La permanencia de Los Andes en primera división (2000-2001) fue efímera pero no por ello olvidable.
Además de ser la aparición de jugadores como Troyansky y Desagastizábal, entre otros, también fue un banco de pruebas para la marca Signia, que a mitad de camino reemplazó a ED.
Fue así que el equipo tuvo camisetas titulares diferentes, y vale la pena recordar la que se ve en la fotografía.
De entrada nomás resalta una buena cantidad de líneas verticales, mil en total agrupadas de a diez, haciendo honor al apodo del club «Milrrayitas» pero con un color más suave que el habitual.
Y eso no es todo. También se aprecia el grotesco número en el frente y un cuello que más que eso, parece un babero.
Lo cierto es que se utilizó en unos pocos partidos del Apertura y ya en el Clausura al menos tuvieron el buen gusto de sacar el dígito. Una gran decisión.





