
Las noches de verano dan para todo, sobre todo si uno está de vacaciones, relajado y pensando en nada. Pero todo tiene un límite, señores. Ni el turista más desprejuiciado del mundo se anima a vestir la camisa del Cai Aimar.
(Gracias Laviero)

Las noches de verano dan para todo, sobre todo si uno está de vacaciones, relajado y pensando en nada. Pero todo tiene un límite, señores. Ni el turista más desprejuiciado del mundo se anima a vestir la camisa del Cai Aimar.
(Gracias Laviero)

A pocos días de consagrarse como campeón del Apertura 2001, Racing recibió una oferta por Adrián Bastía, uno de sus mejores jugadores por aquel entonces. La propuesta venía desde Francia, más precisamente desde el Nantes, conjunto dirigido por el argentino Angel Marcos en el que actuaban Néstor Fabbri, Mauro Cetto y Mario Yepes.
El Polaco vio la gran oportunidad de pasar al fútbol europeo y por eso le pidió a los dirigentes de la gerenciadora Blanquiceleste que no desecharan la oferta que rondaba los 4 millones de dólares. El jugador, sin tiempo para despedirse de sus compañeros, viajó a Francia junto al vicepresidente Fernando De Tomaso y el asesor Jorge Berrio, para finiquitar la operación y ver desde la platea la victoria de su nuevo club ante el Lyon.
Por eso días, también, hasta le pidió perdón a los hinchas por su apresurada salida. Pero las cosas no salieron del todo bien. Según se dijo, los directivos de Blanquiceleste pidieron más plata de la que habían acordardo y con el cierre del libro de pases comiéndole los talones, los franceses desistieron de la compra.

La imagen corresponde al partido de vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey, entre el Deportivo La Coruña y el Sevilla. Las 14.000 personas que fueron al estadio municipal de Riazor observaron la victoria de los visitantes por 3 a 0 y a un inédito Javier Chevantón utilizando el buzo de arquero, gracias a la expulsión de Palop sobre el final del encuentro.
Si bien el uruguayo se puso los guantes con la serie sentenciada y a falta de pocos minutos, tuvo la responsabilidad de ponerse en el arco con un penal en contra, pues su compañero había recibido la roja por una infracción dentro del área. Pablo Álvarez, del Depor, estrelló su remate en el palo y Chevantón se retiró con la valla invicta.
(Gracias Capitán (tan) Argento)


(Gracias Laviero)

Los novedosos diseños de adidas de fines de los 80’s y comienzos de los 90’s, fueron copiados hasta el hartazgo por marcar locales que carecían de creatividad. Taiyo, en el rubro de firmas ladris, fue líder durante muchos años. Pero también otras más importantes como Topper mostraron la hilacha al plagiar casacas y adosarles su propio logo.
La imagen corresponde a un partido entre San Lorenzo y Boca en 1992. La pilcha alternativa del Ciclón, como se observa, tiene el clásico diseño de Alemania en el Mundial ’90, también utilizado por Boca.
La indumentaria, lógicamente, no estaba fabricada por adidas…¡pero tampoco por Topper! Aunque parezca extraño, por aquel entonces era Reusch la que se encargaba de hacer la ropa del Cuervo, aunque su nombre sólo aparecía en la etiqueta interna.

Tenemos que reconocerlo, haber afanado una foto del sitio oficial de Cristian Luchetti nos da un poco de vergüenza. Pero vemos la camisa de Josemir Lujambio y al toque se nos pasa. Ni hablar si observamos al cantante de Los Tulipanes.
(Gracias Cazador)