Chacana Carlos

Carlos Alberto Chacana
Delantero tucumano salido de San Martín (1997-2001) que llegó insólitamente a River (2001-2002) por consejo del hermano del entonces presidente David Pintado. Y pintado estuvo, porque casi ni jugó. Solo podía hacerlo en la Copa Libertadores y para colmo en la segunda fase el técnico Gallego lo reemplazó para incluir a Marcelo Escudero.
Apenas marcó dos goles y fue una de las figuras del amistoso por su pase que una formación juvenil millonaria le ganó a San Martín por 5 a 0.
Y cuando llegó Ramón Díaz entregó una lista con los jugadores prescindibles que integraba junto a Marcelo Gómez, Sebastián Rambert, Cristian Castillo, Darío Sala, Alejandro Saccone, Gabriel Pereyra y José María Paz.
Volvió a la B para jugar en Quilmes (2002) por un año y cuando se especulaba con una transferencia a Gimnasia y Esgrima de Jujuy partió muy lejos, mucho más lejos de lo que alguna vez soñó.
En alguna oportunidad había sido pretendido por el Colonia de Alemania y el Sion de Suiza, como también se probó en el Vitoria Setúbal de la segunda de Portugal, pero «El Burro» viajó hasta Kuwait para hacer goles en el Al-Arabi (2003). Pensó con el bolsillo y no midió las circunstancias. La pasó muy mal porque arrancó la guerra y los dirigentes no le daban el permiso de irse. Vivía atrapado en la embajada y esperaba una salida, al tanto que se especulaba con la clausura del aeropuerto que lo dejaría anclado allí. En ese duro momento los medios argentinos se hicieron eco de la noticia y lograron contactarse con él. Declaró que hasta el vencimiento del ultimátum de Estados Unidos al gobierno de Bagdad, en Kuwait la vida era muy tranquila, pero después era un mundo de personas saliendo o intentando salir del país. «Uno está a miles de kilómetros de distancia y los familiares se preocupan. Son cosas que no tenían en cuenta o no querían entender los dirigentes del club. Pero ahora tengo una licencia por quince días y si todo mejora vuelvo». Según informaciones estaría en el fútbol de Israel, pero se desconoce exactamente su paradero. Una carrera tan extraña, como los nombres de su familia. Su esposa es Priscila y sus hijos Galo Igor y Tizziano.

Cucu

Sandy Marco

Marco Antonio Sandy
Legendario defensor boliviano con nombre de postrecito pero que de dulce no tiene nada. Nació en Cochabamba en 1971 aunque extrañamente debutó en el Atlético Tambetary de Paraguay (6 meses en 1990).
Consciente de no ser un jugador con demasiadas condiciones técnicas, llegó al país después de jugar durante mucho tiempo en el Bolívar (1991-1998) interrumpidos por seis meses en el Valladolid de España (1996) de los cuales pasó cuatro lesionado. Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1998-2000) lo incorporó por su estilo duro y rústico confiando en que pelearla en la débil selección boliviana le aseguraría condiciones para jugar en un equipo que intentaba evitar el temido descenso en Argentina. Y Gimnasia efectivamente descendió.
Veterano de mil batallas, dejó desde muy temprano una marca imborrable en la Copa América 1993. Quebró brutalmente a Darío Franco (tibia y peroné) impidiéndole recuperarse a tiempo para el Mundial y ser desafectado por Alfio Basile. Casualmente un tiempo antes había sido apodado «Toro» por su manera de jugar.
Marco en cambio si participó con su selección en EEUU y con su equipo fue eliminado en primera ronda, pero enfrentó como titular a Alemania, Corea y España.
En el 2000 pasó otra vez por el Bolívar pero al poco tiempo salió a probar suerte al Tampico Madera (2001), un ignoto club de México donde jugó tan solo un semestre. Retornó a Bolívar y luego pasó al Aurora (2003), club el cual es hincha. Pero actualmente a los 34 años defiende nuevamente los colores del celeste (2003-2005) y no piensa aún en el retiro.
Hace poco tiempo, este defensor que soñaba con ser ingeniero electrónico, declaró que el fútbol boliviano estaba pasando por una etapa difícil, de transición después de la clasificación a EEUU 1994, pero ya pasaron más de 10 años por lo que el duró proceso se extendió un poquito.
En alguna oportunidad se sospechó de su edad, y se lo acusó junto a Marco Etcheverry, Erwin Sanchez, Limberg Gutierrez y Julio Cesar Baldivieso de ser mayores de lo que su documento evidenciaba.
De joven pensó que no servía para el fútbol hasta que llegó a la iglesia. Estaba colgado en su equipo, sus padres estaban por divorciarse hasta que un ex arquero lo llevó a una congregación. «Conocí a un Jesús distinto, un Jesús real, no un Jesús crucificado que está en un templo porque siempre está contigo; le abrí mi corazón, como es la vida, pensé que no servía para el fútbol, pero increíblemente todo cambió. A Dios le habló porque lo es todo, le debo lo que tengo, lo que soy, es él que me ha regalado todo, me ha permitido vivir cosas buenas y cosas malas para que aprenda; lo primero en mi vida es Dios, luego está mi familia y después el fútbol».
Señaló que su Bolívar sería candidato para la Libertadores 2005 tomándose revancha de la final de la Sudamericana perdida. El equipo boliviano quedó último en su grupo.
Igualmente haga lo que haga y diga lo que diga, será recordado por ser «el que quebró a Franco».

Cucu

Luis Fernando

Luis Fernando
Que un defensor brasilero llegue a probar suerte al país es tan ilógico como que un lateral argentino viaje a jugar allá. Solo Ricardo Rocha en Newell´s y Juan Pablo Sorín en Cruzeiro lograron triunfar, pero ellos son figuras mundialmente conocidas. En cambio aquí se habla de un tosco defensor que seguramente por algún buen representante desembarcó en un club importante como San Lorenzo (1997-1998). Habría que averiguar que dirigente aceptó su incorporación. Lo cierto es que jugó algunos partidos sin pena ni gloria tratando de reemplazar a Oscar Ruggeri y haciendo una dupla parejita con Federico Lussenhoff. Pero perdió el puesto con Cacho Borelli que estaba roto, como para tomar magnitud de su pésimo nivel. Que mal andaba el azulgrana que hasta Gilberto Angelucci se había asegurado la titularidad y el camerunés Mimboe era tenido en cuenta. Cuando finalizó la temporada pensó que habiendo jugado en la primera categoría de Argentina podría hacerlo en cualquiera parte, volvió a Brasil pero no consiguió club. Por eso fue simple incorporarse al patético Badajoz (1998-1999). Del cuervo al equipo español era solo cuestión de hablar con Marcelo Tinelli. Allí, en segunda tampoco tuvo gran éxito y retornó obviamente donde mejor podía robar. Se fue a Córdoba y firmó con Belgrano (1999-2000) donde fue tan brillante su nivel que el inmenso Jorge Wilstermann de Bolivia (2001) se lo llevó para sus filas. Inclusive se enfrentó a San Lorenzo y fue el encargado de ejecutar un penal que como era previsible lo tiró a cualquier parte.
Claro, de algún lugar salió aunque haya llegado como un desconocido. Alguna vez jugó en el Inter de Porto Alegre, por lo menos es lo que defensor manifestó.

Cucu

Especiales: Mastroeni, el argentino yanqui

Pablo Mastroeni
Nació en Mendoza, Argentina, pero emigró con su familia a los Estados Unidos a los cuatro años. Se instaló en Phoenix e hizo la carrera universitaria en Carolina del Norte. Allí captó la atención general en su primera temporada en la MLS, en 1998, jugando como lateral derecho del ya desaparecido Miami Fusion (1997-2002). Pasó a jugar en la posición de defensor central en el 2000 y su carrera empezó a despegar de verdad. Tras hacer una gran temporada ese año finalmente recibió la llamada de Bruce Arena para participar de la selección estadounidense. Así fue que llegó a participar como titular en el Mundial Corea-Japón 2002. Según los entrenadores, posee claridad mental y mucho ritmo para salir jugando desde el fondo.
Alguna vez la Comisión Disciplinaria de la Major League Soccer anunció que el mediocampista del Colorado Rapids (2002-) había sido multado por mil dólares. Debió cumplir la suspensión de dos partidos de la temporada regular por un codazo en la cara del delantero Abbe Ibrahim, del MetroStars.
Dice sentirse estadounidense a pesar de que recién en el 2000 obtuvo la ciudadanía. Cuando enfrentó a Argentina afirmó que se trataba simplemente un partido internacional más en su carrera, a pesar de que sus abuelos y padres que no lo veían así. Pero el jugador se encargó de vestirlos íntegramente de blanco rojo y azul para que alentasen al imperio del norte. «Crecí en los Estados Unidos y tengo valores, principios y una perspectiva americana».
Pero curiosamente regresó a la Argentina en 1992, fue para entrenar con Ferro por dos meses. Salió espantado, de vivir en EEUU llegó a ser tentado por un salario muy cómico de $100 por mes y hospedaje con una familia que lo ayudaría y lo llevaría a los entrenamientos. Se dio cuenta por otra parte la competitividad entre los compañeros declarando que jugar acá no se trata solamente de un salario sino de esquivar una vida dura y complicada. Por ello, actualmente, no contempla regresar a la Argentina y prefiere seguir haciendo buenos billetes allá sin priorizar lo deportivo.

Cucu

Favre Cristian

Cristian Favre

Un habilidoso volante clase B. Sus altibajos no le permitieron pasar a un equipo grande. Debutó en la máxima categoría con Unión de Santa Fe. En 1992 jugó 6 partidos para el Tatengue. Con el descenso consumado, Favre tuvo que volver a empezar desde abajo. Jugó en el Ascenso (permaneció en Unión hasta 1995) y en lugar de esperar para volver a Primera, optó por irse a Atlético Tucuman. Tuvo un buen desempeño y lo contrató Platense. Con el Calamar disputó 30 partidos e hizo 2 goles en la temporada 1996/97. Esa buena racha en Vicente López lo proyectó como un jugador de nivel. Pero no pegó el salto de calidad. Hizo la Gran Cabrol (paradójicamente, antes que el mismísimo Darío) y se cruzó de vereda. Defendió los colores de Colón de Santa Fe en la 97/98. Jugó 16 encuentros y marcó en una ocasión. Como las cosas no le salieron como esperaba, retornó a un lugar dónde lo habían tratado bien. Pero esa resultó ser la peor decisión de su carrera. Jamás volvió a pisar la Primera División. Estuvo en Atlètico Tucumán (1999-2000), Independiente Rivadavia de Mendoza (2000-01), San Martín de Mendoza (2002), Belgrano de Córdoba (2002-03), Instituto (2003-04) y San Martín de San Juan (desde el año pasado). Se calcula que en algún momento pasará a otro equipo sanjuanino como para completar la saga.

Juan Pordiosero

Bonfigli Sergio

Sergio Dino Bonfigli
Empezó su carrera en Instituto (donde estuvo 5 años), y después empezó a pasear su futbol por el mundo: Deportivo Español requirió de sus servicios, de ahí se fue a ver si el futbol Boliviano era para el, el Blooming le dio la oportunidad de jugar una Copa Libertadores. Volvió a Tigre para lucharla en el ascenso, General Paz Juniors después, un año mas tarde Gimnasia y Tiro de Salta lo tuvo entre sus filas, y después de la experiencia Salteña le salio un viaje a Italia, mas precisamente al Montegiorgese. Jugo 25 partidos con 4 goles y la gente del Vis Macerata lo quiso para su equipo, tampoco defraudo y en 24 partidos marco 10 goles.
El gran Pergolese lo tiene en su plantel desde el año pasado.

Pastor

Aguírrez Pedro

Pedro Domingo Aguírrez
Rústico defensor que nació en 1973 y realizó las inferiores en Newell’s Old Boys de Rosario (1992-1994). Sin embargo no debutó allí. Con las figuras que surgieron de la lepra, hubiese sido una marca dura de soportar hacerlo jugar, su perfil no concordaba con Gamboa, Sensini y Basualdo entre otros.
Bajó de categoría y pasó a Brown de Arrecifes (1995) pero un año después logró finalmente llegar a Primera. Se tuvo que ir lejos, a Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1996-2000) donde estuvo varios años y se asentó. Aunque lo persiguió la fatalidad. En un partido frente a Belgrano recibió un golpe en el parietal izquierdo y estuvo internado 24 horas en observación. Por precaución no jugó la fecha siguiente frente a Independiente. Y cuando reapareció, al minuto del segundo tiempo volvió a recibir un golpe en la misma zona. Sufrió una descompensación pero esta vez se repuso en los vestuarios y no fue necesario hospitalizarlo.
Sin embargo se recompuso y triunfó tanto que se fue al Emelec de Ecuador que afrontaba la Copa Libertadores del 2001. Ya a mitad de año estaba de vuelta en el Lobo del norte (2001-2002).
Pero Nueva Chicago confió en él para pelear la categoría (2002-2003) y se salvaron por muy poco. Su aspereza asombró a varias instituciones del Nacional B, y si bien Belgrano lo sondeó, fue Argentinos Juniors (2003-2004) quien puso la plata para llevarlo, confiando en conseguir un buen complemento para los talentos que tradicionalmente tiene. Duró poco y nada. Probó suerte en el Aurora de Bolivia (2004) donde nunca jugó.
Y lo insólito sucedió. Por la lesión de Gastón Aguirre, su bajo costo y la cantidad de juveniles, Newell’s que se armaba con Ortega, Capria, Marino, Belluschi, Rosales, Jardel y Manso (los últimos tres casi ni estuvieron) lo contrató para conseguir experiencia en el fondo. El mote de candidato ya lo tenía puesto. Jugó el primer partido del campeonato que ganaron ante Vélez y luego ya no volvió a tener la chance de mostrarse en el primer equipo. Según Clarín, Aguírrez «volvió a demostrar que es un defensor limitado que se saca la pelota de encima y es elemental en la marca».
Américo Gallego lo borró sobre todo porque Sebastián Domínguez «jugó un poquito bien», porque Leandro Fernández era el reemplazante natural y para colmo se venía Ezequiel Garay a toda máquina desde inferiores. Hoy tiene también encima a Nicolás Spolli. Pero Pedro lo logró, salió campeón y figuró en todas las fotos. Vive tranquilo, está en su ciudad y la realidad marca que más que por sus características, volvió al rojinegro por ser su cuñado del jefe de la barra brava leprosa.

Cucu

Mina Polo Leonardo

Leonardo Mina Polo
Colombiano, morocho fuerte y goleador, los mejores antecedentes para fracasar en Argentina. Como tantos otros provenientes del fútbol cafetero, el delantero nacido en 1977 en Buenaventura vino a vivir contrariamente una mala aventura a Santa Fé.
El Tiburón arrancó en el Deportes Quindío en 1996 y por las buenas actuaciones pasó a un equipo de mayor categoría como el Independiente Santa Fé (1997/99). Luego de dos años fue cedido al desconocido Palmira FC (1999/2000) porque las cosas no andaban bien. Logró una importante venta al fuerte Alianza Lima de Perú (2000/2001) y recomponiéndose llegó a Deportivo Cali (2001/2002) donde comenzó a trascender. Para ese entonces algunos compatriotas estaban teniendo buen suceso en nuestro país, es así que los dirigentes de Colón confiaron en sus condiciones (2002). Fue un desastre. Jugó 11 partidos, no convirtió goles y terminó jugando en reserva acompañando en ofensiva al Topo Gigena. En encuestas los hinchas votaron a esa dupla como los principales jugadores que debían dejar el club. Antes de terminar la temporada a punto estuvieron de rescindirle el contrato. Las notas periodísticas de los partidos decían que el colombiano «casi convierte», «no tuvo suerte», «definió mal» como tratando de comprenderlo y no quemarlo. Pero tuvo la gran oportunidad de convertir fue un penal frente a Independiente sin embargo Navarro Montoya se lo atajó.
Lo mejor que hizo fue aconsejarle a Giovanni Hernández que venga a jugar al país. En otro orden de cosas, Nicolás Hernández, compañero suyo en aquel entonces declaró alguna vez que Mina Polo había sido su compañero más feo.
Lo quiso Sergio Batista para Talleres pero finalmente no llegó. Retornó a Colombia y desembarcó en el Nacional de Medellín (2003), luego pasó por el Deportivo Aucas de Ecuador (2003) y por el Tuluá (2004). Actualmente juega en el gran América de Cali, hace dupla con el Tigrillo Néstor Salazar y efectivamente y como no podía ser de otra manera, está haciendo muchos goles. Típico talento de su país con poco vuelo internacional y lejos del nivel de exportación. ¿El pecho? Frío como el Polo.

Cucu