Argentina (Sub-20) 1 – Valencia 1

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Tras en título mundial conseguido en Japón, la Selección Argentina Sub 20 jugó un amistoso a modo de despedida frente a su público contra el Valencia, de España. El 14 de noviembre de 1979 en el Estadio Monumental, el equipo dirigido por Menotti igualó 1-1 con el conjunto que estaba a las órdenes de Alfredo Di Stéfano, donde además jugaba Mario Kempes. La selección formó con: García; Carabelli, Simón, Rossi, Hugo Alves, Barbas, Rinaldi, Maradona; Escudero (Torres), Ramón Diaz (Meza) y Calderón. El gol del seleccionado argentino lo anotó Alvez (que además falló un penal, atajado por el arquero Manzanedo), mientras que para el equipo Che marcó Subirats. De esta manera, los hinchas argentinos pudieron disfrutar de ese equipo sin tener que madrugar.

Independiente 1 – Hungría 1

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La Selección de Hungría llegó en 1980 a nuestro país para disputar una serie de amistosos contra equipos locales. En el primero de ellos, por el torneo de verano de ese año, enfrentó a Independiente, que presentaba los debuts extraoficiales de Olguín en la defensa y de Pepé Santoro en el banco de suplentes, como DT. El 15 de enero, en el José María Minilla de Mar del Plata, el Rojo formó con: Pogany; Pagnanini (Angeletti), Olguin, Zimmermann, Osvaldo Perez; Fren, Rubén Galván (Carlos Álvarez), Larrosa, Bochini; Alzamendi y Barberón (Magallanes). El encuentro terminó 1-1, con goles de Álvarez  y Kuti, que no tiene nada que ver con el afeminado jugador del Real Madrid

Torres Miguel Ángel

Miguel Ángel Torres

La noche del 3 de diciembre de 1980 no sería una más en la vida de River Plate. En esa fecha el Millonario visitaban a Newell’s para definir uno de los semifinalistas del Nacional de ese año. Con el Pato Fillol en la Selección Nacional, el titular fue Landaburu. Pero el arquero se lesionó cuando promediaba el primer tiempo, y Labruna no tuvo más opción que hacer debutar al homenajeado del día. Miguel Ángel Torres ingresó, jugó sus únicos minutos en Primera División, le hicieron 5 goles y River quedó eliminado. Así de efímera fue la participación de este arquero que en ese momento tenía 18 años. Días más tarde El Grafico lo entrevistó. Había mucho que no se sabía de esa noche fatal:

– ¿Tenés ganas de hablar de eso?

– Sí… Estaba en el banco, al lado de Tapia. Por ahí, como a los 27 o 28 minutos, Landaburu chocó con Demagistris y quedó en el suelo. La verdad es que se me hizo un nudo en el estómago por si tenía que entrar… Le gritaba “Vamos Luis, fuerza, arriba…” En ese momento Lonardi me dijo: “Che, Torres, mirá si tenés que entrar…” Yo le contesté que bueno, que entraba, ¿qué le iba a hacer? Luis se levantó pero a los dos o tres minutos se dio cuenta que no sentía la mano y el doctor Melito pidió el cambio. Para qué voy a mentir: se me aflojaron las piernas. Para colmo justo venía un corner y tenía a la hinchada de Newell’s atrás del arco; se juntó todo.

– ¿Cómo fueron los primeros minutos?

– Y, bravos. Viene ese corner, salgo, apenas la toco y un compañero mío la saca. Enseguida lega otro centro, la baja y se me escapa; la pelota estaba mojada y yo entré con guantes normales, no los de lluvia. Se armó otro remolino, no se si rechazó Saporiti o Pavón, volvieron a tirar centro, otra vez se me fue y ahí nos empataron

 

 La mencionada revista no tuvo mejor idea que ilustrar la nota con una foto del arquero protegiéndose de la lluvia con un paraguas, acompañada por el título: “No es nada pibe, una tormenta de verano…”. Claro, es que comenzaba 1981 y ya se vislumbraba una posible revancha para Torres: había sido convocado para la Selección Argentina Sub-20, que disputaría el Sudamericano en Ecuador. Era la oportunidad de demostrar su verdadero nivel, acallar las críticas y complacer a los que siempre confiaron en él (su familia y algunos amigos, no muchos más). Pero sobre llovido, mojado: sufrió una grave lesión y para colmo River lo dejó libre.

Se fue a probar suerte a Chile, vistiendo los colores del Temuco, pero no le fue bien y decidió regresar, para jugar primero en Berazategui y después en Barracas Central, en la Primera C. El Gráfico se había equivocado: más que una tormenta de verano, pareció ser un huracán categoría 5.

Combinado Comodoro Rivadavia 0 – Argentina 5

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Una práctica habitual de la Selección Argentina dirigida por Cesar Luis Menotti eran las giras por el interior. Eran tiempos donde las grandes figuras del fútbol argentino debían dejar de lados los lujos de los que disfrutaban en sus clubes para ponerse la albiceleste y enfrentar a equipos muchas veces amateurs, en canchas casi sin césped, para el bien de “el equipo de todos”. Uno de esos partidos se jugó el 12 de diciembre de 1980, en Comodoro Rivadavia, ante un combinado de futbolistas locales, formado en su mayoría por jugadores de Huracán y Saavedra. Como se suponía, el encuentro fue un trámite para la Selección, que ganó por 5-0 con goles de Gallego, Maradona, Luque y dos tantos de Ramón Diaz (en la foto, maniobrando entre tres rivales)