Noir al Barcelona 2008

Agitados días tuvo Ricardo Noir en 2008. A su debut tardío con gol agónico ante Racing, video familiar en youtube y augurios de El Nuevo Caniggia, le sumó un buen partido ante el Barcelona de España, por la Copa Joan Gamper, que rápidamente despertó el supuesto interés de algunos equipos extranjeros.

Se dijo por aquellos días que lo quería el Betis e incluso el diario Olé llegó a publicar que Joan Laporta, presidente del Barcelona, le había preguntado a Pompilio quién era ese juvenil tan veloz (?). Puro humo, obvio.

Un año y medio más tarde, Tito Noir terminaría firmando con el Barcelona, sí, pero de Ecuador.

Alvarado «Soberanía» 1981

En esta misma sección alguna vez mostramos la camiseta de Platense que tenía la imagen de las Islas Malvinas en el pecho. Gracias al blog Historia del Fútbol Marplatense podemos mostrar otra casaca con un motivo histórico y político. Allá por comienzos de los 80’s, Argentina y Chile seguían sumergidos en el Conflicto del Canal de Beagle y hasta necesitaban de la mediación papal para evitar una guerra y lograr un acuerdo, que llegaría recién en 1984. En ese contexto, Alvarado de Mar del Plata llegó a jugar con una casaca que reclamaba la soberanía argentina en el Atlántico Sur, incluyendo las Malvinas y el Beagle. En la foto, el jugador Osvaldo Córdoba.

Anderlecht 3 – San Lorenzo 2

En agosto de 1996 San Lorenzo de Almagro viajó a España para disputar el la XXXI edición de la Copa Joan Gamper, junto a Internazionale de Italia, Anderlecht de Bélgica y el local, Barcelona.

Tras perder con el Blaugrana 2 a 0, el Ciclón debió disputar el partido por el 3º y 4º puesto ante los belgas. Los dos goles de Gorosito de pelota parada no pudieron evitar la derrota 3 a 2 frente a los europeos, que a su poderío le sumaron…un gol en contra de Almandoz. Así no se puede (?).

Under Ladrón: Moisés González Márquez

Moisés González Márquez

Mexicano en cualquier aspecto de la vida en el fútbol argentino = ladrón. Esto fue así desde que se inventó el mundo, no vamos a andar descubriendo nada ahora (?). Pero un mexicano en el ascenso es para sentarse a reflexionar unos segundos y preguntarnos: ¿Qué hicimos mal?

No se sabía demasiado de él cuando arribó a nuestro país. O sí, algo se sabía, pero era mejor ocultarlo que andar diciéndolo. Jugaba de defensor y había nacido en Ocotlán. ¿En dónde? En Ocotlán, un municipio del estado mexicano de Jalisco, considerado como…la capital de los muebles. ¡Listoooooo!

Que el chabón era de madera era más que una obviedad. El tema estaba en hacerlo pasar desapercibido en las formaciones de su club, Atlanta, en la temporada 1996/97 de la B Nacional. Imposible. Su nombre extravagante, su doble apellido, su edad (26 años) y los múltiples apodos que recibía de su compañeros (Chapulín Colorado, Cantinflas, Chavo del 8) hacían imposible la mimetización con un pibe recién subido de las inferiores. González Márquez era mexicano. Y se notaba, no sólo en la tonada.

Su momento de gloria se dio el 17 de mayo de 1997, en la fecha 16 de la rueda permanencia. Ese día, el Bohemio perdía 1 a 0 con Temperley en el Sur, pero a tres minutos del final Moisés puso el empate definitivo y desató el festejo agónico.

Así como llegó, se fue. El tipo decía que le faltaba poco para recibirse de contador público, pero vaya a saber si fue eso lo que lo alejó de la Argentina. Dicen algunos que también lo vieron en All Boys, aunque lo más certero es que entre 1997 y 2000 integró las filas del Cruz Azul de su tierra, donde además le atribuyen pasos por Veracruz y León. Se lo pudo obervar en Huracán Buceo de Uruguay en 2001, agregándole más enigmas a una trayectoria rara y sin demasiado vuelo.

¿Qué le le hicieron una cama? Mmm, poco probable. ¿Que le faltó respaldo? Eso puede ser. ¿Que lo cargaban con Florinda Meza? Capaz. ¿Que no le puso empeño y prefirió la cómoda? Tal vez. ¿Que aún así pudo cumplir el deseo que tenía desde la cuna? Bueno, sí, eso es cierto. ¿Saben cuántos nacidos en Ocotlán tienen el mismo sueño? ¡Puff!

Chau a la descendencia

Se terminaban los 80’s y Alberto Tarantini le decía adiós al fútbol. Fue así como agarró los botines, ató un cordón al otro y se los puso alrededor del cuello, lugar común del jugador en retirada. Lo que nunca contempló el Conejo fue la posibilidad de ahorcarse ante un mal movimiento, como finalmente ocurrió.

Por suerte para él unos instantes después del accidente llegó un médico que le salvó la vida…con unas sabias palabras: «bajá esos pantalones, dale un respiro a los huevos».

Racing con camisetas distintas 1991

Se supo desde siempre que Cosme Zaccanti era un distinto, quizás por eso llegó a jugar en la Primera de Racing con una camiseta diferente a la de su compañero, un tal Ruben Paz. A simple vista las casacas son iguales, pero una tiene escudo y la otra no. Una tiene el bastón central blanco y la otra celeste. Uno es un grande de la Baldosa, el otro un uruguayito que le pegaba más o menos bien (?).

(Gracias a Eugenio)

Bonhoff Fabián

Fabián Eduardo Bonhoff

Promesa surgida en Newell’s Old Boys que pese a los buenos augurios que cargaba desde inferiores no pudo consolidarse en la Primera División de nuestro fútbol, teniendo que emigrar al mercado europeo, donde tampoco fue gran cosa.

Debutó como marcador central en La Lepra allá por 1986, pero enseguida lo prestaron a Huracán de Parque Patricios (1987/88) para que se curtiera en el Nacional B. Allí convivió junto a Pedro Fóppoli, Hebert Birriel, Carlos Torino y Ariel Paolorossi, entre otros, pero apenas pudo disputar 10 encuentros, en los que llegó a marcar 1 tanto.

Volvió a Newell’s (1988/89) pero apenas pudo agregar otro match a su legajo. En busca de una posibilidad economica más grande, marchó al Viejo Continente para sumarse al Castellón, conjunto español del ascenso que también contaba con el experimentado Luis Mario Cabrera. En su temporada inicial Bonhoff fue titular, marcó 2 goles y logró subir a Primera. Todo un éxito. Quizás el único de su efímera carrera.

En la máxima división del país ibérico, claro, la cosa no fue tan sencilla. No sostuvo su puesto en la defensa (apenas 11 encuentros desde el arranque) y a pesar de que el equipo logró el objetivo de mantenerse, al comenzar la temporada 1990/91 debió buscar nuevos horizontes. El Palamós lo cobijó en Segunda, donde terminó zafando del descenso por diferencia de 1 punto. Casi casi.

Tras varios años en los que no supimos nada de él (ojo, tampoco es que lo buscábamos todos los días), en junio de 2010 reapareció en los medios cuando fue convocado por la dirigencia de Newell’s para la inauguración de un complejo de canchas de césped sintético. Sintético, sí, como su andar en el fútbol.

Vélez con una media de cada color 2008

Cuando la empresa Penalty se hizo cargo de la indumentaria de Vélez Sársfield, allá por 2008, innovó con un par de detalles que no fueron del total agrado de los simpatizantes. Si la V por duplicado en la camiseta titular parecía algo extraño, ni hablar del conjunto de la casaca tricolor, que se completaba con una media verde y otra roja.

La combinación se utilizó en octubre de ese año, en los partidos ante Arsenal y Colón correspondientes al Torneo Apertura. Y se comenta que se dejó de usar para que Cubero no se pegara solo (?).