Chilavert a River (1996)

Si bien el paraguayo sonó varias veces como refuerzo de River, nunca pudo ponerse los colores del Millonario (en realidad, llegó a entrenar con Menotti como técnico en 1988, pero el pase se cayó). A fines de 1995 hubo un nuevo intento de La Banda por contratar al arquero, que hasta posó con su camiseta en una jugada tapa de El Gráfico que nunca vería la luz. La tarde del 28 de diciembre de aquel año Chila decía: “Para mí es importantísimo que se haga el pase. Llegaría en un momento muy bueno de mi carrera”.

Unos días antes habían empezado las tratativas con Vélez Sarsfield. Los de Liniers empezaron pidiendo 3.500.000 dólares, los de Nuñez Belgrano contraofertaron 1.500.000. Parecía que todo moría ahí, pero Dávicce y Pintado volvieron a la carga ofreciendo más de dos palitos. Vélez también bajó un poco, aunque no se movió de los 3.000.000 verdes. Así fue como la operación nunca se concretó y River siguió teniendo a Chila de verdugo.

Georgi Kinklazde a Boca (1995)

Todavía no había arrancado la Era Macri en Boca Juniors y sus dirigentes ya apuntaban a jugadores de destinos exóticos. Así, en febrero de 1995 llegaron dos futbolistas de tierras distantes: Alphonse Tchami y Georgi Kinklazde. El primero se adaptó rápidamente, convirtió varios goles y se transformó en un ídolo fugaz de La 12. El segundo, duró un suspiro.

Con 21 años cumplidos, vino a prueba del Dínamo Tbilisi. Se sumó a los entrenamientos pero se pudo mostrar muy poco: apenas duró dos practicas hasta que Marzolini le bajó el pulgar “porque quiero un zurdo que juegue por el carril izquierdo y él lo hace de enganche”. Silvio se dio cuenta cuando llamó al jugador y, frente a un pizarrón, marcó el sector izquierdo y le dijo: “Jugá acá”. Pero el georgiano apareció siempre por el medio. Y allí terminó su corta historia en Boca. Aunque Wikepedia diga lo contrario.

Argentina 3 – Olimpia ’73 0 (1973)

Una vez lograda la clasificación al Mundial 1974, la Selección Argentina comenzó su preparación para la máxima cita jugando un partido un tanto bizarro: el 9 de julio de 1973 enfrentó a un equipo formado por jugadores argentinos que jugaban en diferentes ligas del exterior, al que se le dio la denominación de Olimpia ’73.

 Los nuestros (?), dirigidos por Enrique Omar Sívori, salieron a la cancha con Carnevali; Wolff, Bargas, Troncoso, Pernía (Glaría); Brindisi, Telch, Alonso (Chazarreta); Houseman, Avallay y Guerini (Ponce). Los extranjeros (?) tuvieron en la dirección técnica a Carmelo Faraone, en ese momento secretario técnico del Sevilla. La formación fue la siguiente: José Marín; Zywica, Nicolau (Savoy), Aguirre Suárez (Ángel Marcos), Emilio Pazos; Rodolfo Vilanova, Sebastián Viberti, Héctor Yazalde (Madurga); Bernao, Artime (Ángel Rojas) y Rubén Valdez.

El encuentro se llevó a cabo en el estadio de Vélez y fue arbitrado por Ángel Coerezza, asistido por Ithurralde y Barreiro como jueces de línea. Luego de una primera mitad sin goles, durante el entretiempo se produjo la despedida de Carlos Bianchi (vendido al Stade Reims) y de Oscar Mas (se iba al Real Madrid). En el complemento llegaron los goles de Brindisi, Alonso y Houseman, que le dieron a la Selección el trofeo «Argentinos con Argentina». Los de Olimpia ’73 no se fueron con las manos vacías: aunque ningún jugador cobró por su presencia, se llevaron las camisetas que usaron en el partido como recuerdo.