Especiales: descensos patrocinados

Desde que las marcas se volvieron una habitual presencia en las camisetas de fútbol, todos los gerentes comerciales sueñan con ver el nombre de su empresa en la foto del campeón. Sin embargo, son muchos más los casos en los que ocurre lo contrario, y terminan auspiciando a un rejunte de voluntades que pierden la categoría. Esto es una cuestión lógica, ya que el que da la vuelta olímpica es uno solo, y los que descienden suelen ser más, dependiendo de la voluntad de la AFA.

Sin embargo, como suele decirse que “no hay mala publicidad, solo publicidad”, son muchas las firmas que se animaron a poner unos pesos en la vestimenta de conjuntos que solo aspiraban a mantenerse el Primera División… y no lo lograron.

Desde que en 1982 Sarmiento tuvo el privilegio de ser el primer descendido con una marca en su pecho (Junín TV Canal 2), la mayoría de los equipos que dejaron de pertenecer a la elite lo hicieron en compañía de un sponsor.

A continuación, el repaso de algunos casos que merecen destacarse.

Al Nacional B, pero asegurados

Si hay un rubro que se pone al frente en cuanto a la estadística de descensos, es el de los seguros. Y, como no podía ser de otra manera, La Nueva acumula una buena cantidad: tiene 5 antecedentes. ¿Los perjudicados? Nueva Chicago (2007 y 2015), Chacarita (2010 y 2018) y Huracán (2011).

También es muy meritorio lo de Liderar, que suma 4 caídas. Son los casos de Nueva Chicago (2004), Almagro (2005), Gimnasia (2011) y Argentinos Juniors (2014).

Siempre estuvimos en las malas

Existen casos que merecen ser resaltados por la fidelidad a una misma camiseta. Son aquellos sponsors que, aunque experimentaron la amarga sensación del descenso, insistieron con dejar su estampa bajo el mismo escudo.

El caso emblemático es el de Bingo Bahía, presente las 4 veces que Olimpo fue condenado por el promedio (2006, 2008, 2012 y 2018).

Ahí nomás se queda Quilmes, que, publicitando al equipo de esa ciudad, pasó por lo mismo en 2007, 2011 y 2017.

Otras marcas que repitieron la costumbre, además de los casos de La Nueva mencionados anteriormente, fueron San Juan Minero (con San Martín en 2008 y 2013), Sancor (con Atlético Rafaela en 2004 y 2017) y Flecha Bus (con Unión en 2003 y 2013).

Mención especial para Tersuave y Banco de Córdoba, que compartieron el pecho de la casaca de Belgrano en 2007 y 2019.

Más allá de los colores

El caso opuesto es el de los sponsors que descendieron más de una vez, pero con clubes diferentes.

En este sentido se destaca lo de Flecha Bus, con 4 caídas en tres camisetas diferentes: Unión en 2003 y 2013, Atlético Tucumán en 2010 y Colón en 2014.

También merece ser resaltado lo de Secco, que tiene el récord de haber metido un par de descensos en el mismo campeonato. Esto lo logró con Arsenal y Temperley en 2018. Además, sumo uno más al acompañar a San Martín de Tucumán en 2019.

Otros ejemplos de estos casos fueron Rosamente (con Chaco For Ever en 1991 y Crucero del Norte en 2015), Lotería Correntina (con Mandiyú en 1995 y Huracán de Corrientes en 1997), Esco (con Belgrano en 1996 y Patronato en 2022), Amanco (con Huracán en 1999 y Argentinos en 2002), Tarjeta Cordobesa (con Talleres en 2004 e Instituto en 2006) y Macro (con Gimnasia de Jujuy en 2009 y Tigre en 2019).

Cantidad no es calidad

Desde que se descubrió que al frente de una prenda cabía más de una inscripción, varios equipos aprovecharon para convertir su vestimenta en un auto de carreras. Menos estética, más ingresos. Aunque esto no asegurara la permanencia.

Hasta ahora, los que se fueron al descenso con tres main sponsors son Crucero del Norte (2015), Temperley (2018) y Patronato (2022). Sin embargo, la tendencia indica que esta lista se puede incrementar.

Por otro lado, los que lucieron su camiseta sin publicidades al momento de perder la categoría, fueron Racing (1983), Atlanta (1984), Rosario Central (1984), Temperley (1987), San Martín de Tucumán (1989), Argentinos (1996), Deportivo Español (1998) e Instituto (2000).

La tabla histórica (1982 – 2022)

1º – Sin sponsor: 8

2º – La Nueva Seguros: 5

3º – Bingo Bahía, Flecha Bus, Liderar: 4

6º – Quilmes, Secco: 3

8º – Amanco, Banco de Córdoba, Cordobesa, Esco, Lotería Correntina, Macro, Rosamonte, San Juan Minero, Sancor, Tersuave: 2

18º – Adial, Afisa, Autocrédito, Banco del Noroeste, Bingo Lomas, Blister Pack, Castell, CATA, CETEC, Cerveza Salta, Cerveza San Carlos, Ciudad Ribera Ingeconser, Climafin, Colorín, Comodín, Crown Mustang, Dapsa, Decker, El Cronista Comercial, El Delfín Turismo, Emilio Luque, Erwin, Esso, Fiat, Fides, Gilera, HC Personal, Ingenio San Juan, Junín TV Canal 2, La Perseverancia Seguros, Lácteos Barraza, La Pequeña Familia, Lotería de Santa Fe, Lotería de Tucumán, Lotto, Lurocard, Mendoza, Mitre, Motomel, Municipalidad de Lomas de Zamora, Naldo, OSPAT, Palmar, Parmalat, PC Box, Petrobras, San Juan, Segubank, Seguros Omega, Special Gas, TCL, TKL, TSU cosméticos, Uthgra Sasso, Video Visión, Viva Jujuy: 1

Bochini medias diferentes (1989)

Desde tiempos inmemoriales existen preguntas cuyas respuestas han generado divisiones insalvables. ¿Las empanadas llevan pasas de uva? ¿Cómo se tiene que colocar el papel higiénico? ¿Se pueden subrayar los libros?

En el ámbito deportivo, el interrogante que ha causado diversas opiniones durante décadas tiene que ver con el talento: ¿es innato o se puede adquirir? Más allá de la posición que se tome, nuevas incógnitas surgen a medida que se profundiza el tema. ¿Cómo se puede ayudar a que esas habilidades alcancen su máximo potencial? ¿Cuáles son los detalles que permiten hacer la diferencia?

En muchos casos, los secretos de un profesional permanecen ocultos hasta su retiro. Y puede pasar un largo tiempo hasta que salgan a la luz. Como el misterio que envolvió a Ricardo Bochini y sus medias, que en más de una ocasión lució un par distinto al de sus compañeros.

La imagen pertenece al encuentro en el que Independiente venció al Deportivo Armenio y se quedó con el título del Campeonato de Primera División 1988/89, aquel de las definiciones por penales. En este caso, lo importante es que sirve para ver la diferencia en la vestimenta entre el número 10 y el resto del equipo.

Tuvieron que pasar 31 años para que el propio futbolista revelara en su cuenta de Twitter el motivo de esta particularidad: se trataba de una simple cuestión de comodidad.

De esta manera, el Bocha dio a conocer un detalle único, aunque varias dudas aún no fueron resueltas. ¿Hubiese tenido la misma carrera si usaba el atuendo que le correspondía? ¿Adidas podría demandarlo? ¿Esas medias eran la fuente real de su destreza como son las zapatillas que encuentra el chico de la película Mini Campeones?

Señores, el debate está abierto.

Voy Al Arco: Esquivel (2017)

El 8 de marzo de 2017 fue una jornada inolvidable para los fanáticos del fútbol. Esa noche, en Barcelona, el conjunto liderado por Lionel Messi venció por 6 a 1 al PSG y se clasificó para los cuartos de final de la Champions League.

Se trató de un partido espectacular que quedará en la memoria de todos por los goles y las emociones generadas. Este tipo de sensaciones pueden sentirse en un bitcoin casino, donde las criptomonedas se usan de forma segura y la diversión está garantizada.

Unas horas más tarde, la Copa México viviría su propio duelo con vivencias similares: fue, como en el caso europeo, también por los octavos de final. Y condimentado por errores arbitrales, cambios en el marcador y un final electrizante. O sea, lo mismo que el partido jugado en el Camp Nou, pero con varios millones de personas menos siguiendo las alternativas en las tribunas o por TV.

El Toluca se había puesto en ventaja logrando una diferencia de dos goles, pero antes del final del primer tiempo llegó el descuento del Morelia, que en la segunda parte alcanzaría el empate.

Todo parecía concluir en los penales, hasta que a falta de 5 minutos para el final, la cosa se complicó para los locales: en un abrir y cerrar de ojos fueron expulsados Jesús Méndez, Enrique Triverio y Alfredo Talavera. Tres hombres menos, entre ellos el arquero, y cambios agotados para el equipo de Hernán Cristante.

Tras el reparto de tarjetas, Carlos Esquivel se calzó el buzo y los guantes de su compañero, para tratar de aguantar hasta la culminación del partido. Lo consiguió, pero las perspectivas para la definición desde los 11 metros no eran las mejores. Y ahí no hubo sorpresas.

El improvisado portero no pudo desviar ninguno de las ejecuciones de sus rivales, aunque ninguna culpa se le puede achacar a él: los tres futbolistas del Toluca que se encargaron de patear, erraron. Los disparos de Pablo Barrientos, Efraín Velarde y Rodrigo Gómez fueron detenidos por el uruguayo Sebastián Sosa, que le dio la clasificación al Morelia, demostrando que no solo al PSG se le puede escapar una clasificación que estaba casi asegurada.

San Lorenzo 0 (4) – Málaga 0 (3) (2015)

En 2013, DIRECTV apostó fuerte por el fútbol y se mandó un torneo llamado Copa Euroamericana. Se trataba de una serie de amistosos entre equipos europeos y sudamericanos, en los que estaba en juego un trofeo que llevaba el auspicio de esa cadena de televisión satelital.

En la primera edición, y también en la siguiente, el representante argentino fue Estudiantes. Para 2015, el anfitrión fue San Lorenzo, que recibió en su estadio al Málaga.

Como el torneo argentino se encontraba en plena disputa, el Patón Bauza decidió darle rodaje a jugadores que habitualmente no tenían muchos minutos. De esta manera, el 30 de julio de aquel año salieron a la cancha Devecchi; Prosperi, Caruzzo (Cardona), Fontanini, Arias; Kalinski, Quignon; Catalán (Montagna), Barrientos (Elizari); Rolle (Ávila) y Blandi (Barbaro).

Por su parte, el conjunto español lo hizo con Pol; Rosales (Torres), Angeleri, Filipenko, Juankar; Tissone, Recio, Horta (Pablo Fornals); Espinho (Ontiveros), Amrabat (Duda) y Cop (Charles).

Ante un puñado de espectadores que se animaron al frío, el juego se desarrolló por los carriles esperados: pocas situaciones de gol, muchas imprecisiones y un empate en cero que llevó la definición a los penales, en los que el dueño de casa se quedaría con la victoria.

Sin embargo, lo más destacado de la noche fue la aparición de un objeto en el cielo de Buenos Aires, visto mientras se jugaba el partido. ¿Un meteorito? ¿Basura espacial? ¿Un satélite de la compañía que auspiciaba el encuentro? En ese momento, nadie podía afirmarlo con certeza.

Lo cierto es que la tonalidad verde del bólido coincidía con el buzo del arquero de San Lorenzo. Y, como este fue figura al atajar un penal con el pecho, tuvo un premio extra: se ganó el fugaz apodo de Cometa Devecchi. Otra muestra de la creatividad de los hinchas del Ciclón.

Barracas Central smoking (2016)

Una vestimenta especial, para un momento especial. Es que 112 años no se cumplen todos los días. Y Barracas Central lo celebró con un atuendo apropiado (?) para la ocasión: su camiseta asemejaba ser un smoking que combinaba saco negro y camisa con los colores tradicionales del club. Algo que, si bien no era la primera vez que se veía en las canchas (Cultural Leonesa de España ya había usado una prenda similar), resultaba ser bastante atrevido para la B Metropolitana.

A diferencia del caso español, lo del Guapo iba más allá del marketing. O por lo menos eso aseguraban desde Il Ossso, la marca que confeccionó la vestimenta. “Para nosotros y para los que entienden el significado, se siente como algo muy especial, que habla de la historia del club. La camiseta representa los comienzos, como se jugaba antes, cuando era una diversión jugar a la pelota.”

Este modelo vio la luz el 8 de abril de 2016, en la derrota 1 a 0 frente a Atlanta, aunque solo fue utilizado durante el primer tiempo.

Ni siquiera Chiqui Tapia rompió la sorpresa al publicar un recordatorio del partido con una cuidada publicación en Twitter, ya que la parte frontal de las camisetas no se distinguían. Un detalle que seguramente sirvió para que llegue a la presidencia de la AFA.

Reichel Martín

Martín Reichel

Delantero que pasó la mayor parte de su vida deportiva en Alemania, alcanzando su plenitud entre los últimos años del Siglo XX y los primeros del Siglo XXI. Disputó varios Mundiales y fue convocado a un Juego Olímpico. En su país, es considerado uno de los mejores de la historia en su posición.

¿Acaso esa descripción corresponde a Martín Reichel? Casi: es el mismo nombre, pero sin tilde: Martin Reichel. Así se llama un laureado jugador de hockey sobre hielo alemán. Su tocayo argentino tuvo menos éxito en el deporte, a pesar de haber recibido la bendición de Gustavo Alfaro.

Este momento se produjo el 17 de junio de 2007, cuando vistiendo la camiseta de Arsenal ingresó por Javier Gandolfi en un duelo ante Estudiantes. Aquel partido, por la última fecha del Torneo Clausura, finalizó empatado. Esta igualdad clasificó a los de Sarandí a la Copa Sudamericana que ganarían unos meses más tarde.

Sin embargo, Reichel, que habitualmente jugaba como marcador de punta, no se pudo colgar esa medalla: fue confinado a la reserva hasta que quedó libre en 2010, año en el que regresó a su Gualeguaychú natal para sumarse a Juventud Unida.

Allí disputó el Torneo Argentino B y formó parte del plantel que consiguió el ascenso en 2013, aunque a esa altura su participación era cada vez menor debido a las lesiones, algo que lo llevó a colgar los botines.

¿Lo más destacado en su paso por el under del interior? Haber participado de una hermosa batalla campal frente a Argentinos de 25 de Mayo, en 2011.

Aquella gresca terminó con más de 20 jugadores sancionados, entre ellos Reichel, a quien le correspondieron 4 fechas de suspensión. Riñas como estas suelen verse en… el hockey sobre hielo. El destino ya estaba escrito: Martín Reichel y Martin Reichel, separados al nacer.

Huracán (1998/99)

A la distancia, se puede decir que no faltaban buenos jugadores. Sin embargo, a pesar de Luis Islas, Marcos Ánguila Gutierrez, Martín Ríos, Sebastián Morquio, Rodolfo Graieb, Gustavo Chacoma, Daniel Garipe, Lucho González, Raúl Peralta, Sixto Peralta, Daniel Montenegro, Gastón Casas y Andrés Silvera, era una utopía que aquel equipo se salvara del descenso.

Para sus rivales, enfrentar a Huracán durante aquella temporada fue un lindo entretenimiento, algo tan divertido como el uso de este Código de registro Luckia, donde las oportunidades de juego son interminables.

Antes de arrancar, las campañas anteriores (había sido 18º en 1996/97 y 19º en 1997/98) ubicaban al Globo bien al fondo en la tabla de los promedios. Para colmo, la mayor parte del plantel era un rejunte de refuerzos sin categoría y pibes que fueron incinerados en búsqueda del milagro.

¿Algunos de estos nombres? Ariel Graña, Leonardo Asencio, Gustavo Artaza, Juan Contreras, Marcos Barlatay, Mariano Toedtli, Alfredo Torres, Cristian Fernández, Roberto Chaparro y Pablo Calandria, entre otros.

También se destacaba Fernando Ávalos, un defensor que había tenido un rendimiento tan bajo que obligó (?) a algunos hinchas Quemeros a publicar una solicitada en el diario Clarín. Allí, simplemente se le pedía a los entrenadores: “Por favor, no pongan más a Ávalos (ni en el banco)”.

Con Oscar López y Oscar Caballero como dupla técnica, Huracán fue 18º en el Torneo Apertura. Lo más recordado de ese semestre fueron un triunfo por 4 a 3 ante River en el Monumental y la camiseta adidas sin publicidades, pero con la inscripción “Huracán es de primera”. Así era, aunque no por mucho tiempo más.

A pesar del caos deportivo e institucional (el club estaba en convocatoria de acreedores y al borde de la quiebra), la ilusión era lo último que se perdía. Y mucho más cuando la pretemporada regaló un resultado sorprendente: una victoria ante la Selección Argentina de Marcelo Bielsa que se preparaba para su debut oficial.

Sin embargo, la realidad volvió a golpear cuando hubo que jugar por los puntos. El rendimiento del equipo fue tan malo que a falta de seis fechas para el final del Torneo Clausura ya estaba condenado. Para colmo, durante varios partidos no contó con sus principales figuras, el Mumo Peralta y el Rolfi Montenegro, que estaban jugando el Mundial Sub-20.

Los dirigidos por Carlos Babington ocuparon la 20ª posición al finalizar este certamen: por primera vez en su historia, Huracán terminaba un torneo en el último lugar. Y así, el Nacional B le daba la bienvenida.

Atlético de Rafaela (Apertura 2003)

Cuando un equipo logra un ascenso tiene dos opciones básicas: mantener el plantel o reforzarse sin ton ni son (?). Para disputar el Torneo Apertura 2003, Atlético de Rafaela se inclinó por la segunda, manteniendo algunos nombres de la campaña anterior. Una mezcla que podía salir bien, regular, mal, pésima o desastrosa. ¿Qué salió? Una combinación de todas ellas.

La mira estuvo puesta en traer jugadores que no se achiquen en los grandes escenarios, dejando un poco de lado a los hombres que habían obtenido el título en el Nacional B. Con esta premisa, llegaron apellidos como Alacón, Comizzo, Di Lorenzo, Miliki Jiménez, Larrosa, Norberto Testa, Gabriel L*b*s y Emanuel Villa.

En la imagen, la formación que cayó 2 a 0 frente a Boca por la 9ª fecha. De pie: Bovaglio, Rodas, Lobos, Comizzo, Testa y Larrosa. Hincados: Araujo, Forestello, Di Lorenzo, Iván Juárez y Del Bono. También jugaron ese torneo Ezequiel Medrán, Ignacio Celaya, Hugo Barrientos, Fabricio Sánchez Varela, Darío Gandín y Franco Mendoza, entre otros.

La campaña no fue buena. Mejor dicho, fue bastante mala: finalizó con 17 puntos, en la anteúltima posición, con 3 partidos ganados, 8 empatados y 8 perdidos. Además, por el banco de suplentes pasaron tres entrenadores: Cachín Blanco desde el inicio hasta la 13ª jornada, Alejandro Zurbriggen en la 14ª y Osvaldo Piazza desde la 15ª hasta el final.

La segunda parte de la temporada sería mejor para la Crema, aunque no lo suficientemente exitosa como para evitar la Promoción, en donde perdería su lugar en la categoría frente a Huracán de Tres Arroyos.