Maradona al Birmingham 1993

El recorte, que da cuenta de un firme interés del Birmingham por Diego Maradona, pertenece a la edición de agosto de 1993 de la revista Súper Fútbol. El Dié venía de jugar más mal que bien en el Sevilla y buscaba revancha en un equipo acorde a sus pretensiones de estrella.

El club inglés, por su parte, acababa de ser comprado por el millonario editor pornográfico David Sullivan, gracias a la gestión de la joven y emprendedora Karren Brady, una personalidad de los medios que se había destacado en el ámbito de la publicidad y que intentaba hacer lo mismo en el fútbol.

La oferta, según las palabras de la periodista convertida en gerente deportivo, existió y sólo faltó la respuesta positiva de Maradona para cerrar el acuerdo. Finalmente el argentino terminó firmando para Newell’s, por lo que nos quedamos con las ganas de ver al Diego protagonizando alguna película XXX bajo el mando de su patrón.

Vercellone Pablo

Ignacio Pablo Vercellone

Cierre los ojos por un momento, amigo lector, y ponga en funcionamiento la máquina virtual del tiempo para recordar qué estaba haciendo usted a los 17 años. La paja Un trabajo práctico para la secundaria es lo más probable. Aunque también es posible que a esa edad haya estado tocando la guitarra para llamar la atención de minitas y hacerse la paja o pasando toda una tarde delante del televisor buscando un buen programa para hacerse la paja entretenerse.

Bueno, ahora abra los ojos. Habrá comprobado que se los hicimos cerrar al pedo (?), pero también tendrá para leer, a continuación, la historia de Pablo Vercellone, un muchacho que a la edad en la que muchos de nosotros estábamos usando las manos para conocernos, él las utilizaba para sostener la valla de Estudiantes de La Plata en plena Bombonera.

El destino quiso que en marzo de 1986, el entrenador Eduardo Luján Manera se encontrara ante una difícil situación. El arquero titular del Pincha, Luis Islas, arrastraba una lesión y para colmo estaba afectado a la Selección que se preparaba para participar del Mundial de México. Su suplente, Carlos Bertero, cumplía al mismo tiempo una sanción disciplinaria de 4 fechas. Entonces al DT no le quedó otra que decidirse entre los otros dos arqueros del plantel: Sergio Díaz y Pablo Vercellone. Y ganó este último.

El rival era nada más y nada menos que Boca y en su cancha, el día que Hugo Gatti cumplía 10 años defendiendo el arco xeneize. Al pibe le comunicaron la titularidad recién el día anterior al partido, así que no tuvo demasiado tiempo para tener miedo, aunque lo tuvo. «Ese momento fue increíble, de los nervios no podía ni discar el número de mi casa, el teléfono del Country era a disco. Te imaginás el revuelo que se armó en mi familia, incluso en el barrio. Tal fue la alegría que fueron todos a la cancha de Boca para ver mi debut en primera división», contó años después.

Si bien Pablito (?) terminó teniendo una actuación aceptable en esa jornada, no pudo impedir la derrota a 3 a 1. Los goles los sufrió todos, pero especialmente el último: «Me tire y alcance a tocar la pelota pero no pude sacarla, la espina me quedó clavada y es el día de hoy que miro la foto que tengo guardada y pienso que hubiese sido una atajada bárbara».

Lo peor, igualmente, estaba por ocurrir. Esa semana la revista El Gráf*co publicó la reseña del match ilustrándola con una foto del pibe junto al Loco Gatti. La mufa hizo el resto: Vercellone siguió atajando en Quinta y eventualmente en Reserva. Islas marchó a Independiente pero contrataron a Jorge Battaglia para reemplazarlo, quedando Bertero como suplente. El uruguayo Luis Barbat le peleó el puesto de tercer arquero mano a mano hasta que ambos, con 20 años, quedaron libres sin firmar su primer contrato.

Después rodó por el ascenso. Cambaceres (1987 a 1989), Defensa y Justicia (1989 a 1993), Los Andes (1993 a 1995) y All Boys (1996/97) lo tuvieron en sus filas, aunque sin demasiado protagonismo. Ya retirado, laburó como entrenador de arqueros en Estudiantes, River y San Lorenzo.

Estando a la par de Simeone en el Millonario la pasó mal y no deportivamente hablando. En abril de 2008 se enteró del encarcelamiento de su padre, Carlos Vercellone, por delitos de lesa humanidad. Y para agosto de ese mismo año, lo perdió en el penal de Marcos Paz antes de que fuese condenado.

Ahora sí, amigo lector, cierre los ojos nuevamente e intente hacer lo mismo que hacía a los 17 años. Si con esto que le contamos no se le fueron las ganas, lo de usted evidentemente es crónico (?).

Paredón, paredón (?)

Aunque tiene años y años de ir a la cancha, cuesta creer que el personaje de la foto en algún momento representó al típico canchero: sobrador, agrandado, maestro Siruela del periodismo.

Hoy que su labor como relator de Fútbol Para Todos sólo provoca lástima, el jean hasta el ombligo es apenas un detalle. Impresentable se puede ser incluso prescindiendo de la imagen.

Alvarado tricolor por 45 minutos en 2001

Corría el crítico año 2001 cuando Alvarado de Mar del Plata quería, después de varias frustraciones, ser protagonista en el Torneo Argentino B. Para eso necesitaba buenos jugadores, el apoyo de su gente y un sponsor fuerte. Trío difícil de lograr.

Con los dos primeros ítems cumplidos al pie de la letra, como bien muestra la foto (?), terminó flaqueando con el tema auspiciante, ya que lo mejor que consiguieron los dirigentes fue un canje con una parrilla de nombre extraordinario: Qué hay?.

Lo curioso del caso es que la entrega de tiras de asado, chinchulines y algo de guita para los futbolistas de Alva se hizo efectiva gracias a un pequeño detalle que cualquier club negociaría (?): el cambio de colores.

Y sí, el Torito dejó de lado el azul y blanco para vestir una camiseta blanca con vivos rojinegros. ¡Los colores de la parrilla! El destino quiso que en su debut tuviese que enfrentarse con otro equipo marplatense con rojo y negro en su casaca: San Lorenzo. El mamarracho duró sólo 45 minutos. Pero también es historia.

Saturno a Independiente 1992

Empezaba 1992 y Sergio Saturno, delantero de Huracán, tenía dos posibilidades de aterrizar en un club grande: Boca o Independiente. «Tengo 31 años, no puedo creer lo que estoy viviendo. Estoy excelente en mi club, me quieren mucho, pero sé que hay dos clubes que me pretenden. Cualquier cosa que se dé, será buena«, decía La Larva desde Pinamar, donde disfrutaba de sus vacaciones junto a su señora.

Finalmente el Globo aceptó la propuesta del Xeneize y Saturno nunca jugó en el Rojo.

Progresismo amarillo

Mucho antes de que el Diputado Olmedo se hiciera conocido por su cola cerrada y su espectacular jingle de campaña, otro político de nuestro país impuso la campera amarilla (la gorra no le entró). Se trata ni más ni menos que de Eduardo Duhalde, que envalentonado por la furia colorinche de los tempranos 90’s, se animó a todo, incluso a mostrarse con el hombre del buzo adentro del jean, César Luis Menotti. ¡Hermosa combinación!