Hacé click en la imagen para ver la evolución de Brahaman Sinisterra.
(Gracias ElGonzaTricolor)
En este fútbol moderno los jugadores se convirtieron en verdaderas mercancías ambulantes y se pasean exhibiéndose por la vida -muchas veces sin comprenderlo- como transmisores de una idea que privilegia el invidualismo y lo banal. Es ahí donde la urgencia exacerbada por el fútbol como show más que como deporte hace que la pelota por momentos quede relegada a un segundo plano y que se le dé mayor importancia a todo aquello que es periférico y decorativo como elogiar el aguante de una hinchada al límite de que algún día vamos a llegar al paroxismo de dos hinchadas insultándose por los avatares de un partido que no tiene protagonistas en el verde césped.
En ese contexto son fundamentales algunos periodistas deportivos que se creen centinelas de una verdad que sólo puede ser revelada al resto de los mortales por ellos mismos, que hace que se elogien jugadores que no están participando del juego o se elogie la entrega de un jugador con graves nociones conceptuales del juego o que pasó de largo 10 veces antes de recuperar una pelota, que hace dudar al espectador que no haya amiguismo, o lo que es peor, acuerdos espurios con el advenedizo representante de turno. Algún día vamos a llegar al absurdo de que se nombre figura a alguien que ni siquiera jugó el partido. Como vemos en la foto, a Maranga se lo comparaba con la fina estampa de un Power Ranger que defendían a la humanidad privilegiando los golpes estéticamente bonitos (?) al rival en vez de pelar una bazuca y volar a la mierda después de simular estar muerto.
Algunas otras comparaciones realizadas por periodistas respecto de protagonistas:
– Verón tiene cosas de Mr. Satan se cree un grosso y los medios lo inflan por su depurada técnica pero en realidad no existe. Otros lo comparan con Clark Kent porque siempre se borra en las difíciles.
– El Ogro Fabbiani se parece a Alf porque vive en la cocina y no para de comer gatos. Otros lo comparan con el Boxitracio porque se resalta la panza y sus golpes.
– Tuzzio es Aldebaran.
– La AFA está llena de esclavos que le dicen «chi chi amo» a un viejo decrépito como Monstar claro que en vez de la estrella lunar del Limbo, Don Julio recita «Anillo en Anular del Limbo dáme la fuerza, la impunidad de ser invencible » (?) convirtiéndose en el vicepresidente y azote del mundo.
– A Mario Gómez lo comparan con Super Ratón.
– Migliore es Chittara por cómo corre por ruta 2.
– Bianchi es como McGyver es capaz de juntar varios fiambres y hacer un arma infalible contra cualquier adversario.
– Giuntini tiene cosas de Sledge Hammer porque en un momento andaba con «Magnum» Magnín al lado pero la diferencia es que uno entraba en accion con Duró y el otro duro.
– Al Cholo Simeone con Skeletor por su odio a He-Man.
– Los D’Amico son como los Gemelos Fantásticos: cuando se juntan uno tiene agua en las venas y el otro es un burro.
–Baldassi es el Comediante de Watchmen porque atrás de la sonrisa de bromista y hacerse el que imparte justicia hay un sádico hijo de puta.
– A Caruso Lombardi lo comparan con Scooby Doo porque no sale a buscar la victoria, se mete atrás, se esconde y casi sin querer termina ganando siempre.
– Al Gato Andrada se lo compara con Dos Caras primero uno se hizo conocido por brillar como arquero y el otro como un implacable alcalde de Ciudad Gótica, después las cosas se fueron a la mierda y se transformaron en dos criminales despiadados.
– Pelé tiene algo de Bebop y Rocoso porque se le vive escapando la tortuga.
– Cubito Cáceres tiene cosas de Popeye: es pelado y si consume cosas verdes puede hasta resistir un puesto de panchos por la cabeza.
– El plantel de Quilmes es como los Pokemon: tenés animalitos de todos los colores pero si los ves un rato te pueden agarrar convulsiones (?)

Inmediatamente después de ganar la Recopa en Japón frente a Vélez, Miguel Angel Brindisi presentó su renuncia como director técnico de Independiente. Una de las razones que no esgrimió, pero que era un secreto a voces, fue la conflictiva relación que mantenía con el Divo m*n*mista del arco, Luis Alberto Islas. Entre dimes y diretes, sonaron varios nombres: desde Marangoni hasta Trossero. La presencia de Héctor Grondona en la comisión directiva – y el lazo afectivo que unía a su sobrino Humbertito- hizo que la posibilidad que más fuerte sonara por el no todavía estadio Enrique Bochini fuera ni más ni menos que Carlos Salvador Bilardo. Unas semanas más tarde, posteriormente a que la dupla Ricardo Pavoni – Américo Pérez dirigiera al equipo en octavos de final de la Copa Libertadores con Vélez quedando eliminado el Rojo sin atenuantes, el hombre que se sentó en el banco para cagarle el campeonato a Gimnasia primero y luego ganar la Supercopa a fin de año fue Miguel Ángel López.