la mala actualidad del Barcelona fueron factores importantes que disminuyeron considerablemente la concurrencia en el Camp Nou. En el terreno de juego el fútbol se vio en cuenta-gotas. Maradona pudo dar un par de toques de calidad, pero fue severamente marcado por Rafael Zuviría, ex-jugador de Argentinos entre 1972 y 1973 y que jugaba su tercera temporada en el Barcelona, a donde había llegado desde el Racing de Santander.

La consecuencia del pobre nivel futbolístico fue un 0 a 0 previsible. Sin embargo, la prensa catalana quedó maravillada con lo desarrollado por Maradona. El árbitro del encuentro fue el señor Molina Segovia -según la prensa, muy permisivo con el juego brusco- y el Diario Mundo Deportivo destacó las tareas de Rubén Ríos y Adrián Domenech, junto con la del 10.

Publicado originalmente en ¿Te acordás, Bicho?

Nieves Diego

Diego Marcelo Nieves

No es noticia que muchos jugadores tengan una destacada trayectoria en divisiones inferiores y que luego carezcan de suerte al llegar a Primera División. El caso de Diego Nieves podría incluirse dentro de este tipo de jugadores.

Había comenzado su carrera en las juveniles de Ferro Carril Oeste y perteneciendo al equipo de Caballito estuvo en el plantel que disputó el segundo torneo sudamericano de Selecciones sub-16 disputado en Perú en 1986. El equipo argentino logró llegar a la fase final de cuatro selecciones pero quedó en el último lugar y no clasificó para el Mundial.

Después llegó a las inferiores de Argentinos Juniors, donde obtuvo títulos de la mano de José Pekerman y compartió plantel con Leonel Gancedo, Christian Dollberg y Leonardo Asencio, entre los mas destacados que llegaron a Primera.

Su momento de gloria en el Bicho se dio el 1º de octubre de 1991. Por la primera fase de la Supercopa, el equipo de La Paternal enfrentó como local al Santos Fútbol Club de Brasil en el estadio de Ferro. Con Carlos Goyén, Fernando Batista y Carlos Javier Mac Allister suspendidos para torneos internacionales por la recordada Batalla del Centenario, César Mendoza, Héctor Cejas y Diego Nieves tuvieron la responsabilidad de suplantarlos.

Argentinos alineó a César Mendoza; Héctor Cejas, Fernando Cáceres, Osvaldo Rodríguez y Diego Nieves; Walter Zermattén, Leonel Gancedo, Diego Cagna y Christian Trapasso; Enrique Sánchez y Antonio Vidal González. En el entretiempo, Cristian Traverso (también debutó en Primera aquella noche) reemplazó a Cáceres y a los seis minutos del complemento el arquero nacido en Zambia, Efford Chabala, ingresó por el lesionado Mendoza en el arco, jugando así sus únicos 39 minutos en Argentinos Juniors. El técnico de aquel equipo era José Yudica. Santos ganó el partido 2 a 1. En el desquite jugado en Brasil el marcador finalizó con empate en cero y Santos pasó a la siguiente ronda.

A mediados de 1992 fue dejado en libertado de acción y pasó a Sportivo Desamparados de San Juan. Luego tuvo su momento en el exterior, jugando algunos meses durante el primer semestre de 1993 para el Étoilé Carouge de Suiza, filial del Servette, en Segunda División. Más tarde, al volver a Argentina, jugó en Rivadavia de Necochea y General Belgrano de Santa Rosa, La Pampa. En 1995 volvió al fútbol de AFA al fichar para Defensores de Belgrano y finalizó su carrera en 1997 en Juventud Antoniana de Salta.

Quizás un común denominador de grandes figuras en inferiores, con pasado por selecciones nacionales juveniles, pero que no logran asentarse en la máxima categoría de nuestro fútbol.

(Publicado originalmente en «¿Te Acordás Bicho?«)

Pereyra Gustavo

Gustavo Javier Pereyra (el Loco)

En el amanecer de la década del ’90, Argentinos Juniors ya había dejado atrás los años de gloria y comenzaba a mostrar flaquezas en cuanto a planteles competitivos. Es por ello que se recurría permanentemente a las divisiones inferiores, de donde surgían interesantes valores que habían realizado buenas campañas en juveniles, pero que no lograron demostrar todo su potencial en Primera División. El caso de Gustavo Pereyra se encuentra dentro de este común denominador.

De la misma categoría (1971) que Diego Cagna, Leonel Gancedo, Walter Zermattén, Juan Gómez, Sergio López Maradona y Christian Dollberg, Pereyra debutó en Primera con algo más de 19 años el 17 de marzo de 1991, en el empate en un gol ante Platense en Vicente López. Fernando Areán fue el Técnico que lo puso en Primera en su último partido a cargo de Argentinos Juniors. Recién fue tenido nuevamente en cuenta por José Yudica para las últimas fechas del Clausura ’91, convirtiendo su primer gol tres meses después de su debut en un partido histórico para Argentinos, en el que venció a Talleres en Córdoba por 3 a 2 -Pereyra anotó el gol del triunfo- tras ir perdiendo 2 a 0. Esa había sido la última vez que, en Primera División, Argentinos había remontado una desventaja de dos goles y ganaba el partido, hasta el 4-3 sobre Independiente en el Clausura 2010.

En el segundo semestre de 1991 sus chances de participar en el primer equipo fueron escasas. En 1992 tuvo más participación, sobre todo tras la llegada de Patricio Hernández como entrenador. En el Apertura ’92, Argentinos contaba con otros cinco delanteros (Roberto Mogrovejo, Lorenzo Sáez, Marcelo Reggiardo, Christian Trapasso y Gabriel D’Ascanio) además de Pereyra, pero el Loco jugó en la mayoría de los encuentros. Sin embargo, la salida de Hernández de la dirección técnica y la llegada de Osvaldo Chiche Sosa le tenían preparado un final abrupto en la institución de La Paternal. Al finalizar 1992 fue dejado en libertad de acción y pasó a jugar en el ascenso. Un semestre en Nueva Chicago, una temporada en Douglas Haig de Pergamino, el paso por Sportivo Italiano y la llegada a Tigre, donde estuvo dos años y sufrió el descenso a Primera B Metropolitana en 1996, a pesar de ser uno de los goleadores del equipo.

Siguió en el Matador en la tercera categoría, aunque ya no estuvo tan cerca del gol. Lo último que se conoce de Pereyra es su paso por Sportivo Dock Sud en 1997/98. Delantero habilidoso, de interesante gambeta y velocidad, quizás la poca trascendencia se debió a su falta de efectividad en la red, algo más que fundamental en un delantero en épocas de escasez de goleadores.

(Publicado en simultáneo con «¿Te Acordás Bicho?«)