Fuera de stock: los goles comentados por los jugadores

Madelon

Cuando se indagan en las posibles causas del embrutecimiento de los jugadores, hay varios factores que escapan al análisis. ¿Por qué? Porque antes, prepararse para jugar en Primera también implicaba el ensayo frente al espejo de la majadera (?) que acababan de hacer, con un peine oficiando de micrófono.

Hubo un tiempo en el que Mauro «¿Cómo se llama usted?« Viale relataba fútbol, acompañado del eterno narrador de repeticiones que omitía apellidar a los guardametas para generalizarlos bajo la expresión «el arquero». No tan lejano, pero sí sanguinario. Antes del telebeam, de las cámaras super slo–mo, de la sobreexposición del free jazz en los clips de partidos, hubo un tiempo en el que había una innovación estética en las transmisiones deportivas. La piedra basal del aggiornamiento fue un recurso que hoy causa ternura: después de cada gol o jugada peligrosa, los jugadores aparecían explicando su jugada en no menos de 140 caracteres. In your face, Twitter.

Hasta entrados los 90 fue un recurso de Fútbol de Primera. Inclusive la cuestión se extendió al que realizaba el saque inicial «Muevo yo, Mauro. Franco Navarro« es una de esas sentencias que son 80´s. Con el advenimiento de las nuevas tecnologías (?), murió tan rápido como había llegado.