
Gilbert Ivor «Gil» Reece. Delantero galés. Jugó desde 1963 a 1976.

Gilbert Ivor «Gil» Reece. Delantero galés. Jugó desde 1963 a 1976.

Darío Gabriel Silenzi
Su apellido lo predispuso a tener una vida sin ruido y con muy pocas nueces. Su carrera tenue, más bien apagada, se fue encontrando con obstáculos que lo enmudecieron por completo. Los técnicos autoritarios le negaron la palabra, los compañeros engreídos lo callaron sin demasiadas explicaciones y hasta los sifones de soda se vaciaron para decirle «shhhhhh». Silenzi no tuvo chances de hacerse escuchar. Y de triunfar ni hablar.
Su estreno en la Primera División de Estudiantes de La Plata se produjo en la más absoluta reserva. Entró por Leo Ramos en un partido del Apertura ’96 que el Pincha le ganaba a Huracán por 4 a 0 en la ciudad de las diagonales. Lo curioso es que en muy pocos minutos el Globo logró descontar en 2 ocasiones, aprovechándose del juvenil defensor. Lo más sencillo hubiese sido echarle la culpa al debutante, pero nadie se percató de su existencia. Ese día Silvano Maciel hizo mucho más anecdótica la reacción de la visita cuando puso, de penal, el definitivo 5 a 2.
Con sigilo, por supuesto, también actuó en Germinal de Rawson y en equipos de la liga platense como Everton. Su obligado perfil bajo lo llevó a la más absoluta indeferencia. Es más, quizás sea un asiduo visitante de este blog y no lo advertimos porque está acostumbrado a hacer mutis por el foro.

«Con estas corbatas estamos para dirigir en Italia «, bromeó Marchetta. «¿Te parece, Negro? Yo te veo mejor en Venezuela«, contestó Babington. «¿Venezuela?«, se asombró el hombre de jean. «Sí, vos sos ideal para la vinotinto«, completó el ex 10 de Huracán.

Aguascalientes, México, 2008. Club Necaxa.
Gracias Claudio



Mihail Majearu. Defensor rumano. Jugó en los 80’s.

Cuesta recordarlo, pero Instituto de Córdoba usó una camiseta negra y amarilla a bastones verticales. Eso ocurrió en el torneo reducido de la temporada 1995/96 del Nacional B.

La Gloria, que hasta ese momento había utilizado indumentaria Topper, pasó vestirse con Umbro pero al llegar a la final tuvo que diferenciarse de Unión de Santa Fe. La solución de la empresa inglesa fue esta casaca aurinegra de puños y cuello blanco, que ni siquiera tenía escudo.
(Gracias Emilio)

¿En qué habrá estado pensando el Chipi Barijho?