Forchetti Juan

Juan Marcos Forchetti
El gran descubridor de talentos, Jorge Bernardo Griffa, lo definió en diciembre de 1998 como un jugador «rápido e inteligente. Puede jugar en cualquier parte de la defensa. Tiene que ir aprendiendo los secretos del puesto«. En aquél momento, el pibe integraba la Sexta división de Boca Juniors y tenía como compañeros a Wilfredo Caballero, José María Calvo, Omar Pérez, Esteban Herrera y Facundo Bonvín.
Indudablemente, ninguno de sus compañeros se destacó a un nivel superlativo. Algunos son baldoseros, y otros, simples cumplidores que mantienen una respetable carrera. Pero Forchetti, por alguna razón, voló más bajo que el resto. No se pudo afianzar en los pocos partidos que tuvo en la Primera del Xeneize (debutó el 10 de febrero de 2002 , en la victoria ante Belgrano por 3 a 2) y tuvo que buscarse otro rumbo.
A mediados de 2003 se lo nombró como posible refuerzo de Godoy Cruz de Mendoza, pero para sorpresa de muchos, terminó fichando para el NY/NJ Metrostars de la MLS de Estados Unidos. Un año en la liga yanqui le dio poco prestigio internacional pero también le agregó a su trayectoria una experiencia que algunos privilegiados pueden vivir. En 2004 retornó al país y firmó para Chacarita Juniors. En el Funebrero no hizo gran cosa, pero junto a Leo Ramos, Alejandro Meloño y Ezequiel Garré, formó la defensa que safó del descenso directo ante Defensores de Belgrano, en los recordados penales de Vivaldo a finales de la temporada 2004/2005. Es más, ese día al tresarroyense lo expulsaron y no pudo disputar la Promoción ante Platense.
Ya que estaba peleando en el ascenso, quiso probar en una categoría mas heavy, y previo paso por Liniers de Bahia Blanca, donde estuvo entrenando, se fue al Argentino B para defender los colores del Deportivo Santamarina de Tandil (2005-06). Y allí surcó laterales (habitualmente juega de 4 pero puede jugar de 3) de buena forma, incluso logrando el ascenso. Ese volver a vivir lo colocó de nuevo en la vidriera del fútbol mundial y hace unas semanas dejó la ciudad del salamín y la piedra movediza para emigrar al fútbol griego. Quizás allí recupere el protagonismo que supo tener en su etapa azul y oro.

Juan Pordiosero