Nordfors Gustavo

Gustavo Sebastián Nordfors
«Prefiero que salga campeón Racing antes que jugar en Primera. Prefiero eso a jugar en la Selección. Sólo lo vi dar una vuelta en la Supercopa y ante cualquier elección todo hincha la inclinaría para el mismo lado«.
Con esas declaraciones al Diario Olé, Gustavo Nordfors (o Nordfords, para otros) se hacía conocido luego de haber debutado oficialmente, en 1999.
Volante central y enfermo de La Academia hasta los huesos, no contenía su fanatismo y remarcaba a cada paso su condición de hincha ferviente, muy por encima de su realidad de futbolista. Sólo jugó un partido en la Primera de Racing, y casualmente fue en la última fecha del Apertura ’99, cuando el equipo de Avellaneda jugó el autodenominado partido de «la hinchada del milenio» ante Gimnasia y Esgrima de La Plata. Nordfors sólo jugó 12 minutos, suficiente como para contárselo a sus hijos.
Siguió en el plantel hasta 2002 (si, también vivió de cerca el título de 2001), pero luego buscó otros horizontes ya que no podía seguir viviendo del aire, o de las pocas chances que le daba el club de sus amores.
Cayó en el ascenso y allí se puso varias casacas. La de San Miguel (hasta mediados de 2003), la de All Boys (lo rajaron junto a otros seis compañeros, antes de que finalice la temporada 2003/2004) y la de Dock Sud, donde juega actualmente.

Juan Pordiosero

Bartolucci Uriel

Uriel Marcelo Bartolucci
Para tratar de ser más creíbles sin perder la emotividad, a la hora de transmitirle lo que sucede a la gente, los relatores de fútbol suelen apelar al dramatismo y a la exageración con algunas metáforas y el sonido ambiente como únicos aliados.
Están los que dicen que tal o tal jugador «corre hasta quedar sin piernas», «deja el corazón en la cancha», «es el alma del equipo» o sencillamente «se juega la vida».
También suelen adornar las frases que tienen que ver con las sensaciones que viven los futbolistas durante los 90 minutos. La alegría está relacionada al gol o a los festejos. La muerte, el terror y el miedo, a los momentos complicados y decisivos.
Sin embargo, ningún relator imaginó alguna vez que una metáfora como «el jugador tiene pánico» podría convertirse en realidad.
Uriel Bartolucci es la prueba de que una persona puede sufrir esa enfermedad, incluso dentro de un campo de juego. Ocurrió en Marzo de 2004, cuando jugaba para su equipo, el Real Avilés, ante el Racing de Santander B, por la Segunda B de España (la tercera categoría).
A los 14 minutos del primer tiempo le dijo a su técnico «no puedo más, me ahogo» y a los pocos segundos tuvo que abandonar el estadio con un cuadro típico de ansiedad, con ataque de pánico.
La noticia tuvo una repercusión muy grande en el país ibérico porque el motivo del percance físico del argentino era bien claro: angustia provocada por los incumplimientos por parte del club. A Bartolucci y al resto del plantel les debían tres meses de sueldo.
«Nunca me había pasado algo así. Sufrí una crisis de ansiedad. Venía muy preocupado porque no nos pagan. Los dirigentes prometen y no cumplen. Unos a otros se pasan la responsablidad. Nunca me imaginé que iba a pasar por una situación así. Para eso me hubiera quedado en la Argentina. Creía que estas cosas sólo pasaban en nuestro país, pero aquí también hay gente que no cumple«, declaró Bartolucci luego de aquél incidente.
Sobre la notoriedad que tuvo el caso explicó «se armó mucho revuelo, pero nunca estuve grave. Tampoco me desvanecí, salí caminando. Si hubiera querido armar algo así para llamar la atención y tratar de que nos paguen, no me hubiera salido tan bien. Lo que pasa es que el ambiente está muy sensibilizado por las últimas muertes que hubo en las canchas (el camerunés Foe y el húngaro Feher)» y agregó «el sueldo promedio en esta categoría oscila entre los 1200 y los 1500 euros. Yo alquilo y pago 400 euros. En los últimos meses se me fueron los pocos ahorros; ya tengo que empezar a cuidarme en las compras básicas. Veía que no podía pagar el alquiler, que me iba a atrasar. No podía sacarme estos problemas de la cabeza. Le pedí el dinero a un dirigente y me lo dio, pero me hizo sentir que me estaba haciendo un favor, como si no nos debieran nada. No me gustó la actitud«.
Volante central, nacido en Cañada de Gómez y con inferiores realizadas en Newell’s, llegó a la Primera de La Lepra de la mano de Mario Zanabria, en 1996. Sólo disputó 2 partidos y partió hacia Argentino de Rosario, emulando la carrera de varios ignotos futbolistas de la zona. En el Salaíto estuvo 4 años e incluso logró el ascenso al Nacional B. Pero en la última etapa en Rosario se le complicó el tema económico (Argentino le debía 5 meses de sueldo) y prefirió buscar nuevos horizontes con el pasaporte comunitario en la mano.
Jugó primero primero en el Preñá de Mar, de Cataluña; luego en Castellón y por último en el Avilés de Asturia, todos de la Segunda B de España.
Su carrera no tuvo demasiados factores extraordinarios hasta el mencionado día en el que «empecé a sentir que se me aceleraba el pulso, palpitaciones. Una sensación de agobio y de opresión. Me asusté mucho, me pegué un cagazo bárbaro«.
Según dicen, hoy está en el Alcalá Guadaira del mismo país. Y queda claro que no está en este sitio por haber robado en el exterior.

Juan Pordiosero

Bedrossian Patricio

Patricio Avedis Armenak Bedrossian (El Pato)
Centrodelantero nacido en Mar de Ajó que cumple al pie de la letra con todos los requisitos de la página. Y como si hiciera falta, le agrega un rostro único y difícil de superar.
Irrumpió en escena en la temporada 1995-96, con los colores de Lanús. Su nombre completo, tan armenio como inolvidable, le dio la categoría de «distinto». Sin embargo, no supo utilizar los 15 minutos de fama que tuvo en la Primera del Granate y sólo alcanzó a disputar 2 encuentros. Apenas se destacó en reserva.
En la temporada 1997/98 se fue a Brown de Arrecifes, donde integró un buen equipo dirigido por Rodolfo Motta. Un año más tarde (1998/99) volvió a Buenos Aires para jugar en Estudiantes de Caseros, bajo las órdenes de Ricardo Canova.
En el 2000 pasó a San Telmo, para disputar el torneo de la Primera B (debutó el 2 de septiembre ante Armenio). Y anduvo muy bien. Metió 16 goles en 35 partidos y fue el máximo anotador del «Candombero» en la temporada.
Su buen rendimiento lo llevó a Defensores de Belgrano, para intentar pelear cosas importantes en la B Nacional. Pero las cosas no se le dieron. Incluso en un partido del Dragón tuvo la mala fortuna de concretar, según él, el mayor papelón de su carrera: «me comí un gol debajo del arco y en la jugada posterior me rajaron».
En 2001 fue transferido al Independiente Petrolero de Bolivia pero a los pocos meses volvió al equipo del Bajo Belgrano.
En 2002 rétornó a la Primera B con la camiseta de Almirante Brown de Isidro Casanova. Pero luego de un año en el que comió banco en muchos partidos tuvo que optar por otro camino. «Estaría mintiendo si diría que me gusta ser suplente y creo que todos los jugadores piensan como yo. Pero eso no quiere decir que tenga problemas con los directivos ni con el técnico. La decisión de Bravi la respeto, pero si voy a quedarme para ser suplente, prefiero irme«, declaró en julio de 2003. Y a los pocos días se fue.
Quiso otra chance en el exterior y la tuvo. Se sumó a Provincial Osorno de Chile, equipo en el que tuvo algunos conflictos relacionados a la conducta en el campo de juego. En mayo de 2004 lo sancionaron con 4 fechas luego de un partido ante el Club Naval, en el que se comportó de manera incorrecta. Para ser claros y no andar con eufemismos: le pegó un rodillazo al arquero César Fernández y un cabezazo al defensor José Carrasco. Producto de ese golpe, el zaguero sufrió la fractura de su tabique nasal. Osorno luego despidió al argentino y le quedó debiendo plata ($1.740.000 pesos chilenos).
Con ese antecedente volvió al país para refugiarse en otro equipo del ascenso. Y encontró lugar en All Boys (2004), donde mostró un bajo estado físico y no llegó a la decena de partidos (se dio el lujo de jugar con la Tota Fabbri y le metió un gol a Morón).
A comienzos de 2005 lo sedujo la oferta de Banfield de Mar del Plata, que se preparaba para afrontar el Torneo Argentino B. Si bien le costó al principio porque tuvo que pelear el puesto con otros delanteros, se hizo un lugar en la ofensiva junto a Leo Serfaty y convirtió la mayoría de los goles del conjunto del Puerto en su andar por el campeonato.
Después de que su equipo quedara eliminado se desvinculó y arregló con Santamarina de Tandil, club que también participa del Argentino B. Los dirigentes creyeron que juntando al ex hombre de Lanús con otros futbolistas de experiencia como Leonel Liberman y Roberto Saavedra podrían tener un equipo demoledor. Lejos estuvo de concretarse.
En noviembre de este año, el delantero tuvo un problema familiar y abandonó el plantel.
A 10 años de su debut en Primera, los medios siguen teniendo conflictos a la hora de escribir dos de sus nombres. Para algunos es «Avedis Armekan», para otros «Arvidis Armekan» , para otros «Avedris Armenak» y para nosotros «Avedis Armenak». Está claro que en todos los casos se hace referencia al inolvidable Patricio Bedrossian.

UPDATE

Después de su paso por Tandil, se volvió a ir al exterior, primero al Perseguí de Indonesia y luego al Mictlan de Guatemala donde sigue jugando. A fin del año pasado se vio envuelto en una polémica junto con su compatriota y compañero, Claudio Gigena, por agredir al director técnico del equipo. Cuando se creía que los daban de baja a ambos; los dirigentes optaron por cambiar al DT y mantener a los jugadores.

Juan Pordiosero

Alarcón Martín

Martín Oscar Alarcón
Jugador sin historias dignas de ser relatadas con demasiado entusiamo. Jugó poco y no se destacó. Sin embargo, su trayectoria tiene aristas que llaman la atención e invitan a la desconfianza. ¿Por qué motivo un equipo grande contrataría a un futbolista de 22 años con un sólo partido en Primera y sin la categoría suficiente como para jugar en un club más chico?. Esa pregunta se hizo una pequeña parte de la hinchada de Independiente, allá por agosto de 1996, cuando la institución que por entonces dirigía futbolísticamente César Luis Menotti contrató a préstamo a este jugador que había quedado libre de Banfield.
En el Taladro habia jugado un sólo partido (en 1995). Poco le importó a la dirigencia. Evidentemente, mucha gente se hizo la distraída y permitió la llegada de Alarcón al Rojo (lo había recomendado Rogelio Poncini, ayudante de Menotti).
En Avellaneda pocos lo recuerdan. Sólo participó de la pretemporada y fue al banco en un par de partidos (ante Unión de Santa Fe y frente a Newell’s)
Luego su carrera entró en el terreno de la oscuridad y los datos poco probables.
Su paradero, hoy por hoy, es una incógnita.

Juan Pordiosero

Gómez Urbina Mario

Mario Augusto Gómez Urbina (Machito)
Si uno ingenuamente cree que googleando «Mario Gómez» se va a encontrar rápidamente con información del ex DT de Lanús, está muy equivocado. De movida, hallamos información sobre este lateral izquierdo peruano con una personalidad controversial que pasó sin pena ni gloria por algunos entrenamientos de Independiente.
Sucedió en julio de 2001, cuando la institución de Avellaneda buscaba refuerzos sin dinero, una costumbre que hizo furor en la Argentina, especialmente en los clubes con menos recursos.
«La gente de Independiente pide refuerzos, pero es consciente de la situación y sabe perfectamente lo que le ha sucedido al club«, decía el técnico Enzo Trossero por esos días. Y la contratación del peruano no parecía nada mal, tratándose de un jugador accesible económicamente. Sin embargo, falló la otra parte, la futbolística.
Gómez no pasó la prueba (si la aprobó el Yerbatero González, el otro jugador que rendía exámen). Sin excusas para poner, volvió a su país para seguir jugando en Universitario (donde había debutado a los 15 años). Pero ese episodio menor (son muchos los jugadores que se prueban y no quedan) maracaría un trauma en su vida.
Al año siguiente se embarcó en una propuesta del grupo que lo representaba (Merlín Sport Limited) y la estropeó poco antes de que se concretara.
En 2002 el argentino y representante Cacho Heredia ofreció los servicios del futbolista peruano a los directivos del Xerez de España. Y fue el técnico, el mismísimo Bernd Schuster quien detuvo la contratación ya que prefería verlo en acción (nunca lo había visto jugar y no le convencían los videos). Se pactó una prueba para fines de julio, pero el día de la evaluación el lateral izquierdo se fugó inexplicablemente y apareció al otro día en su país. Algunos dicen que tuvo que ver un ofrecimiento de Estudiantes de La Plata, que incluso lo inscribió cablegráficamente. Nadie entendía nada. Ni siquiera los medios, que horas antes habían escuchado de la boca del jugador «Vengo a Europa para triunfar, en busca de éxitos, plata y fama».
Los representantes, que quedaron pagando en España, enviaron una nota a la prensa contando detalle de la negociación trunca y golpeando con dureza la actitud de Gómez:

‘En relación con la venida, estancia del jugador Mario Augusto Gómez Urbina, los responsables de la empresa británica, Merlín Sport Limited, Manuel Pericet y Ramón Armando Heredia, con el fin de aclarar este inexplicable y lamentable asunto, debemos declarar lo siguiente:
1.- Desde que se iniciaron las conversaciones, por parte de nuestra empresa, con el Xerez CD SAD, en la persona de su director general, don José Manuel Fernández, hemos contado con toda su ayuda y colaboración incondicional, realizándose, por parte del club, cuantas gestiones han sido precisas, encaminadas a la venida y estancia del jugador de referencia.
2.-En todo momento, por nuestra parte, hemos mantenido informado al jugador y al propietario de los derechos federativos y deportivos del mismo, el Agente oficial de jugadores AFA/FIFA, Ronald Baroni, contando con el beneplácito del mismo, en cuanto a las condiciones deportivas y económicas de la posible contratación del jugador por parte del Xerez CD SAD.
3. Se han observado todas las normas y protocolos al uso, y normativa vigente en lo referente a la venida del jugador, en lo referente a garantías de estancia y billetes, así como seguro médico y visado, tales como se establecen en los procedimientos habituales, en estos casos.
4. Superados unos problemas iniciales en lo referente a billetes y obtención del visado, gracias a las gestiones conjuntas de los empleados del Xerez CD SAD y de Merlín Sport Limited, el jugador partió el sábado pasado, día 27 de julio, llegando a Jerez el domingo, 28 de presente, hospedándose, por cuenta de nuestra empresa, en el Hotel Royal Sherry Park, hasta aguardar la llegada del equipo desde Bitburg y proceder a ponerse a las órdenes del Sr. entrenador y cuerpo técnico, con vistas a someterse al periodo de evaluación acordado en su día.
5. Después de lo anterior, y una vez que se nos indicó, por parte del Club que se pondrían en contacto con nosotros, el jugador, de forma y manera unilateral, ha decidido abandonar la ciudad, sin previo aviso, y sin motivo justificado alguno, poniendo en evidencia, una gran falta de seriedad, profesionalidad y disciplina, que no tienen, por nuestra parte, ningún tipo de justificación ni disculpa.
6. Ante la gravedad de los hechos antes descritos, hemos procedido a comunicar al Xerez CD SAD lo ocurrido, hechos ante los cuales, nos sentimos engañados, ofendidos y estafados por parte del jugador Mario Augusto Gómez Urbina, habiéndose presentado al Club nuestra vergüenza y nuestra disculpa por estos incalificables sucesos.
7. Debemos denunciar, y denunciamos ante los medios de comunicación, la baja calidad humana y personal del jugador Mario Gómez Urbina, y la absoluta falta de profesionalidad del mismo, habiendo obrado, al parecer, desde hace algún tiempo con malicia y engaño, a nuestras espaldas, arguyendo falsos motivos e inexistentes problemas, para, de forma torticera, eludir sus compromisos para con el Xerez CD SAD, su empresario y con nosotros mismos.
8. Lamentar este incalificable suceso, debiendo quedar claro que exoneramos, porque es de justicia, a todas las personas que por parte del Xerez CD SAD han intervenido en este lamentable asunto, estándoles enormemente agradecidos por su dedicación, seriedad y profesionalidad con la que se han comportado en todo momento.
9. Lamentar, y pedir disculpas, sentidas, por el comportamiento del citado jugador, que aunque sea un buen futbolista, en lo demás, deja todo que desear, creyendo que no está capacitado, ni como persona ni como profesional, para integrarse en un Club de la categoría del Xerez CD SAD, honor y oportunidad, a la vista, inmerecida, que no ha sabido ni valorar ni asumir’

Luego de ese incidente, la vida del jugador que también pasó por su selección no tuvo paz. Al acoso de la prensa amarilla y a la desconfianza que se generaba en torno a su figura, se sumó un episodio policial que terminó por enterrar su imágen pública. En diciembre de 2002 fue denunciado junto a su primo por haber atacado a balazos a dos personas (una murió luego de varios días de agonía) en la sede del Club Atlético Bilis del Callao.
La magistrada de la Sexta Fiscalía Provincial Penal del Callao Edith Chillitupa Concha acusó al futbolista por el delito de lesiones graves en perjuicio de las dos víctimas y solicitó que sea trasladado a la cárcel del Juzgado de turno. Asimismo, se dispuso que los bienes del deportista fuesen embargados, para poder garantizar el pago de una eventual reparación civil.
El jugador estuvo seis meses preso e inclusive dentro del penal tuvo inconvenientes. Un interno lo acusó de haberlo atacado con un arma. El jugador negó los cargos.
En junio de 2003 salió en libertad condicional, regresó a los entrenamientos de Universitario y declaró «Allá en el penal jugaba todos los días fulbito, pero no es lo mismo«. Al poco tiempo se cambió de club. Dejó Los Cremas y se pasó a las filas del Sport Ancash.
En 2005, Gómez, emulando su huída del Xerez, vivió todo el proceso judicial hasta el momento de la sentencia. Ese mismo día, no se presentó a la lectura pese a estar notificado, y se borró del mapa, por lo cual se le ordenó la captura a nivel nacional. Lo volvieron a encarcelar pero en noviembre de este año quedó en libertad luego de que se le levantara el pedido de captura. Regresó a Universitario y sólo disputó 2 partidos (se fue quejándose del DT, los dirigentes y sus compañeros). Actualmente, y vaya paradoja, se encuentra libre.

Juan Pordiosero

Saric Martín

Martín Saric
Volante surgido en las inferiores de San Lorenzo de Almagro que encontró su lugar en el mundo bien lejos de Boedo.
Para propios y extraños, su nombre estará por siempre emparentado al recuerdo de su hermano Mirko, que se quitó la vida en abril de 2000. Con todo el dolor que supone una pérdida tan importante, recompuso la carrera futbolistica que había iniciado a los 12 años en las divisiones menores del Cuervo. Allí pasó por todas las categorías hasta llegar a la reserva, donde jugó con su hermano. Antes de firmar contrato, en 1999, el club lo dejó en libertad de acción.
Debutó en la Primera División del fútbol paraguayo con los colores de Sportivo Luqueño. Y estando en Asunción recibió la trágica noticia familiar. Su vida pegó un vuelco y su trayectoria también. Volvió al país y se sumó a Nueva Chicago, donde logró el ascenso en 2001, el mismo día que San Lorenzo se consagró campeón del Torneo Clausura. Ese mismo año apareció jugando en la liga de Croacia. Primero en el NK Zagreb y luego en el NK Rijeka. Se sintió tan a gusto que inclusive se nacionalizó croata.
Luego se fue a Eslovenia para jugar en el Olimpija Ljubljana, donde tuvo buenas actuaciones que le valieron un pase, a principios de 2005, al Hapoel Beer Sheba de Israel. Su currículum indica que actualmente integra el plantel del Politehnica Iasi de Rumania (donde juega Juan Manuel Pablo Raponi y Alejandro Gavatorta), aunque su última incursión laboral lo tuvo como representante de la Federación croata de fútbol en la frustrada tarea de convencer a Daniel Bilos de que se sume a la seleción europea.

Juan Pordiosero

Uruguayos en acción

Ni la tristeza por haber quedado en la orilla del Mundial 2006 frenó las ganas de la gente de Seducidos & Abandonados. Nuestros colegas celestes se mudaron a una casa más amplia y desde allí planean seguir en la destacada tarea de homenajear a grandes olvidados del fóbal charrúa. Pueden visitar el nuevo sitio de S&A haciendo click acá.
Les va a tomar unos segundos registrarse, pero de esa manera van a poder disfrutar al máximo de la página vecina.
Felicitaciones a Cabeza y El Toto, responsables del tan saludable blog de Uruguay.

EN UNA BALDOSA

Vignolo Sebastián

vignolosebastian

Sebastián Vignolo (El Pollo)
Otro caso de personaje mediático con un pasado de promesa incumplida dentro del fútbol. Detrás de este presente que lo tiene como el principal relator en las transmisiones de Torneos y Competencias, se esconde un perfil mucho menos conocido que encaja perfectamente en éste sitio.
El Pollo Vignolo fue, según cuentan, un correcto marcador central que sobresalía, ante todo, por su cabellera, mucho más oscura que en la actualidad (por supuesto). Nacido en San Francisco (Córdoba), y criado en Armstrong (Santa Fe), llegó a Capital Federal junto a su familia para encontrar un destino definitivo. Dividió sus días entre el estudio y el fútbol. Hizo las inferiores en Argentinos Juniors, primero, y en Vélez Sarsfield, después, y también fue convocado a aquella pre-selección sub 20 que tenía a Verón, Gallardo, Crespo y Luciano Castro como figuras.
Pero un día, el destino le preparó una trampa. Cuando jugaba en la cuarta división y le quedaba un pequeño recorrido hacia la Primera, sufrió una doble fractura de tibia y peroné que le cortó la carrera. Su vida cambió por completo y el fútbol no lo tuvo más dentro del campo de juego, sino en las cabinas de transmisión.
Hincha de All Boys (en su colegio la mayoría era del equipo de Floresta o de Argentinos Juniors), comenzó a trabajar como relator siguiendo la campaña de Estudiantes de Buenos Aires en una radio FM de Caseros. Después llegó a La Red por intermedio de Héctor Caldiero.
En una nota al Diario Olé, Vignolo habló sobre aquellos días » Ahí largué con conexiones y de a poco me fueron dando partidos. Después pasé a relatar los sábados por TyC Sports y en el 98, fui a Francia para Telefé en pareja con Pekerman. Lo cuento y me sigue pareciendo increíble. Y de ahí, no paré más. Radio, TV… Si tuve a todos como comentaristas: Fernando Niembro, Quique Wolff, Elio Rossi, Fernando Pacini, el Tano Fazzini, Martín Liberman, Ricardo Scioscia, Alejandro Fabbri. Y ahora al maestro Macaya. Es demasiado«. Sobre su estilo, aclaró «no podría hacerme el chistoso como Marcelo Araujo, porque no soy gracioso. Él es Maradona y yo todavía estoy para tirarme al piso y recuperarla. Mi estilo es tratar de seguir fielmente el voltaje del partido y, como fui jugador, trato de entender por qué un futbolista hace tal o cual jugada. Y dejarles el protagonismo a ellos. Yo siempre les pedí autógrafos a los jugadores, no a los periodistas«. ¿Habrá dejado el fútbol para no firmar autógrafos?.
Hoy labura en Fox y además es el relator oficial del clásico de los domingos.

Juan Pordiosero